Zadar y el atardecer más bonito de Croacia

No es la primera vez que hablo de Croacia en este blog, pero es que antes del diario de viaje que os compartí hace un par de años cuando visité Split y alrededores, ya había pisado tierras croatas.

Fue, de nuevo, durante mi Erasmus en Ljubljana (Eslovenia), país que se encuentra justo al norte de Croacia. Hicimos una ruta por Zadar, Split, Duvrovnik e incluso bajamos hasta Montenegro. Y en este post quiero recoger aquellos lugares que ver en Zadar, la más al norte de las mencionadas.

Esta ciudad situada en la costa Dálmata cuenta con más de 3000 años de antigüedad, y su legado romano conserva aún su identidad. Cuenta con restos de murallas de origen romano, estas, fueron declaradas en el 2017 patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Tuvieron casi 30 puertas o accesos, actualmente solo hay seis.

1. Porta Terraferma

Llamada también Puerta de Zara, es la entrada principal al interior de la muralla, y está considerado como el monumento renacentista más bonito de Zadar.

2. Plaza de los Cinco Pozos

Como su propio nombre indica, es una plaza con cinco pozos, y estos fueron los encargados de abastecer de agua a la ciudad hasta mediados del Siglo XIX.

3. Plaza Narodni

Significa Plaza del Pueblo, y se trata también de la más animada actualmente. Es la única plaza medieval que, a pesar de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, ha conservado su valioso patrimonio. En ella podréis encontrar edificios señalados como la Torre del Reloj, la Logia Municipal, el Ayuntamiento de Zadar, o la iglesia de San Lorenzo del Siglo XI, el edificio más antiguo que se conserva en Zadar.

4. Catedral de Santa Anastasia

Es la Catedral de Zadar. Fue construida en el del Siglo XIII y se trata de la más grande de Dalmacia. Desde su campanario, al cual es posible subir por 2€, podréis disfrutar de una de las mejores vistas de la ciudad.

5. Iglesia de San Donato

Esta iglesia, de principios del siglo IX, es considerada el símbolo de la ciudad, por ser, además, el templo más importante de su periodo que se conserva en Dalmacia.

Más que por sus 27 metros de alto, llama la atención su planta en forma circular. Gracias a su buena acústica, a día de hoy se utiliza como sala de conciertos.

6. Foro Romano

Aunque solo queden restos (y pocos), este antiguo foro del siglo I es el más grande de toda Croacia.

7. El órgano de mar

Aunque parecen unos simples escalones de mármol ideales para sentarse y descansar, es un enorme instrumento musical diseñado por el arquitecto Nikola Basic en 2005. En el interior de este órgano en forma de escalera, hay un sistema de tubos, que gracias al aire que entra por el empuje de las olas del mar, produce diferentes y relajantes sonidos.

8. El Saludo al Sol

De nuevo el artista Nikola Basic, una vez acabó con el órgano de mar, empezó con esta obra de 22 metros de diámetro y más de 300 paneles de vidrio. Bajo el vidrio, instaló unas placas fotovoltaicas que acumulan la luz del Sol durante el día, y al anochecer se convierte en un espectáculo de luces y colores.

9. Atardeceres en Zadar

De este último «lugar» viene el título del post. Y es que no son pocos quienes dicen que las puestas de sol más bonitas de Europa e incluso del mundo tienen lugar en Zadar (¡no sé si es mucho decir!).

En cualquier caso, merece la pena disfrutar de uno, y mucho mejor si es junto al órgano de mar. Mejor combinación, imposible.

10 lugares que ver en Eslovenia

Como os contaba en otro post, hace años viví durante unos meses en Ljubljana, la capital de la encantadora Eslovenia. Pinchando aquí podéis leer acerca de esta ciudad, y hoy os desvelo unos cuantos lugares que no os podéis perder de este pequeño país, muy asequible de recorrer, pues no tiene ni 300km de punta a punta.

Los motivos para visitarlo son innumerables, pero es que además, Ljubljana, en el centro del país, está realmente cerca de ciudades como Salzburgo (290km), Zagreb (150km) y no tan lejos de Milán, Budapest, Bratislava o Belgrado (a 500km de todas ellas).

En cuanto a paisajes, se dice que Eslovenia tiene lo mejor de Austria y lo mejor de Italia, es más barato que sus países vecinos del centro de Europa, pero mucho más avanzado en todos los sentidos que cualquier país del este. En ocasiones la apodan «La Suiza de los Balcanes».

Mi recomendación es que alquiléis un coche, algo bastante más asequible que en otros países, y disfrutéis de lugares tan interesantes como estos…

1. Lago Bled

A solo 45 minutos, el Bled Jezero (lago) es la joya natural de Eslovenia y uno de los lagos más atractivos y turísticos del continente. Este lago glaciar se encuentra en los Alpes Julianos, y además de un entorno idílico son 3 las cosas que lo hacen un lago único: su color (cambia de verde a azul según el tiempo que hace), su castillo y su famosa isla central: curiosamente, la única isla natural de toda Eslovenia. No es muy grande pero si suficiente para albergar una iglesia, en cuyo campanario se encuentra la famosa campana que dicen, trae buena suerte a quien la hace sonar.

Lago Bled

Del campanario de la iglesia solo os separan 99 escalones (y la remada que os tenéis que pegar en una barquita para llegar a la isla, claro), mientras que entrar al castillo cuesta 11€, y si bien las vistas son buenas, su visita no me parece imprescindible.

El lago merece la pena ser visitado durante todo el año: en primavera y otoño por sus colores, en verano porque podréis incluso bañaros y en invierno el lago porque se cubre de nieve y hielo, utilizándose en ocasiones para hacer patinaje sobre hielo.

2. Garganta de Vintgar

A solo 5km de Bled, La blejski Vintgar es un espectacular desfiladero que el río Radovna ha ido moldeando poco a poco con su precioso caudal color esmeralda, muy esmeralda en algunos puntos. Forma parte del Parque Nacional del Triglav, separa los montes Boršt y Hom y está a rebosar de vegetación, rocas cubiertas de musgo y paredes verticales que en algunos tramos llegan hasta los 100 metros de altura.

garganta de vintgar

Actualmente el desfiladero está provisto de cómodas pasarelas de madera que hacen la caminata de 1,6km (3,2 de ida y vuelta) de lo más agradable. Al final del recorrido se encuentra la cascada Šum (cascada ruidosa), un salto de agua de 13 metros que es punto obligado de foto.

cascada sum vintgar

3. El Triglav

La montaña más alta de Eslovenia no solo da nombre al Parque Nacional del Triglav (al que pertenecen casi todos los lugares que os estoy mencionando en este post), sino que también está presente en la propia bandera del país. Triglav significa tres cabezas en esloveno, y es que esta cima en realidad son 3 picos. Todo esloveno que se precie debería escalar sus 2864m de altitud al menos una vez en la vida, y es una espinita que tengo clavada porque yo no lo hice (algún día, ¡volveré!).

La ascensión hasta aquí no es sencilla en absoluto, requiere más de un día y más de uno se ha tenido que dar la vuelta a poco de terminar por culpa de su dificultad.

montaña Triglav

He encontrado esta entrada, en la que su autor explica su experiencia paso a paso. Algún día, espero ser yo quien os la cuente.

4. Lago Bohinj

A diferencia de blog, el Bohinj jezero es mucho más salvaje, y el más grande de Eslovenia. Se encuentra a 26km de Bled y el reflejo de las montañas del Parque Nacional es de postal. Se encuentra en el valle glaciar del mismo nombre, un entorno natural ideal para disfrutar de un montón de actividades al aire libre como senderismo, kayak, ciclismo o alpinismo. Además, el valle se ha mantenido fiel a sus tradiciones como la cría de ganado y la agricultura. Sigue habiendo una profunda conexión con el pasado y una vida más lenta.

lago bohinj

Sin salir de la zona del lago, podéis caminar hasta la cascada (o slap) Savica. Subiendo 500 escaleras llegaréis a la cascada, situada en la cabecera del valle glaciar.

cascada savica

Justo al lado del lago Bohinj, se encuentra la montaña Vogel, que cuenta con estación de esquí en su cima es uno de los mejores lugares para disfrutar de las vistas: desde el propio lago desde las alturas, hasta el Triglav.

lago bohinj

5. Cascada Rinka

Es una de las cascadas más bellas y famosas de Eslovenia. Las aguas del arroyo Savinja caen desde una altura de 90 metros en una sola corriente.

cascada rinka

Una caminata de 20 minutos desde el parking hasta la punta del Valle del Logar os llevará hasta manantial del precioso río Savinja, unas de las aguas más azules que he visto nunca.

6. Velika Planina

Se trata del pasto de montaña más extenso de Eslovenia y el que se encuentra a mayor altura, desde 1.400 a 1.666 metros. Al llegar a este curiosísimo lugar uno se puede preguntar: pero aquí quién vive: ¿hobbits? ¿gnomos? Pues bien: Velika Planina es uno de los pueblos de pastores más grandes de Europa, que está realmente habitado cada año desde la primavera.

Además de admirar las pintorescas construcciones, quizás tengáis suerte y algún pastor os invite a degustar sus delicias caseras.

Velika planina

Para subir hasta aquí, podéis hacer una ruta caminando de 8km, o bien elegir la opción fácil y subir en teleférico, situado a 10km de la ciudad de Kamnik.

7. Škocjanske Jame

Dejamos a un lado los paraísos verdes para toparnos con un paraíso marrón y bajo tierra para adentraros en las impresionantes cuevas de Skocjan (por cierto, os será útil saber que las j en esloveno se pronuncian como nuestras i ) se formaron por la acción del río Reka (¡reka significa río en esloveno!) que nace a 50km de ellas y es aquí donde sus aguas se sumergen bajo tierra por primera vez. Encontrarse en el curso alto y la fuerza que el agua lleva ha construido unas grutas altísimas y largas.

Hay dos rutas para visitarlas, pero la clásica es la más impresionante. Por cierto, activad bien vuestras retinas, pues no está permitido hacer fotos.

cueva scocjan

Tras unas cuantas galerías llenas de estalactitas y estalagmitas, llega lo más impresionante: el cañón subterráneo más grande de Europa y uno de los más grandes del mundo.

8. Postojna

Las cuevas de Postojna son, quizás, más conocidas que las de Skocjan (y más masificadas, en consecuencia), pero ambas son imperdibles por ser totalmente diferentes.

Las cuevas de Postojna son mucho más largas (20km), aunque sólo se recorre 1km a pie y 4km en tren. Precisamente el recorrido en tren es una de las partes más curiosas de esta visita, ya que pasa por decenas de galerías iluminadas. Conviene ir abrigado (porque hace unos 9º dentro. Los puntos clave de las cuevas son el ya mencionado tren, el vivario en el que visitar al extraño Proteus y la Sala de Conciertos (al final del recorrido) con su especial acústica.

cuevas Postojna

9. Predjama

Una visita que combina perfectamente con las cuevas de Postojna, pues el Castillo de Predjama se encuentra próximo a ellas.

Este curioso castillo abraza las paredes de roca de la montaña desde hace 700 años, construido por orden de Erasmo Lueger, un personaje noble muy querido entre los eslovenos ya que era conocido como el Robin Hood nacional: asaltaba caravanas de ricos mercaderes para repartir el botín entre los pobres.

Castillo Predjama

Entréis a visitarlo o no, merece la pena llegar hasta aquí solo por las vistas del castillo, la montaña y la cueva pegada a él, que de hecho comunica con el exterior por otra parte, un secreto que fue desvelado poco antes de la muerte de Erasmo y que lo salvaron de ser verdaderamente sitiado en su propio hogar.

10. Piran

Para cerrar esta lista de los principales lugares que ver en Eslovenia, llegamos al pueblo costero de Piran, un paisaje con aire veneciano que pocos imaginan encontrar en este país conocido por sus montañas y sus bosques.

La República de Venecia dejó su huella en la ciudad durante los casi 600 años de dominio. Su casco histórico medieval se encuentra en perfecto estado de conservación, lo que convierte Piran en una de las ciudades más bellas de la costa del Adriático y de Eslovenia. No es de extrañar que Piran sea el destino turístico por excelencia de los eslovenos (y también, para que engañarnos, porque solo tienen 46km de costa).

Deambular por sus calles es de lo más agradable, pero que no se os pasen lugares como la Plaza Tartini, la Catedral de San Jorge, el paseo marítimo, el Faro de San Clemente, las murallas, y por supuesto, la playa.

piran

Espero que hayáis disfrutado de este paseo virtual por mi país favorito, al que tengo muchas ganas de volver. Pero antes… ¡otros destinos are coming!

Ruta por los Pueblos Negros de Guadalajara

Nuevo descubrimiento a las afueras de Madrid (aproximadamente 1h30 de coche). El pasado fin de semana, en pleno auge del otoño, en plena Sierra Norte de Guadalajara, en el corazón de la provincia y rodeados de montañas, visitamos una serie de pueblos perfectamente conservados, construidos en pizarra negra, y de ahí su nombre.

Este material, muy rico en la zona, fue utilizado tanto para los tejados como para los muros de las cosas, con lo que el resultado es una casa oscura que gana en belleza cuando la piedra está mojada.

La ruta comienza (o termina, según prefiráis) en Tamajón, y discurre a través de 111 km de carreteras estrechas y repletas de curvas, por otras 9 aldeas. En esta ruta destaca, como no podía ser de otra manera, el encanto que tienen las piedras. En los muros, en el suelo que pisas, en las iglesias, fuentes y bancos. La piedra lo es todo en esta ruta.

Os invito a que descubráis por vosotros mismos los rincones de estos lugares, que lejos de tener algún edificio más característico que otro, es el conjunto lo que lo hace especial. Aquí tenéis la lista de pueblecitos negros:

  1. Tamajón, donde destaca la Ermita de la Virgen de los Enebrales.
  2. Almiruete, cuenta con un hotel-spa. No es mal plan, ¿no?
  3. Palancares, de los más pequeños de la ruta.
  4. Valverde de los Arroyos, donde la pizarra se combina con la cuarcita y le da un color ligeramente diferente.
  5. Campillejo, que se encuentra en período de declaración como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
  6. El Espinar, y sus vistas hacia el valle del Jarama.
  7. Campillo de Ranas, uno de los más grandes (o menos pequeños) y donde es una buena opción comer (cuenta con 3 restaurantes).
  8. Majaelrayo, que posee las «aguas curativas» de los baños de Robledo
  9. Roblelacasa, desde donde parte el sendero de 4km que llega a la Cascada del Aljibe.
  10. Cardoso de la Sierra, completamente rodeado de bosques de robles, pinos y encinas

A continuación os dejo la ruta en mapas, pueblo a pueblo, y unas cuantas fotos para que vayáis abriendo apetito de visitar esta preciosa región.

📍Mapa de la ruta, paso a paso

Una mañana en Astorga (León)

A la vuelta de nuestro último viaje a Asturias, nos venía de perlas parar en Astorga, pues bajábamos de los Valles del Oso. A casi cualquiera le suena el nombre de Astorga, como era nuestro caso, pero nunca nos habíamos planteado realmente visitarla, hasta que vimos las fotos de su joya, a lo que apodamos inmediatamente el «mini Howarts».

Astorga fue fundada por un emperador mítico. Nada más y nada menos que Octavio Augusto, que le dio el nombre de Astúrica Augusta. Desde sus orígenes ha sido un cruce de caminos de vías romanas, camino de Santiago y la famosa Vía de la Plata.

Palacio de Gaudí

Es un palacio episcopal diseñado por el arquitecto catalán. Encargado por el obispo Juan Bautista Grau en 1889.

Nunca llegó a ser residencia de dicho obispo, pues éste falleció antes de la finalización de las obras en 1913, que por cierto, no finalizó Gaudí, pues renunció tras un enfrentamiento con la diócesis. De hecho no llegó a ser residencia episcopal en ningún momento, y el palacio sufrió un destino incierto, hasta que en 1963 se convirtió finalmente en el Museo de los Caminos, donde se exponen reliquias de las diferentes diócesis de Astorga, y ha estado abierto al público desde entonces.

Para visitarlo por dentro es necesario reservar la visita (6€) y aunque el exterior es bastante mejor que el interior (en mi opinión) merece la pena entrar. También hay visitas guiadas (palaciodegaudi.es).

Catedral de Astorga

Justo al lado del palacio, lo cierto es que la estampa que dejan estos dos edificios desde lo lejos es espectacular. Data del siglo XVIII, aunque se comenzó a construir en el XV, y es por eso por lo que se pueden distinguir diferentes estilos a lo largo de sus muros. Una de las fachadas es renacentista y la principal, barroca. Por dentro, el estilo predominante es el gótico.

Dentro de ella se encuentra también, desde 1954, el Museo Catedralicio, con numerosas piezas, algunas de ellas del siglo X.

Museo del Chocolate

La elaboración fue una de las industrias más importantes de Astorga y su comarca durante los siglos XVIII y XX, e incluso hoy en día es el medio de vida de muchas familias de la región, y es que, como consecuencia de ello, se crearon también empresas de publicidad y de fabricación de máquinas de elaboración de chocolate.

Toda esta tradición debía quedar reflejada en un museo, y esa es la razón por la que encontramos este curioso lugar en Astorga, donde se puede aprender todo el proceso de elaboración, así como diferentes objetos antiguos (etiquetas, envases, carteles…) y comprar chocolate, claro. Aunque esto también es posible en cualquier pastelería del casco antiguo.

Plaza Mayor

Levantada en el lugar que ocupaba el antiguo foro romano, del que se pueden visitar los restos en el subsuelo, data de finales del siglo XVII, al igual que el edificio del Ayuntamiento. Este edificio es uno de los más importantes ejemplos del barroco civil en León. Se compone de dos torres gemelas, un gran balcón de forja, y se encuentra coronado por un reloj en el que, 2 autómatas vestidos con trajes regionales maragatos, se encargan de dar la hora.

Muralla Medieval

Astorga tuvo tres murallas romanas. La primera tenía un doble foso defensivo con dos trincheras en forma de V. En el siglo I, se construyó sobre la anterior la segunda muralla con 2 torres circulares. A finales del siglo III, se levantó la tercera, que consta de 27 cubos semicirculares y 5 m de espesor. Finalmente fue reaprovechada en época medieval, la que hoy podemos contemplar en el paseo Blanco de Cela.

Museo Romano

Construido sobre una galería aboveda de origen romano, La Ergástula, alberga una interesante exposición permanente. De la que forman partes las piezas obtenidas de las diversas excavaciones realizadas en los últimos años.

Street Art en Astorga

Para terminar este rápido paseo mañanero por Astorga, y para contrastar con tanta antigüedad, os recomendaré que busquéis en sus calles los grandes murales dibujados a mano, espectaculares y súper realistas. Son 3: el dedicado a la IGP Cecina de León, el de la Guerra de la Independencia y el Dadospuntocero.

Y con esto y unos mantecados astorganos, ¡podéis abandonar la ciudad!

Valles del Oso (Asturias): más allá de la famosa senda

(Para leer sobre la Senda del Oso, pincha aquí)

En este maravilloso valle asturiano, al sur de Oviedo, hay mucho más allá de la conocida Senda del Oso. Gracias a ella se ha desarrollado la vida y el turismo alrededor, y si os apetece hacer algo más que recorrer el valle de arriba abajo de todas las formas posibles, aquí os dejo unas cuantas ideas para hacer, por orden geográfico, de norte (es decir, más cerca de Oviedo) a sur (más cerca de la provincia de León)

Desfiladero de las Xanas

La segunda atracción por excelencia del Valle, y es que se le conoce popularmente como el «mini Cares«, pues tiene un aire muy parecido con muchos menos kilómetros de recorrido. Algunos dicen que es incluso más bonito, en mi opinión, no lo es. Lo que sí es mucho mejor es la cantidad de personas en la ruta: infinitas menos. Los caminos son más estrechos, así que se agradece.

Su longitud es de unos fáciles 7km de ida + vuelta (por el mismo sitio), una excursión con muy poca pendiente (salvo el tramos final) ideal para hacer por la mañana, pues al final de la ida se encuentra el pueblo de Pedroveya, que cuenta con un restaurante con mucha y buena fama; eso sí, hay que llamar para reservar si es fin de semana, sí o sí: Casa Generosa (985783046).

Durante el recorrido se atraviesan zonas tan abruptas que a veces estaréis situados a unos 80m por encima del río de las Xanas.¿Y sabéis por que «Xanas»? Es un nombre mitológico: la Xanas es el hada asturiana por excelencia.

Bermiego

Aunque parece un pueblo anclado en el tiempo, la mayoría de los visitantes que se acercan a Bermiego es para contemplar su famoso tejo, con mayúsculas: el Tejo de Bermiego, un árbol milenario (cualquiera de la zona te dirá que es el árbol más viejo de Europa) gracias al cual esta aldea recibe unas cuantas visitas cada semana.

Y pese a esto, lo de que el pueblo parece de otro siglo es literal: no hay ningún restaurante o típica tienda de souvenirs que cualquiera habría aprovechado para abrir. En su lugar, los vecinos siguen sorprendiéndose con las visitas, labrando la tierra y cuidando de sus animales.

Hay una zona para aparcar, y desde ahí, hay que caminar 1km hasta el tejo, atravesando el pueblo y, sorprendentemente, ¡los 32 hórreos que lo decoran!

Bandujo

Con 40 habitantes (y tampoco nada para turistas), éste es otro pueblo donde el tiempo se ha detenido en el interior de Asturias, y es que se trata de una aldea medieval. Está situado a aproximadamente 700 metros de altitud y su ubicación en la loma de una montaña lo convierte en una estampa difícil de olvidar.

Todo el pueblo, que data del siglo VIII, está declarado Bien de Interés Cultural desde el año 2009 y no es para menos ya que alberga uno de los conjuntos medievales mejor conservados de la región.

Algo que llama mucho la atención de Bandujo y de su cementerio es que las tumbas no tienen ni lápidas ni dueño, de manera que cuando alguien muere ocupa el lugar de aquella persona que lleva más tiempo enterrada allí.

Parque de la Prehistoria

Lo cierto es que me sorprendió mucho que este lugar se encunare aquí (concretamente en Teverga), preparado para albergar un montón de turistas en una zona que aparentemente no recibe demasiados.

Esta pinacoteca alberga la colección de arte rupestre de entre 10.000 y 40.000 años de antigüedad más relevante de Europa. Su arquitectura es muy especial, pues han querido impactar lo menos posible en el medio, asemejándolo así con el modo de vida de los hombres de las cavernas, de manera que los edificios están soterrados entre las colinas del recinto. En la superficie se pueden observar diferentes especies de animales, como corzos y caballos.

Hayedo de Montegrande

Al sur de Teverga, este espectacular y frondoso bosque lo es aún más si lo visitáis en otoño. ¡Vaya colores! Por el discurre un sendero de unos 4km muy fácilmente transitable y que termina en la Cascada del Xiblu. Esta combinación hace que sea una visita indispensable si estáis por la zona.

Cueva Huerta

Se encuentra en el desfiladero de Estrechura, a poca distancia del Parque de la Prehistoria y es una de las más grandes cuevas de Asturias, con 14,5km de longitud, y el acceso solo es posible mediante una visita guiada reservando previamente (web o teléfono 666 557 630).

La visita discurre por una pasarela de madera construida totalmente respetuosa e integrada en el paisaje, es de unos 50 minutos de duración y apta para la mayoría de las personas: se recorren unos 300 metros y la única dificultad que tiene es subir y bajar escaleras.

Ahora que sabéis que los Valles del Oso son algo más que la Senda del Oso… ¿os animáis a visitarlos?

Valles del Oso (Asturias): La Senda del Oso

Disfrutando estamos, por primera vez en mucho tiempo, de salir de casa un puente. Parece que la vida vuelve a la normalidad y las restricciones son historia.

Desde hace mucho tiempo, Asturias merece una visita anual, y en este 2021 también hemos cumplido. En esta ocasión, el rincón del paraíso natural elegido ha sido Villanueva, una aldea en la llamada Mancomunidad Valles del Oso (compuesta por Proaza, Quirós, Santo Adriano y Teverga) en el interior de la provincia asturiana y a unos 30km de Oviedo.

Lo cierto es que el entorno es idílico: un valle completamente verde y rodeado de altas montañas, con más senderos que personas por metro cuadrado y mucha, mucha paz.

La principal atracción aquí es la Senda del Oso, y es ahí donde hemos ido hoy (aunque hay muchas más cosas que hacer, que os iré contando en los próximos días).

Se trata de una Vía Verde (una antigua vía de ferrocarril) que recorre todo el valle. Aunque en un principio, hace años, su longitud era más reducida, con el tiempo se ha ido ampliando e incluso bifurcando, y actualmente cuenta con más de 40km lineales. El recorrido tiene forma de Y, con inicio en el pueblo de Tuñón, un extremo en Cueva Huerta (Teverga) y otro extremo de la bifurcación en Ricao (Quirós). Tuñón – Teverga son 29km, mientras que Tuñón – Ricao son 30km. Sabiendo esto, está claro que caminar es una opción no elegible para la mayoría.

La Senda del Oso a pie

La ruta, prácticamente llana, discurre paralela al río Trubia, y también a la carretera. Esto quiere decir que no hay solo un punto de entrada y salida, sino muchos de ellos cada pocos kilómetros, haciendo así que la caminata sea todo lo corta o larga que prefiráis.

Dicho esto, los lugares más interesantes, que os harán decidir dónde parar, son:

  • El cercado del oso: a la altura de Proaza, se encuentra aquello que da nombre a la senda, unos cercados en los que se encuentran dos osos pertenecientes a la Asociación del Oso de Asturias, y que viven aquí porque por circunstancias no pudieron adaptarse a la vida salvaje.
  • El desfiladero de Valdecerezales (Entrago): es la parte más llamativa del recorrido, pues allí se observan las paredes más altas y verticales de toda la ruta.
  • Embalse de Valdemurio (Las Agüeras): una zona mucho más abierta y en la parte contraria de la Y con respecto al desfiladero, pero pertenece a la comarca asturiana con más biodiversidad de fauna y de flora. Y teniendo en cuenta de la Comunidad que estamos hablando, ¡eso es mucho decir!

La mejor opción si hacéis la ruta caminando es elegir un tramo, ir avanzando con el coche hacia los diferentes pueblos, o como tercera opción, hacer toda la ruta pero por etapas, como el Camino de Santiago.

La Senda del Oso en bicicleta

Esta es la segunda opción, y probablemente la más popular. En muchos de los pueblos (sobre todo de los extremos de la ruta) existen empresas de alquiler de bicicletas, y dada la anchura y perfil del camino, hacer una tirada en bici es muy recomendable.

La mayoría de las empresas ofrecen llevarte de un extremo a otro en coche, para hacer solo la bajada. Es una opción, pero no la que elegiríamos nosotros 😉. Los precios oscilan entre los 15€ (alquiler normal) y los 25€ (si te recogen o te llevan a uno de los extremos.

Nosotros elegimos la opción a pie, partiendo de Tuñón, hasta llegar a los osos, que hizo un total de 11,5km muy cómodos y disfrutados, en un entorno espectacular.

¿Queréis más planes en los Valles del Oso? Echad un vistazo a esta otra entrada: Valles del Oso (Asturias): más allá de la famosa senda

San Sebastián, Donosti para los amigos

San Sebastián, esa ciudad gipuzkoana con fuerte personalidad, es una de mis favoritas en el País Vasco (junto a sus hermanos pequeños Zumaia, Getaria y Zarauz).

A solo 20km de la frontera con Francia, San Sebastián es la capital de Gipuzkoa, una de las ciudades más turísticas del norte de España (y también una de mis favoritas), y también una de las mejores para vivir, según las estadísticas. Yo he tenido la suerte de visitarla varias veces en los últimos años, así que hoy os traigo una recopilación de los mejores lugares que visitar en ella, que si tuviera que definirla con una palabra, sería «elegancia».

Playa de la Concha

Probablemente la mejor playa urbana no solo de España, sino de Europa. Tiene 1300 metros hasta su frontera con la Playa de Ondarreta. El paseo marítimo que podemos comenzarlo, por ejemplo, en el consistorio municipal (el viejo casino) o en el propio puerto se caracteriza por su elegancia medida en los blancos de la barandilla y las más de 100 farolas (todas ellas diferentes, por cierto) . Son exponentes del modernismo y la elegancia que a comienzos del siglo XX comenzaba a dibujar una ciudad cuya fama ya traspasaba fronteras.

Gracias a su amplitud y su arena, la playa se usa en todas la épocas del año. En invierno es común ver a deportistas corriendo o incluso surferos soportando las gélidas aguas del Cantábrico.

Palacio de Miramar

En la frontera exacta entre La Concha y Ondarreta surge un montículo completamente verde en el que se ubica este precioso edificio de arquitectura clásica inglesa, el cual sirvió como residencia de verano de la Reina María Cristina desde 1887 y durante casi 100 años para la familia real.

El Peine del Viento

Obra del escultor vasco Eduardo Chillida, esta escultura se trata de un conjunto de 3 grandes piezas ancladas a las rocas, junto al mar, pues según Chillida, «el mar tiene que entrar en San Sebastián ya peinado».

Mirando hacia abajo, en el suelo, hay unos cuantos orificios por los que entra el viento que provocan las olas del mar al romper en la costa, pero ojo, que si hay mucha marejada, ¡ese viento se convierte también en agua!

Monte Igueldo

El Monte Igueldo viene necesariamente de la mano de la palabra funicular, y es que, para llegar a la cima de la estampa más característica que se ve desde la playa de la Concha, podéis hacerlo en un funicular que lleva funcionando desde 1912, y acceder a las panorámicas más fotografiadas de San Sebastián.

Además, hay un parque de atracciones, que muchos catalanes comparan con el Tibidabo de Barcelona.

Catedral del Buen Pastor

Dejando la línea de la costa y adentrándonos ya en el casco antiguo se encuentra esta catedral, construida a finales del siglo XIX, y es el templo más grande e importante de la ciudad. Está inspirada en la catedral de Colonia y en el interior destaca el mobiliario de la Capilla Mayor, la cripta, el enorme órgano y las preciosas vidrieras.

El casco antiguo

Situado a los pies del Monte Urgull y lleno de callejuelas empedradas, es el barrio con más encanto de San Sebastián.
Merece la pena deambular por sus calles, pero apuntad estos nombres para no perderos nada: la Basílica de Santa María del Coro, la Plaza de la Constitución, o la Iglesia de San Vicente, una de las más antiguas.

San Sebastián no se ha conformado con ser una de las ciudades más bonitas de Europa, sino que además es la que más Estrellas Michelín tiene por metro cuadrado. ¡Ahí es nada! Y por supuesto, no podéis iros sin hacer un buen tour de pintxos entre los bares más tradicionales como el Mendaur, Txepetxa, La Espiga, Iturrioz, La Cuchara de San Telmo, Sport o Néstor.

Parque Natural de Urkiola (País Vasco)

Situado cerca de la ciudad de Durango, el Parque Natural de Urkiola agrupa los terrenos de mayor altitud de la Sierra de Aramotz, que separa las cuencas cantábrica y mediterránea. Si os gustan los paisajes abruptos, éste os encantará.

El senderismo es muy típico aquí, y el pico por excelencia es el frecuentado Anboto, que de hecho es su cumbre más alta (1331m), con la cueva de Mari como referente mitológico. Según la leyenda, allí habita la Dama de Anboto, que es la personificación de la madre tierra.

Haciendo click aquí podéis ver las rutas de senderismo que hay por la zona.

El Parque toma su nombre del Santuario de Urkiola edificado en honor a San Antonio Abad y San Antonio de Padua. Está situado prácticamente en el centro de Euskadi y algo muy curioso es que su tejado divide las aguas de la lluvia: ¡si caen por un lado van al Cantábrico, si caen por el otro al Mediterráneo!

Delante del Santuario hay una simbólica piedra (la leyenda dice que es un meteorito) que es lugar de peregrinación para quienes desean encontrar pareja en breve tiempo. Según la leyenda tan sólo hacen falta 7 vueltas a la piedra para lograrlo. También en el exterior encontraréis 3 elementos que simbolizan la vida de Vizcaya: el ancla representa (la vida marinera); la laya (la vida agrícola) y una turbina de ferrería (la vida industrial).

Nosotros, justamente, nos alojamos en el hotel junto al santuario (Hotel Santuario Urkiola) y fue una muy grata experiencia: su dueño, Félix, una persona encantadora que nos trató de maravilla y nos contó un montón de batallitas sobre la región.

Otra de las más comunes y conocidas es la ruta hacia las Tres Cruces, que sale precisamente del santuario, un via crucis que discurre por un hayedo y llega hasta un mirador espectacular desde el que disfrutar de una panorámica de todo Urkiola.

Brighton (Reino Unido)

Siguiendo el repaso por mis viajes pre-blog, hoy vengo a hablaros de Brighton, una de las ciudades más alternativas del sur de Reino Unido, y que puede visitarse en un solo día: ni muy grande, ni muy pequeña, costera y con mucha vida. Es la localidad más gay-friendly del país y la que tiene más bares y restaurantes por habitante. Es perfecta para hacer una excursión de día desde Londres, que de hecho es lo que hice yo mientras viví allí en el verano de 2013.

Royal Pavilion

Es uno de los iconos de la ciudad, como entrar de repente a la India. Se trata de una construcción mandada a erigir por Jorge IV en el siglo XVIII, quien la ideó como su residencia familiar de verano (Brighton fue y sigue siendo uno de los destinos estivales predilectos para los ingleses).

Su exterior es de clara influencia india, recordando al Taj Mahal, y fue utilizado como inspiración al Palacio de Hielo que decoraba el Baile de Invierno The Yule Ball de Harry Potter y el Cáliz de Fuego-

Su interior tiene una decoración mayoritariamente oriental, con objetos importados de China. Es una lástima pero no está permitido hacer fotos dentro.

Brighton Palace Pier

El embarcadero de Brighton es la imagen icónica de la ciudad. El Palace Pier lleva en pie desde 1823 y cada noche se ilumina con 60.000 bombillas. Al más puro estilo dcaliforniano, de la playa sale un espigón hacia el mar con un parque de atracciones sobre sus pilares: montañas rusas, máquinas recreativas, puestos de perritos calientes…

Brighton Beach

La playa de la ciudad no es de arena sino de cantos rodados, pero pese a lo que pueda parecer es bastante cómoda para tumbarse, aunque en cualquier caso, puede disponerse de tumbonas a rayas azules y blancas características de la misma, y que colocan cada verano, junto con las casetillas de colores.

North Laines

Con un estilo retro que hace volver a los años 60, este lugar es un barrio formado por callejuelas llenas de tiendecitas vintage y pubs. Además, es una zona en la que impera el street art. Una de las calles con más graffiteadas es Kensington Street. Si podéis, pasad por el The Prince Albert Pub, cuyo lateral tiene una pintura enorme con caras de cantantes famosos, como John Lenon, Elvis, Freddie Mecury, Amy Winehouse… y en la parte baja hay una réplica del graffiti Kissing Cops de Banksy (ya que el original fue arrancado y vendido por una cantidad indecente de dinero).

Brighton Marina

Es el puerto deportivo, que no tiene el glamour de los de la Costa Azul, pero es una zona bastante viva en la que es interesante dejarse caer. Tiene cines, una bolera, restaurantes…

Está un poco apartada del centro de la ciudad, así  que puedes ir caminando por el paseo marítimo y tardarás como una hora, o si es entre primavera y verano, tomar el Volk’s Electric, el primer ferrocarril eléctrico público, operativo desde el siglo XIX, que cubre en su único vagón la ruta Brighton Pier – Marina.

West Pier

El Palace Pier no ha sido el único muelle de Brighton, sino que la misma ciudad albergó dos más. La suerte del West Pier ha sido muy dispar: años de abandono y un par de incendios de considerable envergadura, el último en 2003, terminaron por malograrlo. Ahora solo queda su estructura, a modo curiosidad, pero ni siquiera está conectado a la tierra por una pasarela.

Bristol: la ciudad de Bansky

Hoy vengo a a hablaros de Bristol, una ciudad que visité hace varios años, cuando este blog aún no existía, y que, ahí donde la veis, es uno de los lugares más animados de Reino Unido, con mucho que hacer, desde visitar iglesias y museos, hasta acudir a escuchar música en vivo en uno de sus muchos pubs. Aquí os dejo una lista de los lugares más emblemáticos de la ciudad:

SS Great Britain

Se trata de un barco del siglo XIX, actualmente convertido en museo, pero que en su primer viaje a Nueva York en 1845 era el más avanzado y tecnológico barco de su época, con su casco de hierro y su propulsor de hélice. Más tarde, se transformó en clíper de vapor para inmigrantes haciendo más de 33 viajes ida y vuelta a Australia. Transportó soldados de diferentes guerras. Luego carga. Fue un almacén flotante. Finalmente fue hundido. Y en 1970 rescatado y vuelto a llevar a su lugar de nacimiento, Bristol, donde había una gran multitud esperándolo.

El museo es interactivo, vas sellando tus pasajes, vistiéndote como en la época o eligiendo qué pasajero/personaje vas a ser, conoces las entrañas del barco, las cabinas de primera clase, las cocinas, los salones, los motores…

El puerto

El que en su día fue uno de los puerto más importantes del país, es hoy una de las zonas más animadas de Bristol.

Apuntad estos sitios: el canal del río Avon (para dar un paseo), la Bristol Cider Shop (para tomar sidra artesanal) y la Millenium Square (con su fuente y otros monumentos artísticos).

La Catedral de Bristol

Una iglesia gótica que está llena de sorpresas en formato de arte medieval. Desde un relieve sajón de alrededor del año 1050, hasta la Elder Lady Chapel, de principios del siglo XIII, pasando por las tumbas policromadas de abades de finales del siglo XIV y principios del XV, en la Eastern Lady Chapel, o por la magnífica sala capitular, vestigio del monasterio románico.

Iglesia St. Mary Redcliffe

La mismísima reina Isabel I de Inglaterra la describió, en el siglo XVI, como “la iglesia parroquial más bella, destacable y famosa de Inglaterra”. Se ve desde casi cualquier parte, pues su torre coronada por una aguja llega a los 89 metros.

La Old City

Aquí es donde os esperan callejuelas adoquinadas, edificios con historia y muchos pubs, cafés y restaurantes. Dos de las paradas obligadas son la Queen Square y la King Street. La primera es una típica plaza georgiana – cuadrada y con su parque en el medio–, un pequeño remanso de paz. Y en la segunda está el Bristol Old Vic, el teatro más antiguo de Inglaterra, que ha estado en funcionamiento ininterrumpidamente. Además del llamado “Beermuda Triangle” –algo así como “el Triángulo de las “Cervermudas”–, será por ser un lugar de perdición… Se trata de tres bares –Small Bar, Royal Navy Volunteer y The Beer Emporium– donde encontrar cerveza artesanal.

El puente colgante de Clifton

El puente, proyectado por Brunel, el mismo ingeniero que había proyectado el SS Great Britain, fue completado en 1864, cinco años después de su muerte. 450 metros de largo y 82 metros de alto sobre la garganta del río Avon son su carta de presentación. En el pequeño visitor centre hay más información sobre su historia y sus características técnicas. Se puede cruzar andando gratuitamente, ya que hay peaje para los coches. También podéis subir al Clifton Observatory si hace buen día.

Bristol Museum & Art Gallery

Un mini mini British Museum del tamaño perfecto para no agobiarte y poder disfrutar con calma de toda su colección. Todo ello en un precioso edificio eduardiano, de principios del siglo XX.

Pero, ¿quién es Bansky?

Sin duda es el street artist más célebre del mundo y el único que ha convertido sus obras en iconos a nivel mundial. Pues Banksy es de Bristol. O, al menos, se acepta que nació en los alrededores. No se sabe quién es, pero sí dónde nació… ¿?

En “su” ciudad ha dejado unas cuantas muestras de su arte: dos de las más conocidas son Well-Hung Lover –el amante bien colgado–, muy cerca de la catedral, y The Mild Mild West –algo así como tranquilo tranquilo oeste–. Hay hasta una app, Banksy Bristol Trail, para buscarlos todos.

Pero el arte urbano en Bristol es mucho más que Banksy. Tanto en el centro histórico como en el barrio de Stokes Croft encontramos muchísimos grafitis increíbles. El espíritu rebelde de la ciudad es un buen caldo de cultivo para los grafiteros.