Vera-Playa (Almería): Naturismo como filosofía de vida

No hace falta irse muy lejos para encontrar lugares únicos. En nuestro propio país, al este de Almería y casi lindando con Murcia, se encuentra la localidad de Vera, en cuya playa (zona denominada Vera-Playa por ubicarse a 7km del núcleo urbano de Vera, el cual no tiene mar) se puede disfrutar de una de las zonas nudistas más populares de Europa, donde cientos de ingleses, alemanes, belgas o neerlandeses (además de muchísimas familias españolas) pasan gran parte de sus veranos e incluso han elegido como residencia principal, lejos del caos de las ciudades y con unas temperaturas agradables todo el año.

Dicen que esta es la playa nudista más grande del mundo, con sus 4km de longitud, aunque la ausencia de bañador predomina sobre todo en la zona norte.

Pero lo que hace especial a este lugar, del que sorprendentemente casi nadie ha escrito hasta ahora a pesar de haberse instaurado hace más de 40 años, es que no se trata simplemente de una playa en la que puedes no llevar bañador: en Vera, el nudismo deja paso al Naturismo, toda una filosofía de vida que nos invita a vivir integrados con la naturaleza, sin complejos y en paz con nosotros mismos, nuestro cuerpo y con los demás, lejos de la importancia material.

Tengo la suerte de haberme criado, verano a verano desde que nací, en este lugar, y la perspectiva que uno toma cuando normaliza la desnudez, condición en la que el 100% de los seres vivos nacemos y que por culpa de las imposiciones culturales y sociales se va rodeando de una connotación sexual y negativa, es algo que todo el mundo debería tratar de interiorizar alguna vez en la vida.

He querido destacar la palabra naturismo para diferenciar Vera-Playa de cualquier otra playa nudista a la que podáis haber ido, lugares normalmente alejados de cualquier núcleo urbano, escondidos y poco frecuentados. Aquí lo normal es ver familias enteras (abuelos, padres e hijos) disfrutando de la playa y el sol, grupos de amigos y amigas, y lo mejor de todo es que el nudismo no solo aparece en la playa, sino que en todas las urbanizaciones, los chiringuitos de alrededor y en consecuencia en las calles que lo conectan, también es común ver a casi todo el mundo sin ropa, paseando, tomando el sol o bebiendo una cerveza.

Hablando de sus características tangibles, pues bien, la playa no tiene mucho que envidiar. No es demasiado ancha (y además el mar se está llevando más arena cada año) y tiene algunas piedras. Las urbanizaciones sí son muy chulas: nada de bloques altos y abarrotados, todo son pequeños pisos de apartamentos de una arquitectura bastante agradable a la vista, con muchas palmeras y otra vegetación, que hace que te sientas como en un oasis.

Existe un paseo marítimo de asfalto que separa la playa de las urbanizaciones, pero no esperéis encontrar tiendas ni ajetreo, aunque sí se anima bastante en los meses de verano (especialmente en agosto) gracias a sus varios chiringuitos y chillouts.

El límite norte de la playa lo marca el Hotel Vera Playa Club, que fuera el primer hotel nudista de España (y por eso uno de los más conocidos de este tipo en toda Europa), un enorme resort de 4 estrellas (que perfectamente pasaría por uno de 5) con todo tipo de servicios y justo a pie de playa.

Si os apetece probar esto de bañarse sin ropa (la cosa más cómoda del mundo) tenéis que venir aquí. Creedme cuando os digo que no os podréis sentir incómodos, pues aquí lo natural es lo más normal del mundo (como debería ser en cualquier parte, más allá de lo que llevemos puesto).

Sé que es difícil de explicar, durante toda la vida llevé amigos allí que no entendieron de qué iba esto hasta que por fin lo probaron. Espero que os haya servido este post. Me encantará saber vuestra opinión en los comentarios 😊

Burgos: Pico San Millán (2131m) – Reto CIMASxPROVINCIAS 7/50 ☑️

(Descarga y sigue aquí la ruta de Wikiloc)

Hace unos días, de forma improvisada, pasamos un finde en el pueblo riojano de Ezcaray. Y qué casualidad que a pocos kilómetros de él se encuentran dos de mis cimas objetivo (me refiero al Reto CIMASxPROVINCIAS): la de La Rioja y la de Burgos.

En este post os contaré todo acerca del Pico San Millán, el techo de Burgos, ubicado en plena Sierra de la Demanda. A sus pies se encuentra la pequeña localidad de Santa Cruz del Valle Urbión, y es que la ruta discurre en gran parte junto río que da nombre al famoso valle: el Urbión.

El pueblo grande más cercano es Pradoluengo, por lo que cualquier vívere que necesitéis comprar a última hora, mejor hacerlo aquí, que es donde más posibilidades tener de encontrar comercios (abiertos, sobre todo). Una vez en Santa Cruz del Valle Urbión, debéis continuar por un camino de tierra de unos 3km hasta el Área Recreativa de Zárcia, donde podéis dejar el coche sin problemas en una gran explanada.

La ruta hasta la cima es muy fácil de seguir, pues hay varios carteles que lo indican. Si bien existen dos formas de subir (según los carteles) os recomiendo subir por el lado izquierdo. Nosotros hicimos una ruta circular, subiendo por el izquierdo y bajando por el derecho, y en el último tramo de bajada (los últimos 3km aproximadamente) el sendero no estaba nada claro y de hecho tuvimos que tirar de improvisación en algún tramo. Otras personas que han hecho la misma ruta en Wikiloc indican lo mismo, así que id con ojo.

indicaciones para pico San Millan en burgos

El camino se subida consta de 7km con 1100 de desnivel, y comienza de forma muy suave por el bosque junto al río, se va inclinando poco a poco (demasiado poco a poco) hasta que a falta de los 2 últimos km aun faltan por subir 600 metros. Este tramo extremadamente empinado discurre por una pedrera, así que hará falta mucha paciencia para llegar hasta la cima. Nosotros estamos bastante en forma y tardamos casi una hora en hacer esos 2km.

subiendo al pico San Millan en burgos

Pero después de ese tramo que deja sin aliento, por fin llegamos a la cima, desde la cual las vistas son impresionantes, pudiéndose ver incluso Cantabria o el País Vasco en días de poca bruma.

pico San Millan en burgos
vistas desde el pico San Millan en burgos

La vuelta, como os comentaba, la hicimos de forma circular, sobre todo después de decidir que ni en broma íbamos a bajar esos 2km (realmente creo que es peor bajarlos que subirlos). Durante la bajada no tuvimos ninguna duda de por donde era siguiendo la ruta de Wikiloc, pero al llegar a la zona del bosque, donde hay varias cascadas que se pueden visitar (están señalizadas) el sendero es bastante dudoso, pues las indicaciones se ven mucho mejor para alguien que sube, y no que baja. Así que sin quererlo, nos desviamos ligeramente, debiendo hacer un pequeño tramo por unas piedras bastante incómodas. Nos perdimos justo al pasar por la Cascada Altuzarra, para que vayáis más atentos.

cascada altuzarra burgos

Finalmente, con una suma de 15,7km y 1250m de desnivel acumulado llegamos de nuevo al punto de partida. La ruta es muy amena porque tiene de todo: bosque, río, pedreras, senderos anchos, estrechos, cascadas, paisaje abierto, refugios

Totalmente recomendable, aunque no apta para principiantes debido a su desnivel y los terrenos poco sencillos en ocasiones. Nosotros hicimos la ruta aún siendo verano, pero con lluvia y nieve la dificultad posiblemente sea bastante mayor.

(Descarga y sigue aquí la ruta de Wikiloc)

pico San Millan en burgos

¿Qué ver en Gijón en un día?

El pasado verano, en nuestro último día por Asturias, decidimos visitar la ciudad de Gijón (ya que además nuestro tren de vuelta a Madrid salía de allí), y aunque con un día es suficiente, no está de más hacer una noche allí, pues se trata de un lugar realmente animado, especialmente con el buen tiempo.

Podéis optar por hacer un Free Tour, ya sabéis que siempre lo recomiendo. Es una actividad gratuita, y solo al final de ella pagas al guía lo que consideras oportuno. Por este motivo se lo suelen currar mucho y ser siempre muy majos.

  1. Playa de San Lorenzo: con sus casi 2km de longitud es una de las mejores y más grandes playas urbanas de España, a la cual le acompaña el llamado Muro de San Lorenzo, término que utilizan los autóctonos para denominar al cómodo paseo marítimo de la playa.
  2. Barrio de Cimadevilla: es el más antiguo de la ciudad y es también conocido como el barrio pesquero, aunque antes de los pescadores llegaron los romanos, de los cuales queda una interesante muestra: las interesantes Termas Romanas de Campo Valdés, que son gratis pero hay que reservar con antelación.
  3. Parque del Cerro: se trata de toda la zona alta de Cimadevilla, un peñón boscoso convertido en parque, lleno de praderas, senderos, bancos, un auditorio y las mejores vistas de Gijón y sus playas. Aquí se encuentra el Elogio del horizonte, la gran escultura de 10 metros de altura y 500 toneladas de peso del escultor vasco Eduardo Chillida que marca la cima del cerro.
  4. Plazuela del Marqués: uno de los lugares más bonitos de Gijón, que da al puerto deportivo y presidida por la estatua de Don Pelayo, primer monarca del reino de Asturias.
  5. Iglesia De San Pedro Apóstol: es una de las las estampas más conocidas de la ciudad gracias a su ubicación junto a la Playa de San Lorenzo. La que vemos hoy es relativamente reciente, pues se edificó sobre los restos de otra iglesia que fue incendiada durante la Guerra Civil.
  6. Plaza Mayor: la animada plaza que alberga el ayuntamiento de la ciudad y desde donde parte el free tour que os mencionaba.
  7. Acuario de Gijón: situado cerca de la playa de Poniente, este pequeño pero interesante acuario hace un recorrido por los fondos marinos del Cantábrico, el Caribe, el Índico, el Rojo e incluso el Ártico.
  8. La Laboral: Entre 1946 y 1956 el franquismo construyó a las afueras de Gijón el edifico más grande de España y la obra civil más ambiciosa del siglo XX: la Universidad Laboral de Gijón, un complejo de 270.000 metros cuadrados pensado originalmente como internado para huérfanos de mineros y que terminó siendo la primera Universidad “obrera” del país. Su misión como centro de formación laboral acabó en la década de los ochenta y tras muchos años cerrado el conjunto se ha rehabilitado y vio la luz en 2007 para nuevos usos culturales.
  9. Palacio de Revillagicedo: Fue construido en 1721 por el primer conde de San Esteban del Mar aprovechando una torre fortificada medieval, que actualmente es un centro cultural dedicado al arte contemporáneo y con un amplio programa de exposiciones temporales, conferencias y actividades escénicas y musicales. 

Toledo: Corocho de Rocigalgo (1448m) – Reto CIMASxPROVINCIAS 6/50☑️

La carrerilla de subir a las cimas más altas de cada provincia española sigue en marcha, no baja el ritmo y en este mes de septiembre vamos a avanzar unos cuantos puestos. Ayer mismo subimos al techo de Toledo: el Corocho de Rocigalgo, a 1448m de altitud en el corazón del Parque Nacional de Cabañeros.

El inicio de la ruta se encuentra a apenas 2 horas de Madrid (150km) así que no fue necesario hacer noche por allí. Eso sí, llegar no es del todo fácil, ya que, y este es el mejor consejo que os podré dar sobre esta ruta… NO HAGÁIS CASO A GOOGLE MAPS. Comienzo a contar nuestra historia:

Llevábamos el parking de origen de la ruta marcado en el GPS, pero el camino por el que nos mandaba no era el válido. No es que fuese una alternativa más lenta o larga, es que era absolutamente imposible llegar por donde proponía, un camino forestal por donde un 4×4 tendría muchas dificultades para pasar, y de hecho llega un punto en el que se corta por una valla que marca que comienza un coto privado privado de caza. Todo esto lo descubrimos porque optamos por dejar el coche en el inicio de dicho camino, ya que el GPS no nos ofrecía otra alternativa para llegar al parking (la cual tenía que haber sí o sí) así que por no jugárnosla, decidimos andar desde allí… con la consecuencia de que la ruta, que desde el parking ascendía hasta 18km, sumaría 5km más de ida y 5 de vuelta… ¡o sea que ante nosotros teníamos una caminata de 28km!

Pues bien, al llegar al parking después de una hora caminando había una caseta de información donde nos dijeron que no somos los primeros a los que nos pasa, y que el camino que lleva hasta el parking (de tierra pero perfectamente transitable) comienza en ⚠️este punto⚠️. Guardadlo bien porque de nuevo he vuelto a comprobar y de las dos alternativas que ofrece Google Maps, esta no es ninguna de ellas y las otras dos son caminos intransitables por coches normales.

Desde dicho desvío, son unos 5km hasta el parking y allí comienza una senda forestal por la que también discurre la Ruta del Chorro, que realmente es complementaria a la del Rocigalgo porque solo hay que irse desviando alguna vez para visitar unas cascadas.

Desde este punto de inicio, 9km y 700m de desnivel son los que os separan del Corocho de Rocigalgo (18km en total), el monte más alto de Toledo, un camino sin ningún tipo de pérdida y perfectamente señalizado durante todo el trayecto. El desnivel es muy progresivo, y solo el último km es bastante inclinado. El resto, un paseo muy agradable, eso sí, sin ver la cima en ningún momento salvo cuando llegas a ella. Os dejo aquí una ruta de Wikiloc por si queréis tener una referencia.

En nuestro caso y por este error, nos salieron 28km con nada menos que 1200m de desnivel (ya que esos 10km extras tenían mucho desnivel, para rematar). Todo un reto más que superado, pero que sinceramente me hubiese ahorrado. Estuvimos caminando 6h30, mientras que la ruta de 18km son normalmente entre 5 y 6 horas, según lo rápido que caminéis.

Una aventura más al bolsillo que ya no nos quita nadie, y lo cierto es que se nos hizo amena y lo pasamos genial. Por si tenéis curiosidad, esta es la ruta que nos salió😅

Próximos destinos: ¡Valladolid, Burgos y La Rioja!

Alicante: Pico Aitana (1557m) – Reto CIMASxPROVINCIAS 5/50 ☑️

Nuevo hito del reto CIMASxPROVINCIAS alcanzado. ¡El techo de Alicante ya es mío!

El finde pasado me desplacé hasta la Sierra de Aitana, a las espaldas del bonito lago de Guadalest, pues allí es donde se encuentra el punto más alto de la provincia de Alicante: el Pico Aitana.

El lugar de inicio de la ruta es el la Font de Partegat, un área no tan a los pies de la sierra (pues ya hay que subir bastante con el coche), que cuenta con zona de picnic, barbacoa y como su nombre indica, una fuente. Pertenece a la pequeña localidad de Benifato, por la cual hay que pasar, y de hecho los últimos kilómetros de la carretera no solo son serpenteantes, sino que se encuentran en bastante mal estado.

La ruta para subir al Pico Aitana es esta. Es de tipo circular y discurre en todo momento por un sendero estrecho no demasiado empinado, excepto en la parte final, hacia el km 3, más o menos, que hay que subir por una pedrera, salvando un gran desnivel en pocos metros.

Después de este punto hay que pasar el llamado pas de la Rabosa, una grieta entre las rocas de la cresta de la sierra que permite pasar a la cara sur de la Sierra de Aitana. Y ya después del paso, un paseo cómodo de menos de 2km hasta llegar al Pico Aitana…

…Aunque tecnicamente, no. El punto exacto más alto se encuentra dentro de una zona militar completamente restringida (de hecho, si tenéis buena vista, veréis el vértice geodésico a lo lejos). Sin embargo, la cima está incluso marcada en Google Maps en el punto al que llegué en mi ruta, así que lo tomamos como la cima oficial (que es cierto que está prácticamente a la misma altura). Lo único malo, es que allí no hay absolutamente nada que lo marque. Nada de nada, ni unas míseras piedras. La foto quedó un poco pobre 😂

Después de eso continué la ruta circular por la cresta de la montaña, con subidas y bajadas, hasta llegar por fin a un camino forestal ancho y cómodo que en 2km llegaba de nuevo a la Font de Partagat.

En total 10km con 550m de desnivel, para los que empleé 1h30 (sin contar las paradas), pero esto no lo tengáis muy en cuenta, pues en esta ocasión fui corriendo durante gran parte del recorrido.

El siguiente hito ya lo tenemos a la vista. Próxima parada: ¡Toledo!

Cudillero, ¿el pueblo más bonito de Asturias?

Aprovechando nuestra estancia en Candás este verano, tuvimos que hacer la obligada visita al que dicen que es el pueblo más bonito de Asturias: Cudillero.

A media hora de Avilés en dirección hacia Galicia, esta pequeña pero abarrotada localidad se encuentra construida entre dos inclinadísimas laderas en las que ya no cabe una casa más, pero es que además con el buen tiempo y la temporada alta de turismo la población se multiplica exponencialmente y en sus estrechas calles solo hay sitio para turistas y mesas de restaurante, en los que si queréis comer, habréis de esperar un buen rato (venid pronto para pedir mesa).

No solo es su emplazamiento lo que cautiva, sino también sus pintorescas casa de colores, muy bien conservadas en su mayoría. Gracias a todo ello, de hecho, Cudillero fue galardonado hace unos años con el premio al Pueblo Ejemplar de Asturias.

Perderos por las calles de este pueblecito es lo mejor que podéis hacer para disfrutarlo, pero aquí os dejo una lista de los puntos más interesantes de él, para que no os perdáis nada:

  • El puerto: por el que necesariamente pasaréis si habéis dejado el coche en su aparcamiento, cosa que os recomiendo, pues en el pueblo el tránsito de coches no solo está limitado, sino que es una completa locura conducir por allí. Dejando el coche en el parking del puerto podréis dar un pequeño paseo por la costa para llegar a Cudillero por abajo, y disfrutar desde el momento uno de su panorámica más bonita y más fotografiada.
  • La plaza de la Marina: el lugar más amplio de Cudillero que os dará la bienvenida nada más llegar, justo a la entrada tras cruzar el pequeño puente que separa el puerto del pueblo. En uno de sus laterales hay unas escaleras de piedra que suben al mirador del Baluarte, desde donde podréis observar el bullicio desde arriba.
  • Mirador de la Atalaya: en Cudillero hay varios miradores, y el de la Atalaya es el más alto. No se me ocurre mejor plan para hacer hambre (o bajar la comida) que subir hasta allí y disfrutar de las vistas de la localidad desde lo alto.
  • Capilla del Humilladero: algo más alejado del bullicio está lo que se trata del edificio más antiguo de Cudillero, construido en el siglo XIII, un templo medieval al que acudían los marineros en busca de protección y buena suerte.

¿Dónde comer en Cudillero?

Restaurantes hay por un tubo, y pienso que si la comida en alguno de ellos no fuese buena, ya habrían tenido que cerrar con tanta competencia. Así que creo que cualquier opción es buena. Sin embargo, os recomendaré aquel en el que comimos nosotros, pues además de una riquísima comida, el trato fue cercano y atento: Casa Mari. Yo además soy vegetariana, y una de sus especialidades era el arroz con verduras. ¡Buenísimo!

¿Qué ver en los alrededores de Cudillero?

Hay dos lugares que no os podéis perder:

  • La playa del Silencio, una de las mejores playas de Asturias según muchos, y es que estos 500 metros de playa en forma de concha están rodeados de unos preciosos acantilados que la protegen.
  • El cabo Vidio, el cual es el final de una corta ruta llamada Ruta de los Acantilados cuyas vistas merece la pena visitar. Es un paseo muy agradable y podéis rematar viendo la puesta de sol desde la punta del cabo, o bien desde el mirador del Sablón, un vértice en un acantilado con un banco donde sentarse y unas vistas espectaculares.

Los Lagos y el Santuario de Covadonga (Asturias)

Sin duda uno de los spots más famosos de la Tierrina, y que tras 9 veranos subiendo al norte, ¡yo aún no había visitado!

Los Lagos de Covadonga se encuentran en el Parque Nacional de los Picos de Europa, siendo su situación totalmente privilegiada al estar rodeados de varios de los picos más altos de la cordillera.

Para llegar a ellos hay que dejar el coche en uno de los varios parkings que hay en la carretera que sube a los Lagos, ya que durante la época de mayor turismo (31 de mayo al 17 de octubre, Semana Santa y los puentes a lo largo del año) no es posible subir en coche particular a partir de las 8 de la mañana.

Tras dejar el coche en el parking, debéis comprar un ticket para el autobús que sube cada media hora desde las 8:30 (el último baja a las 20:30, excepto entre el 1 de octubre y el 11 de diciembre que lo hace a las 18:30), cuesta 9€ ida+vuelta y se venden tickets en los 4 parkings porque hay para en todos ellos. El trayecto goza de unas vistas increíbles y dura unos 30 minutos, pues la carretera es muy serpenteante y estrecha. Finaliza en el parking de los Lagos y a partir de ahí podréis caminar por los bien preparados senderos de piedras que hay en varias direcciones.

Las dos rutas más comunes son:

  • La ruta de los Lagos, de 5,7km, un sendero muy sencillo y circular que recorre el área pasando por el Lago Ercina y el Lago Enol. El paisaje es precioso.
  • La ruta de las minas de Buferrera se encuentra justo en medio de los dos lagos, por lo que es posible combinarlas. Aunque esta son 3km, no salen 8km de ruta total porque se acorta (esta es la que hicimos nosotros). Es súper chula, pues podéis pasar por dentro de los túneles que formaban la antigua mina.

Os recomiendo totalmente no saltaros la parada del Mirador del Príncipe de Asturias, porque es absolutamente espectacular. Una pradera inmensa de un intenso verde se extiende a lo lejos, uno de los puntos más bonitos de Asturias para mí, sin duda.

El Santuario de Covadonga

Visita también imprescindible que se encuentra en la misma carretera de los Lagos, a sus pies, y que sí se puede subir en coche pero depende cuándo vengáis, puede que no encontréis sitio para aparcar, así que una opción es, al bajar de los lagos, deteneros en la parada del Santuario y después de verlo bajar caminando al parking (el parking 3 no está muy lejos).

El santuario, dedicado a la Virgen de Covadonga, a la que llaman La Santina, conmemora la histórica Batalla de Covadonga que impidió a los árabes la conquista de Asturias gracias a Don Pelayo y sus tropas.

Además de la enorme iglesia es posible visitar la gruta donde, cuenta la leyenda, se apareció la Virgen a las tropas. Hoy en día en La Cuevona se erige una pequeña capilla con una virgen, y la entrada es gratuita. Para acceder a ella hay que recorrer una larga y empinada escalinata, en cuyo recorrido se pueden observar los sepulcros que contienen los restos de don Pelayo, su mujer y su hermana, así como el de Alfonso I.

Almería: Chullo (2611m) – Reto CIMASxPROVINCIAS 4/50 ☑️

Nueva cima tachada de la lista del reto CIMASxPROVINCIAS. Esta vez nos hemos venido hasta la parte oriental de Sierra Nevada, la cual pertenece a la provincia de Almería y donde se encuentra su pico más alto: el Chullo, a 2611m de altitud.

La ruta clásica es bastante corta, pues partiendo desde el Puerto de la Ragua (cerca del pueblo granadino de La Calahorra) son solo 4km de ida hasta el pico (se vuelve por el mismo sitio), por un sendero bien marcado y completamente despejado de árboles, y desde cuyo inicio (apenas avanzando 300 metros) ya se divisa el Chullo a lo lejos.

Aquí podéis ver y seguir la ruta de Wikiloc que hicimos: Subida al Chullo desde el Puerto de la Ragua.

Existe una ruta combinada con el sendero que parte también del Puerto y que llega hasta la Lagunilla Seca, de unos 7km de ida/vuelta, que mucha gente opta por realizar, pues la ruta al Chullo se convierte entonces en una circular con 15km totales (aproximadamente) en vez de solo 8. Os la dejo por aquí, aunque parece sencillo, simplemente hay que llegar al camino de la Lagunilla una vez lleguéis al Chullo.

Nosotros hemos optado por la versión clásica y corta, ya que íbamos en familia, y además que sea corta no quita que sea fácil: en los 4km de subida se ascienden 600 verticales, pues el inicio está a 2000m. Eso convierte la ruta en un ascenso sin tregua que además no es constante, hay algunos puntos en los que llanea un pelín, y por lo tanto los metros se acumulan en repechos que probablemente superen los 15º de pendiente. Aún así, como el sendero es fácil de transitar, creo que con una mínima forma física, cada uno al ritmo que considere, puede realizar la ruta.

La ruta goza de unas buenas vistas durante todo el camino, pues con todo despejado puede verse Sierra Nevada y el Mulhacén a la derecha, la Sierra de Filabres con Calar Alto a la izquierda, y ya desde la cima, podréis divisar incluso el mar, si la meteorología respeta.

Hemos hecho esta ruta en verano, en pleno agosto y sin madrugar, y la temperatura se ha portado: hemos comenzado con unos 24º y en el pico, con el viento soplando fuerte, hemos usado una sudadera fina durante la parada para comer. En invierno también es posible hacerla, de hecho la mayor parte de las personas que la han hecho en Wikiloc lo han hecho en invierno, y es más, el puerto donde hemos dejado el coche tiene un par de casonas que ahora estaban totalmente cerradas pero tiene pinta de que en invierno sí es un lugar más concurrido, pues alquilan material de nieve. Desde allí parten numerosas rutas a distintos picos, todas señalizadas desde allí con carteles y un gran mapa.

La bajada tiene tela, así que os recomiendo no olvidar unos palos para quitarle peso a las rodillas. Si la hacéis, dejadme un comentario😊

Qué ver en Malé: ¿merece la pena visitar la capital de Maldivas?

Respuesta corta: sí y no. Respuesta larga… ¡sigue leyendo!

Malé es la capital de Maldivas, un conjunto de atolones formado por 1196 islas y probablemente el destino de viaje más exclusivo del planeta (aquí puedes leer todo lo que necesitas saber para viajar a Maldivas).

Maldivas es sinónimo de playas paradisiacas de arena blanca, agua turquesa, palmeras, hotelazos con salida al mar y lujo. Pero nada de eso es sinónimo de la ciudad en la que vive la mayoría de los maldivos y que a día de hoy es la localidad más densamente poblada del mundo: Malé es un verdadero caos, una urbe donde no cabe un alfiler más, y que vive sirviendo al turismo que la rodea. A pesar de sus casi 6km2 de superficie (de lejos la isla más grande de Maldivas), alberga a 133.000 personas.

Sé que no os la estoy pintando nada bien, pero lo cierto es que si tenéis un hueco libre en vuestro viaje a Maldivas, ya sea al llegar o al iros, os animo realmente a que recorráis sus calles. En Malé podéis vivir la realidad de la vida de los maldivos, que nada tiene que ver con paseos bajo las palmeras y vida junto al agua azul. Sumergirse en la cultura del país que uno visita me parece siempre algo obligado, y aquí no iba a ser menos.

Malé no se constituyó realmente como ciudad hasta mediados del siglo XX. De hecho, en la década de 1920 la población en de 5000 habitantes, y gran parte de la isla estaba cubierta por selva.

El crecimiento comenzó con la modernización de la década de 1930 y con la llegada del turismo en 1975 hizo el boom del crecimiento. Poco después llegó a sus topes de población y tuvieron que extender el área de la ciudad de manera artificial hasta el límite posible. Otro acontecimiento que aumentó su población aún más fue el tsunami de 2004, que destrozó por completo varias islas: sus pobladores se mudaron a Malé y muchos de ellos no volvieron jamás a sus orígenes.

¿Qué ver en Malé?

Dado su diminuto tamaño, en unas 3 horas podréis recorrerla de arriba abajo visitando todos los lugares que os voy a mencionar. Mi consejo es que si llegáis en avión tarde, hagáis una noche en Malé y aprovechéis la mañana siguiente en verla, o bien a la vuelta, si vuestro avión sale pronto por la mañana, en vez de volver ese mismo día de vuestra isla pegándoos el madrugón del siglo, volváis un día antes y hagáis noche en Malé (es lo que hicimos nosotros al volver de Thinadhoo).

  1. Monumento al tsunami: el famoso tsunami de 2004 azotó las Maldivas, como os he contado, y dos tercios de Maldivas quedó bajo el agua. Este monumento, que no se encuentra en demasiado buen estado de conservación, es un homenaje a todos los afectados. Las esferas que hay en él representan los 20 atolones que componen el país, y las varillas, un total de 106, representan cada una de las personas que falleció por la catástrofe.
  2. Rasfannu Artificial Beach: curiosamente esta, junto con Velingadu (justo al otro lado de la isla), son las únicas dos playas de Malé, y son artificiales. No está permitido bañarse en bikini (recordad que Maldivas es un país musulmán).
  3. Dhathuruveringe Market: entramos aquí pensando que era el mercado local, y lo cierto es que resultó ser mejor. Este lugar con encanto es el mercado donde van a comprar sus víveres los locales, y en él hay un montón de coloridos puestos de frutas, verduras, especias…
  4. Fish Market: igual da un poquito de impresión porque quizás falte algo de higiene por allí, pero es la lonja de pescado principal de la ciudad y allí llega todo lo que se pesca cada día.
  5. Local Market: la verda es que nos gustó menos que el Dhathuruveringe, al que entramos pensando que era el mercado local. Es muy similar pero más pequeño y menos colorido.
  6. Gran Mezquita del Viernes: es sin duda el lugar más bonito de Malé, sustituye a la antigua, de la que os hablo en el punto 9, y fue construida en 1984 gracias a la financiación de los países del Golfo, Pakistán, Brunei y Malasia. Este enorme edificio blanco y su cúpula dorada fue hasta 2018 la mezquita más grande del país, y se puede visitar de 9:00 a 17:00 siempre en pantalón largo (mujeres falda larga o vestido) y sin mostrar los hombros.
  7. Sultan Park: es como un oasis en medio del caos. Un precioso parque justo a la salida de la mezquita donde apenas se escucha el ruido de un motor y siempre está lleno de familias con niños disfrutando a la sombra de los árboles.
  8. Antigua Mezquita del Viernes: fue construida en 1656 y se trata de la mezquita más antigua del país, junto a la que se puede divisar la torre azul del minarete construida pocos años después, y también un cementerio musulman. Es lo único en la ciudad que parece realmente «antiguo» y la verdad es que nos impresionó mucho, no os lo podéis perder. A la mezquita no se puede entrar, pero al recinto abierto sí (vestidos con pantalón largo y sin enseñar los hombros, pero uno de nosotros no iba así y al no haber realmente nadie, pasamos y nadie nos dijo nada).
  9. Mezquita Rey Salman: esta enorme mezquita es desde su construcción en 2021 la más grande de Malé y de Maldivas (un dato que no está actualizado en otros blogs, según he podido comprobar😏). Su enorme cúpula azul ya llama la atención desde el mismo aeropuerto, que se encuentra en la isla de enfrente, y tiene la capacidad para albergar nada menos que a 10.000 personas. Se comenzó a construir en 2018 y aunque se quería inaugurar en 2021, se retrasó porque la estructura aún estaba inacabada. Al parecer a día de hoy está en uso, pero no se ha inaugurado oficialmente porque sigue sin acabarse.

Lo que nos pareció muy curioso es que los pocos turistas con los que nos cruzamos (2 o 3 grupos de 2-4 personas) iban todos acompañados por un local que parecía que les estaba haciendo una visita guiada. No os miento cuando os digo que no vimos a ningún occidental solo. Así que si queréis optar por esa opción (me parece bastante interesante que alguien de allí os cuente los datos y la historia de los lugares que visitáis) podéis reservar un tour privado de 3 horas por Malé aquí. Civitatis siempre es una garantía de calidad, la verdad.

¿Dónde dormir en Malé?

Nosotros nos alojamos en el Manhattan Business Hotel, en la costa sur de la isla. Justo en el lado contrario de la zona donde se encuentran la mayoría de los lugares que os he mencionado, pero a solo 10 minutos andando de allí. En Malé no hay nada que esté lejos.

El hotel está genial: todo súper nuevo, habitaciones amplias y muy agradables, y la atención, como en cualquier sitio aquí en maldivas, inmejorable. Ellos mismos se ofrecen a recogerte en el aeropuerto y/o llevarte (lo que corresponda) sin coste adicional, y si leéis esto y aún necesitáis una PCR, basta con que lo pidáis en recepción y un par de horas después se presentará allí un enfermero.

El precio fue de 122€ por una habitación doble con desayuno buffet incluido (el cual tampoco era espectacular, la verdad). No me parece muy económico pero sí acorde al nivel del hotel y sobre todo por debajo de la media de los hoteles similares que pude encontrar por los buscadores.

(Lee aquí todo lo que necesitas saber para viajar a Maldivas)

Todo sobre Thinadhoo (Atolón Vaavu, Maldivas)

(Lee aquí todo lo que necesitas saber para viajar a Maldivas)

La diminuta isla de Thinadhoo es una de las 1196 islas de Maldivas y una de las solo 289 que están habitadas. Pertenece al grupo de 202 islas habitadas por locales (las otras 87 son islas privadas en las que solo hay un hotel de lujo) y se encuentra en el atolón Vaavu (en el mapa que os dejo abajo equivale a lo que llaman Felidhoo Atoll, pues Felidhoo es la isla más grande del atolón), el segundo por debajo del atolón de Male, la capital del país. Cuidado no confundirla con la isla de Thinadhoo del atolón Huvadhu, muchísimo más al sur del país; nuestra Thinadhoo se encuentra a solo 75km de distancia de la capital.

Las distancias por el mar engañan, y esos 75km de distancia se convierten en 1h30 de trayecto en lancha rápida, que es el vehículo con el que llegaréis a la isla (a no ser que contratéis un hidroavión – todo esto lo explico en el post con toda la info sobre Maldivas), y ojo, que si no hace un buen día, las aguas pueden estar bastante revueltas y el viaje se hace un poco desagradable.

Vaavu es el atolón menos densamente poblado de Maldivas, y es conocido porque en general hay menos gente (locales y turistas) en ellos que en otras partes del país, al estar mucho menos explotado. Dicen, además, que es uno de los mejores lugares para pescar (es la segunda ocupación principal de los locales por detrás del turismo) y bucear. La barrera de coral Fotteyho Falhu se encuentra en Vaavu y es una de las barreras continuas más largas del mundo.

Thinadhoo, con sus 600m de largo y 200m de ancho, es la menor de las 5 islas habitadas del atolón (de un total de 19 islas), y su población, aunque oficialmente asciende a 73 personas, la realidad es que de forma permanente viven unas 40.

La isla, al ser local, tenía ciertas restricciones: solo se puede usar bikini en la bikini Beach, pero teniendo en cuenta de que la isla mide 600m, que la playa tenía 500m y que está a 5 minutos del hotel, tampoco es tan grave (la zona de playa que está justo frente al hotel no es de bikini). Lo que tampoco se puede encontrar alcohol, pues los musulmanes lo tienen prohibido.

El hotel

A pesar de su reducido tamaño, en Thinadhoo hay nada menos que 5 hoteles, aunque no de tipo resort sino más pequeños, y en mi opinión, con mucho más encanto: por ejemplo, el Thari Fushi Maldives está construido con palos, y el EcoBoo con bambú, ambos súper especiales.

Nosotros nos alojamos en el Plumeria Maldives, el hotel de mayor tamaño y con más servicios: habitaciones estándar, con vistas al mar y suites con jardín junto al mar (la nuestra era de estas), piscina, gimnasio, spa y un gran comedor con buffet libre en todas las comidas. Y el precio, de risa. Estuvimos 7 noches con pensión completa por 500€ por persona, encantados y con una atención de 10.

Como os comentaba, había 3 tipos de habitaciones: la estándar (no os la recomiendo porque además de unas vistas sin más, están muy cerca del generador del hotel y son bastante ruidosas), la que tiene balcón con vistas al mar, y la suite con salida al jardín y a pie de playa. Las vistas son más bonitas desde la de balcón, pero son 60€ más cara por noche, cosa que creo que no merece la pena. La habitación con salida al jardín es muy poco luminosa (extremadamente poco para mi gusto) pero la decoración es muy chula, el jardín también y la playa a menos de 30 metros de distancia. Es la mejor opción en mi opinión.

Frente a las habitaciones hay una zona en la que se pueden ver tiburones y mantas cada día a las 18:30, pues les echan de comer sobras de pescado y vienen todos como locos. Son los tiburones nodriza, los mismo que los de las excursiones que os explico más abajo, que son inofensivos.

La playa

Como os contaba, es muy larga aunque no muy ancha, y menos cuando la marea está alta, pero es que realmente hay tan poca gente en la isla que hay espacio para todos. Hay hamacas de uso libre por todas partes y también varios toldos que encontraréis ocupados por turistas si vais a la playa más tarde de las 11.

En el extremo más lejano al hotel, quizás a unos 10 minutos andando, es la parte más salvaje y solitaria, donde parecerá que estáis solos en la isla, sin nadie alrededor y rodeados de vegetación y agua cristalina.

El pueblo

Para mí es lo que más encanto tenía de la isla, aunque llamarlo pueblo es un decir, pues apenas eran 4 calles. Pero era lo mejor porque en los típicos resorts con water villas de las islas privadas eso no lo hay, y esa es la vida real de las Maldivas: unas cuantas callecitas de casas bajas donde vive toda la familia, inexistencia total de asfalto, pues todas las calles están «hechas» de arena de playa (sí, se puede vivir descalzo 24/7) una pequeña mezquita, una escuela, una comisaría, una cafetería y un ayuntamiento. Y la vida de los lugareños gira entorno al pequeño puerto, del que salen las embarcaciones de pesca, de excursiones para turistas y de speed boats a Male.

La selva

La playa y el pueblo ocupan, si acaso, un tercio de la isla. El resto es un frondoso bosque tropical que hace que a ratos pienses que estás en una isla desierta. Sí y no, porque un punto negativo es que hay un vertedero en medio, y no está en ningún tipo de recinto cerrado, sino que caminando por el sendero que rodea la isla, de repente aparece un montón gigantesco de basura maloliente de todo tipo. De reciclar ni hablemos, claro.

A pesar de esto, sigo recomendando totalmente la isla, pequeña, preciosa, tranquila y con ese aura de paz que me transmitía a cada minuto.

Excursiones desde Thinadhoo

Tanto en el hotel como en un pequeño local situado en la calle principal del pueblo hay excursiones disponibles, que son similares a las que se puede encontrar en cualquier lugar de maldivas: snorkel en arrecife, con delfines, con tortugas, con tiburones, cenas en barco, picnics en islas desiertas o en bancos de arena… hay para todos los gustos y colores.

Lo que no existe son excursiones a ver lugares de otras islas: realmente las islas de Maldivas son muy similares entre sí, y salvo en Male, no hay monumentos que ver, y tampoco lugares naturales que no vaya a haber en vuestra propia isla.

Nosotros solo hicimos el snorkel con tiburones, ya que visitamos Maldivas en julio (época de lluvias) y este tipo de excursiones se cancelan si no hace buen día. Así que, entre que fuimos retrasándolo y que se acumularon un par de días de lluvias por la mañana, al final no nos dio tiempo a hacer más que esa, la cual os cuento al detalle en este vídeo:

Las excursiones oscilan entre los 25 y los 60€, y las que son más especiales (bucear con el tiburón ballena o con delfines, por ejemplo) o combinan varias actividades en un mismo día, ascienden a 100-150€.

También hay una escuela de buceo de la famosa empresa PADI, en la que no solo podréis bucear sino también sacaros el título de aguas abiertas si no lo tenéis.

¿Cómo llegar a Thinadhoo?

No os quedará duda, pues todos los hoteles tienen servicio de traslado desde y hasta el aeropuerto, y todos dan por hecho que haréis uso de ello (no es gratis, cuesta unos 65€ por trayecto) a no ser que les indiquéis lo contrario. Mi recomendación es que lo utilicéis: es mil veces más rápido y cómodo. Os contactarán unos días antes de vuestro viaje para conocer el vuelo en el que llegáis.

La otra opción es tomar un ferry hasta la isla principal del atolón, Felidhoo, y de ahí otro a Thinadhoo, algo que cuesta menos de 5€ pero que os supondrá más de 5 horas (toda la info de ferrys aquí).

Espero que disfrutéis de Thinadhoo tanto como lo hicimos nosotros. ¡Un sueño de isla!

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