La Geoda de Pulpí (Almería)

Situada en la Sierra del Aguilón, y aunque su edad sea de miles de años, la Geoda de Pulpí ha sido vista por los ojos humanos por primera vez solo hace 22 años, y en tal momento, solo por unos cuantos pares de ojos, pues no ha sido hasta el año 2019 cuando se ha abierto por fin al público.

Mina Rica, que así se llama la mina donde se encuentra la Geoda, comenzó su actividad en 1840, y hacia 1870 era uno de los lugares más destacados de la zona por su extracción continua de hierro, hasta que fue abandonada después de la Guerra Civil.

Después de décadas de inactividad, en diciembre de 1999, varios miembros del Grupo Mineralogista de Madrid, en una expedición al interior de la mina descubrieron, en un rincón escondido y prácticamente invisible, la Geoda de Pulpí, una cavidad de 8 metros de longitud y 2 metros de altura recubierta de enormes e impresionantes cristales de yeso.

Sin embargo, la Geoda prosiguió oculta a los ojos de las personas corrientes, hasta que, bien avanzada la década de los 10 del siglo XXI, el gobierno almeriense se puso manos a la obra para su adaptación a las visitas.

Por fin, en julio de 2019, la Geoda de Pulpí fue abierta al público. Y no ha sido hasta hace pocas semanas cuando por fin he podido ir a visitarla (primero por listas de espera interminables y luego por nuestra amiga la pandemia).

La visita guiada (no se puede entrar sin guía) dura unas 2 horas, de las cuales la primera hora y media es una ruta por los conductos de la antigua mina, donde se nos explica su historia y formaciones minerales. Antes de salir, y bajando unos cuantos cientos de escalones, podemos bajar a la Geoda. ¿Mi opinión? Se queda un poco corto… La Geoda es una pasada, me quedaría un buen rato observando cada uno de sus detalles. Solo se puede ver de uno en uno porque el orificio para asomarse es muy pequeño, la visita guiada es de máximo 9 personas y entonces se haría interminable, peeeeero entre los 30 minutos que quisiera estar, a los 30 segundos que te dejan… hay un mundo. Yo, que había visto fotos (por cierto, no se puede entrar con móvil ni cámara, las fotos – de bastante mala calidad – te las hace el guía, y luego puedes comprarlas por 1€) y quedé un poco decepcionada.

Aún así, a pesar de esto, por supuesto recomiendo rotundamente ir a verla. Merece totalmente la pena pagar los 22€ de la entrada, y con este nuevo descubrimiento, se confirma lo que siempre digo de “Almería es una joya escondida” 😉.

Filomena: la nevada histórica que colapsó Madrid

Hace unos días cayó una que no tiene nombre. Bueno, en realidad sí lo tiene: Filomena, un temporal de frío y nieve que, después de 72 horas nevando, dejó Madrid (y media España más) sepultado bajo la nieve.

Más de medio metro de nieve en pleno centro de la capital dejó, a parte de la ciudad en stand by, unas fotos únicas, de postal, que ninguno imaginamos que veríamos nunca. Todo ello sumado al uso del último complemento de moda en estos tiempos, la mascarilla, creó un escenario que te lo dicen en 2019 y no te lo crees.

Las instantáneas tomadas durante esos días son una pasada, así que aprovecho estos meses en el dique seco en el blog por falta de viajes, para dejaros unas cuantas y tener un recuerdo para la posteridad.

¿Cuál es su coche, señora?
Ahí detrás debería verse el Palacio Real
El Paseo Extremadura. Una semana después no estaba todavía operativo

Ruta: Pontón de la Oliva y Cárcavas (Sierra Norte Guadalajara)

El pasado fin de semana aprovechamos para hacer una ruta por los alrededores de Madrid. El lugar elegido fue el Pontón de la Oliva, muy cerca del archivisitado últimamente pueblo madrileño de Patones de Arriba, y que para nuestra sorpresa forma parte de Guadalajara y no de Madrid (así que, técnicamente nos saltamos el “confinamiento perimetral”😅).

Construido en 1857, el Pontón de la Oliva es la sexta y última presa en el curso del Lozoya, y la más antigua de todo el sistema de presas y canalizaciones del Canal de Isabel II.

El día se presentaba nublado, pero decidimos seguir en marcha con la ruta que habíamos planteado porque la temperatura era muy buena.

Aparcamos el coche justo en el Pontón (ojo si venís en época de buen tiempo, porque ya en un día como el nuestro estaba a rebosar de coches, no sé si se aparcará muy bien con otra meteorología) y nos dirigimos hacia las Cárcavas, un desconocido paisaje también perteneciente a Guadalajara de gran peculiaridad: se trata de unas Médulas de tamaño reducido. Sí! Así de espectaculares y a solo 50 minutos de la capital.

O bueno… eso creemos😫 porque la niebla, que a menor nivel no parecía tanta, tapaba absolutamente toooodo el paisaje. No se veía nada, na-da. Vaya chasco! Sobra decir que por supuesto volveremos en otra ocasión.

Esta fue la ruta que seguimos, de algo más de 12km (el inicio tuvimos que modificarlo porque el terreno estaba intratable). Optamos por la circular: la ida muy corta (2,5km) y muy empinada (y con el barro que había en el suelo, fue todo un reto, ya que el suelo es de arcilla, como las Cárcavas) y la vuelta es el doble de larga (10km) pero muy cómoda, por un sendero amplio y sin pérdida. Ya dependiendo de los gustos y niveles, podéis optar por ir y volver por el mismo sitio, y os saldrá una ruta larga y fácil, o corta y difícil (cuidado porque bajar por la parte empinada puede ser un buen reto).

En la parte larga (nuestra vuelta) el paisaje que queda a mano derecha del cañón del Lozoya es una auténtica pasada: unas paredes verticales imponentes y una explosión de verde que hipnotizaba.

Un buen descubrimiento al que habrá que volver, porque todo lo que os he contado de las Cárcavas ha sido gracias a Internet (igual que la última foto, para no dejaros con la intriga).

Ruta: Puerto del Pico – Pico La Fría (Sierra de Gredos)

Hoy me he subido al cercano Puerto del Pico, que separa el Valle del Tiétar, el el sur de Ávila, con el Valle del Alberche (en la cara norte de la Sierra de Gredos).

Tenía dos opciones: tirar a la derecha, a coronar el último dosmil del Macizo Oriental (el Torozo), o a la izquierda, adentrándome en el Macizo Central hasta La Fría y divisando las grandes cumbres a lo lejos.

Esta segunda fue la elegida. Y como prefería hacer una ruta circular, opté por subir al pico por el Risco del Duque, y luego ya bajar por la Senda de La Rubía, que es el camino más típico.

Si bien es cierto que es mucho más corto (10km frente a los 15-16 que salen haciendo todo por La Rubía), la subida es tremendamente inclinada, y no hay ningún sendero: hay que ir de piedra en piedra siguiendo los hitos que marcan la dirección (eso sí, muy bien colocados). Aquí os dejo la ruta que llevé, y si queréis hacer la opción larga y más sencilla, simplemente hay que subir y bajar por el tramo que yo hice la vuelta (aunque hay un tramo de piedra en piedra innegociable de cualquiera de las maneras).

No es un recorrido apto para todos, ya que el suelo no es cómodo y el desnivel es agresivo en ocasiones.

Las vistas ya desde el inicio son espectaculares, pues el Puerto del Pico se encuentra ya a 1395m. Desde arriba, el Pico La Fría, a 1983m, se puede observar todo el Valle del Tiétar y del Alberche, con sus muchos pueblecitos desperdigados.

También, a lo lejos, se llega a ver La Mira, uno de los picos más altos de todo Gredos, con 2343m.

El próximo destino está claro: El Torozo!

Macael (Almería)

A orillas Del Río Laroya y en el interior de la provincia de Almería se encuentra la localidad de Macael, mundialmente conocida por su famoso mármol blanco. Se la conoce como “la ciudad del oro blanco”, y por este motivo prácticamente todos sus alrededores se han convertido en canteras.

Su mármol lleva siendo explotado ya desde época fenicia, pero fue durante la época musulmana cuando las canteras adquirieron gran fama y se extrajo mármol para grandes edificaciones, tales como la Alcazaba de Almería y los jardines de la ciudad, el Patio de Los Leones en la Alhambra y los Jardines del Generalife de Granada.

El mortero más grande del mundo

Situado en una de las rotondas de entrada al caso urbano, se trata de una monumental pieza de 50.000 kilos que tiene el récord Guiness desde 2015, e imita a la perfección un mortero clásico hecho en mármol.

Fuente de los Leones

Es una réplica exacta de la Fuente del Patio de los Leones de la Alhambra, realizada igualmente en mármol blanco Macael, seguramente uno de los símbolos más relevantes del legado nazarí.

Monumento a la Virgen del Rosario

Compuesto, como no, por mármol blanco Macael y azulejo pintado a mano en Sevilla, conmemora el nombramiento de la Virgen, Patrona del pueblo, como Alcaldesa Perpetua y Honorífica de la Villa de Macael.

Monumento al cantero

Esculpido sobre una masa de mármol blanco, que expresa con orgullo el busto de un trabajador que arranca cada día latidos a la sierra noble y fuerte.

Serón (Almería)

En el interior de la provincia almeriense, Serón se encuentra en la ladera norte de la Sierra de los Filabres, en el llamado Valle del Almanzora. Sus calles estrechas y laberínticas ponen de manifiesto su origen musulmán, y es que de hecho el lugar más llamativo de esta localidad es su castillo Nazarí del siglo XIII, que actualmente está completamente restaurado y es difícil dar con su estructura original.

En primera instancia el castillo, así como el municipio que se fue creado a su alrededor, fueron fundados en el mismo siglo como fortaleza defensiva que jugó un papel importantísimo durante las guerras moriscas del siglo XVI por su situación estratégica, siendo puerta oeste del Reino de Granada al Valle del Almanzora.

Muchos siglos más tardes, en el XIX, la revolución industrial trajo el desarrollo económico al territorio con la explotación de yacimientos mineros de hierro en la Sierra de los Filabres. Compañías de origen inglés explotaron el preciado recurso durante la práctica totalidad del siglo XX, cerrando definitivamente la explotación en 1968.

El castillo está ubicado en la parte más alta de Serón, y desde él se obtienen unas magníficas vistas panorámicas del Valle del Almazora y parte de la provincia de Granada. Junto a él se encuentra el museo de Historia, un pequeño centro que cuenta con una exposición permanente y una sala para exposiciones temporales.

Además de pasear por sus calles estrechas y blancas, podéis visitar el Ayuntamiento, la Ermita de los Remedios, la Iglesia de la Anunciación e incluso visitar las ruinas mineras de Las Menas, donde tuvo lugar la mayor parte de esta industria en la zona en los siglos XIX y XX.

Si os gustan las rutas de montaña, os propongo esta súper asequible a tan solo 20 minutos de Serón: Ruta a Calar Alto.

Ruta a Calar Alto (Sierra de los Filabres, Almería)

Damos la bienvenida a septiembre con una de las actividades que más disfrutamos: las rutas de montaña! En esta ocasión, hemos ido en familia, y optado por una ruta sencilla a la vez que bonita.

En plena Sierra de los Filabres, nos propusimos subir hasta la cima de Calar Alto partiendo de La Merendera (así llamada en Google Maps), un área recreativa junto a la carretera de montaña con numerosas mesas y hasta un campito de fútbol. Este lugar se encuentra ya a unos 1800m de altitud, y Calar Alto son 2168m, por lo que el desnivel es muy reducido para los casi 7km de ascensión, que sumados a que el recorrido transcurre en su totalidad por una pista forestal, lo hace sencillo y ameno, perfecto para disfrutar de las vistas.

Es una ruta bonita en cualquier época del año, ya que se encuentra en una parte de la montaña llena de bosques de pino, así que a pesar del calor sureño de verano, había verde por todas partes.

Ya desde el inicio de la ruta se pueden apreciar buenas vistas, desde Tabernas por la parte este, pasando por la ciudad de Almería, hasta las primeras montañas de la provincia de Granada al oeste.

Se trata de una ruta circular de unos 13km, pues la bajada que proponían en la ruta de wikiloc que seguimos se hacía por la parte de la carretera que sube a Calar Alto. Sí, hay una carretera asfaltada que llega hasta allí, y es que allí en la cima hay nada menos que un observatorio astronómico.

Este observatorio es nada menos que el más grande del continente europeo. Fundado en 1973 por un acuerdo entre Alemania y España, fue al 90% propiedad alemana hasta 2005; entonces pasó a ser 50-50, y desde hace solo 1 año es 100% propiedad española.

Como curiosidad, una de sus estructuras, llamada CARMENES, tiene como objetivo la búsqueda de planetas potencialmente habitables. Podéis leer muchas cosas interesantes en su web www.caha.es.

Y una vez más Almería nos vuelve a sorprender descubriéndonos otro de sus lugares admirables!

21 de agosto: Ribadavia

Aunque llevamos alojados aquí casi una semana, no hemos explorado el pueblo hasta hoy, y es que este lugar tiene para rato.

Perteneciente a la provincia de Ourense, Ribadavia es la capital de la comarca O Ribeiro, y en la antigüedad lo fue durante un tiempo incluso del mismo Reino de Galicia, situada en la confluencia de los ríos Avia (del que recibe su nombre) y Miño. Es famosa desde siempre gracias al vino, y ya en 1947 fue declarado conjunto monumental histórico artístico.

Lo mejor para hacer una visita (toda a pie fácilmente) por la localidad, es acudir primero a la Oficina de Turismo, que se encuentra en la Plaza Mayor. Allí explican todo lo que se puede ver, tanto en el mismo pueblo como en los alrededores, y además es la entrada al castillo, el monumento más imponente de todos.

Castillo de Rivabavia

Fue construido en el siglo XV, pero parece ser que hubo una necrópolis antes, original del siglo IX, y perteneció en primera instancia al primer Conde de Ribadavia, Pedro Ruiz Sarmiento.

Actualmente se encuentra bastante deteriorado, pero desde el año 2007 (van con la calma) se está restaurando y excavando nuevas zonas.

Entrar cuesta 3,50€ e incluye una audioguía que explica la historia del Castillo y de la villa con todo lujo de detalles, así que os recomiendo que la hagáis.

Judería

Ribadavia tuvo una de las comunidades judías más grandes de Galicia, e incluso de España. En la Edad Media la villa fue una ciudad rica, con peso político y económico al que no fueron ajenos los comerciantes judíos, que apoyó su economía en el comercio del vino de Ribeiro abasteciendo los reinos peninsulares y exportándolo a otros países europeos.

De aquel pasado perviven los prestigiosos vinos y una conciencia local de recuperar su pasado judío que se refleja en sus bodegas, tabernas y tahonas. En la rúa da Xudería está documentada la existencia de la Sinagoga de la Aljama.

Hay varios lugares donde hoy se pueden probar dulces típicos hebreos. El más famoso es la Tahona de Herminia. Aunque a decir verdad, cuando estuve en Israel no probé nada parecido.

Plaza Mayor

Este es el centro neurálgico de la población. Llaman la atención los soportales, el edificio del Ayuntamiento y el Pazo de los Condes de Ribadavia.

Iglesia de San Juan

Construida a finales del siglo XII, es un claro ejemplo de la sencillez del románico rural gallego. Fue levantada por la Orden de Malta en estilo románico con una sola nave con bóveda de cañón.

Paseo Fluvial del Avia

Y para terminar la ruta, saliendo fuera de la Rúa Extramuros, al nivel del río, hay un paseo llano muy agradable que se extiende varios kilómetros a lo largo del Avia y del Miño.

20 de agosto: Isla de Arosa

Hoy ha tocado un poquito más de coche, aproximadamente 1h40 desde donde estamos alojados (Ribadavia) para visitar la Isla de Arosa, al norte de Pontevedra.

Dice la leyenda que, “cuando el Creador después de crear el mundo, se sentó apoyando una mano en la Tierra, para descansar, de modo que sus dedos quedaron marcados en la costa gallega en forma de 5 profundas rías.”  La mayor de todas, separando (o conectando) las provincias de Coruña y Pontevedra, es la de Arousa, que guarda en el interior una preciosa isla bautizada con su mismo nombre. En realidad (popularmente) es el apellido, ya que el sustantivo evolucionó en propio y se le suele llamar sencillamente con el topónimo gallego ‘A Illa’.

Está unida a Vilanova por un puente de casi dos kilómetros (uno de los más largos de Galicia) que fue construido en 1985, para acabar así con el aislamiento que sufría hasta entonces cuando los viajes a la isla tenían que realizarse en pequeños barcos regulares. Ello conllevó un gran aumento del desarrollo económico y a un aumento de la población residente que asciende actualmente a unas 5000 personas, que viven del marisqueo, la pesca y el turismo. Es el Ayuntamiento más joven de Galicia, y el único insular, que se independizó de Vilanova de Arousa en 1997.

Mirador O Con do Forno

También conocido popularmente O Santo, ya a que en el lugar se sitúa una escultura del Corazón de Jesús, desde 1962. De hecho, sus piedras fueron trasladadas hasta allí por el primer vehículo a motor que había en toda la isla, conocido por “A Cachonda”. Desde aquí, que es el punto más alto (a 66m de altitud) se puede disfrutar de una impresionante panorámica de la isla y de la Ría de Arusa.

Faro de Punta Cabalo

De 1852, ha sufrido muchas reformas, y ya no cumple la función para la que fue construido, hoy alberga un restaurante. Es preferible encargar la comida por anticipado, que puede ser una degustación de mariscos y pescados del día, sin olvidar los escabeches y las empanadas, y, si el tiempo lo permite, con la mesa preparada en la terraza, que en realidad es una plataforma en prolongación del peñasco, con la mejor panorámica de la zona y vistas hacia la provincia limítrofe de Coruña: Cabo de Cruz, al norte; Ribeira, al oeste; y en medio, a Pobra do Caramiñal. 

Playa de A Secada

Una de las más populares de toda la isla y también la más concurrida ya que cuenta con bandera azul, 420 metros de longitud, todo tipo de servicios incluido chiringuito y un gran pinar en su parte trasera con abundantes sombras.

Desde ella parte un paseo peatonal con pasarelas de madera que lleva hasta Niño do Corvo por toda la costa. 

Parque Natural de O Carreirón

Comprende toda la parte sur de la isla. En su parte exterior hay más de diez pequeñas calas, alguna de ellas nudistas. Pero lo realmente bonito del lugar no está solo en la periferia, sino también en su interior, donde uno puede perderse por sus caminos rodeados de pinares y de aves, catalogado como zona de especial protección de estas, donde hay varios ejemplares de garza real.

En sus 1,3 kilómetros cuadrados de extensión, hay varios senderos para adentrarnos en su bosque como el “Sendeiro dos Pilros” que pasa por la laguna que está situada en el centro del parque. 

Isla Areoso

Es un paraíso escondido a pocos metros de la isla. Se trata de un islote de playas blancas y agua cristalina que nada tienen que envidiar al Caribe, de verdad (bueno, igual la temperatura del agua sí…).

Solo se puede llegar a ella en barco privado (no hay barcos que hagan la ruta allí) o bien alquilando piraguas y remando uno mismo, algo muy recomendable.

19 de agosto: Cañón del Sil

Hoy ha tocado día de ruta, aunque la lluvia nos la ha jugado un poquito y hemos tenido que acortarla para no acabar calados hasta las cejas.

El destino elegido ha sido el Cañón del río Sil, uno de los lugares más importantes de la Ribeira Sacra. Seguro que ya sonará este nombre por salir de aquí el vino con Denominación de Origen con el mismo nombre. Y además, el otro día lo mencioné cuando hablaba de la viticultura heroica de Cangas del Narcea. El Cañón es una profunda garganta de pareces rocosas que siguen siendo hoy en día el sustento de muchos habitantes de la zona, pues sobre ellas se produce una uva de excelente calidad.

Entre las provincias de Lugo y Ourense, a poco más de doscientos metros de altura, se encuentra el tramo final del río Sil. A sus laterales, y a lo largo de más de treinta y cinco kilómetros se levantan dos paredes que en algunas zonas se elevan hasta casi quinientos metros en vertical sobre sus aguas. Estas laderas guían al río a través de amplias curvas y meandros, que forman algunos de los rincones más mágicos de toda Galicia.

A parte de visitar bodegas, admirar las vistas desde miradores o dar paseos en barco, las rutas son también protagonistas en la zona, y la elegida por nosotros partía, al parecer, del lugar más típico para ello: el pueblo de Parada de Sil.

Hay varias para elegir, explicadas por el propio Concello del municipio. Podéis ver todas en esta web; la que hemos hecho (no completa por la lluvia) ha sido la que nos iba a proporcionar mejores vistas de las paredes del Cañón, que en dicha web se llama Ruta da Fábrica da Luz. Lo más chulo son las vistas, pero las zonas de la ruta que discurren por los frondosos bosques no tienen nada que envidiarles y también tienen mucho encanto.

Lo que hemos hecho es acortarla a la mitad izquierda del mapa, pues queríamos pasar por el Mirador Los Balcones de Madrid, un punto estratégico a 500m de altitud que ofrece unas vistas espectaculares.

Por si os resulta más cómodo, os dejo una ruta de Wikiloc para seguir en vivo y en directo.