Qué ver en Málaga: los imprescindibles

Continúa mi ruta veraniega por la península! Esta semana he estado por Málaga, y entre trabajo, eventos y otros temas, he tenido oportunidad de conocer el centro de esta ciudad a la que nunca antes había venido.

Si me habéis leído más veces, ya podréis adivinar lo que no pudo faltar: un Free Tour. En esta ocasión, lo encontré a través de la plataforma de guías GuruWalk, y di con esta empresa, cuyo guía Nacho lo hizo todo muy ameno, y nos contó bastantes detalles de historia, lo cual me encanta.

Junto con lo que él nos enseñó y algún que otro paseo que di durante la semana, os dejo a continuación los principales lugares que visitar en Málaga:

Calle de la Alcazabilla

El Tour empezaba junto al Teatro Romano, en la Calle Alcazabilla, el lugar perfecto, pues desde aquí se pueden observar las tres épocas históricas y culturales por las que ha pasado la ciudad: en un nivel más bajo, se encuentra el Teatro Romano, de cuando el Imperio dominaba la península, construido en el siglo I a.C.

Justo encima de él, la Alcazaba, de época árabe, concretamente construida en el siglo IX, a instancias del rey de taifas bereber de Granada, Badis. De hecho, y como ha ocurrido tantas veces en la historia, en su construcción se reutilizaron piezas del anexo teatro, como columnas y capiteles.

Justo encima (aunque ya más lejos) se puede observar el Castillo de Gibralfaro. Éste data del siglo XIV, construido por el rey nazarita Yusuf I, pero tomado por los Reyes Católicos solo un siglo después durante la reconquista. Fue considerada, durante muchos años, la fortaleza más inexpugnable de la península ibérica.

Y por último, debemos dejar de mirar a lo alto para ver realmente un edificio de 100% época cristiana: a la derecha del Teatro Romano encontramos lo que hoy en día es el Museo de Málaga, y que originalmente fue el Palacio de la Aduana (del siglo XVIII), la aduana marina. Pero… por qué tan lejos del mar? Resulta que este edificio, unos siglos atrás, lindaba con la orilla del mar. Pero la ciudad se estaba quedando pequeña, por lo que el gobierno decidió ganarle espacio al mar. Por detrás de ella hay muchas montañas, y crear espigones era mucho más sencillo. El resultado fue que se ganaron casi 200 metros de anchura de ciudad, por lo que todo lo que hoy en día vemos que sobresale de la línea del museo, es artificial.

Plaza de la Merced

Es una de las plazas más bonitas de la ciudad. En su centro se encuentra el Monumento a Torrijos, representado por un gran obelisco que caracteriza esta plaza. También es conocida por ser el lugar donde Picasso dio sus primeros pasos, al encontrarse aquí la casa donde nació. Para homenajearlo, hay una estatua de él sentada en uno de los bancos de la plaza.

Hablemos de Picasso… sabíais que su nombre real es Pablo Ruiz Picazo? Este artista, un niño prodigio que a los 4 años ya pintaba mejor que la mayoría de nosotros ahora, tenía un hambre de creatividad infinita. Es por eso que en su juventud, y desmotivado porque el entorno conocido no le proporcionaba inspiración, se mudó a París a aprender de los mejores y a empaparse de los nuevos estilos que nacían en Centroeuropa. Y fue allí donde los franceses empezaron a llamarle “Picasso”, y con ese apellido se quedó.

La peculiaridad de sus obras, sobre todo en su edad adulta, se debe a que ya era un maestro en el realismo. En edad adolescente pintaba cuadros tremendamente perfectos, y aún estuvo pintando hasta que murió, con 91 años. No es de extrañar que experimentase de todas las formas posibles, y lo que demuestra en sus cuadros es que, a pesar de lo estrambóticos que pueden llegar a ser, si a uno se lo explican, realmente se entiende lo que quiere expresar, y eso, creo, es lo realmente difícil como artista.

Iglesia de Santiago

Se trata de la iglesia más antigua de Málaga fundada en 1490 sobre el solar de una antigua mezquita. De la fachada primigenia sólo se conserva tapiada la puerta central de estilo mudéjar. Siguiendo con nuestro anterior protagonista, Picasso fue bautizado aquí en 1881.

El Pimpi

Se trata de una reconocida bodega-bar, a pocos metros de la ya mencionada Calle Alcazabilla, que atrae a cientos de personalidades destacadas y que se ha convertido a lo largo de sus 50 años de vida en un emblema para los habitantes locales y visitantes y en uno de los mayores exponentes de la tradición, gastronomía y cultura andaluza.

A él entran cada día cientos de turistas para admirar el Salón de los Barriles –firmados por la baronesa Carmen Thyssen, el actor Antonio Banderas o la cantante Lola Flores- o el pasillo de la barra, en la que se encuentran fotos que demuestran las visitas del actor John Malkovich, la Duquesa de Alba, la cantante Alaska o el grupo Maná, entre otros.

Su historia comienza en 1971, cuando dos empresarios cordobeses, José Cobos y Francisco Campos, se trasladaron a Granada para alquilar un inmueble y seguir ampliando su negocio de bodegas. Sin embargo, no les convenció lo sombría que era la casa, y decidieron, junto a su amigo y poeta Antonio Gala, desviarse hasta Málaga para almorzar.

Una vez allí, un ciudadano se acercó a pedirle una firma a Gala, platicaron y les habló de un caserón del siglo XVIII que cumplía con las características que buscaban. Ese hombre les acercó hasta el lugar, en una céntrica calle de Málaga, justo donde Cobos y Campos habían estacionado su vehículo, lo que fue interpretado como una señal por Cobos.

Durante los primeros años, la bodega contaba con seis empleados y el mismo Cobos actuaba como “pimpi”, el personaje popular que hacía las labores de guía y atraía a los visitantes, en este caso, al establecimiento. Hoy en día cuenta ya con 150 empleados.

De hecho, Antonio Banderas, malagueño cuya casa se encuentra también a pocos metros de este lugar, es de hecho, accionista de El Pimpi e incluso grabó aquí su película ‘El camino de los ingleses’ en 2006.

Museo Picasso

No podía faltar un museo dedicado a uno de los hijos pródigos de la ciudad, por supuesto. En él se exponen más de 250 obras del artista, pero lo que cabe destacar de este museo es que su construcción en el año 2003 fue un punto de inflexión para la ciudad.

Hasta entonces, Málaga era sinónimo de sol y playa, pero no de turismo cultural. El alcalde de la ciudad, que además sigue siendo el mismo actualmente, Francisco de la Torre, quiso darle la vuelta a la tortilla, e inició un proceso de expansión de la cultura malagueña. Este fue el primer museo inaugurado, y después vinieron otros tantos, acompañado de una promoción turística hacia el casco antiguo, y no solo hacia las playas.

Catedral de Málaga

Situada sobre los restos de la primitiva mezquita almohade, su nombre completo es Nuestra Señora de la Encarnación aunque para los malagueños es simplemente “la Catedral”, o más bien “la manguita”. Y es que, durante su construcción en el siglo XVIII, faltaban fondos, lo que provocó que una de las torres quedase inacabada. Más tarde, ya siendo patrimonio cultural, se propuso terminar de construirla, pero se decidió dejarla intacta, por ser ya un emblema de la ciudad.

Hablando de su diseño, por su cabecera es hermana de las de Granada y Guadix,  las catedrales andaluzas del XVI, en cambio por su coro hay que relacionarla con los Coros de Toledo y Córdoba, los tres más importantes de España.

En la catedral se encuentra el Museo Catedralicio, actualmente ubicado en las dependencias de la antigua Sala Capitular.

Calle Marqués de Larios

Desde la Alameda Principal hasta la Plaza de la Constitución se extiende la calle más famosa de Málaga. Esta amplia avenida que atraviesa el casco histórico rebosa elegancia en cada esquina e invita a pasear en cualquier momento del año.

La necesidad de una gran avenida que comunicara el Puerto de Málaga con el casco urbano propició la creación de la Calle Larios. La financiación del proyecto corrió a cargo de la familia Larios, una de las más poderosas e influyentes de Málaga en el siglo XIX.

Paseando por la Calle Marqués de Larios es fácil darse cuenta de que todos los edificios siguen un mismo estilo arquitectónico. Se trata de una calle perfectamente simétrica que desprende equilibrio y simetría. Además, las esquinas de todos los edificios son redondeadas, para que fluyera el aire en las calles del centro y evitar la propagación de enfermedades en el siglo XIX.

Plaza de la Constitución

Al final de la Calle Larios se encuentra esta amplísima plaza, cuya historia comienza con la conquista de Málaga a los musulmanes por parte de los Reyes Católicos en 1487. Tras la toma de la ciudad, los cristianos se percataron que en el centro del entramado de calles de la medina de Málaga se hacía necesaria una plaza que se convirtieran en el corazón comercial y político de la nueva ciudad cristiana. Fue así como se erigió la Plaza de las Cuatro Calles, que posteriormente vino en llamarse Plaza Mayor, antesala de la actual Plaza de la Constitución. La planta prácticamente definitiva ya estaba construida a principio del siglo XVI. A lo largo de aquel siglo, la plaza se convirtió en sede de las principales instituciones de la ciudad, incluida la cárcel.

Tras la Constitución de 1812 se la renombre como Plaza de la Constitución. Los vaivenes políticos del país en los convulsos siglos XIX y XX, hicieron que la plaza se rebautizara en numerosas ocasiones. Unas veces como Plaza Real, otras como Plaza de Isabel II, otras veces como Plaza del 14 de Abril y otras como Plaza de José Antonio Primo de Rivera. Finalmente, la vuelta de la Democracia permitió que la plaza recobrara uno de sus antiguos nombres.

La única edificación antigua que ha sobrevivido es el edificio Montepío de Viñeros, en el número 7. El resto de edificios se erigieron entre los siglos XIX y XX.

Puerto de Málaga

Más concretamente os hablaré sobre el Muelle Uno, que alberga un gran número de tiendas, restaurantes, así como actividades para toda la familia. Jornadas de cine al aire libre, mercadillos, exposiciones o concierto. En sus proximidades se encuentran algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad, entre los que destaca la Farola de Málaga, un faro construido en 1817 que a día de hoy es uno de los emblemas de la ciudad.

Al otro lado llama la atención el Centre Pompidou, una sede del Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou de Francia, ubicado desde 2015 en el espacio denominado El Cubo, que de hecho se trata de la primera sede del Centre Pompidou París en el exterior. 

Playa de la Malagueta

Y para acabar la ruta por Málaga, que si visitáis todos los sitios que os propongo, habréis dado unos cuantos pasos, no puede faltar, más allá de la mencionada Farola, unos espetos en la playa más conocida de la ciudad, y la más concurrida por los turistas, a tan solo 10 minutos del centro.