14 de septiembre: Madrid – Alghero (Cerdeña, Italia)

Rumbo al último viaje de un buen e improvisado verano! Esta vez, nos hemos venido una semana a Cerdeña, y la ruta ha empezado en Alghero, donde ha llegado nuestro avión.

La primera tarea del día era encontrar un coche de alquiler, dado que en otras ocasiones en Italia nos hemos dado cuenta de que realmente no es mucho más barato reservando antes por internet, si bien te aseguras tener un coche, claro. Pero hay tantas compañías que es raro que ninguna tenga, y menos a mediados de septiembre. Eso sí, los precios difieren muchísimo entre unas compañías y otras. A nosotras nos han salido 7 días por 560€, en un coche pequeño (Fiat Panda).

Una vez montadas en el coche, llegamos a Alghero, una pequeña ciudad costera del norte de la isla, y después de hacer el checkin en el Airbnb, echamos a andar por el casco antiguo:

Las torres y la muralla

La antigua muralla bordea todo el casco antiguo, y en los lugares en los que ya no hay restos, queda un camino de adoquines, por lo que se puede dar un paseo rodeando todo el centro. Tanto éstas como las torres son de estilo catalán-aragonés, pues Cerdeña estuvo muchos años en manos de la corona de Aragón (1323 – 1714). Es más, el dialecto alguerés es muy parecido al catalán, y a día de hoy la ciudad está plagada de palabras catalanas por todas partes (restaurantes, hoteles, calles e incluso su plato típico, la paella!).

Catedral de Santa María

Data del siglo XVI y está situada en la plaza principal de la ciudad. Su característica más curiosa es su estilo indefinido, que se halla entre la arquitectura gótica y la renacentista catalana, y su campanario octogonal. Desde él, al que se puede subir, se pueden apreciar unas bonitas vistas panorámicas de Alghero.

La calle Humberto

Todas las callejuelas del centro tienen mucho encanto y hay bastante ambiente, pero por nombrar una, os diré la calle Humberto, pues los edificios que hay en ella son súper auténticos y bonitos.

El puerto

Efectivamente, hay vida más allá de las murallas. Entre los sitios ubicados en el extrarradio de esta urbe medieval, está el puerto de Alghero. Se trata de un lugar animado, lleno de turistas y sardos bañándose en su amplia playa o bebiendo apperol spritz en las terrazas de los bares asentados en el muelle.

Desde aquí se pueden reservar y realizar excursiones en barco hacia calas cercanas, pero no os puedo recomendar ninguna, ya que no optamos por hacer esta actividad.

El día no ha dado más de sí, ya que hemos llegado a las 6 de la tarde, así que después de una Ichnusa (la cerveza típica de Cerdeña) y una pizza, a la cama. Mañana más y mejor!