Ruta por la Serra da Freita (Portugal)

Domingo 11 de octubre, último finde por Portugal, y eso significa también que hoy ha sido también mi última salida a la montaña por estas tierras.

A diferencia del finde pasado, me ha acompañado un cielo impecable sin una sola nube, lo cual ha invitado a hacer una ruta larguita. Y el sitio que he elegido para hoy era perfecto: la Serra da Freita, que pertenece al llamado Arouca Geopark, una región en la que, como podéis ver en su web, están fomentando mucho el turismo activo (la ruta de los Passadiços do Paiva de hace unas semanas también pertenece a él). Y es que es una sierra llena de senderos súper bien señalizados y que se cruzan unos con otros, así que se pueden hacer rutas de diferente distancia, desnivel y dificultad.

En mi caso, he aparcado en el camping que está pasado el pueblo de Merujal. De ahí parten varias rutas, y he comenzado siguiendo el PR7, que hace una ruta circular por el estrecho valle del río Caima y a la que también llaman la Ruta del Agua (de hecho, durante todo el camino se ve o se escucha agua), puesto que discurre junto a un río y se pasa junto a varias cascadas, entre ellas, la Frecha da Mizarela, que con 60 metros de caída es la más alta del Portugal continental.

Esta parte tiene una bajada bastante pronunciada, con su correspondiente subida de la misma inclinación, y todo por senderos muy estrechos y con rocas, no aptos para todos los públicos.

Antes de terminar la PR 7, que empieza y termina en el pequeño pueblo de Cabreiros, me he desviado para seguir por un camino también señalizado pero que no tenía número, hasta llegar a las Momoas de Monte Calvo, unos túmulos prehistóricos que se calcula que son de la Edad de Bronce. En este mismo punto convergen 3 carreteras y la verdad es que estaba bastante transitado. Desde aquí he seguido por el PR 16 (que, al igual que todos los demás, está señalizado con una marca amarilla y roja en las rocas cada pocos metros), unos cuantos kilómetros hasta llegar a Albergaria da Serra, otra pequeña aldea.

Me quedaba poco para llegar al coche ya, después de 10km, pero un poco antes el sendero que subía al marco geodésico de Sao Pedro Velho se ha cruzado en mi camino… y he tenido que hacerlo! Se trata del punto más alto de la Serra da Freita, con 1014m de altitud, y solo 1km más tarde ya estaba arriba.

Es totalmente “dominguero” pues una carretera llega hasta 300m de distancia de la cima, así que me he encontrado hasta señoras en chanclas, mientras que yo llevaba 12km y 700m de desnivel en las piernas (no es la primera vez que me pasa, también es verdad).

Las vistas sin espectaculares. Hay un mirador circular desde el que ver un 360º literal de todo el paisaje, y con el día tan despejado que hacía se veía hasta el mar y Oporto a lo lejos.

El resto ya ha sido fácil, un par de kilómetros de bajada y estaba de nuevo en el coche. En total, 14,5km con 730m de desnivel por caminos perfectamente señalizados, pero en ocasiones con superficies poco fáciles (en mi ruta de Wikiloc podéis ver y seguirla al detalle). Sin problema se podrían hacer por aquí rutas preciosas desde 5km hasta… infinito🤣.

Ruta por la Serra do Marao (Portugal)

Vaya día más desapacible el de ayer! Una pena porque la ruta que hice fue una pasada, y más lo pudo ser con un poco de sol, o al menos sin tanta niebla y viento.

El recorrido fue por la Serra do Marao, entre las ciudades de Amarante y Vila Real. Es una de las cadenas montañosas más altas del Portugal continental, y por supuesto, a donde subí fue al pico Senhora de Serra, el más alto de todos con 1416m, con un vértice geodésico gigantesco que lo corona, además de un observatorio astronómico (que ni de lejos tiene el tamaño del que hice hace no mucho en Calar Alto – Almería) y una ermita… Y es que sí, de nuevo, una cima a la que se puede subir en coche!

La ruta que hice fue esta, y no tiene pérdida ninguna: se trata todo el tiempo de un camino de tierra súper ancho, que salvo un tramo de unos 600m, es una subida muy progresiva y agradable. Uno de los recorridos con mejor relación comodidad-belleza que he hecho (de ahí que sea una pena el mal tiempo que hizo). Además, en la cima las vistas parecen ser espectaculares, aunque yo no vi nada de nada (en ocasiones la niebla no me dejaba ver ni más de 50 metros del sendero), así que ojalá pueda volver algún día y repetirla.

El recorrido parte de una pequeña aldea llamada Mafómedes, lugar pequeño, aislado y poco transitado. De hecho, no me crucé con absolutamente nadie en toda la ruta, salvo un par de personas asomadas a las ventanas de sus casas en el pueblo.

Las vistas son una pasada: en otra época del año todo suele estar cubierto de nieve, pero ahora, a principios de otoño, las montañas eran un manto verde precioso.

Serra do Boneca (Portugal)

Cuesta encontrar rutas de altura por los alrededores de Oporto, que es donde estoy viviendo estas semanas. Pero nada que se me resista, y para la ruta de este finde he elegido la Serra do Boneca, a tan solo 30 minutos de la ciudad.

Se puede partir de Rio Mau o bien desde Sebolido, dos pueblos en la ribera del Duero, a menos de 3km el uno del otro. De cualquier manera, para hacer la ruta circular, se pasa por ambos. Por fin estoy registrando las rutas en Wikiloc, así que os dejo aquí la que he hecho exactamente, que se me ha quedado algo corta porque el regreso lo he hecho atajando, ya que la lluvia amenazaba a lo lejos. Para una versión más larga, esta es una buena elección.

La misión de hoy era llegar al punto más alto de la sierra, a 518m de altitud, bajito, sí, pero he partido desde casi cero. Un vértice geodésico esperaba en lo alto, y además de las buenísimas vistas de una buena parte del Duero, es posible disfrutar de una perspectiva diferente de los molinos eólicos: justo, justo desde sus pies. Vaya bichos! Ni que decir tiene, claro, que hacía un viento interesante.

Y por este motivo hay una ruta corta y una larga: podéis optar caminar por el camino asfaltado, necesario para llegar a los molinos, o bien por los pequeños senderos que llegan hasta aquí, que son varios y no tienen señalización pero tampoco mucha pérdida si se tiene un mínimo de orientación.

Y lo más curioso y divertido de hoy ha sido encontrarme, a ya muchos kilómetros de “la civilización” un rudimentario columpio hecho con troncos de árbol. Balancearse ahí es como volar sobre el Duero, porque qué vistas!

Passadiços do Paiva (Portugal)

Hoy os traigo una ruta que hice el finde pasado, conocida, fácil y por este motivo, muy transitada, que discurre junto al río que las da nombre: el Paiva.

Se trata de un recorrido de 8km de pasarelas de madera en cuyos extremos se hayan los pueblos Espiunca y Areinho. Es absolutamente llana excepto por un corto tramo cerca del final (si se empieza por Espiunca) de un desnivel considerable que es salvado por una larga escalera. Para más facilidades, por si no era poco con las pasarelas de madera, hay:

  • Vestuarios en el inicio de la ruta en Espiunca (y posiblemente también en Areinho, aunque no llegué allí)
  • Un “chiringuito” a medio camino, alrededor del km 4
  • Paradas de taxis tantos en los dos extremos como en dicho chiringuito. Es decir, que puedes hacer la ruta completa (16km), solo la ida (8km), o incluso la mitad de la mitad (4km).

Y por estos motivos, no puedo entender por qué en la página oficial de los Passadiços, indican que es una ruta de dificultad alta.

Y es que sí, es un lugar tan transitado y famoso que tiene web propia, y de hecho cuesta 4€ entrar. Su web es esta, y mucho mejor si compráis las entradas por internet (ya que tiene aforo máximo de visitantes y es mejor no jugársela).

Elegí hacer la ruta igualmente, precisamente porque las condiciones meteorológicas eran horribles: predicción de mucha lluvia durante las 24h de toda la semana, incluyendo el finde. Pensé que muchas personas decidirían quedarse en el sofá, y aunque seguro que así fue, resultó haber mucha más gente de la que me imaginaba: me crucé con más de 50 personas.

Pero vamos a lo guay: la ruta es una pasada, las vistas todo el tiempo son preciosas, y lo mejor viene en el extremo cercano a Areinho: allí, en lo alto, hay un puente colgante inmenso recién construido; tan nuevo que ni está inaugurado ni sale siquiera en Google Maps. Pues bien, resulta ser el puente colgante para peatones más largo del mundo; mide 516 metros! Una pasada. Se supone que se abre este otoño, así que si aún estoy por estas tierras, sin duda vendré a cruzarlo.

En resumen: un camino agradable, sencillo y perfecto para un día lluvioso, pues su estructura lo hace absolutamente seguro a pesar del mal tiempo, y porque además cuenta con varias cabinas telefónicas de emergencia por el camino.

Parque Nacional da Peneda-Gerês (Portugal)

Me he trasladado a Portugal, más concretamente a Oporto, durante unas semanas, y hoy, como buen domingo, no podía faltar una ruta de montaña. Tenía Gerês apuntado en mi lista de pendientes desde hace varios años, pero nunca me había dejado caer por sus alrededores, así que lo he cogido con muchas ganas.

Aunque hay varios Parques Naturales y Reservas, Gerês es el único Parque Nacional de Portugal. Está situado al norte del país, y de hecho hace frontera con España.

Además de constar de varias cadenas montañosas, lo más especial de este lugar es que hay agua por todas partes: ríos, lagunas, cascadas… Y no hay ninguna cima especialmente famosa, ni rutas “obligatorias”, así que anoche investigué por Wikiloc, y en base a las fotos que vi y la distancia y desnivel que me apetecía, elegí esta, de la cual he tenido que ir bastante atenta en algunas ocasiones porque es como una mezcla de rutas. Unos 15km con 850m de desnivel, en forma circular.

El sendero comienza saliendo del pueblo Vila do Gerês, y enlos primeros 5km se alcanza la altitud máxima: nada menos que 700m de subida, casi nada para “calentar”!

Después es ya todo bajada bastante llana, con alguna pendiente esporádicamente, y el grueso del desnivel hacia abajo se hace en los últimos 6km.

Más o menos a la mitad del recorrido se llega a la Cascata do Arado, donde casualmente estaban haciendo barranquismo esta mañana. El río con el mismo nombre es un popular lugar para las familias portuguesas: estaba lleno de gente bañándose y comiendo de picnic, así que ahí he descansado un rato mientras comía.

Prosiguiendo con la bajada, hay parada obligatorísima en el Miradouro Pedra Bella, qué pasada! Desde allí se ve, desde muy arriba, todo el valle del río Cavado. Una de las mejores vistas que han entrado en mis retinas últimamente.

Como apunte, mi consejo es no venir a esta zona en verano. El valle parece como la playa interior de los portugueses de la zona, y aún hoy (mediados de septiembre) está llenísimo de gente (y en consecuencia, de coches). Por suerte, no debe ser muy común esto del senderismo (o que la ruta no era para cualquiera) y apenas me he cruzado con 2 personas hasta que he llegado a la zona de la cascada.

Os dejo otra ruta que discurre por otra montaña y que también sale de Vila do Gerês; la cual era mi segunda opción.