Valles del Oso (Asturias): más allá de la famosa senda

(Para leer sobre la Senda del Oso, pincha aquí)

En este maravilloso valle asturiano, al sur de Oviedo, hay mucho más allá de la conocida Senda del Oso. Gracias a ella se ha desarrollado la vida y el turismo alrededor, y si os apetece hacer algo más que recorrer el valle de arriba abajo de todas las formas posibles, aquí os dejo unas cuantas ideas para hacer, por orden geográfico, de norte (es decir, más cerca de Oviedo) a sur (más cerca de la provincia de León)

Desfiladero de las Xanas

La segunda atracción por excelencia del Valle, y es que se le conoce popularmente como el «mini Cares«, pues tiene un aire muy parecido con muchos menos kilómetros de recorrido. Algunos dicen que es incluso más bonito, en mi opinión, no lo es. Lo que sí es mucho mejor es la cantidad de personas en la ruta: infinitas menos. Los caminos son más estrechos, así que se agradece.

Su longitud es de unos fáciles 7km de ida + vuelta (por el mismo sitio), una excursión con muy poca pendiente (salvo el tramos final) ideal para hacer por la mañana, pues al final de la ida se encuentra el pueblo de Pedroveya, que cuenta con un restaurante con mucha y buena fama; eso sí, hay que llamar para reservar si es fin de semana, sí o sí: Casa Generosa (985783046).

Durante el recorrido se atraviesan zonas tan abruptas que a veces estaréis situados a unos 80m por encima del río de las Xanas.¿Y sabéis por que «Xanas»? Es un nombre mitológico: la Xanas es el hada asturiana por excelencia.

Bermiego

Aunque parece un pueblo anclado en el tiempo, la mayoría de los visitantes que se acercan a Bermiego es para contemplar su famoso tejo, con mayúsculas: el Tejo de Bermiego, un árbol milenario (cualquiera de la zona te dirá que es el árbol más viejo de Europa) gracias al cual esta aldea recibe unas cuantas visitas cada semana.

Y pese a esto, lo de que el pueblo parece de otro siglo es literal: no hay ningún restaurante o típica tienda de souvenirs que cualquiera habría aprovechado para abrir. En su lugar, los vecinos siguen sorprendiéndose con las visitas, labrando la tierra y cuidando de sus animales.

Hay una zona para aparcar, y desde ahí, hay que caminar 1km hasta el tejo, atravesando el pueblo y, sorprendentemente, ¡los 32 hórreos que lo decoran!

Bandujo

Con 40 habitantes (y tampoco nada para turistas), éste es otro pueblo donde el tiempo se ha detenido en el interior de Asturias, y es que se trata de una aldea medieval. Está situado a aproximadamente 700 metros de altitud y su ubicación en la loma de una montaña lo convierte en una estampa difícil de olvidar.

Todo el pueblo, que data del siglo VIII, está declarado Bien de Interés Cultural desde el año 2009 y no es para menos ya que alberga uno de los conjuntos medievales mejor conservados de la región.

Algo que llama mucho la atención de Bandujo y de su cementerio es que las tumbas no tienen ni lápidas ni dueño, de manera que cuando alguien muere ocupa el lugar de aquella persona que lleva más tiempo enterrada allí.

Parque de la Prehistoria

Lo cierto es que me sorprendió mucho que este lugar se encunare aquí (concretamente en Teverga), preparado para albergar un montón de turistas en una zona que aparentemente no recibe demasiados.

Esta pinacoteca alberga la colección de arte rupestre de entre 10.000 y 40.000 años de antigüedad más relevante de Europa. Su arquitectura es muy especial, pues han querido impactar lo menos posible en el medio, asemejándolo así con el modo de vida de los hombres de las cavernas, de manera que los edificios están soterrados entre las colinas del recinto. En la superficie se pueden observar diferentes especies de animales, como corzos y caballos.

Hayedo de Montegrande

Al sur de Teverga, este espectacular y frondoso bosque lo es aún más si lo visitáis en otoño. ¡Vaya colores! Por el discurre un sendero de unos 4km muy fácilmente transitable y que termina en la Cascada del Xiblu. Esta combinación hace que sea una visita indispensable si estáis por la zona.

Cueva Huerta

Se encuentra en el desfiladero de Estrechura, a poca distancia del Parque de la Prehistoria y es una de las más grandes cuevas de Asturias, con 14,5km de longitud, y el acceso solo es posible mediante una visita guiada reservando previamente (web o teléfono 666 557 630).

La visita discurre por una pasarela de madera construida totalmente respetuosa e integrada en el paisaje, es de unos 50 minutos de duración y apta para la mayoría de las personas: se recorren unos 300 metros y la única dificultad que tiene es subir y bajar escaleras.

Ahora que sabéis que los Valles del Oso son algo más que la Senda del Oso… ¿os animáis a visitarlos?