Qué ver y hacer en Delhi en 3 días

Delhi abruma. Es ruidosa, caótica, enorme y calurosa, y al mismo tiempo guarda algunos de los monumentos más bonitos de la India. Estuve allí en julio y, si tienes tres días, creo que la mejor forma de organizarlos es por zonas: un día para la Vieja Delhi, otro para Nueva Delhi y un tercero para el sur de la ciudad. Así pierdes menos tiempo en desplazamientos, que en Delhi pueden comerse media mañana.

Antes de empezar, un aviso práctico: varios de los monumentos que aparecen en este itinerario cierran los lunes (el Fuerte Rojo, el Templo del Loto y Akshardham, entre otros). Si tu viaje incluye un lunes, reserva ese día para los sitios que abren a diario, como la Tumba de Humayun o el Qutub Minar.

Día 1: la Vieja Delhi

La Vieja Delhi es la ciudad amurallada que construyó el emperador mogol Shah Jahan en el siglo XVII, y es la parte más intensa de la visita. Conviene ir temprano, antes de que el calor y el tráfico lo compliquen todo.

Jama Masjid. Es una de las mezquitas más grandes de la India y el mejor punto de partida. El patio es inmenso y las vistas de la zona desde las escaleras merecen la pena. Hay que entrar descalzo y con brazos y piernas cubiertos; en la entrada prestan ropa si hace falta. Ten en cuenta que no se permite la visita turística durante los horarios de oración.

Chandni Chowk. Es la calle principal de la Vieja Delhi y el mercado más famoso de la ciudad. La forma más sencilla de recorrerla es en bicitaxi (cycle rickshaw): negocia el precio antes de subirte. Las callejuelas que salen de la avenida están organizadas por gremios, así que puedes pasar de una calle de telas a otra de joyas o de material de papelería.

Khari Baoli. Al final de Chandni Chowk está el mercado de especias al por mayor más grande de Asia. Entre sacos de chiles, cúrcuma y cardamomo, lo normal es acabar estornudando.

Paranthe Wali Gali. Un callejón dedicado a los parathas, panes fritos rellenos de patata, queso, verduras y muchas otras cosas. Es una buena parada para comer en la zona. Otra opción clásica es Karim’s, junto a la Jama Masjid, famoso por su cocina mogola.

Fuerte Rojo (Lal Qila). La gran fortaleza de arenisca roja desde donde gobernaron los emperadores mogoles. Es Patrimonio de la Humanidad y por dentro tiene pabellones, jardines y salas de audiencias. Recuerda que cierra los lunes.

Raj Ghat. Por la tarde puedes acercarte a este memorial, donde fue incinerado Mahatma Gandhi. Es un sitio tranquilo, rodeado de jardines, que contrasta mucho con el bullicio de la mañana.

Gurudwara Bangla Sahib. Para terminar el día, este templo sij cerca de Connaught Place es uno de los lugares más bonitos de Delhi al atardecer. Hay que entrar descalzo y con la cabeza cubierta (prestan pañuelos). Merece la pena visitar la cocina comunitaria (langar), donde se sirve comida gratuita a todo el que llega, y el estanque sagrado.

Día 2: Nueva Delhi

Nueva Delhi es la ciudad que diseñaron los británicos a principios del siglo XX: avenidas anchas, rotondas, jardines y edificios de gobierno. Es más ordenada y bastante más fácil de caminar.

Tumba de Humayun. Para mí, la visita imprescindible de Delhi. Es la tumba del emperador mogol Humayun, Patrimonio de la Humanidad, y se considera un antecedente del Taj Mahal. Los jardines que la rodean son preciosos y a primera hora suele haber poca gente.

Nizamuddin. Muy cerca de la Tumba de Humayun está el barrio y el santuario (dargah) del santo sufí Nizamuddin Auliya. Si coincides en jueves por la tarde, se celebran sesiones de qawwali, música devocional sufí, y es una experiencia muy especial. Hay que ir con la cabeza y el cuerpo cubiertos.

Lodhi Garden. Un parque enorme donde los vecinos van a pasear y hacer deporte, con tumbas de los siglos XV y XVI repartidas entre el césped. Es un buen sitio para descansar un rato del ruido de la ciudad.

India Gate y Kartavya Path. El India Gate es un arco memorial dedicado a los soldados indios muertos en la Primera Guerra Mundial. Desde allí sale Kartavya Path (antes llamada Rajpath), la gran avenida ceremonial que lleva hasta Rashtrapati Bhavan, la residencia presidencial. Al atardecer la zona se llena de familias y vendedores ambulantes.

Agrasen ki Baoli. Un pozo escalonado antiguo escondido entre edificios modernos, cerca de Connaught Place. Es pequeño y se ve rápido, pero sorprende encontrarlo en pleno centro.

Connaught Place o Khan Market. Para la tarde-noche, Connaught Place es el centro comercial clásico de Nueva Delhi, con sus edificios blancos en círculo, tiendas y restaurantes. Khan Market es más pequeño y más exclusivo, con librerías, tiendas de diseño y cafeterías.

Día 3: el sur de Delhi

El sur de la ciudad reúne algunos de los restos más antiguos de Delhi y también sus barrios más modernos.

Qutub Minar. Un minarete de ladrillo rojo del siglo XIII, Patrimonio de la Humanidad, rodeado de ruinas de la primera mezquita construida en Delhi. En el mismo recinto está el pilar de hierro, con más de 1.500 años, famoso por no haberse oxidado.

Parque Arqueológico de Mehrauli. Justo al lado del Qutub Minar, un parque lleno de tumbas, mezquitas y pozos escalonados de distintas épocas. Hay muy poca gente y se recorre con calma.

Hauz Khas. Un barrio que mezcla un embalse medieval, las ruinas de una madrasa del siglo XIV y un pueblo lleno de tiendas, galerías y bares. Junto al lago está el Deer Park, un parque con ciervos. Es buena zona para comer o cenar.

Templo del Loto. El templo bahá’í con forma de flor de loto es uno de los edificios más reconocibles de Delhi. Está abierto a personas de cualquier religión y dentro se pide silencio. Cierra los lunes.

Akshardham. Un complejo de templos hindú de construcción reciente, gigantesco y muy ornamentado. No se pueden entrar móviles ni cámaras (hay consigna en la entrada), así que no esperes volver con fotos del interior. Por la tarde-noche hay un espectáculo de agua y luces. También cierra los lunes.

Consejos prácticos

Cómo moverse. El metro de Delhi es limpio, barato y llega a casi todos los puntos de este itinerario. Hay una línea exprés que conecta el aeropuerto con el centro. En cada tren, el primer vagón está reservado para mujeres. Para trayectos cortos, los tuk-tuks (auto-rickshaws) son útiles, pero negocia el precio antes o pide que usen el taxímetro. Las apps de transporte como Uber y Ola funcionan bien y evitan regateos.

Ropa. Para visitar templos, mezquitas y gurdwaras hay que llevar hombros y rodillas cubiertos y quitarse el calzado. Un pañuelo grande en la mochila resuelve casi todas las situaciones. Unos calcetines ayudan cuando el suelo quema.

El clima en julio. Julio es temporada de monzón: hace calor, la humedad es muy alta y los chaparrones pueden llegar de golpe y encharcar calles enteras. Madruga para las visitas al aire libre, deja las horas centrales para museos, comidas o descanso, lleva agua siempre y un chubasquero ligero o paraguas.

Comida y agua. Bebe solo agua embotellada y fíjate en que el precinto esté intacto. En la comida callejera, elige puestos con mucha rotación de gente, donde lo cocinen delante de ti y bien caliente.

Timos habituales. Si alguien se te acerca a decirte que el monumento al que vas está cerrado y te ofrece llevarte a otro sitio, ignóralo y comprueba tú misma. Usa siempre los canales oficiales para comprar entradas.

Visado. Para viajar a la India desde España se necesita visado, que se puede tramitar como visado electrónico antes del viaje. Revisa los requisitos en la web oficial con antelación.

Tres días no dan para ver todo Delhi, pero sí para hacerse una idea bastante completa de la ciudad: la Delhi mogola, la colonial y la moderna. Y si continúas viaje, desde aquí tienes Agra y Jaipur a pocas horas.

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