Ruta Cola de Caballo por la Senda de los Cazadores (Ordesa, Pirineo Aragonés)

(Aquí podéis ver y seguir la ruta completa en Wikiloc)

Después de mucho tiempo, ¡vuelven las Rutas al blog! Estoy pasando unos días por el Pirineo Aragonés (alojada en Biescas) y hoy ha tocado hacer la ruta más famosa y típica de las que se pueden hacer en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido: la Cola de Caballo.

Peeeeero no he hecho la común que suele hacer todo el mundo, sino una variante que sube por lo que es llamado Senda de los Cazadores, modificación que hace que la ruta se convierta en una de 22km y 1300m de desnivel positivo.

La versión más sencilla (que no corta) para subir a Cola de Caballo es partiendo desde la pradera de Ordesa (a la cual debéis, si es verano, subir en un autobús que sale desde el parking de Torla (que cuesta 5€ ida y vuelta), pues está prohibido subir con coche hasta la pradera (y normal, pues son unos 5km de carretera muy estrecha que puede taponarse bastante cuando hay mucho tránsito).

Una vez en la pradera hay que seguir las indicaciones para Cola de Caballo, y recorrer un sendero muy sencillo y amplio de unos 10km de longitud y 400m de desnivel. Cómodo y asequible para cualquiera, siempre teniendo en cuenta que la ruta se alarga hasta los 20km, por lo que hay que tener la capacidad de caminar durante varias horas.

La variante complicada, que es la que hemos hecho nosotros hoy, discurre por la Senda de los Cazadores (en la pradera deberéis seguir los carteles que indican este nombre, que están perfectamente visibles): esta ruta llega también a Cola de Caballo, pero antes se sube bien arriba de las paredes verticales del Valle de Ordesa, durante un sendero estrecho y zigzagueante de 3km con 700m de desnivel. Un terreno exigente y que a veces discurre junto a caídas hacia abajo nada recomendables si tenéis vértigo.

Tras esos 3km se llega al Mirador de Calzilarruego, el punto más alto de la ruta, desde donde hay unas vistas espectaculares y un buen lugar para tomar un temtempié y recuperar la subida. Después de esto, el camino prosigue paralelo a la pared derecha ya todo en bajada (muy suave y cómoda) durante 9km más hasta llegar a la cascada Cola de Caballo (el porqué del nombre, en la foto de abajo😉).

En Cola de Caballo es donde se concentra el grueso de los excursionistas, pues al ser mitad de camino y haber agua, es el lugar perfecto para comer y descansar un rato mientras uno admira las increíbles vistas desde allí. De hecho, me parece más chulo el paisaje del valle desde abajo que desde arriba, desde esa pradera inmensa rodeada de paredes altísimas e imponentes.

Tras la parada a comer, toca emprender el camino de vuelta, del que ya solo nos quedan 400 metros de desnivel repartidos en 10km y un camino ancho y cómodo que discurre junto al río. A pesar de ser bastante distancia, se hace muy sobrellevable por este motivo. En total, he tardado unas 6h30 de excursión incluyendo las paradas a descansar (que habrán sido aproximadamente de 1 hora en total), aunque la duración dependerá mucho del ritmo que llevéis.

Sin duda os recomiendo hacer esta versión de la ruta, si estáis en forma, no solo porque podréis admirar el valle desde arriba (algo que no muchos pueden disfrutar), sino porque os evitáis la aglomeración de caminantes que se da en el camino común, que tampoco es que esté extremadamente masificado, pero sí hay bastante gente. Tened en cuenta que desde las 6 de la mañana salen buses desde Torla hacia el inicio de la ruta, lo hacen cada 15-30 minutos, y en horas punta (8:30 – 9:30 de la mañana) los buses de 55 personas van completamente llenos.

(Aquí podéis ver y seguir la ruta completa en Wikiloc)

De hecho, para aseguraros un hueco en el parking de Torla, os recomiendo que madruguéis y lleguéis pronto allí (así además evitáis las horas de más calor). Yo he llegado esta mañana a las 9:30 y ya quedaban muy pocos huecos.

Sin duda una de las rutas más bonitas que he hecho nunca, que tenéis que hacer alguna vez en la vida.

Aquí os dejo mi vídeo de YouTube donde podéis ver la ruta al detalle:

De paso por Pozoblanco (Córdoba)

Situado al nordeste de la provincia de Córdoba, quizás algo aislado por su lejanía a cualquier autovía, Pozoblanco se sitúa en el centro y es la capital de la comarca de Los Pedroches, rodeado de los típicos paisajes donde predominan las encinas y los olivos, aunque la mayoría de sus tierras son utilizadas para la ganadería y el cultivo de cereal. Pero es que además, Pozoblanco, a parte de ser lamentablemente conocida porque «ahí murió Paquirri» (yo no sé quién es Paquirri, pero siempre me preguntan los mismo cuando lo menciono) es la casa de mi extensísima familia materna.

¿Y por qué Pozoblanco? Según cuentan, su origen se debe a que había un pozo en el sitio donde se ubicaron las primeras casas que dieron lugar al núcleo de población.

La primera vez que este nombre es mencionado en alguna documentación es en 1425, pero los vestigios encontrados en la Sierra del Águila indican la presencia del hombre del Neolí­tico, pues en la cercana Venta Velasco o Carboneros se han encontrado restos de la Edad de Bronce. Es posible que el origen del actual municipio se debiese a que en el siglo XIV hubo un brote de peste en el vecino pueblo de Pedroche, lo que provocó que muchas personas huyesen de allí y se instalasen en aldeas cercanas, y Pozoblanco fue una de ellas. Otra posibilidad apunta a que dado que los habitantes de Pedroche tenían que pastorear en tierras cada vez más alejadas de la ciudad, en lugar de acudir cada día al pueblo, formaban núcleos pequeños donde hacían su vida diaria. Así, cuando estos núcleos crecieron formaron los distintos pueblos de la comarca, entre ellos Pozoblanco.

El gentilicio popular por el que se conoce a los habitantes del pueblo es tarugos, que viene por el nombre con que se llamaba a los troncos de madera (tarugos de madera); y es que antiguamente, los vecinos de Pozoblanco comerciaban con leña. La distribuían en un camión y, al llegar al pueblo donde se iba a vender la mercancía, hacían sonar la bocina. Cuando los vecinos los escuchaban, se avisaban unos a otros a grito de «¡Ya vienen los tarugos!» refiriéndose a los troncos de madera, y finalmente todos los habitantes de Pozoblanco se quedaron con dicho nombre.

A día de hoy la capital de los Pedroches no tiene un tamaño pequeño, pues concentra a más de 17.000 habitantes y es un foco económico importante en la región.

Si pasáis por aquí, sea por lo que sea, os animo a que deis un paseo por las calles de Pozoblanco.

Parroquia de Santa Catalina

Fue construida en el siglo XVI, aunque tardó 400 años en finalizarse, por lo que se ve una clara diferencia en la antigüedad de los materiales de construcción. En ella queda el sepulcro de Juan Ginés de Sepúlveda, escritor y personaje histórico de Pozoblanco.

Monasterio de Pedrique

El lugar donde se encuentra fue desde el siglo XIII un destino de meditación y retiro espiritual para ermitaños, pero no fue hasta el siglo XVIII cuando se construyó el actual monasterio y sus alrededores.

En la actualidad, Pedrique es el lugar de trabajo y descanso del escultor Aurelio Teno, y de hecho aquí se puede disfrutar de una enorme exposición de su obra.

El pozo blanco de Pozoblanco

El que según la leyenda es el lugar más antiguo del pueblo, el origen de Pozoblanco, cuyo nombre real es la Plaza del Pozo Viejo. Además de encontrarse el pozo, en la plaza se ve representado el escudo de la localidad (el edificio donde se observa es la sede de la peña flamenca de Pozoblanco)

Ermita de la Virgen de Luna

No se encuentra en Pozoblanco, sino a 14km de él, en la Dehesa de la Jara, pero tiene una gran importancia por ser la Virgen de Luna la celebración religiosa más importante de la localidad, ya que se trata de la patrona de Pozoblanco.

Se construyó en el siglo XIX, y el domingo de Sexagésima se celebra una gran romería que cuenta que se remonta a varios siglos de antigüedad. Hoy en día esta popular fiesta atrae a todos los habitantes de la zona, que se juntan para comer en el campo y hacer diferentes actividades, además de la celebración religiosa.

Quinta do Lago, un rincón escondido del Algarve (Portugal)

El Algarve es una de las zonas de vacaciones más codiciadas en Europa, y curiosamente una de las que me quedaba por visitar, y de hecho me sigue quedando, porque solo fueron dos los días que pude disfrutar de la Quinta do Lago, una de las mejores playas del sur de Portugal, muy cerca de la ciudad de Faro.

Me alojé en el Ria Park Hotel, un resort escondido en el municipio de Almancil que es muy interesante, ya que a parte del hotel, la zona de piscina, gimnasio y otras típicas zonas comunes, cuenta con una serie de casas independientes que el hotel ha ido haciendo suyas, donde hay unas 7 u 8 habitaciones, y me parece algo muy interesante cuando se va en grupos de amigos o se quiere estar más alejado del barullo del hotel.

Estas casas cuentan con una piscina a parte para ellas (más cerca, pues a lo tonto quizás recorres 700-800 metros hasta la recepción del hotel) y se respira mucha tranquilidad.

Y ahora vamos a lo importante: Quinta do Lago es para muchos la mejor playa de Portugal. En mi opinión, está muy bien, pero tanto como para ser la mejor… no sé yo. Se trata de una playa situada en el Parque Natural da Ria Formosa, un laberinto de canales y marismas, kilómetros de dunas y vegetación que dejan un precioso paisaje.

Sus playas vecinas son la Praia do Ancao  y Praia do Garrao, que realmente no se separan unas de otras de ninguna forma. Lo mejor es que a lo largo de estas playas no hay rastro alguno de edificaciones altas típicas de las zonas de playa. Aquí solo hay hueco para casas unifamiliares y hoteles exclusivos.

Por detrás de la playa hay una gran banda de vegetación y lagunas que separan el mar de las casas, y todo ello está también recorrido por un larguísimo paseo de tierra y pasarelas de madera de más de 6km de longitud. De hecho, este mismo camino llega hasta el mismísimo aeropuerto de Faro.

Si buscáis un lugar tranquilo en el que disfrutar de la playa, la naturaleza y de cero aglomeraciones, os recomiendo esta zona sin duda.

Historia de Córdoba y sus 11 lugares imperdibles

Puedes verlo en formato vídeo aquí:

Después de inaugurar el verano con 3 viajes internacionales, ya tocaba hacer algo de turismo nacional. Y el destino elegido ha sido Córdoba, donde están mis raíces (mi familia es de Pozoblanco). Una ciudad encantadora que hacía muchísimos años que no visitaba; tenía muchas ganas de redescubrirla y para mi sorpresa me ha encantado muchísimo más de lo que recordaba. El simple hecho de pasear por sus calles es un verdadero placer.

Su tamaño y su belleza son inversamente proporcionales: un fin de semana será suficiente para visitar los lugares más reseñables, a los que podréis llegar caminando sin problema (excepto a Medina Azahara, que se encuentra a unos 8km del centro).

Antes de dejaros la lista de los imprescindibles, repasemos un poco de historia, pues en Córdoba tendréis la suerte de disfrutar de restos muy bien conservados de varias civilizaciones importantes: romanos, visigodos, árabes y cristianos.

El origen de Córdoba se remonta al año 171 a. C., cuando fue fundada por el general romano Marco Claudio Marcelo cerca de un asentamiento prerromano llamado Corduba. Se convirtió en una de las ciudades más importantes de la Hispania romana, tanto a nivel político como económico.

Tras la caída del Imperio Romano, pasó en el 572 a manos de los visigodos, pero solo hasta 711, cuando fue invadida por los musulmanes. En pocos años se convirtió en la capital de Al Andalus y con Abderramán III vivió el momento más brillante de su historia. En manos de quien fuera, Córdoba, a los pies del Guadalquivir, siempre era una pieza clave.

En 929 Abderramán III proclamó el califato de Córdoba y se nombró a sí mismo Príncipe de los Creyentes. Se transformó así en el primer califa independiente de la Península Ibérica. Bajo su reinado Córdoba se volvió en un polo cultural incomparable, pocas ciudades en el mundo conocido estaban a su altura. Fue en esta época cuando se terminó la Mezquita de Córdoba (que no se construyó de cero, sino sobre un templo pre-cristiano) y se erigió Medina Azahara, de la que se dice que fue la ciudad más hermosa jamás construida.

Con la caída progresiva de los árabes, Córdoba fue de los últimos enclaves en caer, y no fue hasta el siglo XIII cuando Fernando III la reconquistó, transformando después los edificios árabes para darles apariencia cristiana.

Curiosamente, la ciudad nunca volvió a tener el esplendor de años pasados, ni siquiera cuando el siglo XIV su Alcázar se convirtió en residencia de los monarcas de Castilla. Con la llegada de los Reyes Católicos, Córdoba solo recuperó algo de su antiguo esplendor.

El resultado de esta historia es que hoy en día, Córdoba es una ciudad con una riqueza cultural inigualable, designada Patrimonio Mundial por la UNESCO, y que atrae a visitantes del mundo entero cada año.

1. Mezquita – Catedral de Córdoba

La gran protagonista de Córdoba, sin duda, es la Mezquita, también catedral, ya que después de la reconquista Fernando III tuvo el detalle de no derribarla por completo (como si hizo en ciudades como Sevilla o Granada) y construir una catedral en su interior. Y de ahí su extraña forma. Es una preciosa y alta catedral completamente rodeada internamente de una inmensa cantidad de columnas y arcos (para ser exactos, 1300 columnas y 360 arcos).

Pero cabe destacar que los musulmanes construyeron a su vez la mezquita por primera vez sobre un antiguo templo pre-cristiano, y que con el tiempo fueron haciéndose ampliaciones hasta lo que podemos visitar hoy en día.

La entrada cuesta 11€ (sin guía) y 24€ con guía (podéis ver los horarios y reservar aquí).

2. Puente Romano

Construido a principios del siglo I, poco después de la fundación de la ciudad, y también conocido como el Puente Viejo, fue el único puente que tuvo Córdoba durante ¡casi 20 siglos! Es decir, que casi fue ayer cuando construyeron todos los demás.

Es también una de las postales más típicas de la ciudad, y no podéis dejar de venir aquí con la luz fe la puesta del sol, que lo hacen aún más especial.

3. La Judería

Este tipo de zonas tan característicos en casi cualquier ciudad europea no podía faltar en Córdoba. Sus calles se encuentran junto a la mezquita, y es de hecho mi zona favorita para pasear y perderse, con sus callejuelas estrechísimas, blancas y llenas de flores y plantas.

Como su nombre indica, en este barrio vivió la comunidad judía entre los siglos X y XV, aunque sus primeros habitantes se remontan muchos siglos antes.

4. Sinagoga de Córdoba

Está en el barrio judío, fue construida en el año 1315 y estuvo activa hasta que los judíos fueron expulsados en 1492. De hecho es la única sinagoga de Andalucía que se conservó tras su abandono, y una de las solo 3 que se conservan de esa época en España (las otras dos están en Toledo).

La entrada es gratis para ciudadanos de la UE, 0,30€ para los demás.

5. Zoco Municipal

Con él os toparéis también paseando por la judería, y aunque no es un lugar que salga en las típicas listas de «Qué ver en Córdoba», no podéis dejar de entrar, pues su pequeño patio tiene mucho encanto.

En él se promueve la artesanía local, y es que de hecho es también llamado Mercado de la Artesanía.

6. Calleja de las Flores y Calleja del Pañuelo

Justo en el lado opuesto de la Mezquita y ya fuera de la judería se encuentran estas dos calles, muy cerca la una de la otra, que son solo dos ejemplos del encanto de las calles cordobesas.

La Calleja de las flores está llena de macetas con flores, una buena alternativa para sentir una minúscula parte de lo que se siente al entrar en un patio cordobés si no venís en primavera.

La Calleja del Pañuelo es conocida por ser la calle más estrecha de Córdoba y es llamada así popularmente porque se dice que no es más ancha que un pañuelo. Estrecha, sí, pero en el final hay una diminuta placita con 3 portales y una fuente. Uno de mis rincones secretos favoritos de Córdoba.

7. Alcázar de los Reyes Cristianos

Fue construido en 1328 por orden de Alfonso XI, eso sí, sobre el antiguo Alcázar Andalusí y fue

utilizado en varias ocasiones como residencia de los Reyes Católicos.

Como cualquier palacio árabe que se precie, lo más bonito sin duda, son sus jardines, lejos de la belleza de la Alhambra de Granada, pero que bien merecen una visita (la entrada a todo el complejo cuesta 4,50€).

Por las noches hacen espectáculos de luces y conciertos, así que os animo a que os informéis de sus horarios en la web de Turismo de Córdoba o en la misma taquilla.

8. Templo Romano

Sorprendente pero cierto, aún queda en pie (o casi en pie) un templo romano en plena Córdoba, y es que fue descubierto en los años 50 durante unas obras para ampliar el Ayuntamiento de la ciudad. Según las investigaciones, puede datar de los años 40-50 a.C.

9. Plaza de la Corredera

Su nombre le viene por ser el lugar donde antiguamente se celebraban las corridas de toros, y se trata de una plaza mayor (similar a la de otras ciudades como Salamanca o Valladolid) cuadrangular con soportales, que de hecho es la única con estas características en Andalucía.

10. Palacio de Viana

Se trata de una casa-museo que muestra lo que eran los palacios nobles de la Edad Media. De nuevo, la gran cantidad de jardines que tiene se lleva el protagonismo, y es que el calor que protagoniza está ciudad desde tiempos inmemoriales hace que la costumbre árabe de llenar todo de plantas se haya quedado bien arraigada.

El Palacio  fue ocupado por diferentes familias hasta el siglo pasado, cuando los marqueses de Viana lo cedieron para convertirlo en museo.

La entrada general a las zonas comunes y los patios cuesta 6€, pero si queréis hacer una visita más en profundidad, hay otra por 10€ que incluye otras zonas interiores del palacio.

11. Medina Azahara

No podéis iros de Córdoba sin visitar Medina Azahara. Y que no os pase como a mí, que no me informé bien del horario y me quede con las ganas: de junio a septiembre solo abre de 9 a 3 por las mañanas.

Medina Azahara es nada menos que el mayor yacimiento arqueológico del país, a solo 8km de Córdoba (por 24€ podéis contratar una visita guiada que os lleva desde el centro y os trae de vuelta).

La que en el pasado fue una ciudad administrativa y residencial del califato, construida en el año 936 y hasta su saqueo e incendio durante las guerras que desmembraron los califatos, hoy en día representa uno de los mejores legados hispanomusulmanes que existen.

Para cerrar este artículo no puedo dejar de recomendaros que realicéis un Free Tour por el casco antiguo de Córdoba, mi opción favorita siempre allá donde vaya, pues los guías, que suelen ser siempre muy buenos, os desvelarán muchos datos y curiosidades que harán de vuestra visita a la ciudad algo mucho más especial.

Zona Arqueológica de Tulum (Riviera Maya, México)

Junto a la moderna ciudad de Tulum, en la Riviera Maya al sur de Playa del Carmen, se encuentran las ruinas de una antigua ciudad maya amurallada. Es una excursión de lo más recomendable, pues a diferencia de otros lugares históricos destacados en México (como Chichen-Itzá) está a pocos kilómetros de casi cualquier resort de la Riviera Maya y se puede llegar fácilmente en taxi o en bus desde Tulum.

Otra opción es contratar este tour que incluye recogida en vuestro hotel (y regreso también) y visita guiada por las ruinas, por 30€.

zona arqueológica tulum

La historia cuenta que este sitio fue llamado Zamá («amanecer») en un inicio, y posteriormente, lo cambiaron por Tulum, que significa “Muralla”, debido a toda la estructura que conformaba el perímetro la ciudad, aunque curiosamente este nombre se le dio cuando la ciudad estaba ya abandonada.

zona arqueológica tulum

Contó con habitantes desde el siglo VI, y con la llegada de los españoles 9 siglos después la localidad comenzó a decaer, hasta que a finales del siglo XVI fue totalmente despoblada.

Bien es sabido que la civilización y la cultura maya siguen existiendo (de hecho el maya es un idioma que se sigue utilizando por muchos mexicanos) y es por ello que hasta que este lugar se hizo famoso entre los turistas, muchas personas seguían viniendo aquí a hacer sus ofrendas y rituales. Lamentablemente, debido a la enorme afluencia de turismo, ya nadie sigue haciéndolo.

zona arqueológica tulum

La localización es inmejorable, pues uno de sus lados tiene la muralla natural que son los acantilados que caen al mar. De hecho, son las únicas ruinas mayas con salida al mar, siendo su monumento más destacado del recinto es El Castillo, que servía también de faro.

zona arqueológica tulum

La entrada cuesta solo 5$ y allí mismo podéis contratar guías por si queréis que os lo expliquen todo, aunque cada pocos metros hay carteles explicativos de cada uno de las edificaciones y monumentos.

zona arqueológica tulum

Más en la Riviera Maya:

Chichen-Itzá (Yucatán, México)

190km (casi 3 horas) separan la Riviera Maya de la ciudad maya de Chichen-Itzá, pero es un lugar que hay que visitar sí o sí.

Como datos prácticos antes de meternos en materia os diré que hay mil empresas que hacen excursiones organizadas que pueden contratarse directamente desde el hotel, en mi caso contraté una con el grupo que iba, por 68€ por persona. Pero mi recomendación absoluta es que no reservéis un tour en el que vayáis en un bus con muchas personas. No solo por ese motivo, sino porque los tours de este tipo suelen hacer más paradas a parte de Chichen-Itzá, y no merecen la pena.

En nuestro caso así lo hicimos (porque éramos 25 y no había más remedio) y tras salir del hotel en Riviera Maya a las 9am, llegamos por fin a las pirámides a las 2:30pm porque nos hicieron una parada en un lugar en el que nos iban a hacer un ritual maya y a comer. Sonaba bien, pero lo que hicieron fue vendernos la moto y tenernos 40 minutos en una tienda de souvenirs 5 veces más caros que en cualquier otro sitio. Y después, a la vuelta, paramos en Valladolid, que también puede sonar bien, pero fueron ¡20 minutos! no sé muy bien para qué, porque no nos dio tiempo ni a probar unos dulces típicos de allí debido a la cola que había en todos los puestos.

Dicho esto, lo mejor es que alquiléis un coche o bien lleguéis a un acuerdo con un taxista (nos contó uno que por 80€ por persona nos llevaría, nos esperaría allí el tiempo que quisiésemos y nos traería de vuelta), y si queréis que algún guía os explique algo de Chichen-Itzá durante vuestra visita, contratar un tour guiado.

Y ahora, vamos a lo interesante…

Historia de Chichen-Itzá

Chichén-Itzá fue una ciudad fundada por los mayas aproximadamente en el año 500 d.C. En la época de su construcción, esa zona era llamada “Mayab”, (de donde viene el nombre de Maya) nombre que proviene de la lengua maya y que significa algo como “lugar para unos cuantos y no para muchos”.

Entre los años 900-1500 la ciudad era consideraba como el centro del poder de Mayab y uno de los núcleos políticos y religiosos más importantes de Mesoamérica.

El nombre de Chichén Itzá significa “boca del pozo de los itzaes” en maya, un idioma que se sigue utilizando a día de hoy en la región de Yucatán. Itzaes significa «adivino del agua». Se le dio este nombre por el Cenote Sagrado que se encuentra al norte de la pirámide más conocida, y era considerado como la entrada al inframundo (os podéis imaginar que allí no se bañaba nadie), y allí realizaban diversos sacrificios y rituales. A principios del siglo XX todo Chichen-Itzá fue vendido a un magnate estadounidense (40 años después fue devuelta al estado mexicano) y en este período se exploró el fondo del cenote, encontrando todo tipo de artefactos y joyas, así como huesos humanos.

Los mayas dedicaron la ciudad al dios Kukulkán, que tiene semejanzas con la deidad de la Serpiente Emplumada. Algunos historiadores piensan que proviene de la cultura tolteca y que es el mismo que Quetzalcóatl, uno de los dioses más importantes de Mesoamérica.

Piramide Chichen itzá

De hecho, la pirámide que nos viene a la mente cuando nos hablan de Chichen-ltzá se llama el se llama Templo de Kukulkán, erigido con precisión geométrica en el centro de la explanada.

En la construcción de esta estructura crearon algo muy curioso: cada año, en el equinoccio del mes de marzo, el sol y la pirámide están dispuestos de tal forma que en la sombra se dibuja una serpiente. Esto sucede porque, en este día, la intensidad de la luz proveniente del Hemisferio Norte es la misma que la del Hemisferio Sur, por lo que se reflejan triángulos de luz en las escaleras del templo.

A medida que fue creciendo la importancia del complejo y el poder de la civilización, los problemas con los pueblos vecinos fueron en aumento. En un principio se había formado la “Liga de Mayapán”, basada en un acuerdo de paz entre los pueblos de Mayapán, Chichén Itzá y Uxmal. Sin embargo, tras un desacuerdo, uno de los caciques declaró la guerra al resto, guerra que perdieron, por lo que los itzaes de Chichén Itzá abandonaron sus tierras en el año 1194 para refugiarse en la zona de Petén, que hoy pertenece a Guatemala.

chichen itzá

Otros edificios destacados del recinto son el observatorio astronómico (donde es posible que tuviese su origen el famoso calendario maya que quiso extinguirnos en diciembre de 2012) y el juego de pelota, un popular deporte que tenía connotaciones religiosas ¡y en el que el castigo por perder era la muerte!

chichen itzá juego de pelota

Mi recomendación es que visitéis este mágico lugar pronto por la mañana (abre de 8am a 5pm), y es una pena que no se pueda visitar con la puesta de sol o el amanecer (aunque creo que hay también entradas para lo último) pues la luz en ese escenario parece ser espectacular.

Cenote Saamal

Para completar el viaje, ya que son tantas horas de transporte, os recomiendo visitar algún cenote cercano. Nosotros fuimos al Cenote Saamal, una pasada, aunque convertido en un parque de atracciones. El cenote en sí es precioso, pero por encima y en sus alrededores está todo completamente asfaltado, hay tiendas, restaurantes… así que queda poco de naturaleza.

cenote saamal

Más en la Riviera Maya:

Bajo el mar de Cozumel (Riviera Maya, México)

Durante mi viaje a la Riviera Maya me alojé en el típico resort inmenso de todo incluido, pues éramos un grupo de 82 personas y todo lo organizó una empresa, incluyendo la excursión de la que os hablaré hoy.

Os cuento esto porque los hoteles ofrecen todo tipo de excursiones organizadas, y si bien es cierto que te ahorra comederos de cabeza y te facilita los transportes, son actividades poco eficientes (se pierde mucho tiempo en transporte) y nada adaptadas a los propios gustos (os llevarán a algún sitio al que no hubieseis ido por vuestra cuenta).

Siendo un grupo grande como el que éramos, no había más remedio, pero intentaré no repetir algo así nunca más, porque sin ir más lejos, desde las 7:15am que nos convocaron en la recepción del hotel, ¡no empezamos la actividad de buceo hasta las 12:30! Os cuento todos los detalles, porque el lugar y la actividad en sí os la recomiendo al 100%:

Cozumel es una isla frente a la costa de la Riviera Maya, siendo Playa del Carmen la ciudad del México continental más cercana. De hecho, la forma de llegar aquí es en ferry (también tiene opción para entrar con coche en el ferry) ya que se encuentra a pocos kilómetros de la costa y el viaje solo son unos 30 minutos desde la terminal marítima de Playa del Carmen. Cuenta también con un aeropuerto internacional que recibe aviones de otras ciudades de México y de Estados Unidos, pero esto no es una opción si venís en una excursión de día.

san miguel de cozumel

La actividad más típica es el snorkel y el buceo, y es que Cozumel cuenta con unos 25 arrecifes de coral llenos de vida marítima y unas aguas hipnotizantemente azules. Lo ideal es contratar un tour en lancha o catamarán que os lleve a los principales lugares de snorkel, y que además incluye al guía, el equipo necesario, comida y bebida durante la actividad, comida en un restaurante después de la actividad y con tienen una duración de 5 horas (aproximadamente).

Nosotros fuimos en lancha, y por el bien de vuestra espalda y vuestras piernas os recomendaré la excursión en catamarán, porque la pequeña embarcación no podía realmente ser más incómoda, además de que se nos mojó todo lo que llevábamos. A punto estuve de decirle a los del catamarán que me dejasen subir cuando nos cruzamos con ellos, jajaja.

Las paradas que hicimos fueron 3 (la excursión que os he dejado arriba es igual):

Arrecife Palancar

Después de una media hora de camino por mar, llegamos al primer lugar donde hacemos Snorkel (aunque aquí es posible hacer buceo también), un área de decenas de metros de profundidad con aguas de color azul oscuro donde se pueden ver un montón de peces, barracudas y tortugas, además de corales de todos los tamaños.

Arrecife El Cielo

Es sin duda el más popular entre quienes hacen snorkel, y no es para menos: en mi vida había visto un agua tan azul, que se intensifica aún más cuando le da la luz directa del sol. Tiene unos 3 metros de profundidad y decenas de estrellas de mar por todas partes, posadas en un fondo completamente liso y limpio de arena blanca. Además de las estrellas, podréis ver rayas y pececillos de todos los tamaños.

el cielo Cozumel

El Cielito

Muy cerca de El Cielo se encuentra la última parada del tour antes de la comida (que por cierto, será más tarde de las 4pm, para que os vayáis mentalizando), que recibe este nombre por ser igual de azul y precioso que el Cielo, pero donde el agua llega solo por la cintura. Aquí termina la actividad y ya no se hace snorkel, sino que los guías ofrecen fruta y bebidas que podréis tomar mientras las rayas os pasan por los pies. ¡Una pasada!

el cielito Cozumel raya

Aquí nos permitieron estar bastante tiempo (realmente más que haciendo snorkel en los otros lugares) y después nos fuimos de vuelta (otra media hora) hacia tierra firme a comer en un restaurante de comida mexicana frente al mar. Una actividad que os recomiendo si os gusta la marcha, pues aunque por supuesto merece la pena, es agotadora, y tened en cuenta algo importante: no permiten el uso de crema solar para así proteger la vida de los arrecifes. Y el sol pega bien, como os podréis imaginar.

el cielito Cozumel

Más de la Riviera Maya:

Pueblo Sacbe (Riviera Maya, México)

Acabo de llegar a casa después de pasar una semana en la famosa y turística Riviera Maya mexicana. Y lo que no esperaba era dar con Sacbe (que significa camino de la iluminación), una comunidad en medio de la selva a las afueras de Playa del Carmen, totalmente sostenible y autosuficiente.

pueblo sacbe Playa del Carmen Mexico

Podríamos calificarlo como «barrio» de la gran ciudad de Playa del Carmen, aunque la realidad es que se trata de un área completamente selvática de unas 54 hectáreas que no está abierta al público, en el que viven unas 70 familias. Solo es posible entrar si tienes contactos dentro (nosotros teníamos una amiga de un amigo) o si vais a hacer algún ritual con el chamán. Y con esto ya os doy pistas del rollo que se trae este sitio.

Lo único que da señales de que aquí viven seres humanos es que existen numerosos pequeños caminos de tierra (no hay asfalto por ninguna parte) y diversas casas de todo tipo, desde cabañas de madera y paja hasta preciosas casas de ladrillo de una arquitectura súper armónica con la naturaleza (algunas me recordaban a los edificios de Gaudí).

pueblo sacbe Playa del Carmen Mexico

Todos los habitantes de Sacbe viven de forma autosuficiente y sostenible: los hogares cuentan con placas solares y baterías, y hasta hace no mucho los habitantes eran también los responsables de obtener su propio agua, aunque finalmente el suministro de agua de baja presión fue llevada a cabo por el propietario (se trata de un recinto privado propiedad de una empresa).

En este lugar no solo hay casas, sino también una escuela (donde se imparte una educación alternativa a la tradicional), una cafetería y, como os comentaba antes, un pequeño templo maya (liderado por el Abuelo Óscar, a quien pudimos conocer) donde se hacen ceremonias, cantos y rituales de temazcal y ayaguasca.

pueblo sacbe Playa del Carmen Mexico

Mis amigos y yo tuvimos la oportunidad de pasar allí una tarde con Lau, nuestro contacto, que nos llevó a pasear por Sacbe y nos fue mostrando muchos de sus secretos. Quintana Roo (donde se encuentra la Riviera Maya) y Yucatán son como un queso Gruyère: están llenos de cenotes de todos los tamaños y formas, por lo que dentro de Sacbe hay decenas de ellos en forma de pozas subterráneas de agua dulce y cuevas. Algunos cenotes incluso se encuentran dentro de fincas, por lo que hay quienes, en vez de tener una piscina de toda la vida, ¡tienen un cenote en su propia casa!

pueblo sacbe Playa del Carmen Mexico

Después de darnos un baño en uno de los cenotes, nos invitaron a comer a casa del Abuelo (donde nos pidieron dejar una aportación voluntaria como pago): una casa preciosa, fusionada totalmente con la naturaleza, que no tenía puertas ni ventanas. Nos sirvieron una hamburguesa vegana y una ensalada de quinoa riquísima, acompañados de kombucha casera; pero realmente cualquier cosa hubiese sabido bien en ese lugar.

pueblo sacbe Playa del Carmen Mexico

Antes de irnos, Lau nos llevó al templo maya, donde justo acababan de terminar una ceremonia de temazcal, y una de las mujeres que había participado estaba cantando una canción sobre la Pachamama (la Madre Tierra) que le dio más encanto aún.

pueblo sacbe Playa del Carmen Mexico

El temazcal, muy conocido en Hispanoamérica, es un ritual ancestral de purificación que se lleva a cabo dentro de una especie de tierra de campaña construida con telas y de forma pequeña y redonda, donde se meten unas piedras muy calientes que se han tenido al fuego en el exterior de la tienda. Las personas entran en la tienda con las piedras, donde se alcanza una temperatura de unos 70º (o sea, que es como una especie de sauna) y todo el ritual pretende imitar a la formación de la vida: la tienda redonda representa al óvulo, las piedras son los espermatozoides y cuando la persona que se somete al ritual sale de la tienda, se dice que «ha renacido».

pueblo sacbe Playa del Carmen Mexico

En los alrededores del templo hay unas cuantas tiendas de campaña al estilo glamping, con camas y cuartos de baño (aunque nada que ver con los glampings europeos, claro) donde es posible alojarse si queréis venir aquí, aunque como os comento, es bastante complicado si no conocéis a nadie de dentro.

Un placer poder vivir esta experiencia aunque fuese por unas horas, algo totalmente inesperado teniendo en cuenta que veníamos de un lujoso resort con todo incluido cerca de Playa del Carmen.

Más en la Riviera Maya:

Pueblos del norte de Cerdeña: Stintino

No hace ni siquiera un año que viajé por primera vez a la isla italiana de Cerdeña (en septiembre de 2021 me la recorrí de arriba abajo literalmente) y ya he vuelto (secreto: los vuelos Madrid-Alghero con Ryanair son ridículamente baratos la mayoría del tiempo).

Lee aquí todo lo que necesitas saber para hacer una ruta por Cerdeña

En esta ocasión, volamos a Alghero (1h 30 de avión desde Madrid) y el viaje fue muchísimo más calmado: pasamos 5 días en un apartamento precioso en la playa de la Pelosa, y como veréis en el vídeo si habéis pinchado en el link anterior, estuvimos muuuuy tranquilos. Mi recomendación es esa: conocer cada rincón de la isla está bien, pero después elige un lugar y disfruta de ello sin pegarte palizas de coche.

En este post vengo a hablaros sobre Stintino, el pueblecito al que pertenece La Pelosa y que el año pasado solo mencioné, pues nuestra ruta no pasaba por estas callejuelas.

Stintino (Isthintinu en sardo) nació en 1885 cuando diversas familias de pescadores procedentes de la Isla de Asinara (la que está frente a la Pelosa) se asentaron en esta zona de la costa, y a día de hoy apenas tiene 1600 habitantes.

A pesar de la explosión turística de sus alrededores, este núcleo ha mantenido en calma y en paz con la vida típica de los pueblos. La iglesia principal, caminos y casas bajas tradicionales. En la calle principal hay tiendas, bares, restaurantes, mesones donde degustar productos de la zona.

imagen de sardegnaturismo.it

Os animo a perderos por las calles y el paseo marítimo de este pueblo, e incluso es un buen lugar para alojaros y poder visitar sitios de interés alrededor (porque no todo es la playa de la Pelosa, y si no sois de los que disfruta cuando un lugar está abarrotado, incluso preferiréis otros sitios). Aquí os dejo una lista para que no os dejéis nada:

  1. Isla de Asinara: como mencionaba antes, es la que se encuentra frente a la Pelosa. Fue, hace mucho, una cárcel que aún hoy puede visitarse, pero lo más chulo de esta islita es que está llena de burros amistosos.
  2. Playa de Le Saline: amplia y de arena blanca, pero evitad venir aquí en días ventosos, porque al estar tan abierta suele haber muchas olas.
  3. Playa de Ezzi Manu: mucho más virgen, rodeada de vegetación, y compuesta por pequeños guijarros blancos.
  4. Playa de Tamerici: la elección perfecta si queréis mucha, mucha tranquilidad.
  5. Capo Falcone: en el extremo occidental de la isla, con unas vistas increíbles y una puesta de sol que roba el aliento.
imagen de sardegnaturismo.it

Nuestro alojamiento fue todo un acierto (podéis ver imágenes en este vídeo). Se llama Capo Falcone Charming Apartments y es totalmente nuevo (inaugurado en algún momento de 2022), de hecho casi que lo estrenamos. Es una urbanización preciosa, tranquila y con buenas vistas, a solo 5 minutos andando de la playa de La Pelosa, y además súper económica (en este momento – junio 2022 – 68€/noche en un apartamento para 4 personas). Totalmente recomendable.

Y como restaurante favorito de la zona, me quedo claramente con el Ristorante Valentina. Comida riquísima y personal súper amable.

Espero que disfrutéis de Stintino tanto como yo, ¡que estoy deseando volver!

Arenas de San Pedro: qué ver en el pueblo, en los alrededores y dónde comer

En este blog están descritos cada uno de los destinos, sin excepción, que he visitado desde el año 2014. Solo había una excepción, y es que al final lo que tenemos en casa es lo que más pasamos por alto. Arenas de San Pedro es mi «pueblo adoptivo» desde hace ya 8 años, y no podía pasar más tiempo sin recoger en una entrada el encanto que rebosa por cada una de sus esquinas este no tan pequeño pueblo de la cara sur de la Sierra de Gredos.

Más conocido simplemente como «Arenas» por sus asiduos visitantes, pertenece a la provincia de Ávila, aunque tenga mucho más que ver con sus vecinos toledanos o incluso con Extremadura. Se encuentra a 160km de Madrid, lo que lo hacen perfecto para una escapada de fin de semana, adaptable a todos los gustos, pues podéis optar por un finde de relax (tanto en invierno como en verano) o bien de actividades por la montaña (varias rutas salen hacia los picos de Gredos a pocos minutos en coche de Arenas), y todo ello rodeados de naturaleza.

Aquí os dejo tres listas, una de ellas con las cosas que podéis ver en el pueblo, otra con varias rutas que podéis hacer mientras estéis alojados aquí, y una última con restaurantes donde comer (probados de primerísima mano, ¡así que podéis fiaros!)

¿Qué ver en Arenas de San Pedro?

1. Castillo del Condestable Dávalos

Sin duda el monumento que más sobresale de Arenas, en pleno centro neurálgico, imponente, y al borde de la carretera nacional que comunica con otros pueblos de la zona.

Se trata de un castillo gótico que fue construido por orden del condestable Ruy López Dávalos, en la parte baja del pueblo para aprovechar el río como defensa. Se levantó gracias a los habitantes del pueblo, que contribuyeron con sus impuestos y con su propia mano de obra, interviniendo cristianos, judíos y moriscos por igual.

En un principio está concebido para la defensa, posteriormente pasó a ser residencia señorial, y durante los siglos posteriores al XVIII tuvo otros usos (cárcel, cementerio e incluso almacén). Hoy en día se utiliza como espacio multiusos, y además se puede conocer con visita guiada (podéis adquirir la entrada en la oficina de turismo).

imagen de viajesyrutas.es

2. Palacio del Infante Don Luis de Borbón y Farnesio

No se queda atrás esta edificación en cuanto a lo llamativa que es, pero se encuentra algo más alejada del núcleo urbano, en lo alto del pueblo. Fue construido en el siglo XVIII por orden Luis de Borbón, hermano de Carlos III. A lo largo del tiempo, ha sido utilizado como fortín en la guerra de la Independencia, siendo ocupado por las tropas napoleónicas, como cárcel durante la Guerra Civil, posteriormente como seminario y finalmente como colegio, hasta que en 1988 fue comprado por el Ayuntamiento y actualmente alberga el museo permanente de los Premios Gredos de Pintura, así como reproducciones de cuadros que el mismísimo Goya pintó en Arenas.

En su exterior hay un inmenso patio inutilizado, el cual despierta interés entre los vecinos: ¿para qué lo terminarán utilizando?

imagen de espanaviajar.com

3. Parroquia Nuestra Señora de la Asunción

Este armatoste de iglesia fue construida a principios del siglo XV por orden de Diego Hurtado de Mendoza, nieto de Juana de Pimentel y Álvaro de Luna. Es de estilo gótico pero tiene una torre renacentista del siglo XVI dedicada a Santa Bárbara.

Son los alrededores de esta parroquia (hacia el lado contrario al Castillo) los que forman el casco antiguo del pueblo, siendo éstas las casas más antiguas de la localidad, donde hace mucho se ubicaban el barrio judío y el musulmán. En estas zonas de Arenas es donde se puede ver la arquitectural tradicional de casas encaladas y balconadas de madera.

imagen de territoriomedieval.com

4. Puente Aquelcabo

Es el puente más antiguo de Arenas y, aunque se le llame puente romano, en realidad es medieval (algo que pasa en más sitios) construido sobre uno anterior (el cual sí fue probablemente romano). De hecho, su estilo es gótico. A pocos metros de él hay un mirador de madera desde donde hay unas bonitas vistas del puente y el río Arenal.

imagen de hoteles.net

5. Santuario de San Pedro de Alcántara

El que llega hasta él es probablemente uno de los paseos más concurridos de Arenas por sus lugareños: un camino asfaltado de unos 2km de longitud, a la rivera de un riachuelo y completamente cubierto por frondosos árboles, es uno de los dos sitios de paseo oficial (del otro os hablo en el siguiente punto), os lo recomiendo porque es muy agradable, tanto en invierno como en verano.

Al final del camino se encuentra el Santuario de San Pedro de Alcántara, fundado en el siglo XVI por el santo extremeño, en el lugar donde había una ermita dedicada a San Andrés del Monte. En el siglo XVIII, por orden de Carlos III sobre proyecto de Ventura Rodríguez, se construyó el complejo que el que observamos hoy.

imagen de guiatietar.com

6. Pantano de Arenas

En el lado completamente opuesto al Santuario se encuentra el alargado Embalse del río Cuevas, bordeado por un cómodo camino llano de 2,5km circulares, con unas vistas fantásticas y los picos de gredos al fondo. No os lo podéis perder, las puestas de sol desde aquí son preciosas.

7. Piscinas naturales

Bañadas por el río Arenal, el lugar perfecto para refrescarse en verano. En el pueblo suele hacer bastante calor (que no os engañe el que esté junto a la Sierra de Gredos), así que un baño en esas gélidas aguas nunca está de más (aunque se suelen llenar bastante).

imagen de guiatietar.com

¿Qué hacer en los alrededores de Arenas de San Pedro?

1. Visitar los pueblecitos de alrededor

  • El Castillo de Mombeltrán
  • Las callejuelas de Guisando
  • Candeleda, al borde de La extremeña Vera

2. Calzada Romana

En la carretera N-502, aproximadamente a medio camino entre Ramacastañas y Mombeltrán, hay un empinado tramo de calzada romana, que en su día sirvió para conectar Abula (la Ávila romana) con el eje vial Emerita Augusta-Complutum-Caesaragusta.

Esta calzada sube hasta el Puerto del Pico, y no son muchos los que deciden recorrerla entera, pero todos los años, en verano, se organiza una carrera popular que discurre por ella, ¡aunque cómodo para los pies no es que sea!

imagen de Pinterest

3. Puerto del Pico

El mencionado Puerto del Pico es la arista que marca el paso entre el sur y el norte de Gredos y el que comunica esta zona de la provincia con su capital, Ávila. Para llegar desde Arenas es necesario recorrer una carretera plagada de curvas (que os gustará si sois motoristas u os gusta conducir) pero cuyo entorno es precioso.

Merece la pena subir a admirar las vistas de todo el Valle del Tiétar, dar un paseo por las alturas y si os apetece, hacer alguna de las rutas de montaña que salen desde aquí (hacia el este, para subir al Torozo, y hacia el oeste, para subir a La Fría). Hay también un restaurante, por lo que podéis optar por comer allí (reservando primero).

4. Cuevas del Águila

Están en Ramacastañas, a 15 minutos de Arenas. Podéis leer toda la info aquí.

5. Rutas de senderismo por la Sierra de Gredos

A parte de las mencionadas desde el Puerto del Pico, podéis optar por ir al parking del Nogal del Barranco (popularmente conocido como La Cabra) y desde allí subir a Los Galayos o a La Mira.

Para los más atrevidos, podéis pasar la arista de los Galayos y continuar hasta la Plataforma de Gredos.

Otra ruta que sale desde Arenas, más sencilla y muy agradable, es la de La Senda de Los Pescadores.

¿Dónde comer en Arenas de San Pedro?

Aquí os dejo una lista de mis restaurantes favoritos, por orden de afinidad (todos ellos sirven comida tradicional y típica de la zona, y todos ellos cuentan con menú del día a la hora de comer, incluso en fines de semana.

  1. Restaurante El Marquesito
  2. La Taberna de Mage y Goya
  3. El Patio de chus
  4. Restaurante El Sur de Gredos

Espero que disfrutéis de vuestra estancia en Arenas, ¡y me contéis qué tal! 😁