9 de agosto: Nápoles

Segundo y último día en la ciudad de Nápoles, y hoy hemos hecho el Free Tour (lo reservamos desde Guruwalk, en español, pero no nos ha gustado demasiado) para terminar de visitar los lugares más importantes del casco antiguo y que nos faltaron ayer. Algunos los repetimos, y estos de aquí abajo son los que no habíamos visitado todavía:

Piazza Dante

Recibe su nombre porque hay una estatua del importante Dante Alighieri. Eso no fue hasta 1871, ya que originalmente se llamaba Largo del Mercatello, pues aquí hubo, desde 1588, uno de los mercados de la ciudad. La plaza fue remodelada para albergar un edificio en honor al rey aragonés Carlos III de Borbón (fue un largo tiempo en el que los españoles gobernaron en el sur de Italia, por lo que varias de las palabras del dialecto napolitano son similares al castellano).

Chiesa del Gesù Novo

Es una de las iglesias más importantes y grandes de la ciudad, y alberga una de las mayores colecciones de pintura y escultura barroca, en la que han trabajado algunos de los artistas más influyentes de la escuela napolitana. En su interior está custodiado el cuerpo de san Giuseppe Moscati (médico, investigador científico y profesor universitario italiano, reconocido por su trabajo pionero en la bioquímica fisiológica) canonizado por el papa Juan Pablo II en el 1987.

Originalmente fue un palacio, llamado Palazzo San Severino, y de ahí a que su fachada sea tan diferente de la de cualquier otra iglesia o catedral. El nombre de Gesù Novo lo recibe por ser la segunda de las iglesias que poseen los jesuitas en la ciudad, por lo que a la primera se la llama Gesù Vecchio.

La iglesia sufrió graves daños durante la Segunda Guerra Mundial a causa de los ataques aéreos. Durante uno de estos bombardeos, cayó una bomba sobre el techo de la nave central, milagrosamente sin explotar. Actualmente la bomba está expuesta en los locales contiguos a la nave derecha de la Iglesia.

Piazza Vincenzo Bellini

También en el centro histórico, alberga restos de lo que un día fue la muralla griega (Nápoles, originalmente llamada Neapolis – ciudad nueva – fue fundada por los griegos).

Desde hace mucho tiempo ha sido uno de los principales lugares de encuentro de los intelectuales napolitanos, ya que está rodeada por varias sedes universitarias y está cerca de la Academia de Bellas Artes y del Conservatorio de San Pietro a Maiella, donde estudiaron importantes compositores como Vincenzo Bellini, que da el nombre a la plaza y cuya estatua se eleva en el centro de ella.

Para terminar el tour, nos llevaron también a visitar las iglesias de Santa Maria Maggiore della Petra Santa, la de Santa Maria delle Anime del Purgatorio y la estatua de la Pulcinella. No nos terminó de enganchar la forma en que la guía hizo el tour, no nos pareció muy interesante lo que nos contó, la verdad.

Por la tarde estuvimos en Bagno Elena, una playa dentro de la propia ciudad, bastante pequeña y de pago, pero con el calor que hace, se agradece pasar un rato a remojo.

Y para terminar por Nápoles, os dejo el nombre de la mejor pizzería que probamos, la pena es que no está en el centro, sino en Fuorigrotta, el barrio donde teníamos nuestro alojamiento: A Cammisa do Rè. Las mejores pizzas napolitanas que he comido.

8 de agosto: Nápoles

Por fin, después de más de un año y medio, me vuelvo a sentar en un avión! Y en esta ocasión ha sido para volar hasta Italia, un destino que repito, pero en cuya primera parada, Nápoles, no he estado todavía.

Para abrir el viaje, hemos pasado el día entero en la calurosa Napoli. Aunque mañana haremos un Free Tour, os cuentos los lugares en los que hemos estado hoy:

Galleria Umberto I

Constraída en 1887, es muy muy similar a la Galleria Vittorio Emmanuele II de Milán. Se construyó en un momento en el que la decadencia social de la zona (el barrio de Santa Brígida) que rodea este recinto llegó a un punto insostenible de delincuencia y falta de higiene (que de hecho culminó con una epidemia de Cólera). Fue construida por Emmanuele Rocco como parte de un plan de saneamiento de la ciudad, y está cubierta por una cúpula de cristal y adornada con estatuas que representan las estaciones del año y los continentes del planeta.

En el momento de su inauguración se convirtió en uno de lugares más populares, pero a día de hoy se pueden ver muchos de los locales cerrados permanentemente.

Piazza del Plebiscito

Muy cerca de la galleria, está ubicada en el centro de la ciudad y mide unos 25.000m2. En ella se encuentran el Palacio Real y la Basílica de San Francisco de Paula.

No adquirió el tamaño que tiene ahora hasta el mismo momento del saneamiento de la ciudad de finales del siglo XVIII, cuando el imperio napoleónico modificó el estrecho espacio que la componía mediante la demolición de varios edificios religiosos y estableciendo allí varias sedes del gobierno.

La plaza es digna de visitar tanto de día como de noche, pues las columnas de la basílica se iluminan y le otorgan un aspecto muy llamativo.

Castel Nuovo

Conocido popularmente como Maschio Angioino (Torreón Angevino) es un castillo medieval construido en 1279 por Carlos I de Nápoles y Sicilia, que fue posteriormente destruido y reconstruido por Alfonso V de Aragón.

El nombre de Nuovo le viene porque antes de él ya existía en la ciudad el Castel dell’Ovo y el Castel Capuano. Fue habitado por los reyes de la corona de Aragón durante varios siglos, ya que Nápoles perteneció a ella durante mucho tiempo.

El imponente arco de triunfo de mármol blanco de un solo lado, construido en 1470, conmemora la entrada de Alfonso V de Aragónen Nápoles en 1443.

Spaccanapoli

Esta ha sido la última para de hoy, ya por la tarde y con un buen y necesario parón para comer y refrescarnos.

Este es el nombre no oficial de una popular calle que divide el casco antiguo de Nápoles en dos: norte y sur. La palabra significa literalmente “separador de Nápoles”, y es el lugar al que ir para comprobar cómo es realmente la vida napolitana “profunda”. Todas las callejuelas que lo rodean son muy estrechas y en ellas viven familias modestas de la ciudad, aunque también está rodeada de iglesias y palacios de siglos anteriores, nada menos que 17 palacetes y 14 iglesias. El más popular es el Convento de Santa Chiara, al que no hemos podido entrar porque estaba cerrado.

La Geoda de Pulpí (Almería)

Situada en la Sierra del Aguilón, y aunque su edad sea de miles de años, la Geoda de Pulpí ha sido vista por los ojos humanos por primera vez solo hace 22 años, y en tal momento, solo por unos cuantos pares de ojos, pues no ha sido hasta el año 2019 cuando se ha abierto por fin al público.

Mina Rica, que así se llama la mina donde se encuentra la Geoda, comenzó su actividad en 1840, y hacia 1870 era uno de los lugares más destacados de la zona por su extracción continua de hierro, hasta que fue abandonada después de la Guerra Civil.

Después de décadas de inactividad, en diciembre de 1999, varios miembros del Grupo Mineralogista de Madrid, en una expedición al interior de la mina descubrieron, en un rincón escondido y prácticamente invisible, la Geoda de Pulpí, una cavidad de 8 metros de longitud y 2 metros de altura recubierta de enormes e impresionantes cristales de yeso.

Sin embargo, la Geoda prosiguió oculta a los ojos de las personas corrientes, hasta que, bien avanzada la década de los 10 del siglo XXI, el gobierno almeriense se puso manos a la obra para su adaptación a las visitas.

Por fin, en julio de 2019, la Geoda de Pulpí fue abierta al público. Y no ha sido hasta hace pocas semanas cuando por fin he podido ir a visitarla (primero por listas de espera interminables y luego por nuestra amiga la pandemia).

La visita guiada (no se puede entrar sin guía) dura unas 2 horas, de las cuales la primera hora y media es una ruta por los conductos de la antigua mina, donde se nos explica su historia y formaciones minerales. Antes de salir, y bajando unos cuantos cientos de escalones, podemos bajar a la Geoda. ¿Mi opinión? Se queda un poco corto… La Geoda es una pasada, me quedaría un buen rato observando cada uno de sus detalles. Solo se puede ver de uno en uno porque el orificio para asomarse es muy pequeño, la visita guiada es de máximo 9 personas y entonces se haría interminable, peeeeero entre los 30 minutos que quisiera estar, a los 30 segundos que te dejan… hay un mundo. Yo, que había visto fotos (por cierto, no se puede entrar con móvil ni cámara, las fotos – de bastante mala calidad – te las hace el guía, y luego puedes comprarlas por 1€) y quedé un poco decepcionada.

Aún así, a pesar de esto, por supuesto recomiendo rotundamente ir a verla. Merece totalmente la pena pagar los 22€ de la entrada, y con este nuevo descubrimiento, se confirma lo que siempre digo de “Almería es una joya escondida” 😉.

Filomena: la nevada histórica que colapsó Madrid

Hace unos días cayó una que no tiene nombre. Bueno, en realidad sí lo tiene: Filomena, un temporal de frío y nieve que, después de 72 horas nevando, dejó Madrid (y media España más) sepultado bajo la nieve.

Más de medio metro de nieve en pleno centro de la capital dejó, a parte de la ciudad en stand by, unas fotos únicas, de postal, que ninguno imaginamos que veríamos nunca. Todo ello sumado al uso del último complemento de moda en estos tiempos, la mascarilla, creó un escenario que te lo dicen en 2019 y no te lo crees.

Las instantáneas tomadas durante esos días son una pasada, así que aprovecho estos meses en el dique seco en el blog por falta de viajes, para dejaros unas cuantas y tener un recuerdo para la posteridad.

¿Cuál es su coche, señora?
Ahí detrás debería verse el Palacio Real
El Paseo Extremadura. Una semana después no estaba todavía operativo

Ruta: Pontón de la Oliva y Cárcavas (Sierra Norte Guadalajara)

El pasado fin de semana aprovechamos para hacer una ruta por los alrededores de Madrid. El lugar elegido fue el Pontón de la Oliva, muy cerca del archivisitado últimamente pueblo madrileño de Patones de Arriba, y que para nuestra sorpresa forma parte de Guadalajara y no de Madrid (así que, técnicamente nos saltamos el “confinamiento perimetral”😅).

Construido en 1857, el Pontón de la Oliva es la sexta y última presa en el curso del Lozoya, y la más antigua de todo el sistema de presas y canalizaciones del Canal de Isabel II.

El día se presentaba nublado, pero decidimos seguir en marcha con la ruta que habíamos planteado porque la temperatura era muy buena.

Aparcamos el coche justo en el Pontón (ojo si venís en época de buen tiempo, porque ya en un día como el nuestro estaba a rebosar de coches, no sé si se aparcará muy bien con otra meteorología) y nos dirigimos hacia las Cárcavas, un desconocido paisaje también perteneciente a Guadalajara de gran peculiaridad: se trata de unas Médulas de tamaño reducido. Sí! Así de espectaculares y a solo 50 minutos de la capital.

O bueno… eso creemos😫 porque la niebla, que a menor nivel no parecía tanta, tapaba absolutamente toooodo el paisaje. No se veía nada, na-da. Vaya chasco! Sobra decir que por supuesto volveremos en otra ocasión.

Esta fue la ruta que seguimos, de algo más de 12km (el inicio tuvimos que modificarlo porque el terreno estaba intratable). Optamos por la circular: la ida muy corta (2,5km) y muy empinada (y con el barro que había en el suelo, fue todo un reto, ya que el suelo es de arcilla, como las Cárcavas) y la vuelta es el doble de larga (10km) pero muy cómoda, por un sendero amplio y sin pérdida. Ya dependiendo de los gustos y niveles, podéis optar por ir y volver por el mismo sitio, y os saldrá una ruta larga y fácil, o corta y difícil (cuidado porque bajar por la parte empinada puede ser un buen reto).

En la parte larga (nuestra vuelta) el paisaje que queda a mano derecha del cañón del Lozoya es una auténtica pasada: unas paredes verticales imponentes y una explosión de verde que hipnotizaba.

Un buen descubrimiento al que habrá que volver, porque todo lo que os he contado de las Cárcavas ha sido gracias a Internet (igual que la última foto, para no dejaros con la intriga).

Ruta: Puerto del Pico – Pico La Fría (Sierra de Gredos)

Hoy me he subido al cercano Puerto del Pico, que separa el Valle del Tiétar, el el sur de Ávila, con el Valle del Alberche (en la cara norte de la Sierra de Gredos).

Tenía dos opciones: tirar a la derecha, a coronar el último dosmil del Macizo Oriental (el Torozo), o a la izquierda, adentrándome en el Macizo Central hasta La Fría y divisando las grandes cumbres a lo lejos.

Esta segunda fue la elegida. Y como prefería hacer una ruta circular, opté por subir al pico por el Risco del Duque, y luego ya bajar por la Senda de La Rubía, que es el camino más típico.

Si bien es cierto que es mucho más corto (10km frente a los 15-16 que salen haciendo todo por La Rubía), la subida es tremendamente inclinada, y no hay ningún sendero: hay que ir de piedra en piedra siguiendo los hitos que marcan la dirección (eso sí, muy bien colocados). Aquí os dejo la ruta que llevé, y si queréis hacer la opción larga y más sencilla, simplemente hay que subir y bajar por el tramo que yo hice la vuelta (aunque hay un tramo de piedra en piedra innegociable de cualquiera de las maneras).

No es un recorrido apto para todos, ya que el suelo no es cómodo y el desnivel es agresivo en ocasiones.

Las vistas ya desde el inicio son espectaculares, pues el Puerto del Pico se encuentra ya a 1395m. Desde arriba, el Pico La Fría, a 1983m, se puede observar todo el Valle del Tiétar y del Alberche, con sus muchos pueblecitos desperdigados.

También, a lo lejos, se llega a ver La Mira, uno de los picos más altos de todo Gredos, con 2343m.

El próximo destino está claro: El Torozo!

Ruta por la Serra da Freita (Portugal)

Domingo 11 de octubre, último finde por Portugal, y eso significa también que hoy ha sido también mi última salida a la montaña por estas tierras.

A diferencia del finde pasado, me ha acompañado un cielo impecable sin una sola nube, lo cual ha invitado a hacer una ruta larguita. Y el sitio que he elegido para hoy era perfecto: la Serra da Freita, que pertenece al llamado Arouca Geopark, una región en la que, como podéis ver en su web, están fomentando mucho el turismo activo (la ruta de los Passadiços do Paiva de hace unas semanas también pertenece a él). Y es que es una sierra llena de senderos súper bien señalizados y que se cruzan unos con otros, así que se pueden hacer rutas de diferente distancia, desnivel y dificultad.

En mi caso, he aparcado en el camping que está pasado el pueblo de Merujal. De ahí parten varias rutas, y he comenzado siguiendo el PR7, que hace una ruta circular por el estrecho valle del río Caima y a la que también llaman la Ruta del Agua (de hecho, durante todo el camino se ve o se escucha agua), puesto que discurre junto a un río y se pasa junto a varias cascadas, entre ellas, la Frecha da Mizarela, que con 60 metros de caída es la más alta del Portugal continental.

Esta parte tiene una bajada bastante pronunciada, con su correspondiente subida de la misma inclinación, y todo por senderos muy estrechos y con rocas, no aptos para todos los públicos.

Antes de terminar la PR 7, que empieza y termina en el pequeño pueblo de Cabreiros, me he desviado para seguir por un camino también señalizado pero que no tenía número, hasta llegar a las Momoas de Monte Calvo, unos túmulos prehistóricos que se calcula que son de la Edad de Bronce. En este mismo punto convergen 3 carreteras y la verdad es que estaba bastante transitado. Desde aquí he seguido por el PR 16 (que, al igual que todos los demás, está señalizado con una marca amarilla y roja en las rocas cada pocos metros), unos cuantos kilómetros hasta llegar a Albergaria da Serra, otra pequeña aldea.

Me quedaba poco para llegar al coche ya, después de 10km, pero un poco antes el sendero que subía al marco geodésico de Sao Pedro Velho se ha cruzado en mi camino… y he tenido que hacerlo! Se trata del punto más alto de la Serra da Freita, con 1014m de altitud, y solo 1km más tarde ya estaba arriba.

Es totalmente “dominguero” pues una carretera llega hasta 300m de distancia de la cima, así que me he encontrado hasta señoras en chanclas, mientras que yo llevaba 12km y 700m de desnivel en las piernas (no es la primera vez que me pasa, también es verdad).

Las vistas sin espectaculares. Hay un mirador circular desde el que ver un 360º literal de todo el paisaje, y con el día tan despejado que hacía se veía hasta el mar y Oporto a lo lejos.

El resto ya ha sido fácil, un par de kilómetros de bajada y estaba de nuevo en el coche. En total, 14,5km con 730m de desnivel por caminos perfectamente señalizados, pero en ocasiones con superficies poco fáciles (en mi ruta de Wikiloc podéis ver y seguirla al detalle). Sin problema se podrían hacer por aquí rutas preciosas desde 5km hasta… infinito🤣.

El Palacio de la Bolsa de Oporto (Portugal)

Situado en el casco histórico de Oporto, el Palácio da Bolsa, llamado así porque su patio central albergó la bolsa de valores portuguesa hasta que finalmente solo quedó la sede actual de Lisboa, es, para muchos, el edificio más bonito de la ciudad. Visitarlo cuesta 10€ y la entrada incluye una visita guiada; de otra forma no se puede ver, puesto que es un edificio aún en uso: actualmente se encuentra la Cámara de Comercio de Oporto.

La actual construcción data de 1910, aunque su construcción comenzó en 1842 sobre las ruinas de un antiguo convento franciscano. A raíz de su largo tiempo de construcción, se pueden observar diferentes estilos arquitectónicos.

Patio de las Naciones

Se trata del patio central, lo primero que uno encuentra nada más entrar, presidido por una enorme y preciosa cúpula de cristal en el techo. Se llama así porque  en la parte superior hay murales con los escudos antiguos de Portugal y de otras 27 naciones con las que la Asociación Comercial de Oporto negociaba ya en el siglo XIX.

Sala del Tribunal

En sus muros se ven representados en pintura diferentes juicios antiguos, y los bancos en los que uno se sienta están hechos de madera de roble, tienen 200 años y están como el primer día sin haber sido restaurados nunca (seguro que de Ikea no son).

Sala Dorada

Es en esta sala donde actualmente se reúnen los directivos de la Asociación Comercial de Oporto, y como no podía ser de otra manera, recibe su nombre gracias a que el techo está pintado con pan de oro.

Sala de las Asambleas Generales

También en uso en el presente, parece una sala construida enteramente de madera, pero solo en apariencia, pues desde el primer metro de pared hacia arriba, el muro de yeso está pintado imitando a la madera. Eso sí, los bancos son también de madera de roble centenaria, y el suelo está hecho a partir de un solo árbol, dando lugar a una lámina de parquet de 15 metros de largo sin cortes.

Salón Árabe

Sin duda la mejor estancia de todo el Palacio, cuyo nombre recibe de su decoración al estilo árabe, y cuya construcción fue inspirada por la Alhambra de Granada. Su objetivo principal ya desde su construcción fue la de impresionar al visitante, cosa que consiguen realmente.

Esta sala se utiliza actualmente para eventos oficiales. De hecho, fue aquí donde Portugal firmó su tratado de adhesión a la Unión Europea.

En tiempos de no-coronavirus se podía disfrutar de conciertos de música clásica en el Salón Árabe, pero ya no (aunque si estás leyendo esto en ¿2022? entonces quizás los hayan retomado y tengas la suerte de disfrutar uno de ellos).

Os dejo por aquí la web oficial para comprar las entradas. Hay visitas en inglés, portugués, francés y español, y duran unos 30 minutos.

Ruta por la Serra do Marao (Portugal)

Vaya día más desapacible el de ayer! Una pena porque la ruta que hice fue una pasada, y más lo pudo ser con un poco de sol, o al menos sin tanta niebla y viento.

El recorrido fue por la Serra do Marao, entre las ciudades de Amarante y Vila Real. Es una de las cadenas montañosas más altas del Portugal continental, y por supuesto, a donde subí fue al pico Senhora de Serra, el más alto de todos con 1416m, con un vértice geodésico gigantesco que lo corona, además de un observatorio astronómico (que ni de lejos tiene el tamaño del que hice hace no mucho en Calar Alto – Almería) y una ermita… Y es que sí, de nuevo, una cima a la que se puede subir en coche!

La ruta que hice fue esta, y no tiene pérdida ninguna: se trata todo el tiempo de un camino de tierra súper ancho, que salvo un tramo de unos 600m, es una subida muy progresiva y agradable. Uno de los recorridos con mejor relación comodidad-belleza que he hecho (de ahí que sea una pena el mal tiempo que hizo). Además, en la cima las vistas parecen ser espectaculares, aunque yo no vi nada de nada (en ocasiones la niebla no me dejaba ver ni más de 50 metros del sendero), así que ojalá pueda volver algún día y repetirla.

El recorrido parte de una pequeña aldea llamada Mafómedes, lugar pequeño, aislado y poco transitado. De hecho, no me crucé con absolutamente nadie en toda la ruta, salvo un par de personas asomadas a las ventanas de sus casas en el pueblo.

Las vistas son una pasada: en otra época del año todo suele estar cubierto de nieve, pero ahora, a principios de otoño, las montañas eran un manto verde precioso.

El casco antiguo de Oporto (Portugal)

La ciudad de Oporto me tiene enamorada: es preciosa y relativamente pequeña. Para no perder costumbre, a los pocos días de llegar hice el Free Tour de la ciudad, con una guía que nos contó muchísimas curiosidades, empezando por el origen de la palabra Portugal, del que Porto y su vecina Gaia tienen mucho que decir (ya se ve por donde van los tiros, no?).

Cuando los romanos conquistaron estas tierras, fundaron una ciudad a la que llamaron Gaia (o Cale, depende de dónde busques la información). En la otra orilla del río construyeron su puerto, y con el paso de los años, la importancia de este puerto a lo largo de la costa atlántica hizo que en muchos lugares se le llamase Portocale o Portusgaia… y esta importancia fue tal, que se acabó llamando a la región entera (que no fue país hasta 1640 tras su guerra de independencia con Castilla) Portugal. Y hasta hoy.

De hecho, es gracioso, porque he llegado a oír por parte de algún autóctono, cuando le preguntas por Lisboa, cómo responden en broma: “pero recuerda que este país se llama Portugal, y no Lisboagal!”

Torre dos Clérigos

Es la torre del campanario de la iglesia con el mismo nombre. Es la torre más alta de Oporto, con 72m de altura, los cuales merece la pena subir aunque sea por escaleras, puesto que la panorámica del casco antiguo desde aquí es la mejor, sin duda (la entrada vale 5€). Tip para no quedaros sordos: no subáis a las 12 de la mañana, porque las campanas suenan a todo trapo durante 10 minutos (sí, en vuestra oreja).

Fue construida en el siglo XVIII por el mismo arquitecto que construyó prácticamente el resto de edificios notables de la ciudad: Nicolau Nasoni, que de hecho hace no mucho se descubrió que estaba enterrado en esta iglesia.

Miradouro da Vitória

Es casi un lugar escondido en medio de todo, porque pocos lo visitan, y ofrece una de las mejores vistas de la ciudad, con el Duero, Gaia y el Puente de Luis I en el horizonte.

La pena es que es propiedad privada, y el dueño no se preocupa nada por su aspecto, así que está siempre bastante sucio y descuidado.

Monasterio de Sao Bento

Es uno de los edificios religiosos más importantes de Oporto. Construido por monjes benedictinos tras su llegada a la ciudad en 1597, aunque fue un proceso lento, dando por concluidas al 100% las obras en 1728.

Durante su uso como monasterio, fue un importante centro de música y canto (el órgano de su iglesia es una muestra de ello) pero en los siglos posteriores tuvo otras funciones no tan bellas: Hospital Militar, Tribunal Militar, Casa de Reclusión y Acuartelamiento de Infantería. No fue hasta 1990, tras su restauración, cuando se convirtió en la sede de la Orquesta Nacional de Oporto, y desde 2007 es sede de espectáculos teatrales y conciertos.

Centro Portugués de Fotografía

Eso ahora, porque hasta los años 70 fue la cárcel de Oporto, y aún se comprueba perfectamente en su diseño interior. En 1974, con la Revolución de los Claveles que puso fin a la dictadura de Salazar, se decidió trasladar a los condenador a una prisión a las afueras debido al agitado clima político que se quedó en el país.

Uno de los autores más representativos de la literatura portuguesa, Camilo Castelo Branco, estuvo recluido aquí en el siglo XIX. El motivo? Adulterio: tuvo una relación con una mujer casada. Y como por aquel entonces ya era un personaje destacado en el país, se le encarceló en la zona VIP, junto con otros presos de alto rango social. Camilo se dedicó a entrevistar a dichos presos, y el resultado fue el libro “Entrevistas en la Cárcel”, un ensayo de recomendable lectura. Pero su novela más reconocida fue “Amor de Perdición”, de hecho una de las más importantes del Romanticismo en Portugal, y que relata la historia de amor prohibido entre Simao Botelho y Teresa de Albuquerque.

Igreja do Carmo

Lo que parece una iglesia enorme, en realidad son dos (o tres, según se mire): la Iglesia del Carmen (del siglo XVII) y la Iglesia de los Carmelitas (del siglo XVII). Y es que, una era de monjas y otra de monjes, construida después. Y dónde está el tercer edificio? Pues justo entre medias: una estrechísima casa que el jefe religioso de turno obligó construir, puesto que las normas dictaban que dos iglesias no pueden compartir pared. El resultado fue la construcción de la casa más estrecha de la ciudad.

Curiosamente, entrar a la casa es lo único que cuesta dinero, si bien no en las iglesias. Y otra curiosidad es que hay quienes las llaman “las iglesias gemelas” pero lo cierto es que no se parecen en nada.

Estación de Sao Bento

Este sitio es una auténtica pasada. En la entrada de esta estación ferroviaria, que por supuesto sigue usándose, hay toda una sala que cuenta literalmente la historia de Portugal dibujada sobre más de 20.000 azulejos pintados a mano. Calentad el cuello porque os vais a cansar de mirar hacia arriba. Además, nuestra guía nos contó todos los detalles, y me pareció una pasada.

Catedral de Oporto

Aunque aquí la llaman Sé do Porto. Es uno de los monumentos más antiguos (del siglo XII) y que más sobresalen de la ciudad, diría que el segundo después del Puente de Luis I.

Alberga uno de los claustros más hermosos de Portugal, decorado con miles de azulejos que narran la Metamorfosis de Ovidio.

Puente de Luis I

A éste no llegamos con el Free Tour, solo lo vimos a lo lejos, pero no podía faltar en mi primer post sobre la ciudad. El puente marca el final del casco antiguo de Oporto, y conecta las proximidades de la Sé do Porto con la vecina ciudad de Vilanova de Gaia.

Os recuerda a algo? …La Torre Eiffel, quizás? Pues es que el diseño de esta estructura fue elaborado por Gustave Eiffel, pero llevado a cabo por su socio Teófilo Seyrig en 1877.

Tiene dos niveles: el más alto se puede cruzar en metro o andando, y el bajo, en coche o andando.

Y hasta aquí nuestro recorrido por varios de los lugares más notables del centro de Oporto. Pronto os cuento más, que esta ciudad tiene para rato, y yo tengo mucho tiempo para descubrir sus detalles y secretos.