Pista ancha; sigue los postes verdes del SL‑02 hasta un punto donde el camino forma un bucle.
Cruce circular → Chorrera de Miraflores
2,4 km
+210 m
Se entra en un pinar con vistas a Madrid. La señalización escasea: conviene llevar el track GPS.
Chorrera de Miraflores
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Salto de ~8 m entre paredes de gneis. Ideal para fotos.
Chorrera Miraflores → Chorrera del Barranco de la Hoyuela
1,8 km
+90 m
Sendero más estrecho y pendiente; se cruza un puente de madera y se localiza una segunda cascada.
Hoyuela → Robles de los 17 Hermanos
0,8 km
+20 m
Pequeñas escaleras talladas en roca bajan al arroyo; se llega al rodal de robles centenarios.
Vuelta al aparcamiento
4,4 km
‑450 m
Descenso continuo por la vertiente opuesta del bucle, más rápido que la subida inicial.
Consejo de sentido: realizar el bucle en el sentido de las agujas del reloj suaviza la subida y deja el desnivel más fuerte para la bajada.
Lo que te espera en el camino
Cascadas encajonadas El arroyo forma varias chorreras que, gracias a la sombra del pinar, mantienen un caudal aceptable casi todo el año. Primavera y otoño son los mejores momentos si quieres verlas en pleno esplendor.
Miradores naturales Cada claro del bosque regala vistas de Miraflores, la Sierra de La Cabrera y, en días limpios, gran parte de la meseta madrileña.
17 Hermanos Un conjunto de robles de troncos retorcidos y porte monumental. El entorno es una pequeña pradera frecuentada por vacas, así que lleva a tu perro atado para evitar sustos.
Recomendaciones rápidas
Calzado: la roca junto a las cascadas está pulida y puede resbalar.
Orientación: la señalización es escasa; descarga el track o usa una app de mapas offline.
Respeto: la poza principal no está habilitada para baño y el suelo es inestable.
Agua: lleva al menos 1 l por persona; no hay fuentes en ruta salvo la del aparcamiento.
Horario: evita las horas centrales en verano; la mayor parte del desnivel está expuesta al sol.
Después de la ruta
Vuelve al centro de Miraflores y repón fuerzas en la Plaza del Álamo: judiones serranos, tortilla de patata jugosa y un refresco bien frío saben mejor después de cuatro horas de monte. Si aún te quedan ganas de vistas, sube en coche al cercano Mirador de la Fuente del Guarro para despedir el día con otro balcón natural sobre la sierra.
Con poco esfuerzo y sin agobios de gente, esta excursión demuestra que todavía existen rincones “semi‑secretos” a menos de una hora de Madrid. Si quieres cascadas, bosque, historia natural y un plus botánico con los 17 Hermanos, apúntala ya en tu calendario.