18 de septiembre: Vidova Gora y Zlatni Rat (Isla de Brac)

Termina otro día súper activo y entretenido, muy feliz! El plan de hoy era hacer una ruta. En Brac se encuentra la montaña más alta de todas las islas del Mar Adriático, así que no quedaba opción, había que subirla. Para ello, me he desplazado en autobús hasta Bol, un pueblo en la costa contraria a Supetar, donde me encuentro, y es desde allí desde donde parte la ruta. Al final no he alquilado coche en todos los días que llevo por Croacia, y es que el transporte público aquí, especialmente ferrys y autobuses, da gusto: muchos horarios y destinos hacen facilísimo encontrar maneras de llegar a todas partes.

Vidova Gora

Tiene una altura de 778msnm., y como os decía, es el pico más elevado del Adriático. En toda la isla hay un montón de caminos perfectamente señalizados, y es que parece ser que el senderismo es una de las ofertas de turismo activo más comunes de por aquí, algo que me sorprende y me alegra a la vez. En otros lugares a los que he viajado, incluído España, me cuesta encontar senderos bien marcados y me da rabia porque la mitad e las veces acabo perdiéndome por un rato (como por ejemplo en el Maigmó de Alicante).

La ruta entera me ha fascinado: son, desde la que indica el inicio del camino (que incluso está marcado en Google Maps aquí) unos 5km de subida y los mismos de bajada, ya que la vuelta se hace por el mismo lado. El desnivel es de 650 metros aproximadamente, ya que este camino empieza un poco más arriba de Bol. Aunque yo me bajé en la parada de bus del puerto, así que he comenzado desde los 0 metros.

Dado el desnivel en sólo 5km, la ruta es cosstantemente hacia arriba, porque además el último km es ya por la altuta de la cima más o menos, así que los 650m se acumulan en 4km. En resumen: hay que estar un poquito en forma para subir. En internet hablan de que se tarda unas 2 horas en subir. Yo debo de haber puesto el turbo sin querer porque he tardado 1h20.

Durante el trayecto me he cruzado con algunas personas, y al llegar arriba toda la cima estaba bastante concurrida porque llega una carretera hasta allí. Esta vez no me pilló por sorpresa como aquella vez en el Pantokrator de Corfú, porque había leído por internet que hacen excursiones en bici a la cima, y comprobé en el mapa que desde Supetar hay 16km hasta ella por carretera. Sube hasta un autobús de línea, pero claro… perdería la gracia, no? Además, el entorno por el que discurre el sendero es precioso.

Las vistas desde arriba son, sencillamente, espectaculares. Se aprecia toda la costa occidental de Brac, y también todas las islas vecinas, sobre todo Hvar, que es la más cercana. Y por supuesto, puede admirarse la pecular forma de la playa de Zlatni Rat, una de las más famosas y bonitas de Croacia, gracias a su figura picuda.

Después de ver todo eso desde arriba y comer, la recompensa del día estaba claro donde iba a ser: en la playa! Así que otros 5km de bajada, y 3 más hasta llegar a Zlatni Rat.

Zlatni Rat

Esta famosa playa, también situada en Bol, se traduce en español como Cuerno de Oro. Esta atestada de turistas, incluso a estas alturas del verano y a pesar de ser un día nublado y las 4 de la tarde. Pero merece la pena una visita y un baño (o unos cuantos) en ese agua tan extremadamente cristalina que me ha cautivado. Al tener esa forma, uno de los lados frena el oleaje y el otro parece una piscina, y además cubre bastante a pocos pasos de la orilla, y es un gustazo nadar.

Hay quienes dicen que decepciona. Obviamente, si vas con la idea de ver una playa en forma de triángulo, así sera, porque desde la altura del mar no puede apenas apreciarse. Pero ese agua, con el añadido de que las piedrecitas de toda la playa no pinchan los pies y son blancas (lo cual hace que el color sea aún mejor) para mí, la hacen de las mejores en las que he estado.

Y para acabar el intenso día, un paseo por el bonito puerto de Bol antes de coger el bus de vuelta, que tarda aproximadamente 1 hora a pesar de que sólo hay 30km entre ambos pueblos, pero las carreteras aquí son estrechas y con muchas curvas.

17 de septiembre: Skrip y Postira (Isla de Brac)

Cambio de ubicación de nuevo! Ya sabéis que en Split decidí estar poco tiempo porque ya lo conocía y porque es fácil de ver en un día.

Esta mañana he cogido un ferry hacia Brac, una de las islas frente a la costa de Split, a sólo 50 minutos y 5€. Esta isla es una de las más populares de Croacia, al igual que sus vecinas Hvar y Korcula. Elegí esta, además de por ser la que más cerca se encuentra, también porque dicen que es mucho más tranquila que Hvar, así que ni lo pensé. También porque aquí se encuentra la conocida playa picuda de Zlatni Rat, que ya os mostraré cuando vaya.

Estaré aquí 3 días, y el plan era alquilar un coche, pero finalmente he optado por planes alternativos: después de instalarme en mi nuevo alojamiento, he alquilado una bici (90Kunas – unos 13€ por el día entero), he seleccionado varios sitios a los que quería ir, y en marcha!

Skrip

Esta aldea de menos de 200 habitantes es el asentamiento más antiguo de Brac, con historia ya hace más de 5000 años. Se encuentra elevado unos 250m sobre el nivel del mar (y mis piernas lo han notado..), por lo que las vistas desde allí son bastante bonitas, y en él se encuentra el Museo de la Isla de Brac, muy pequeño pero entretenido porque una guía en la entrada se ofrece a contar la historia de la isla (la entrada cuesta 20Kunas – unos 3€).

Aún hoy se conservan edificaciones de un característico color claro, que están hechas del famoso mármol de Brac, el mismo que se usó para construir la Casa Blanca en EEUU o la Iglesia de Santa Sofía de Estambul.

Postira

Segunta y última parada de la ruta, ya que aunque Skrip se encuentra a 250msnm, las carreteras aquí son un sube-baja y he acumulado 400m. Así que, como recompensa, he buscado una bonita playa donde no hacer nada por el resto de la tarde, y la elegida ha sido la Playa de Prvja, en un pueblecito llamado Postira.

El pueblo tiene muchísimo encanto, es como Split o Sibenik pero en tamaño reducido, y pasear por sus calles es súper agradable.

Aunque a decir verdad, me quedo con la playa: amplia, sin arena y con un agua turquesa que enamora. El baño que mejor me ha sentado en mucho tiempo! Todo lo que tiene de bonita, además, lo tiene de tranquila. No es muy conocida ni sale en las guías y por eso conserva este «secretismo».

Lo que más pereza me ha dado, sin duda, es que después de los 22km que me han salido de bici hasta Postira, y después de estar en modo zen por más de 2 horas… tocaba volver, nada menos que 13km más hasta Supetar, el pueblo donde me alojo y uno de los principales de la isla, por tener el puerto principal de ferrys desde el continente. Mañana os lo enseñaré porque también me ha enamorado, realmente Croacia entera es una pasada.

En total 35km de ruta con 500m de desnivel positivo… una calentada de piernas vamos! Así que para acabar el día, ducha, cenita en uno de los restaurantes del paseo marítimo… y a dormir 🙂

Alojamiento: Villa Tatjana (28€/noche/estudio para 2 personas) – en las afueras de Supetar, pero a menos de 1,5km andando. Es un estudio con una habitación, baño y terraza con vistas al mar, que se agradece un montón. Ninguna pega de momento, me parece que está genial para lo que cuesta.