Qué ver en Málaga: los imprescindibles

Continúa mi ruta veraniega por la península! Esta semana he estado por Málaga, y entre trabajo, eventos y otros temas, he tenido oportunidad de conocer el centro de esta ciudad a la que nunca antes había venido.

Si me habéis leído más veces, ya podréis adivinar lo que no pudo faltar: un Free Tour. En esta ocasión, lo encontré a través de la plataforma de guías GuruWalk, y di con esta empresa, cuyo guía Nacho lo hizo todo muy ameno, y nos contó bastantes detalles de historia, lo cual me encanta.

Junto con lo que él nos enseñó y algún que otro paseo que di durante la semana, os dejo a continuación los principales lugares que visitar en Málaga:

Calle de la Alcazabilla

El Tour empezaba junto al Teatro Romano, en la Calle Alcazabilla, el lugar perfecto, pues desde aquí se pueden observar las tres épocas históricas y culturales por las que ha pasado la ciudad: en un nivel más bajo, se encuentra el Teatro Romano, de cuando el Imperio dominaba la península, construido en el siglo I a.C.

Justo encima de él, la Alcazaba, de época árabe, concretamente construida en el siglo IX, a instancias del rey de taifas bereber de Granada, Badis. De hecho, y como ha ocurrido tantas veces en la historia, en su construcción se reutilizaron piezas del anexo teatro, como columnas y capiteles.

Justo encima (aunque ya más lejos) se puede observar el Castillo de Gibralfaro. Éste data del siglo XIV, construido por el rey nazarita Yusuf I, pero tomado por los Reyes Católicos solo un siglo después durante la reconquista. Fue considerada, durante muchos años, la fortaleza más inexpugnable de la península ibérica.

Y por último, debemos dejar de mirar a lo alto para ver realmente un edificio de 100% época cristiana: a la derecha del Teatro Romano encontramos lo que hoy en día es el Museo de Málaga, y que originalmente fue el Palacio de la Aduana (del siglo XVIII), la aduana marina. Pero… por qué tan lejos del mar? Resulta que este edificio, unos siglos atrás, lindaba con la orilla del mar. Pero la ciudad se estaba quedando pequeña, por lo que el gobierno decidió ganarle espacio al mar. Por detrás de ella hay muchas montañas, y crear espigones era mucho más sencillo. El resultado fue que se ganaron casi 200 metros de anchura de ciudad, por lo que todo lo que hoy en día vemos que sobresale de la línea del museo, es artificial.

Plaza de la Merced

Es una de las plazas más bonitas de la ciudad. En su centro se encuentra el Monumento a Torrijos, representado por un gran obelisco que caracteriza esta plaza. También es conocida por ser el lugar donde Picasso dio sus primeros pasos, al encontrarse aquí la casa donde nació. Para homenajearlo, hay una estatua de él sentada en uno de los bancos de la plaza.

Hablemos de Picasso… sabíais que su nombre real es Pablo Ruiz Picazo? Este artista, un niño prodigio que a los 4 años ya pintaba mejor que la mayoría de nosotros ahora, tenía un hambre de creatividad infinita. Es por eso que en su juventud, y desmotivado porque el entorno conocido no le proporcionaba inspiración, se mudó a París a aprender de los mejores y a empaparse de los nuevos estilos que nacían en Centroeuropa. Y fue allí donde los franceses empezaron a llamarle “Picasso”, y con ese apellido se quedó.

La peculiaridad de sus obras, sobre todo en su edad adulta, se debe a que ya era un maestro en el realismo. En edad adolescente pintaba cuadros tremendamente perfectos, y aún estuvo pintando hasta que murió, con 91 años. No es de extrañar que experimentase de todas las formas posibles, y lo que demuestra en sus cuadros es que, a pesar de lo estrambóticos que pueden llegar a ser, si a uno se lo explican, realmente se entiende lo que quiere expresar, y eso, creo, es lo realmente difícil como artista.

Iglesia de Santiago

Se trata de la iglesia más antigua de Málaga fundada en 1490 sobre el solar de una antigua mezquita. De la fachada primigenia sólo se conserva tapiada la puerta central de estilo mudéjar. Siguiendo con nuestro anterior protagonista, Picasso fue bautizado aquí en 1881.

El Pimpi

Se trata de una reconocida bodega-bar, a pocos metros de la ya mencionada Calle Alcazabilla, que atrae a cientos de personalidades destacadas y que se ha convertido a lo largo de sus 50 años de vida en un emblema para los habitantes locales y visitantes y en uno de los mayores exponentes de la tradición, gastronomía y cultura andaluza.

A él entran cada día cientos de turistas para admirar el Salón de los Barriles –firmados por la baronesa Carmen Thyssen, el actor Antonio Banderas o la cantante Lola Flores- o el pasillo de la barra, en la que se encuentran fotos que demuestran las visitas del actor John Malkovich, la Duquesa de Alba, la cantante Alaska o el grupo Maná, entre otros.

Su historia comienza en 1971, cuando dos empresarios cordobeses, José Cobos y Francisco Campos, se trasladaron a Granada para alquilar un inmueble y seguir ampliando su negocio de bodegas. Sin embargo, no les convenció lo sombría que era la casa, y decidieron, junto a su amigo y poeta Antonio Gala, desviarse hasta Málaga para almorzar.

Una vez allí, un ciudadano se acercó a pedirle una firma a Gala, platicaron y les habló de un caserón del siglo XVIII que cumplía con las características que buscaban. Ese hombre les acercó hasta el lugar, en una céntrica calle de Málaga, justo donde Cobos y Campos habían estacionado su vehículo, lo que fue interpretado como una señal por Cobos.

Durante los primeros años, la bodega contaba con seis empleados y el mismo Cobos actuaba como “pimpi”, el personaje popular que hacía las labores de guía y atraía a los visitantes, en este caso, al establecimiento. Hoy en día cuenta ya con 150 empleados.

De hecho, Antonio Banderas, malagueño cuya casa se encuentra también a pocos metros de este lugar, es de hecho, accionista de El Pimpi e incluso grabó aquí su película ‘El camino de los ingleses’ en 2006.

Museo Picasso

No podía faltar un museo dedicado a uno de los hijos pródigos de la ciudad, por supuesto. En él se exponen más de 250 obras del artista, pero lo que cabe destacar de este museo es que su construcción en el año 2003 fue un punto de inflexión para la ciudad.

Hasta entonces, Málaga era sinónimo de sol y playa, pero no de turismo cultural. El alcalde de la ciudad, que además sigue siendo el mismo actualmente, Francisco de la Torre, quiso darle la vuelta a la tortilla, e inició un proceso de expansión de la cultura malagueña. Este fue el primer museo inaugurado, y después vinieron otros tantos, acompañado de una promoción turística hacia el casco antiguo, y no solo hacia las playas.

Catedral de Málaga

Situada sobre los restos de la primitiva mezquita almohade, su nombre completo es Nuestra Señora de la Encarnación aunque para los malagueños es simplemente “la Catedral”, o más bien “la manguita”. Y es que, durante su construcción en el siglo XVIII, faltaban fondos, lo que provocó que una de las torres quedase inacabada. Más tarde, ya siendo patrimonio cultural, se propuso terminar de construirla, pero se decidió dejarla intacta, por ser ya un emblema de la ciudad.

Hablando de su diseño, por su cabecera es hermana de las de Granada y Guadix,  las catedrales andaluzas del XVI, en cambio por su coro hay que relacionarla con los Coros de Toledo y Córdoba, los tres más importantes de España.

En la catedral se encuentra el Museo Catedralicio, actualmente ubicado en las dependencias de la antigua Sala Capitular.

Calle Marqués de Larios

Desde la Alameda Principal hasta la Plaza de la Constitución se extiende la calle más famosa de Málaga. Esta amplia avenida que atraviesa el casco histórico rebosa elegancia en cada esquina e invita a pasear en cualquier momento del año.

La necesidad de una gran avenida que comunicara el Puerto de Málaga con el casco urbano propició la creación de la Calle Larios. La financiación del proyecto corrió a cargo de la familia Larios, una de las más poderosas e influyentes de Málaga en el siglo XIX.

Paseando por la Calle Marqués de Larios es fácil darse cuenta de que todos los edificios siguen un mismo estilo arquitectónico. Se trata de una calle perfectamente simétrica que desprende equilibrio y simetría. Además, las esquinas de todos los edificios son redondeadas, para que fluyera el aire en las calles del centro y evitar la propagación de enfermedades en el siglo XIX.

Plaza de la Constitución

Al final de la Calle Larios se encuentra esta amplísima plaza, cuya historia comienza con la conquista de Málaga a los musulmanes por parte de los Reyes Católicos en 1487. Tras la toma de la ciudad, los cristianos se percataron que en el centro del entramado de calles de la medina de Málaga se hacía necesaria una plaza que se convirtieran en el corazón comercial y político de la nueva ciudad cristiana. Fue así como se erigió la Plaza de las Cuatro Calles, que posteriormente vino en llamarse Plaza Mayor, antesala de la actual Plaza de la Constitución. La planta prácticamente definitiva ya estaba construida a principio del siglo XVI. A lo largo de aquel siglo, la plaza se convirtió en sede de las principales instituciones de la ciudad, incluida la cárcel.

Tras la Constitución de 1812 se la renombre como Plaza de la Constitución. Los vaivenes políticos del país en los convulsos siglos XIX y XX, hicieron que la plaza se rebautizara en numerosas ocasiones. Unas veces como Plaza Real, otras como Plaza de Isabel II, otras veces como Plaza del 14 de Abril y otras como Plaza de José Antonio Primo de Rivera. Finalmente, la vuelta de la Democracia permitió que la plaza recobrara uno de sus antiguos nombres.

La única edificación antigua que ha sobrevivido es el edificio Montepío de Viñeros, en el número 7. El resto de edificios se erigieron entre los siglos XIX y XX.

Puerto de Málaga

Más concretamente os hablaré sobre el Muelle Uno, que alberga un gran número de tiendas, restaurantes, así como actividades para toda la familia. Jornadas de cine al aire libre, mercadillos, exposiciones o concierto. En sus proximidades se encuentran algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad, entre los que destaca la Farola de Málaga, un faro construido en 1817 que a día de hoy es uno de los emblemas de la ciudad.

Al otro lado llama la atención el Centre Pompidou, una sede del Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou de Francia, ubicado desde 2015 en el espacio denominado El Cubo, que de hecho se trata de la primera sede del Centre Pompidou París en el exterior. 

Playa de la Malagueta

Y para acabar la ruta por Málaga, que si visitáis todos los sitios que os propongo, habréis dado unos cuantos pasos, no puede faltar, más allá de la mencionada Farola, unos espetos en la playa más conocida de la ciudad, y la más concurrida por los turistas, a tan solo 10 minutos del centro.

La Geoda de Pulpí (Almería)

Situada en la Sierra del Aguilón, y aunque su edad sea de miles de años, la Geoda de Pulpí ha sido vista por los ojos humanos por primera vez solo hace 22 años, y en tal momento, solo por unos cuantos pares de ojos, pues no ha sido hasta el año 2019 cuando se ha abierto por fin al público.

Mina Rica, que así se llama la mina donde se encuentra la Geoda, comenzó su actividad en 1840, y hacia 1870 era uno de los lugares más destacados de la zona por su extracción continua de hierro, hasta que fue abandonada después de la Guerra Civil.

Después de décadas de inactividad, en diciembre de 1999, varios miembros del Grupo Mineralogista de Madrid, en una expedición al interior de la mina descubrieron, en un rincón escondido y prácticamente invisible, la Geoda de Pulpí, una cavidad de 8 metros de longitud y 2 metros de altura recubierta de enormes e impresionantes cristales de yeso.

Sin embargo, la Geoda prosiguió oculta a los ojos de las personas corrientes, hasta que, bien avanzada la década de los 10 del siglo XXI, el gobierno almeriense se puso manos a la obra para su adaptación a las visitas.

Por fin, en julio de 2019, la Geoda de Pulpí fue abierta al público. Y no ha sido hasta hace pocas semanas cuando por fin he podido ir a visitarla (primero por listas de espera interminables y luego por nuestra amiga la pandemia).

La visita guiada (no se puede entrar sin guía) dura unas 2 horas, de las cuales la primera hora y media es una ruta por los conductos de la antigua mina, donde se nos explica su historia y formaciones minerales. Antes de salir, y bajando unos cuantos cientos de escalones, podemos bajar a la Geoda. ¿Mi opinión? Se queda un poco corto… La Geoda es una pasada, me quedaría un buen rato observando cada uno de sus detalles. Solo se puede ver de uno en uno porque el orificio para asomarse es muy pequeño, la visita guiada es de máximo 9 personas y entonces se haría interminable, peeeeero entre los 30 minutos que quisiera estar, a los 30 segundos que te dejan… hay un mundo. Yo, que había visto fotos (por cierto, no se puede entrar con móvil ni cámara, las fotos – de bastante mala calidad – te las hace el guía, y luego puedes comprarlas por 1€) y quedé un poco decepcionada.

Aún así, a pesar de esto, por supuesto recomiendo rotundamente ir a verla. Merece totalmente la pena pagar los 22€ de la entrada, y con este nuevo descubrimiento, se confirma lo que siempre digo de “Almería es una joya escondida” 😉.

Macael (Almería)

A orillas Del Río Laroya y en el interior de la provincia de Almería se encuentra la localidad de Macael, mundialmente conocida por su famoso mármol blanco. Se la conoce como “la ciudad del oro blanco”, y por este motivo prácticamente todos sus alrededores se han convertido en canteras.

Su mármol lleva siendo explotado ya desde época fenicia, pero fue durante la época musulmana cuando las canteras adquirieron gran fama y se extrajo mármol para grandes edificaciones, tales como la Alcazaba de Almería y los jardines de la ciudad, el Patio de Los Leones en la Alhambra y los Jardines del Generalife de Granada.

El mortero más grande del mundo

Situado en una de las rotondas de entrada al caso urbano, se trata de una monumental pieza de 50.000 kilos que tiene el récord Guiness desde 2015, e imita a la perfección un mortero clásico hecho en mármol.

Fuente de los Leones

Es una réplica exacta de la Fuente del Patio de los Leones de la Alhambra, realizada igualmente en mármol blanco Macael, seguramente uno de los símbolos más relevantes del legado nazarí.

Monumento a la Virgen del Rosario

Compuesto, como no, por mármol blanco Macael y azulejo pintado a mano en Sevilla, conmemora el nombramiento de la Virgen, Patrona del pueblo, como Alcaldesa Perpetua y Honorífica de la Villa de Macael.

Monumento al cantero

Esculpido sobre una masa de mármol blanco, que expresa con orgullo el busto de un trabajador que arranca cada día latidos a la sierra noble y fuerte.

Serón (Almería)

En el interior de la provincia almeriense, Serón se encuentra en la ladera norte de la Sierra de los Filabres, en el llamado Valle del Almanzora. Sus calles estrechas y laberínticas ponen de manifiesto su origen musulmán, y es que de hecho el lugar más llamativo de esta localidad es su castillo Nazarí del siglo XIII, que actualmente está completamente restaurado y es difícil dar con su estructura original.

En primera instancia el castillo, así como el municipio que se fue creado a su alrededor, fueron fundados en el mismo siglo como fortaleza defensiva que jugó un papel importantísimo durante las guerras moriscas del siglo XVI por su situación estratégica, siendo puerta oeste del Reino de Granada al Valle del Almanzora.

Muchos siglos más tardes, en el XIX, la revolución industrial trajo el desarrollo económico al territorio con la explotación de yacimientos mineros de hierro en la Sierra de los Filabres. Compañías de origen inglés explotaron el preciado recurso durante la práctica totalidad del siglo XX, cerrando definitivamente la explotación en 1968.

El castillo está ubicado en la parte más alta de Serón, y desde él se obtienen unas magníficas vistas panorámicas del Valle del Almazora y parte de la provincia de Granada. Junto a él se encuentra el museo de Historia, un pequeño centro que cuenta con una exposición permanente y una sala para exposiciones temporales.

Además de pasear por sus calles estrechas y blancas, podéis visitar el Ayuntamiento, la Ermita de los Remedios, la Iglesia de la Anunciación e incluso visitar las ruinas mineras de Las Menas, donde tuvo lugar la mayor parte de esta industria en la zona en los siglos XIX y XX.

Si os gustan las rutas de montaña, os propongo esta súper asequible a tan solo 20 minutos de Serón: Ruta a Calar Alto.

Ruta a Calar Alto (Sierra de los Filabres, Almería)

Damos la bienvenida a septiembre con una de las actividades que más disfrutamos: las rutas de montaña! En esta ocasión, hemos ido en familia, y optado por una ruta sencilla a la vez que bonita.

En plena Sierra de los Filabres, nos propusimos subir hasta la cima de Calar Alto partiendo de La Merendera (así llamada en Google Maps), un área recreativa junto a la carretera de montaña con numerosas mesas y hasta un campito de fútbol. Este lugar se encuentra ya a unos 1800m de altitud, y Calar Alto son 2168m, por lo que el desnivel es muy reducido para los casi 7km de ascensión, que sumados a que el recorrido transcurre en su totalidad por una pista forestal, lo hace sencillo y ameno, perfecto para disfrutar de las vistas.

Es una ruta bonita en cualquier época del año, ya que se encuentra en una parte de la montaña llena de bosques de pino, así que a pesar del calor sureño de verano, había verde por todas partes.

Ya desde el inicio de la ruta se pueden apreciar buenas vistas, desde Tabernas por la parte este, pasando por la ciudad de Almería, hasta las primeras montañas de la provincia de Granada al oeste.

Se trata de una ruta circular de unos 13km, pues la bajada que proponían en la ruta de wikiloc que seguimos se hacía por la parte de la carretera que sube a Calar Alto. Sí, hay una carretera asfaltada que llega hasta allí, y es que allí en la cima hay nada menos que un observatorio astronómico.

Este observatorio es nada menos que el más grande del continente europeo. Fundado en 1973 por un acuerdo entre Alemania y España, fue al 90% propiedad alemana hasta 2005; entonces pasó a ser 50-50, y desde hace solo 1 año es 100% propiedad española.

Como curiosidad, una de sus estructuras, llamada CARMENES, tiene como objetivo la búsqueda de planetas potencialmente habitables. Podéis leer muchas cosas interesantes en su web www.caha.es.

Y una vez más Almería nos vuelve a sorprender descubriéndonos otro de sus lugares admirables!

Ruta: El Jalí – Sierra Cabrera (Turre, Almería)

Desde la carreterilla que va desde Turre hasta el Pueblo Árabe de Sierra Cabrera salen varios caminos de tierra que se adentran entre las montañas de esta pequeña cordillera.

Nuestra última escapada antes de encerrarnos en casa por la cuarentena del Coronavirus fue una ruta por uno de ellos, concretamente por el PR-A370, el sendero que va desde Turre hasta el pico Jalí.

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No salimos caminando desde el pueblo, sino desde este punto, donde no hay problema para llegar con el coche y se puede dejar en una explanada al lado del camino.

La ruta es muy agradable si optais por hacerla en primavera, pues todo el monte está bien verde, algo bastante poco común de ver en la provincia que cuenta con el único desierto de Europa.

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Hay que estar bastante atento al sendero porque en este punto hay que girar a la izquierda en vez de seguir por lo que parece el camino pero que no lo es. Nosotros no nos dimos cuenta y después tuvimos que atravesar un buen trozo de campo a través porque nos habíamos desviado muchísimo.

Como siempre, Wikiloc haciéndonos la vida más fácil: pinchando aquípodéis ver la ruta completa (puede ser más corta que la que ahí aparece, pues ellos empezaron desde el pueblo).

Las vistas son una pasada: se puede ver desde la Sierra de Filabres hasta incluso la parte almeriense de Sierra Nevada, además de toda la costa, con Mojácar a los pies.

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Sierra Almagrera (Almería)

La Sierra Almagrera se encuentra en el Levante Almeriense, en el municipio de Cuevas del Almanzora y bien pegada al mar, así que aunque no es supera la altura de 370 metros, llama mucho la atención.

Su peculiaridad proviene porque en este lugar, en los siglos XIX y casi todo el XX la minería cambió el paisaje por completo, convirtiéndolo en uno de los centros de minería más importantes de España. De hecho, la Ruta de las Fundiciones de la que os hablo en este post forma parte de los acantilados de esta sierra que dan al mar.

Actualmente se pueden ver restos de construcciones mineras por todas partes, incluídos pozos súper profundos y entradas a las mismas, aunque por supuesto todas cubiertas con rejas para evitar peligro.

Dejando el verano a un lado, por el calor y porque está todo seco, el otoño, invierno o primavera son estaciones perfectas para hacer rutas de senderismo porque son varios los caminos que discurren por la sierra, tanto hacia la cima como hacia el mar. Saliendo desde la aldea de Los Lobos hay varios de ellos y las minas están a pocos kilómetros de él.

Los Vélez (Almería)

Aunque no pensé que fuese tan pronto, dije que volvería… y así fue. Gracias a la información que leí acerca del Indalo en Almería, supe que la cueva donde se encontró este símbolo por primera vez se encuentra en el pueblo de Vélez-Blanco, en la comarca de los Vélez. Así que para aprovechar el viaje hasta allí, aproveché para visitar los dos Vélez:

Vélez-Blanco

El hermano pequeño de Los Vélez, aunque sólo en tamaño, porque es reconocido por todos que es el más bonito, haciendo honor a su nombre, las casas blancas se extienden por todo su territorio y el imponente castillo que vigila el pueblo desde arriba ya pone la guinda.

El Castillo de los Fajardo

Fue construido entre 1506 y 1515 sobre los restos de una alcazaba, por órdenes del Primer Marqués de los Vélez, Pedro Fajardo. Ocupa nada menos que 2300m cuadrados, y varias generaciones de la familia de nobles vivieron en él, hasta que fue abandonado en algún momento del siglo XIX y vendido en 1904 y de hecho muchas de las obras y construcciones que formaban parte de él están ahora expuestos en el Museo de Arte Metropolitano de Nueva York, quedando totalmente vacío desde entonces.

No fue hasta 1984 cuando la Consejería de Cultura recuperó la propiedad y desde entonces está en proceso de restauración. A día de hoy, a parte de la sala de exposiciones donde se puede aprender un poco más de la historia de este lugar, sigue siendo un cascarón vacío. Aunque por fuera es una pasada, y las mejores vistas de él son desde la carretera que llega al pueblo.

Cueva de los Letreros

Se encuentra a las afueras, a unos 5 minutos en coche del castillo. Fue en esta cueva donde primero se descubrió (en los tiempos actuales) la figura del Indalo en pinturas rupestres, siendo nombrada Monumento Histórico Nacional ya en 1924 y en la actualidad está protegida por la UNESCO.

Más allá de lo que se piensa, y aunque el Indalo es el símbolo de Almería, no es, ni mucho menos, exclusivo de esta provincia: forma parte de lo que se denomina como Arte Rupestre del Arco Mediterráneo, ya que se han encontrado pinturas del mismo estilo por todo el Mediterráneo, no sólo de España sino también de Francia, datados en una franja de entre 7000 y 5000 años de antigüedad. Al parecer, una cultura semi-nómada se movió por el litoral en estos 2000 años.

Esta cueva no era un lugar donde habitasen en la prehistoria, ya que no es nada profunda, sino que se trataba de un lugar al que acudían para realizar ritos, casi todos, al parecer, relacionados con la caza.

Lamentablemente, las pinturas se han conservado con una nitidez increíbles teniendo en cuenta los 5 milenios que llevan aquí, y fue a partir de comienzos del siglo XX cuando los habitantes de los alrededores empezaron a subir, y para ver mejor los dibujos los mojaban con agua. Se veían mejor, sí, pero cada vez se borraban un poco más, y actualmente todos los que están al alcance de las manos humanas están prácticamente borrados…

Hice una visita guiada con la empresa Haz y Envés, que también hace visitas al castillo. Duró alrededor de una hora y nos contó cosas muy interesantes. El precio es de 2€ y además actualmente la cueva está vallada, por lo que si no venís con alguien autorizado, no se puede pasar.

Otros lugares en Vélez-Blanco

  • Los Cinco Caños, una fuente acompañada de una leyenda sobre inmortalidad a quien bebe de ella.
  • La Muela, montaña con esta forma que se dibuja en el horizonte de la localidad.
  • La Iglesia de Santiago Apostol, el epicentro de la vida de los velezanos.
  • Los Caños de Caravaca, una fuente también de época medieval que daba la bienvenida a los viajeros que llegaban al pueblo.
  • Convento de San Luis, construido en 1602 y donde en un principio se instaló una comunidad de monjes franciscanos.

Vélez-Rubio

Es la capital de la comarca, y a él pertenece el Parque Natural de Sierra María-Los Vélez, a cuya cima subí el otro día.

Asentado sobre una colina, es un conjunto de varios estilos y orígenes, pero lo más representativo corresponde a los siglos XVIII y XIX cuando se dio el auge económico de la localidad. Paseando por sus calles se pueden ver numerosas casas señoriales y viviendas modernistas.

El más llamativo monumento es, como no, su iglesia: la Iglesia de la Encarnación, del siglo XVIII, que mezcla estilos barroco y neoclásico.

También se puede visitar en el Cerro Castellón, la alcazaba de Vélez-Rubio, aunque sólo se conserva parte de la muralla y un aljibe.

Ruta a la cima de Sierra María (Almería)

Ya empiezan a respetar un poquito las temperaturas por el sur, y me ha faltado tiempo para salir a hacer senderismo. En esta ocasión me adentré en el interior de Almería, más concretamente a la zona de Los Vélez (de la que os hablaré en el próximo post), la cual puede que os suene porque dicen que tiene los pueblos más bonitos de la provincia, en el extremo norte de la misma. Llegué a un pueblo a 1300m de altitud llamado María, y me llamó la atención la cantidad de señales de nieve que había, no me hago a la idea de que en la desértica Almería haya lugares donde pasan el invierno entre nieve.

En esta zona se encuentra el Parque Natural de Sierra María – Los Vélez, y su punto más elevado es el Alto de la Burrica, a 2.045msnm. Y yo… para allá que fui. Afortunadamente la ruta esta bien señalizada (estoy harta de perderme) saliendo desde María.

Aparqué el coche en la Ermita de Nuestra Señora de la Cabeza, cuyo parking es enorme. La ruta comienza en dirección al Jardín Botánico Umbría de la Virgen, que está al lado, y ya desde ahí sale un sendero de tierra por la derecha del edificio que no tiene pérdida: es ancho y bien marcado, y además cuenta con señales rojas de cuando en cuando que re-confirman que vas por buen camino.

El recorrido al principio corresponde al que en los carteles informativos llaman Sendero de la Umbría de la Virgen, pero para subir hasta el Alto de la Burrica hay que desviarse de él en este punto para empezar a subir por un zigzag un poco matador. A partir de dicho punto (la referencia es el cartel de la foto que os dejo abajo, que dice que no se puede pasar, pero en Wikiloc mucha gente indica esta ruta) ya no hay señales rojas, sino por los típicos montículos de piedras que van dejando los senderistas, así que tampoco tiene pérdida, aunque el camino ya es bastante estrecho y poco marcado.

Después de atravesar una valla caída y hacer un par de curvas más, se llega a un collado, desde donde se ve tanto el norte (que se ha ido viendo todo el camino) como el sur. En este momento hay que empezar a caminar hacia la derecha (según se mira al sur) y aunque sigue habiendo montículos, ya es bastante campo a través, porque los 1800m de altitud alcanzados ya hacen que haya muy poca vegetación.

Y después de unos 2km caminando con muy poca pendiente… Llegada al vértice geodésico que marca el Alto de la Burrica, a 2.045m de altitud y desde donde las vistas son magníficas, aunque desde allí se ve demasiado bien lo seca y marrón que es Almería.

Hice la vuelta por el mismo sitio. Había gente en Wikiloc que baja por otro sitio más en línea recta, pero no hay camino y han sido varias veces las que he acabado con rasguños de arbustos por haber querido atajar, así que simplemente deshice la ruta que había traído.

En total, 14km: 7 de ida con 750m de desnivel (se empieza a unos 1300) para coronar Sierra María, en un paisaje del que la vegetación verde quiere hacerse dueña y con paredes de piedra verticales en lo alto. 100% recomendable!

(Esta es la ruta de Wikiloc por la que me guié)

La ciudad de Almería

Llevo, literalmente, toda la vida pasando los veranos en Vera, un pueblo situado en lo que se conoce como Levante Almeriense. 25 años más tarde, he recorrido los 100km que me separan de Almería Ciudad para conocer por fin la capital de la provincia. Y he de decir que me ha encantado, no sólo por su valor arquitectónico, sino por todo lo que he aprendido del lugar que considero mi segunda casa.

Historia de Almería

La ciudad de Almería, originalmente llamada Al-Mariyya, tiene su origen como tal en el siglo IX, cuando unos marineros muladíes (cristianos convertidos al islam) instalados en un énclave llamado Bayyana y que comerciaban con el norte de África, levantaron un barrio junto al puerto para facilitar su actividad.

A mediados del siglo X, y gracias a la posición estratégica de este puerto en el Mediterráneo, el califa de Córdoba la proclamó oficialmente Medina (ciudad), pasando a llamarse Al-Mariyat Bayyana (La Atalaya de Bayyana). Se amuralló, se construyó la Alcazaba y una Mezquita Mayor y con el paso de los años se convirtió en el principal y más importante puerto del Califato.

En el siglo XI, con la disolución del Califato de Córdoba, se crearon los Reinos de Taifas, y más tarde, con el reinado de Al-Mutasim, la ciudad vivió una época de grandísimo esplendor, el cual duró hasta la toma cristiana de Almería en el 1147 por parte de Alfonso VII, que además de conquistarla, arrasó y destruyó gran parte de la ciudad. Hasta entonces, Almería era la tercera ciudad más poblada de la península después de Córdoba y Toledo, con 35.000 habitantes.

A este período le siguió otro de enorme decadencia, porque aunque sólo 10 años después fue reconquistada por los Almohades, nunca se llegó a recuperar totalmente debido principalmente a epidemias y a disputas internas, y finalmente la cultura árabe empezó a desaparecer definitivamente con la conquista de los Reyes Católicos en 1489.

Aunque en las llamadas Capitulaciones se reguló la convivencia entre cristianos y musulmanes, pronto éstos últimos fueron expulsados y la ciudad fue repoblada con cristianos viejos venidos de fuera. Sólo quedaron los convertidos al cristianismo, que pasaron a llamarse moriscos.

El puerto dejó de tener la importancia de antaño, y los ataques piratas, diversos terremotos y epidemias hicieron que la ciudad no parase de decaer y despoblarse, y no fue hasta el siglo XVII cuando comenzó a recuperarse muy lentamente.

Fue en el siglo XIX cuando empezó a fraguarse la actual Ciudad de Almería. Se abrió al exterior derribando por fin sus murallas y comunicándola mejor por mar y por tierra mediante el ferrocarril.

El origen del Indalo

El símbolo del indalo es conocido por muchos y el emblema más representativo de toda la provincia de Almería. Su forma originaria se retrae a una pintura prehistórica del Neolítico tardío que fue encontrada en la Cueva de los Letreros (en Vélez-Blanco) y representa esquemáticamente una figura humana con los brazos abiertos y soportando un arco.

Como emblema de protección y buena suerte, se pintaba en las casa del levante de la provincia, especialmente en Mojácar, y no fue hasta mucho tiempo más tarde, cuando se retocó su forma hasta la que conocemos hoy y se le dio el nombre de Indalo, basado en San Indalecio, patrón de la diócesis almeriense. Los indalianos lo tomaron como emblema de un movimiento artístico fundado por Jesús de Perceval, y con el paso de tiempo se convirtió en el símbolo más conocido de Almería.

La Alcazaba

Para mi sorpresa, al parecer la imponente Alcazaba de Almería es la segunda construcción musulmana más grande de España, después de la Alhambra de Granada. Desde sus orígenes fue siempre el centro de poder independientemente de quien gobernase, y en su parte más alta se han ido construyendo diferentes castillos o palacios según ordenaba el rey de turno.

Cuenta con 1430m de perímetro amurallado y también era donde vivía toda la población hasta que ésta fue demasiado numerosa.

Dentro se puede ver que todavía algunas zonas están bajo excavaciones arqueológicas, y se pueden visitar varios jardines restaurados, el castillo de los Reyes Católicos y un enorme aljibe, que servía para almacenar agua.

La Catedral

La actual Catedral de Almería comenzó su construcción en el 1525 después de que la anterior quedase completamente destrozada por un terremoto en 1522. Al desplazar la catedral a otro sitio, también lo hizo toda la actividad y en consecuencia el centro urbano de la ciudad.

Es una catedral-fortaleza, para defenderse de los piratas y de los moriscos, así que su decoración exterior no es demasiada y tampoco su altura, para facilitar la defensa.

El Cable Inglés

Este no es un lugar especialmente bonito, pero sí imponente. Se trata de un cargadero de mineral que unía la estación de ferrocarril con el puerto, y medía unos 900m. Se construyó con la finalidad de dar mejor salida al mineral que llegaba desde las importantes Minas de Alquife, en Granada.

Fue toda una revolución, ya que antes de su construcción, cargar un buque con hierro era una tarea de casi 10 días, y con el invento, la tarea pasó a ser de sólo 10 horas.

Su nombre viene dado por la empresa inglesa responsable de su construcción, allá por el año 1902, y a día de hoy se puede ver toda la estructura conservada por completo.

Museos y más

Os he contado un poco la historia de estos tres lugares, los dos primeros por ser los más importantes y representativos de la ciudad, y el tercero porque me ha parecido curioso, pero por supuesto hay más sitios que visitar aquí, empezando por dos museos:

  • Centro de Interpretación Patrimonial: es el lugar donde he aprendido casi todo lo que os he contado, ya que hace un repaso bastante detallado por la historia de Almería, dedicando un piso a cada época (musulmana, cristiana, contemporánea y actual). La entrada es gratis y os recomiendo totalmente visitarlo.
  • Museo Arqueológico: además de haber exposiciones temporales, en él se puede aprender mucho sobre la Prehistoria en el mundo en general, y en la zona de Almería en particular.

Para ver el resto de monumentos y lugares reseñables de la ciudad, lo mejor es acercarse a la Oficina de Turismo, que está en la Plaza de la Constitución (junto al Centro de Interpretación Patrimonial), y obtener un mapa para no perderos nada: la Muralla de Jayrán y el Cerro de San Cristobal, la Iglesia de San Juan (antigua Mezquita Mayor), el Sol de Portocarro, el Mercado Central y una lista de 50 cosas más que ver y hacer por aquí.

Una cosa más tachada de la lista… ha sido un placer!