Club La Santa y alrededores: entrenar y descubrir el norte de Lanzarote

Hay destinos a los que vas a desconectar y destinos a los que vas a entrenar. Club La Santa pertenece claramente al segundo grupo, aunque tenga piscinas, sol y apartamentos con vistas. Estuve allí y me parece uno de esos sitios que hay que conocer al menos una vez si te dedicas al deporte de resistencia, aunque solo sea para ver qué pasa cuando juntas a cientos de personas que están todas haciendo lo mismo que tú.

En este post te cuento cómo es el complejo, qué se puede entrenar allí y qué hay alrededor, que es la parte que mucha gente se pierde por quedarse dentro del recinto toda la semana.

Dónde está

Club La Santa está en la costa noroeste de Lanzarote, en el municipio de Tinajo, a unos 30 minutos en coche del aeropuerto de Arrecife. El complejo se levanta junto a una laguna natural, y el pueblo de La Santa queda a un par de kilómetros, lo que se puede hacer caminando sin problema.

Es una zona muy distinta del sur turístico de la isla. Aquí hay mar abierto, viento, campos de lava y pueblos pequeños. Si buscas playas de arena dorada y chiringuitos, están en la otra punta de Lanzarote.

Qué es Club La Santa

Es un complejo deportivo que funciona como aparthotel: te alojas en apartamentos con cocina y tienes acceso a las instalaciones y a buena parte de las actividades, incluidas en el precio del alojamiento. Lleva décadas funcionando y está pensado desde el principio para equipos, concentraciones y deportistas que van a entrenar.

Las instalaciones principales:

  • Tres piscinas exteriores de 50 metros y 8 calles, climatizadas.
  • Pista de atletismo de 400 metros.
  • Laguna natural protegida para kayak, paddle surf y windsurf.
  • Pistas de tenis y de pádel, pabellones cubiertos para bádminton, baloncesto y fútbol sala, campo de fútbol y pistas exteriores.
  • Gimnasio, zona de fuerza al aire libre, muro de escalada tipo búlder y sala de clases dirigidas.
  • Alquiler de bicicletas de carretera y de montaña dentro del propio complejo.

Hay un programa semanal de actividades y clases dirigidas bastante amplio, desde sesiones de nado en grupo hasta clases colectivas de todo tipo, organizado por los monitores del club (los conocerás como el Green Team). También se organizan cada semana carreras populares de 5 y 10 km y una media maratón abierta a quien quiera apuntarse, además de pruebas combinadas: mini triatlón, duatlón y acuatlón. Las actividades se reservan a través de su app, así que conviene descargarla antes de llegar y mirar el programa de la semana el primer día, porque las sesiones populares se llenan.

Un apunte: no todo entra en el precio del alojamiento. Algunas actividades, alquileres y servicios se pagan aparte, así que mira bien las condiciones cuando reserves.

Entrenar allí

Carrera. La pista de 400 metros permite hacer series en condiciones, algo que no es habitual en un destino de vacaciones. Para rodajes, puedes salir hacia el pueblo de La Santa y seguir por los caminos de tierra de la costa, o tirar hacia el interior entre campos de lava. El terreno es rompepiernas en el sentido de que es irregular y seco, y hay muy poca sombra.

El viento es el factor que más condiciona todo. En esta costa puede soplar fuerte, y una salida que empieza cómoda a favor se convierte en otra cosa cuando das la vuelta. Para sesiones de ritmo controlado conviene planificar la ida contra el viento.

Natación. Entre tres piscinas de 50 metros y la laguna, se puede entrenar piscina y aguas abiertas sin complicaciones. La laguna está protegida, que es justo lo que no encuentras en el resto de esta costa, donde el Atlántico pega fuerte.

Bici. Lanzarote es un destino clásico de ciclismo: carreteras en buen estado, poco tráfico fuera de las zonas turísticas, rampas cortas y duras y, otra vez, viento. Desde el club salen rutas en todas direcciones y puedes alquilar la bici allí mismo.

Triatlón. Club La Santa es la sede de referencia del Ironman Lanzarote, que se celebra cada mayo, y del Ironman 70.3 Lanzarote. Mucha gente que ves entrenando por la zona está preparando una de las dos pruebas, así que si coincides con las semanas previas, el ambiente es muy particular.

El detalle que más se nota. El complejo está lleno de gente entrenando a todas horas, de todos los niveles y de muchos países. Eso tira mucho, y también es el principal riesgo: es fácil pasarse de volumen y de intensidad en una semana en la que se supone que vas a entrenar bien, no a entrenar más. Si vas con un plan, respétalo.

Qué ver alrededor

Merece la pena alquilar un coche al menos un par de días. El transporte público en esta zona es limitado y todo lo interesante queda a entre 15 y 45 minutos.

El pueblo de La Santa. Un pueblo pesquero pequeño, con su puerto, un par de sitios donde comer pescado y una de las olas más famosas de Canarias, El Quemao, que rompe sobre fondo de roca y es solo para surfistas con experiencia. Verla romper desde tierra ya es un plan.

Caleta de Famara y la playa de Famara. A unos 15 o 20 minutos en coche. Es una playa enorme al pie del Risco de Famara, con los acantilados de fondo, y el epicentro del surf en la isla. Es un sitio espectacular para ver atardecer, aunque el baño es traicionero por las corrientes.

Caldera Blanca. La excursión a pie imprescindible de la zona. Es un volcán con un cráter enorme al que se llega cruzando un mar de lava desde la zona de Mancha Blanca. No tiene nada de sombra ni de agua en todo el recorrido, así que hay que ir temprano, con gorra, protección solar y agua de sobra. Las vistas desde el borde del cráter compensan.

Parque Nacional de Timanfaya. Las Montañas del Fuego quedan muy cerca. La visita se hace en autobús por la Ruta de los Volcanes, con demostraciones geotérmicas en el Islote de Hilario. En Mancha Blanca está el Centro de Visitantes e Interpretación, que es gratuito y explica bien la erupción del siglo XVIII que sepultó buena parte del municipio.

Teguise. La antigua capital de la isla, con su casco histórico. Los domingos se celebra su mercado, el más conocido de Lanzarote.

El norte. Si dedicas un día entero: los Jameos del Agua y la Cueva de los Verdes, dentro del mismo tubo volcánico, el Mirador del Río asomado al archipiélago Chinijo y el pueblo de Haría, en el Valle de las Mil Palmeras. Desde Órzola salen los ferris a La Graciosa, que da para una excursión de día completo en bici o a pie.

La Geria. La zona de viñedos plantados en hoyos excavados en la ceniza volcánica y protegidos con muretes de piedra. Es uno de los paisajes agrícolas más raros que vas a ver, y se puede parar en bodegas por el camino.

El suroeste. El Golfo con su laguna verde, Los Hervideros y las Salinas de Janubio se pueden encadenar en una misma tarde.

César Manrique. Casi todo lo anterior lleva su firma. Si te interesa, la Fundación César Manrique en Tahíche, en su antigua casa construida sobre burbujas de lava, cierra bien el círculo.

Consejos prácticos

  • Coche. Reserva con antelación, sobre todo en temporada alta. Sin coche te quedas dentro del complejo.
  • Viento y sol. Es la combinación que más engaña. El viento te refresca mientras te quemas, así que crema solar, gorra y gafas siempre, también en días nublados.
  • Hidratación. El ambiente es seco. Si vienes de entrenar en invierno europeo, vas a sudar más de lo que calculas.
  • Baño. El Atlántico en esta costa tiene corrientes fuertes y oleaje. Para nadar tranquila, la laguna del club y las piscinas.
  • Comida. Los apartamentos tienen cocina y hay restaurantes dentro del complejo, pero merece la pena salir a comer a La Santa o a Tinajo.
  • Cuándo ir. Lanzarote tiene buena temperatura todo el año, que es justo lo que la convierte en destino de concentraciones en invierno. Si quieres evitar la saturación del club, ten en cuenta que los meses previos al Ironman de mayo son los más concurridos.

Si te planteas una semana de entrenamiento con buen clima, instalaciones serias y una isla que merece la pena recorrer, este rincón de Lanzarote cumple de sobra. Y si vas acompañada de alguien que no entrena, también: mientras tú haces series, hay volcanes que ver.

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