Valles del Oso (Asturias): La Senda del Oso

Disfrutando estamos, por primera vez en mucho tiempo, de salir de casa un puente. Parece que la vida vuelve a la normalidad y las restricciones son historia.

Desde hace mucho tiempo, Asturias merece una visita anual, y en este 2021 también hemos cumplido. En esta ocasión, el rincón del paraíso natural elegido ha sido Villanueva, una aldea en la llamada Mancomunidad Valles del Oso (compuesta por Proaza, Quirós, Santo Adriano y Teverga) en el interior de la provincia asturiana y a unos 30km de Oviedo.

Lo cierto es que el entorno es idílico: un valle completamente verde y rodeado de altas montañas, con más senderos que personas por metro cuadrado y mucha, mucha paz.

La principal atracción aquí es la Senda del Oso, y es ahí donde hemos ido hoy (aunque hay muchas más cosas que hacer, que os iré contando en los próximos días).

Se trata de una Vía Verde (una antigua vía de ferrocarril) que recorre todo el valle. Aunque en un principio, hace años, su longitud era más reducida, con el tiempo se ha ido ampliando e incluso bifurcando, y actualmente cuenta con más de 40km lineales. El recorrido tiene forma de Y, con inicio en el pueblo de Tuñón, un extremo en Cueva Huerta (Teverga) y otro extremo de la bifurcación en Ricao (Quirós). Tuñón – Teverga son 29km, mientras que Tuñón – Ricao son 30km. Sabiendo esto, está claro que caminar es una opción no elegible para la mayoría.

La Senda del Oso a pie

La ruta, prácticamente llana, discurre paralela al río Trubia, y también a la carretera. Esto quiere decir que no hay solo un punto de entrada y salida, sino muchos de ellos cada pocos kilómetros, haciendo así que la caminata sea todo lo corta o larga que prefiráis.

Dicho esto, los lugares más interesantes, que os harán decidir dónde parar, son:

  • El cercado del oso: a la altura de Proaza, se encuentra aquello que da nombre a la senda, unos cercados en los que se encuentran dos osos pertenecientes a la Asociación del Oso de Asturias, y que viven aquí porque por circunstancias no pudieron adaptarse a la vida salvaje.
  • El desfiladero de Valdecerezales (Entrago): es la parte más llamativa del recorrido, pues allí se observan las paredes más altas y verticales de toda la ruta.
  • Embalse de Valdemurio (Las Agüeras): una zona mucho más abierta y en la parte contraria de la Y con respecto al desfiladero, pero pertenece a la comarca asturiana con más biodiversidad de fauna y de flora. Y teniendo en cuenta de la Comunidad que estamos hablando, ¡eso es mucho decir!

La mejor opción si hacéis la ruta caminando es elegir un tramo, ir avanzando con el coche hacia los diferentes pueblos, o como tercera opción, hacer toda la ruta pero por etapas, como el Camino de Santiago.

La Senda del Oso en bicicleta

Esta es la segunda opción, y probablemente la más popular. En muchos de los pueblos (sobre todo de los extremos de la ruta) existen empresas de alquiler de bicicletas, y dada la anchura y perfil del camino, hacer una tirada en bici es muy recomendable.

La mayoría de las empresas ofrecen llevarte de un extremo a otro en coche, para hacer solo la bajada. Es una opción, pero no la que elegiríamos nosotros 😉. Los precios oscilan entre los 15€ (alquiler normal) y los 25€ (si te recogen o te llevan a uno de los extremos.

Nosotros elegimos la opción a pie, partiendo de Tuñón, hasta llegar a los osos, que hizo un total de 11,5km muy cómodos y disfrutados, en un entorno espectacular.

¿Queréis más planes en los Valles del Oso? Echad un vistazo a esta otra entrada: Valles del Oso (Asturias): más allá de la famosa senda

Parque Natural de Urkiola (País Vasco)

Situado cerca de la ciudad de Durango, el Parque Natural de Urkiola agrupa los terrenos de mayor altitud de la Sierra de Aramotz, que separa las cuencas cantábrica y mediterránea. Si os gustan los paisajes abruptos, éste os encantará.

El senderismo es muy típico aquí, y el pico por excelencia es el frecuentado Anboto, que de hecho es su cumbre más alta (1331m), con la cueva de Mari como referente mitológico. Según la leyenda, allí habita la Dama de Anboto, que es la personificación de la madre tierra.

Haciendo click aquí podéis ver las rutas de senderismo que hay por la zona.

El Parque toma su nombre del Santuario de Urkiola edificado en honor a San Antonio Abad y San Antonio de Padua. Está situado prácticamente en el centro de Euskadi y algo muy curioso es que su tejado divide las aguas de la lluvia: ¡si caen por un lado van al Cantábrico, si caen por el otro al Mediterráneo!

Delante del Santuario hay una simbólica piedra (la leyenda dice que es un meteorito) que es lugar de peregrinación para quienes desean encontrar pareja en breve tiempo. Según la leyenda tan sólo hacen falta 7 vueltas a la piedra para lograrlo. También en el exterior encontraréis 3 elementos que simbolizan la vida de Vizcaya: el ancla representa (la vida marinera); la laya (la vida agrícola) y una turbina de ferrería (la vida industrial).

Nosotros, justamente, nos alojamos en el hotel junto al santuario (Hotel Santuario Urkiola) y fue una muy grata experiencia: su dueño, Félix, una persona encantadora que nos trató de maravilla y nos contó un montón de batallitas sobre la región.

Otra de las más comunes y conocidas es la ruta hacia las Tres Cruces, que sale precisamente del santuario, un via crucis que discurre por un hayedo y llega hasta un mirador espectacular desde el que disfrutar de una panorámica de todo Urkiola.

Ruta: Pontón de la Oliva y Cárcavas (Sierra Norte Guadalajara)

El pasado fin de semana aprovechamos para hacer una ruta por los alrededores de Madrid. El lugar elegido fue el Pontón de la Oliva, muy cerca del archivisitado últimamente pueblo madrileño de Patones de Arriba, y que para nuestra sorpresa forma parte de Guadalajara y no de Madrid (así que, técnicamente nos saltamos el «confinamiento perimetral»😅).

Construido en 1857, el Pontón de la Oliva es la sexta y última presa en el curso del Lozoya, y la más antigua de todo el sistema de presas y canalizaciones del Canal de Isabel II.

El día se presentaba nublado, pero decidimos seguir en marcha con la ruta que habíamos planteado porque la temperatura era muy buena.

Aparcamos el coche justo en el Pontón (ojo si venís en época de buen tiempo, porque ya en un día como el nuestro estaba a rebosar de coches, no sé si se aparcará muy bien con otra meteorología) y nos dirigimos hacia las Cárcavas, un desconocido paisaje también perteneciente a Guadalajara de gran peculiaridad: se trata de unas Médulas de tamaño reducido. Sí! Así de espectaculares y a solo 50 minutos de la capital.

O bueno… eso creemos😫 porque la niebla, que a menor nivel no parecía tanta, tapaba absolutamente toooodo el paisaje. No se veía nada, na-da. Vaya chasco! Sobra decir que por supuesto volveremos en otra ocasión.

Esta fue la ruta que seguimos, de algo más de 12km (el inicio tuvimos que modificarlo porque el terreno estaba intratable). Optamos por la circular: la ida muy corta (2,5km) y muy empinada (y con el barro que había en el suelo, fue todo un reto, ya que el suelo es de arcilla, como las Cárcavas) y la vuelta es el doble de larga (10km) pero muy cómoda, por un sendero amplio y sin pérdida. Ya dependiendo de los gustos y niveles, podéis optar por ir y volver por el mismo sitio, y os saldrá una ruta larga y fácil, o corta y difícil (cuidado porque bajar por la parte empinada puede ser un buen reto).

En la parte larga (nuestra vuelta) el paisaje que queda a mano derecha del cañón del Lozoya es una auténtica pasada: unas paredes verticales imponentes y una explosión de verde que hipnotizaba.

Un buen descubrimiento al que habrá que volver, porque todo lo que os he contado de las Cárcavas ha sido gracias a Internet (igual que la última foto, para no dejaros con la intriga).

Ruta: Puerto del Pico – Pico La Fría (Sierra de Gredos)

Hoy me he subido al cercano Puerto del Pico, que separa el Valle del Tiétar, el el sur de Ávila, con el Valle del Alberche (en la cara norte de la Sierra de Gredos).

Tenía dos opciones: tirar a la derecha, a coronar el último dosmil del Macizo Oriental (el Torozo), o a la izquierda, adentrándome en el Macizo Central hasta La Fría y divisando las grandes cumbres a lo lejos.

Esta segunda fue la elegida. Y como prefería hacer una ruta circular, opté por subir al pico por el Risco del Duque, y luego ya bajar por la Senda de La Rubía, que es el camino más típico.

Si bien es cierto que es mucho más corto (10km frente a los 15-16 que salen haciendo todo por La Rubía), la subida es tremendamente inclinada, y no hay ningún sendero: hay que ir de piedra en piedra siguiendo los hitos que marcan la dirección (eso sí, muy bien colocados). Aquí os dejo la ruta que llevé, y si queréis hacer la opción larga y más sencilla, simplemente hay que subir y bajar por el tramo que yo hice la vuelta (aunque hay un tramo de piedra en piedra innegociable de cualquiera de las maneras).

No es un recorrido apto para todos, ya que el suelo no es cómodo y el desnivel es agresivo en ocasiones.

Las vistas ya desde el inicio son espectaculares, pues el Puerto del Pico se encuentra ya a 1395m. Desde arriba, el Pico La Fría, a 1983m, se puede observar todo el Valle del Tiétar y del Alberche, con sus muchos pueblecitos desperdigados.

También, a lo lejos, se llega a ver La Mira, uno de los picos más altos de todo Gredos, con 2343m.

El próximo destino está claro: El Torozo!

Ruta por la Serra da Freita (Portugal)

Domingo 11 de octubre, último finde por Portugal, y eso significa también que hoy ha sido también mi última salida a la montaña por estas tierras.

A diferencia del finde pasado, me ha acompañado un cielo impecable sin una sola nube, lo cual ha invitado a hacer una ruta larguita. Y el sitio que he elegido para hoy era perfecto: la Serra da Freita, que pertenece al llamado Arouca Geopark, una región en la que, como podéis ver en su web, están fomentando mucho el turismo activo (la ruta de los Passadiços do Paiva de hace unas semanas también pertenece a él). Y es que es una sierra llena de senderos súper bien señalizados y que se cruzan unos con otros, así que se pueden hacer rutas de diferente distancia, desnivel y dificultad.

En mi caso, he aparcado en el camping que está pasado el pueblo de Merujal. De ahí parten varias rutas, y he comenzado siguiendo el PR7, que hace una ruta circular por el estrecho valle del río Caima y a la que también llaman la Ruta del Agua (de hecho, durante todo el camino se ve o se escucha agua), puesto que discurre junto a un río y se pasa junto a varias cascadas, entre ellas, la Frecha da Mizarela, que con 60 metros de caída es la más alta del Portugal continental.

Esta parte tiene una bajada bastante pronunciada, con su correspondiente subida de la misma inclinación, y todo por senderos muy estrechos y con rocas, no aptos para todos los públicos.

Antes de terminar la PR 7, que empieza y termina en el pequeño pueblo de Cabreiros, me he desviado para seguir por un camino también señalizado pero que no tenía número, hasta llegar a las Momoas de Monte Calvo, unos túmulos prehistóricos que se calcula que son de la Edad de Bronce. En este mismo punto convergen 3 carreteras y la verdad es que estaba bastante transitado. Desde aquí he seguido por el PR 16 (que, al igual que todos los demás, está señalizado con una marca amarilla y roja en las rocas cada pocos metros), unos cuantos kilómetros hasta llegar a Albergaria da Serra, otra pequeña aldea.

Me quedaba poco para llegar al coche ya, después de 10km, pero un poco antes el sendero que subía al marco geodésico de Sao Pedro Velho se ha cruzado en mi camino… y he tenido que hacerlo! Se trata del punto más alto de la Serra da Freita, con 1014m de altitud, y solo 1km más tarde ya estaba arriba.

Es totalmente «dominguero» pues una carretera llega hasta 300m de distancia de la cima, así que me he encontrado hasta señoras en chanclas, mientras que yo llevaba 12km y 700m de desnivel en las piernas (no es la primera vez que me pasa, también es verdad).

Las vistas sin espectaculares. Hay un mirador circular desde el que ver un 360º literal de todo el paisaje, y con el día tan despejado que hacía se veía hasta el mar y Oporto a lo lejos.

El resto ya ha sido fácil, un par de kilómetros de bajada y estaba de nuevo en el coche. En total, 14,5km con 730m de desnivel por caminos perfectamente señalizados, pero en ocasiones con superficies poco fáciles (en mi ruta de Wikiloc podéis ver y seguirla al detalle). Sin problema se podrían hacer por aquí rutas preciosas desde 5km hasta… infinito🤣.

Ruta por la Serra do Marao (Portugal)

Vaya día más desapacible el de ayer! Una pena porque la ruta que hice fue una pasada, y más lo pudo ser con un poco de sol, o al menos sin tanta niebla y viento.

El recorrido fue por la Serra do Marao, entre las ciudades de Amarante y Vila Real. Es una de las cadenas montañosas más altas del Portugal continental, y por supuesto, a donde subí fue al pico Senhora de Serra, el más alto de todos con 1416m, con un vértice geodésico gigantesco que lo corona, además de un observatorio astronómico (que ni de lejos tiene el tamaño del que hice hace no mucho en Calar Alto – Almería) y una ermita… Y es que sí, de nuevo, una cima a la que se puede subir en coche!

La ruta que hice fue esta, y no tiene pérdida ninguna: se trata todo el tiempo de un camino de tierra súper ancho, que salvo un tramo de unos 600m, es una subida muy progresiva y agradable. Uno de los recorridos con mejor relación comodidad-belleza que he hecho (de ahí que sea una pena el mal tiempo que hizo). Además, en la cima las vistas parecen ser espectaculares, aunque yo no vi nada de nada (en ocasiones la niebla no me dejaba ver ni más de 50 metros del sendero), así que ojalá pueda volver algún día y repetirla.

El recorrido parte de una pequeña aldea llamada Mafómedes, lugar pequeño, aislado y poco transitado. De hecho, no me crucé con absolutamente nadie en toda la ruta, salvo un par de personas asomadas a las ventanas de sus casas en el pueblo.

Las vistas son una pasada: en otra época del año todo suele estar cubierto de nieve, pero ahora, a principios de otoño, las montañas eran un manto verde precioso.

Serra do Boneca (Portugal)

Cuesta encontrar rutas de altura por los alrededores de Oporto, que es donde estoy viviendo estas semanas. Pero nada que se me resista, y para la ruta de este finde he elegido la Serra do Boneca, a tan solo 30 minutos de la ciudad.

Se puede partir de Rio Mau o bien desde Sebolido, dos pueblos en la ribera del Duero, a menos de 3km el uno del otro. De cualquier manera, para hacer la ruta circular, se pasa por ambos. Por fin estoy registrando las rutas en Wikiloc, así que os dejo aquí la que he hecho exactamente, que se me ha quedado algo corta porque el regreso lo he hecho atajando, ya que la lluvia amenazaba a lo lejos. Para una versión más larga, esta es una buena elección.

La misión de hoy era llegar al punto más alto de la sierra, a 518m de altitud, bajito, sí, pero he partido desde casi cero. Un vértice geodésico esperaba en lo alto, y además de las buenísimas vistas de una buena parte del Duero, es posible disfrutar de una perspectiva diferente de los molinos eólicos: justo, justo desde sus pies. Vaya bichos! Ni que decir tiene, claro, que hacía un viento interesante.

Y por este motivo hay una ruta corta y una larga: podéis optar caminar por el camino asfaltado, necesario para llegar a los molinos, o bien por los pequeños senderos que llegan hasta aquí, que son varios y no tienen señalización pero tampoco mucha pérdida si se tiene un mínimo de orientación.

Y lo más curioso y divertido de hoy ha sido encontrarme, a ya muchos kilómetros de «la civilización» un rudimentario columpio hecho con troncos de árbol. Balancearse ahí es como volar sobre el Duero, porque qué vistas!

Passadiços do Paiva (Portugal)

Hoy os traigo una ruta que hice el finde pasado, conocida, fácil y por este motivo, muy transitada, que discurre junto al río que las da nombre: el Paiva.

Se trata de un recorrido de 8km de pasarelas de madera en cuyos extremos se hayan los pueblos Espiunca y Areinho. Es absolutamente llana excepto por un corto tramo cerca del final (si se empieza por Espiunca) de un desnivel considerable que es salvado por una larga escalera. Para más facilidades, por si no era poco con las pasarelas de madera, hay:

  • Vestuarios en el inicio de la ruta en Espiunca (y posiblemente también en Areinho, aunque no llegué allí)
  • Un «chiringuito» a medio camino, alrededor del km 4
  • Paradas de taxis tantos en los dos extremos como en dicho chiringuito. Es decir, que puedes hacer la ruta completa (16km), solo la ida (8km), o incluso la mitad de la mitad (4km).

Y por estos motivos, no puedo entender por qué en la página oficial de los Passadiços, indican que es una ruta de dificultad alta.

Y es que sí, es un lugar tan transitado y famoso que tiene web propia, y de hecho cuesta 4€ entrar. Su web es esta, y mucho mejor si compráis las entradas por internet (ya que tiene aforo máximo de visitantes y es mejor no jugársela).

Elegí hacer la ruta igualmente, precisamente porque las condiciones meteorológicas eran horribles: predicción de mucha lluvia durante las 24h de toda la semana, incluyendo el finde. Pensé que muchas personas decidirían quedarse en el sofá, y aunque seguro que así fue, resultó haber mucha más gente de la que me imaginaba: me crucé con más de 50 personas.

Pero vamos a lo guay: la ruta es una pasada, las vistas todo el tiempo son preciosas, y lo mejor viene en el extremo cercano a Areinho: allí, en lo alto, hay un puente colgante inmenso recién construido; tan nuevo que ni está inaugurado ni sale siquiera en Google Maps. Pues bien, resulta ser el puente colgante para peatones más largo del mundo; mide 516 metros! Una pasada. Se supone que se abre este otoño, así que si aún estoy por estas tierras, sin duda vendré a cruzarlo.

En resumen: un camino agradable, sencillo y perfecto para un día lluvioso, pues su estructura lo hace absolutamente seguro a pesar del mal tiempo, y porque además cuenta con varias cabinas telefónicas de emergencia por el camino.

Parque Nacional da Peneda-Gerês (Portugal)

Me he trasladado a Portugal, más concretamente a Oporto, durante unas semanas, y hoy, como buen domingo, no podía faltar una ruta de montaña. Tenía Gerês apuntado en mi lista de pendientes desde hace varios años, pero nunca me había dejado caer por sus alrededores, así que lo he cogido con muchas ganas.

Aunque hay varios Parques Naturales y Reservas, Gerês es el único Parque Nacional de Portugal. Está situado al norte del país, y de hecho hace frontera con España.

Además de constar de varias cadenas montañosas, lo más especial de este lugar es que hay agua por todas partes: ríos, lagunas, cascadas… Y no hay ninguna cima especialmente famosa, ni rutas «obligatorias», así que anoche investigué por Wikiloc, y en base a las fotos que vi y la distancia y desnivel que me apetecía, elegí esta, de la cual he tenido que ir bastante atenta en algunas ocasiones porque es como una mezcla de rutas. Unos 15km con 850m de desnivel, en forma circular.

El sendero comienza saliendo del pueblo Vila do Gerês, y enlos primeros 5km se alcanza la altitud máxima: nada menos que 700m de subida, casi nada para «calentar»!

Después es ya todo bajada bastante llana, con alguna pendiente esporádicamente, y el grueso del desnivel hacia abajo se hace en los últimos 6km.

Más o menos a la mitad del recorrido se llega a la Cascata do Arado, donde casualmente estaban haciendo barranquismo esta mañana. El río con el mismo nombre es un popular lugar para las familias portuguesas: estaba lleno de gente bañándose y comiendo de picnic, así que ahí he descansado un rato mientras comía.

Prosiguiendo con la bajada, hay parada obligatorísima en el Miradouro Pedra Bella, qué pasada! Desde allí se ve, desde muy arriba, todo el valle del río Cavado. Una de las mejores vistas que han entrado en mis retinas últimamente.

Como apunte, mi consejo es no venir a esta zona en verano. El valle parece como la playa interior de los portugueses de la zona, y aún hoy (mediados de septiembre) está llenísimo de gente (y en consecuencia, de coches). Por suerte, no debe ser muy común esto del senderismo (o que la ruta no era para cualquiera) y apenas me he cruzado con 2 personas hasta que he llegado a la zona de la cascada.

Os dejo otra ruta que discurre por otra montaña y que también sale de Vila do Gerês; la cual era mi segunda opción.

16 de agosto: Las Médulas

Como os conté ayer, hoy cambiamos de destino, de provincia y de comunidad: nos vamos a Galicia!

Aunque parezca que estamos cerca, la comarca de Cangas del Narcea está tan aislada que teníamos por delante casi 4 horas de coche hasta nuestro nuevo alojamiento, en Ribadavia (provincia de Ourense), así que hemos decidido parar por el camino a visitar algo interesante. La idea inicial era conocer Ponferrada, pero los carteles nos han dado una idea mejor: ir a Las Médulas. Y ha sido un acierto total.

IMG_1352 2.jpg

Situadas en la provincia castellana de León y calificadas como Paisaje Cultural, Las Médulas no son algo natural: en época romana, es decir, hace más de 2000 años, había una mina de oro. Se encontraba en el interior de unas montañas que ya no existen, pues para extraerlo, los romanos utilizaban el método conocido como Ruina Montium, con el cual literalmente las montañas se reventaban a base de introducirles agua y así facilitar la recogida final del polvo de oro.

Para introducir el agua, se creaban túneles sin salida de más de 100 kilómetros donde ésta era introducida después. Cuando el agua se introducía en tromba, la compresión del aire atrapado hacía explotar la montaña. Finalmente, la masa de arcilla y agua que salía tras la explosión se lavaba en canales de madera, y se filtraba con ramas de brezo para retener el oro.

Este proceso de explotación del oro se llevó a cabo durante 200 años, y se tiene conocimiento de que durante todo el periodo se recuperaron más 5000kg de oro, con un volumen estimado de tierra removida de más de 100 millones de metros cúbicos.

De hecho, fue tan grande el volumen de materiales removidos que su acumulación al final del valle llegó a taponar las salidas naturales de agua y propició la formación del actual Lago de Carucedo, zona que también se puede visitar.

Las formaciones picudas de arcilla actuales, llamadas picachos, son el resultado de este proceso, y son las que han hecho tan famosa la región.

IMG_1315 2

¿Cómo visitar Las Médulas?

Para llegar, hay que conducir hasta el pueblo de Las Médulas. Es necesario dejar el coche a la entrada del pueblo, pues hay carteles que indican que está prohibido aparcar en todo el núcleo urbano, salvo si eres residente.

Una vez aparcados, comienza la caminata, y la hay para todos los gustos: existe el recorrido corto, de tan solo 3km de longitud, pero como hay numerosos senderos por todas partes, podéis hacer rutas de hasta 20km. Para informaros de todo, podéis ir a la oficina de información turística, que se encuentra al final del pueblo, justo antes de entrar a los senderos del parque. Al principio del pueblo hay un aula arqueológica, que es donde mucha gente para a preguntar, pero la otra está mucho menos saturada.

Donde hay que subir sí o sí es al Mirador de Orellán, al que se llega por el sendero corto de 3km, pero hay que desviarse y caminar otros 900m muy muy inclinados. Si por algún motivo no podéis, existe la posibilidad de llegar en coche (en la oficina de turismo os explican cómo), pero el paseo, aunque costoso, entre una infinidad de castaños, merece la pena, y las vistas panorámicas son la foto por excelencia de Las Médulas (la foto de arriba es desde allí).

IMG_1349 2

Junto al mirador se pueden visitar las Galerías de Orellán, y ver cómo eran éstas por dentro. Se trata de un recorrido guiado que cuesta unos 4€.

Nosotros hemos optado por hacer la vuelta corta más el mirador, en total unos 6km, perfectos para una visita de paso en un día de viaje, como era nuestro caso. Y nos han encantado. Un sitio muy especial, que personalmente me ha recordado a Meteora en Grecia (nada que ver en cuanto a materiales, pero me inspiraba el mismo ambiente «mágico»).

IMG_1350 2