7 de septiembre: Stavanger

(Ver también Lo que necesitas saber si vas a hacer un Crucero por los Fiordos Noruegos)

Ha llegado nuestro último día en Noruega, ya que mañana no saldremos del barco en todo el día porque estaremos rumbo a Rostock (Alemania) donde atracaremos el sábado por la mañana.

El barco atracó a las 8 de la mañana, y nosotros estábamos preparados para salir a esa hora porque la excursión de hoy era larga: la subida al famoso púlpito (Preikestolen). Para llegar al inicio del sendero hay que, por supuesto, salir de la ciudad, conducir hasta un ferry que lleva a Tou, y después otra vez en coche o autobús hasta el parking de Preikestolen.

Nosotros, para quitarnos de líos y no perder tiempo, teníamos contratado el viaje con Shore2Shore otra vez, y a pesar de que mucha gente que ha leído mi anterior entrada sobre nuestra mala experiencia con ellos en Geiranger, esta vez volvió a haber problemas. Si bien los problemas no nos afectaron a nosotros, quiero contarlo porque para algunos puede ser de utilidad: Había un matrimonio con un bebé de unos 6 meses. Estaban preparados para subir con el niño a la espalda. Subieron al bus en Stavanger y ya llegando a Preikestolen les dijo la guía que con un bebé no era recomendable subir. Más allá de no ser recomendable, lo que sucedió al final fue que la compañía Shore2Shore no les dejó subir, ya que NO se podía subir con bebés (yo durante el camino vi a uno). Desconozco los detalles de la conversación que mantuvieron pero sé que el matrimonio reservó y pagó la excursión por internet con antelación, y en ella aparecía claramente «2 adultos y 1 BEBÉ», por no hablar de que, si realmente no les iban a dejar subir, se lo podrían haber dicho en la ciudad en lugar de hacerles ir hasta Preikestolen para luego tenerles 4 horas en el parking esperando a que el resto de gente subiese y bajase…

Y dicho esto, os cuento cómo fue la excursión: el trayecto en sí no es un sendero llano y no es fácil, pero teniendo en cuenta esto, no consideró que sea un recorrido difícil. La mayoría de él está formado por rocas que hacen las veces de escalones, y hay varios tramos bastante empinados. La distancia hasta la cima es de 4km y lo que no me gustó nada fue la aglomeración de personas, pero está claro que viniendo con un crucero de 2500 personas no puedo esperar otra cosa. Lo que si aconsejo es que si viajáis por vuestra cuenta, intentéis enteraros de cuándo hay cruceros en Stavanger y evitar a toda costa esos días. La verdad es que la subida, como en su mayor parte el camino es estrecho, parecía la cola del supermercado. Cientos de personas que le quitaban encanto al asunto, pero que al llegar arriba y ver lo espectacular que era el paisaje, mereció totalmente la pena. Si no podéis enteraros de cuándo hay cruceros (imagino que no será fácil), intentad subir temprano, antes de las 10 de la mañana, ya que nosotros atracamos a las 8 y hasta las 10:30 no empezamos a subir. Por otro lado, si decidís subir más tarde, sobre la 1 o las 2, encontraréis a todo el mundo bajando y será imposible caminar fluidamente.



En cuanto al tiempo que se tarda en subir, nosotros tardamos 1h10 caminando rápido en la medida de lo posible y adelantando gente siempre que el camino nos lo permitía.


Las vistas arriba son sencillamente impresionantes, y el púlpito es asombroso. Hoy el día estaba nublado y las nubes quedaron debajo de nosotros, dando un toque genial al paisaje.

La bajada fue lentísima, tardamos media hora más que en subir, porque ya no teníamos prisa en llegar de los primeros para hacer la foto con poca gente, y porque con la gente que subía no podíamos sortear a casi nadie.

Ya de vuelta en Stavanger, como nos sobraba tiempo antes de que el barco zarpase, estuvimos paseando por las calles del centro de la ciudad. No fuimos a ningún lugar en concreto, ya que todo eran calles de adoquines y casas de madera pintadas de colores típicas de la zona.

6 de septiembre: Haugesund

(Ver también Lo que necesitas saber si vas a hacer un Crucero por los Fiordos Noruegos)

Y llegamos a otra ciudad de Noruega, nuestra penúltima parada antes de volver a España.

Teníamos 6 horas aquí, y dado que en la ciudad no hay mucho que ver, contratamos una excursión en autobús (con la empresa española Fiordos Noruega – muy recomendable) que nos llevó a Langfoss, una de las cascadas más altas del país con más de 600m de altura, y una de las más bonitas del mundo según la CNN. Y la verdad es que sí que es bastante impresionante.


El único inconveniente es que está a 1h30 de Haugesund, y junto a la cascada no hay nada más que ver salvo montañas y el fiordo, por lo que el viaje duró mucho más que lo que estuvimos en tierra.

Para completar la excursión, nos llevaron a ver el Ayuntamiento, donde pudimos entrar a ver la sala de juntas, y después visitamos un obelisco construido en 1872 que conmemora la unificación de Noruega 1000 años antes (en el año 933) gracias a Harald Haarfacre, quien fuera rey de una de las regiones de Noruega, pero quería serlo de toda Noruega y por ello luchó para unificarla.

Cada uno de las columnas de abajo (son 27) representa las regiones que fueron unificadas en un único país

Esta excursión es ofrecida por bastantes compañías, pero nosotros no hicimos la que sería la completa por falta de tiempo del barco en el puerto. Por lo visto se hace una parada en una granja de un particular desde donde se puede ver la cascada de lejos y el paisaje es bastante impresionante, y además te dan de comer. Pero no os puedo dar más detalles de esto porque no tuve el placer de hacerlo.

Si vais por vuestra cuenta, sin un bus que os diga cuánto tiempo tenéis en la cascada, podéis hacer una ruta de senderismo que sale justo al lado y que tiene unos 3km de recorrido por los alrededores de la misma, y por lo que vimos en el mapa, parece que llegas a una parte en la que se puede disfrutar de la cascada desde arriba. Creo que también merece la pena, ya que el trayecto desde Haugesund es demasiado largo para sólo estar viendo únicamente la cascada.

5 de septiembre: Flåm

(Ver también Lo que necesitas saber si vas a hacer un Crucero por los Fiordos Noruegos)

Esta vez teníamos desde las 9 hasta las 7 para visitar Flåm. Es un pueblo muy pequeño, pero es el fiordo más estrecho de Noruega, de ahí su encanto.

Por la mañana cogimos un bus hasta Gudvangen, donde realmente no había nada, pero servía para coger un barco de vuelta que navegaba por todo el fiordo hasta Flåm, pudiendo así ver las altas paredes desde el agua. Llovía bastante pero como el barco tenía cristaleras muy grandes pudimos disfrutar bien del paisaje. La duración del viaje en autobús fue sólo de 20 minutos, mientras que en el barco estuvimos casi 1h30.

Esta excursión combinada de bus-barco se compra tal cual en las ventanillas del puerto de Flåm, pero sí es totalmente recomendable comprar los tickets por internet, y más si estáis viajando en crucero y vais a hacer esta excursión junto con otros cuantos cientos de personas. De esta manera os ahorrareis las horribles colas que se forman en las ventanillas y además os asegurareis de que tenéis plaza a la hora que queréis. Además es conveniente hacerlo con bastante antelación porque los cruceros reservan casi la totalidad de los horarios para así venderlo desde el barco (y comprárselo a ellos supone pagar más de la mitad de lo que cuesta realmente).

Nosotros tuvimos la suerte de tener hueco en esta excursión en el bus que salía dos horas después de que atracase el crucero, pero los tickets del barco normal estaban agotados, así que tuvimos que comprar los del barco premium, que era bastante más caro, aunque de mucha más calidad, sobre todo porque el interior estaba completamente rodeado de grandes ventanales, cosa que se agradeció ya que estuvo lloviendo todo el trayecto.


Por la tarde cogimos un tren hasta la estación de Myrdal (866 metros sobre el nivel del mar, y el recorrido parte desde el mar) que va por un recorrido rodeado de cascadas en las montañas. Para bajar de vuelta a Flåm, alquilamos unas bicis (nos costaron un ojo de la cara, pero como todo en este país) e hicimos un recorrido de 20km por un camino al principio empinadísimo hacia abajo y con curvas muy cerradas, y después menos pronunciado pero más o menos recto donde pudimos darle bien a los pedales. El único inconveniente es que estuvo lloviendo toooodo el día y llegamos al barco después de la ruta calados y llenos de barro hasta las orejas. Pero nos mereció la pena.

El tren no es un tren estándar, sino que conserva su estilo antiguo, y como el trayecto es bastante largo, por megafonía van explicando un montón de cosas interesantes sobre su trayecto y sobre el paisaje.

A la hora de elegir asiento, lo ideal sería sentarse más o menos por los vagones 5-7, que son los que están justo en frente de la cascada en el momento de la parada del tren en este alto. Como en el tren viajan muchas personas, así os aseguraréis bajar los primeros y poder hacer una foto sin gente, aunque sólo tendréis unos pocos segundos!


Ese camino de curvas tan cerradas y empinadas era el comienzo de nuestra ruta en bici

Y después de un día movidito de excursiones en bus, barco, tren y bici, con lluvia y frío incluidos… llegó la hora de descansar!

4 de septiembre: Ålesund

(Ver también Lo que necesitas saber si vas a hacer un Crucero por los Fiordos Noruegos)

El crucero llegó a la ciudad de Ålesund (la más grande de la región en la que se encuentra) a las 8 de la mañana, y estaría allí hasta las 5 de la tarde.

Mucha gente dedica este día a hacer una excursión en autobús hasta la carretera de los trolls, pero la realidad es que está bastante alejada de la ciudad y no deja tiempo para pasear por sus calles, así que decidimos quedarnos en Ålesund y ver la ciudad entera. En el año 1904 hubo un incendio en una fábrica que se extendió a gran parte de la ciudad y más de 10.000 personas perdieron sus hogares. La reconstrucción de la ciudad se hizo siguiendo el estilo del Art Nouveau, por eso tiene un encanto especial. Apenas quedan casas de estilo vikingo, como lo habían sido hasta entonces.


Hicimos una ruta por la ciudad, visitando varios de sus edificios más significativos (muchos de ellos están protegidos), subimos al mirador de las 418 escaleras, en El Monte Aksla, y tomamos una cerveza noruega al sol que tanto nos está sorprendiendo estos días.

La calle más céntrica, y donde hay muchos edificios dignos de ver (varios de ellos protegidos) es Kongens Gate. En ella se encuentra, por ejemplo, la casa más estrecha de la ciudad y una de las pocas colinas que quedan en ella, ya que casi toda fue allanada después del incendio.

En El Monte Aksla hay varios bunkers, pues esta fue una zona estratégica durante la II Guerra Mundial

Lamentablemente teníamos que volver al barco muy pronto para poner rumbo a Flåm, el siguiente destino. Aprovechamos la tarde para entrenar un poco en el gimnasio y por la noche, siguiendo con el postureo de los cruceros, nos toco vestirnos de gala para la cena del capitán.

3 de septiembre: Geiranger – Hellesylt

(Ver también Lo que necesitas saber si vas a hacer un Crucero por los Fiordos Noruegos)

Durante la mañana continuamos navegando hacia Geiranger, donde atracamos a las 14:30 y comenzamos la excursión por tierra. Se trataba de una ruta en autobús desde Geiranger hasta Hellesylt haciendo paradas en distintos puntos del camino, que podríamos decir más destacables, porque aquí mires donde mires ves una foto de postal.

La empresa con la que contratamos la excursión se llama Shore2Shore (es una compañía española), y la verdad que nos defraudó bastante porque, ya de entrada, retrasó casi una hora la salida del bus, mientras nos tenían esperando de pie en medio de un parking sin ni siquiera darnos una explicación. A parte de esto, en el parking de donde salían todos sus buses había un caos tremendo de personas que no sabían dónde tenían que ir, nadie explicaba nada, en los buses sobraban sitios y en otros faltaban (cuando se supone que cada persona tenía en su reserva el número de autobús que le correspondía)… Un desastre todo vamos.

La ruta en bus fue preciosa. Paramos en varios sitios, todos increíbles excepto el último pueblo en el que pasamos, Stryn, donde estuvimos 1h20, más que en ningún otro lugar, y no tenía nada de especial: un pueblo comercial donde, al ser domingo, todas las tiendas estaban cerradas. Pero por el resto de paradas, ninguna queja. Os dejo fotos de cada una de ellas, porque una imagen vale más que mil palabras:

Mirador de Geiranger: en este pueblo viven tan solo unas 180 personas, y sobreviven en su mayorías gracias al turismo. Hace tiempo era un pueblo aislado con único acceso por mar, pero debido al creciente interés turístico, se construyó una carretera que atravesaba las montañas y lo comunicaba con el resto del país vía terrestre.

Dalsnibba: Es el mirador más alto de las montañas de esta región. Hay una carretera privada que sube hasta él, permitiendo así que lleguen los autobuses. Tanto esta carretera como la de Geiranger están cerradas en invierno, así que sólo pueden usarse unos pocos meses al año debido a la gran cantidad de nieve. Cada año en Geiranger se celebra una media maratón, y el recorrido es desde el puerto hasta este mirador, que está a nada menos que 1500m de altura!

El crucero atracó en Hellesylt para recoger a los que habíamos hecho la excursión, y de nuevo a bordo hasta mañana por la mañana.

Un alto en el camino para ver la puesta de sol en Hornindal

Cuevas del Águila (Ramacastañas, Ávila)

En Ramacastañas, cerca de Arenas De San Pedro y cerca de la frontera con la provincia de Toledo, se encuentran las cuevas del Águila, así llamadas porque se encuentran bajo lo que antes de descubrirlas se llamaba el Cerro del Águila.

Fueron descubiertas por unos pastores en diciembre de 1962, y ya en julio de 1963 se abrieron al público. Realmente es una única pero amplia cueva que contiene formaciones calizas de millones de años de antigüedad. A pesar de lo pequeña que es, es muy impresionante pues está llena de todas estas formaciones por todos lados.


La visita dura unos 40 minutos (depende de lo que te entretengas) y vas siempre acompañado de un guía al que puedes hacer preguntas, pero que no te hace una visita guiada salvo por un par de cosas que te cuenta en la entrada. La entrada cuesta 8€. Intenta enterarte de las horas a las que son los pases, ya que no se puede entrar sin guía y si llegas justo después de que hayan entrado, te tocará esperar un buen rato. Creo que los pases son cada hora a en punto.

La verdad es que me sorprendió que unas cuevas tan poco conocidas sean tan impresionantes, y sin duda merece la pena visitarlas.

Pueblo árabe de Sierra Cabrera (Turre, Almería)

Uno de mis lugares favoritos de Almería es este pueblo artificial construido en Sierra Cabrera, a unos 15 minutos de Turre.

Hace unos años un inglés compró un pedazo de montaña y construyó en ella unas cuantas casas de estilo árabe. Las puso en venta, así como varias parcelas para construir, con la condición de que el comprador construyese también al estilo árabe. A día de hoy, es un pequeño Marruecos en medio de la montaña, cuyas casas se camuflan con el marrón de la sierra. La mayoría de sus habitantes son ingleses y alemanes que viven aquí durante el invierno y que en verano vuelven a sus países, por lo que en esta época el pueblo se ve bastante vacío.


La visita ideal es subir antes de que se ponga el sol y ver el pueblo y después el atardecer desde las almenas.


Para rematar la visita, puedes cenar en el restaurante Riad Cabrera, cuya dueña y cocinera, Fátima, ha conseguido construir un oasis con plantas y fuentes en medio de tanta montaña desierta, y donde podrás disfrutar de una comida marroquí riquísima en un ambiente tranquilo.

Lo que necesitas saber si vas a viajar a Costa Rica

Ya pasada la resaca y el jet lag del viaje, os traigo un post con consejos y pistas muy útiles si vais a viajar a Costa Rica.

Aplicable al país en general:

  • La moneda local es el Colón. 1€ equivale a 680 Colones (aproximadamente, puede variar). En cualquier lugar aceptan también dólares, y de hecho los precios en cualquier lugar turístico están indicados en dólares. Pero siempre es mejor utilizar el Colón, al cambio sale más barato.
  • La seña de identidad costarricense, la expresión pura vida, no es exactamente un lema del país, sino que es una forma de saludar y de preguntar qué tal. Es parecido a un qué pasa! español.
  • El coste de la vida es más barato que en España, pero no mucho más. De hecho, es un país muy caro teniendo en cuenta el continente donde se encuentra.
  • Los mosquitos: da igual cuán eficaz sea el antimosquitos compres, te van a picar, y mucho. No hay ninguna vacuna obligatoria, pero recomiendan unas cuantas. Eso queda a tu elección, nosotros decidimos no vacunarnos.
  • Existen varias maneras de desplazarse por el país:
    • En coche – es la forma más cómoda y rápida pero, lógicamente, la más cara. En muchos blogs y foros recomiendan alquilar un todoterreno… Yo no os lo voy a recomendar, yo os digo que es totalmente necesario un todoterreno. Muchas carreteras están asfaltadas, pero muchas otras no lo están, son caminos de tierra o piedras y a menudo con baches importantes, por no hablar de las numerosas cuestas que hay por todo el país. Además, las entradas a muchos de los hoteles en los que estuvimos están bastante poco arregladas. Si eliges esta opción, ten en cuenta que no se puede sacar el coche del país, no existe la posibilidad ni pagando otro seguro. Si quieres pasar a Panamá o Nicaragua, debes dejar el coche en Costa Rica y alquilar uno en el otro país. Las empresas más recomendables para alquilar un coche son Adobe Car y Álamo.
    • En transporte público – es la manera más económica y fácil de desplazarse. Los precios son bastante bajos, llegando a hacer trayectos de 4 horas en autobús por sólo 7€. Como habréis leído, fue la elegida por nosotros, y nos resultó fácil (con alguna excepción) encontrar la manera de ir de un pueblo a otro. También es verdad que nos movimos por zonas bastante visitadas por los turistas, y por este motivo se encargan de que no haya ningún problema con el transporte. Casi siempre hay autóctonos en las estaciones de autobús y en los puertos que te indican cuál es el transporte que te lleva a tu destino (lo hacen para que les des propina, claro, pero puedes no dársela y no pasa nada. Nosotros no le dábamos nunca porque no nos dejaban ni la oportunidad de buscarlo por nuestra cuenta… estaban al acecho en la puerta de la estación, y eso nos molestaba bastante). El inconveniente de esta forma de viajar es que se tarda bastante más que en coche y muchas veces hay que coger más de un autobús o un autobús y un barco para ir al lugar de destino, pero es la manera de viajar de los ticos y de hecho en estos transportes, por lo general, no predominábamos los turistas. Es otra manera de integrarse en su cultura.
    • En shuttle turísticos – en algunos lugares hay gente que te viene ofreciendo sus furgonetas para llevarte al destino de manera más rápida y directa por algo más de dinero. Nosotros lo cogimos en un par de ocasiones (un autobús desde Sixaola hasta Bocas del Toro en Panamá y un bote desde Tortuguero hasta Moin) y siempre porque no encontrábamos otra forma de desplazarnos o bien la diferencia de precio no era excesiva. Es menos económico pero más rápido que el transporte público, siempre está bien tenerlo en cuenta por si en ese momento os viene bien, tienes prisa por llegar al siguiente destino o no es mucho más caro que el autobús público.
  • A la hora de planificar el viaje – podríamos decir que hay tres maneras de hacerlo: a través de una agencia desde España, organizándolo por tu cuenta desde España, o llegar allí «a la aventura» y visitar unos sitios u otros en función de lo que te vayan contando otros viajeros y los propios ticos (tico = costarricense). En nuestro caso, planificamos todo en Madrid: desde la ruta a seguir hasta la reserva de los hoteles. Y nos fue bastante bien, ya que la mayoría de los hoteles los había cogido con cancelación gratuita, y en un par de ocasiones modificamos las fechas de entrada y salida de alguno de ellos. Ya de vuelta, he de decir que no hay ningún problema en ir decidiendo el recorrido sobre la marcha, muchas de las personas que conocimos allí iban de esta manera y no tuvieron dificultades para desplazarse ni para encontrar hoteles baratos. Si lo hubiésemos sabido, lo habríamos hecho así. En cuanto a la forma de viaje organizado por agencia, es lo de siempre, más caro y menos libre, y encima siempre acompañado de muchas otras personas. Una forma que no me atrae nada. Este país se puede recorrer por libre si absolutamente ningún problema.
  • La duración ideal del viaje, desde mi experiencia, creo que es de 3 semanas. Nosotros estuvimos 19 días, sin contar la ida y la vuelta se quedó en 17 días, y hubo varias zonas «típicas» que nos quedamos sin ver (Corcovado, Volcán Poás, Cerro Chirripó, Volcán Arenal…), aunque también es verdad que 5 de esos días los pasamos en Panamá.
  • Si no viajáis en coche, es bastante menos incómodo utilizar como equipaje una mochila de montaña en vez de una maleta de ruedas. Debido al mal estado de los caminos de entrada a los hoteles, a que en los alrededores hay arena de playa y al mal estado de las calles en los pueblos, es bastante difícil transportar una maleta. Eso sí, al hacer una ruta por el país y cambiar cada dos por tres de hotel, no deshacíamos las maletas, y para organizarse y no tener todo hecho un caos, está claro que es mejor tener una maleta que una mochila. Tú decides. Nuestra experiencia fue con maletas de ruedas porque en principio tendríamos coche, y al no tenerlo, las maletas sufrieron algún golpe, rasguños y terminaron bastante manchadas.
  • La temperatura es cálida todo el año (unos 30º en verano y 24º en invierno) y siempre hay mucha humedad (más o menos 78% en el interior y 85% en zonas de costa). La época de lluvias va de junio a diciembre; todos los días la previsión es de tormenta, pero no hay que alarmarse: suele llover casi todos los días, pero sólo un rato y rara vez diluviaba. En definitiva, se puede vivir perfectamente con esta lluvia, simplemente lleva siempre un chubasquero o una capa en la mochila y todo arreglado. En cuanto a la ropa de abrigo, por lo menos en verano, siempre andamos en pantalón y camiseta cortos, y no hace falta más que un par de pantalones largos y un par de sudaderas por si acaso. Únicamente hace fresco por las noches en las zonas de montaña (Monteverde, Arenal…).
  • Dónde comer – lo más recomendable es salirse de lo turístico y buscar los restaurantes realmente ticos. Es donde sirven la mejor y más típica comida, y donde los precios son más económicos. Hay unos restaurantes pequeños que allí llaman sodas, que es donde suelen ir los lugareños y son basntante más baratos.
  • Dónde dormir – como en cualquier lugar, hay hoteles de lujo del mismo estilo que en Europa y con todas las comodidades del mundo. Pero hay muchísimos hoteles de nivel medio muy económicos y preciosos, cosa que no es difícil teniendo en cuenta que todo el país es pura selva. La mayoría no dan comidas, pero sí desayunos. Aún así, en todas partes hay restaurantes que sirven desayunos muy completos. También hay hostels, un tipo de alojamiento que se basa en habitaciones compartidas (la mayoría también tienen algunas habitaciones privadas aunque baño compartido), grandes salones y cocina grande para que quien quiera pueda hacerse el desayuno, comida y cena allí. Nosotros estuvimos en dos así (en habitación privada) y nos encantó porque conocimos mucha gente, compartimos impresiones y además ahorramos bastante dinero cocinando nuestra propia comida. En los posts del viaje tenéis la impresión de cada uno de los hoteles en los que estuvimos.
  • Qué ruta seguir – nosotros hicimos una ruta circular: de norte a sur por el Caribe, cruzamos el país de este a oeste en el sur, y de sur a norte por el Pacífico. Hay que tener en cuenta que solo hay una forma de cruzar de una costa a otra por Costa Rica, y es pasando por San José. La otra forma es cruzando a Panamá y haciendo la ruta por el norte de este país. Por este motivo, una buena idea es visitar Bocas del Toro (un archipiélago de islas caribeñas precioso muy cerca de la costa panameña) y después cruzar al Pacífico utilizando la ruta Bocas del Toro – Almirante – David – Paso Canoas (la frontera).
  • Las fronteras con Panamá son un poco caóticas. Solo hay dos pasos: Sixaola en el Caribe y Paso Canoas en el Pacífico. Se trata de pueblos como otros cualquiera, con la diferencia de que uno de sus edificios son las taquillas de control de pasaporte. Debes estar atento porque nadie te impide pasar la frontera caminando sin más: si te descuidas, pasas «de ilegal». Lo que también es curioso es que en el paso del Caribe nos hicieron pagar tasas de $8 a cada lado, y por el contrario, en el paso del Pacífico no nos hicieron pagar nada pero nos abrieron las maletas en los dos lados… También se habla de que para que te dejen pasar a Panamá debes mostrar solvencia económica, y eso se hace mostrando $500 en efectivo, pero no es real, en ningún momento nos pidieron tal cosa. Lo que si es 100% necesario es poder demostrar que vas a volver a salir del país, pero es tan sencillo como mostrar el billete de avión de vuelta a España.
  • La seguridad – Costa Rica es un país bastante seguro, más que sus países vecinos. Lógicamente no es Europa y hay que tomar ciertas precauciones básicas, pero no tiene por qué pasar nada. Simplemente evitar salir por la noche por zonas solitarias, no dejar nada dentro del coche cuando lo aparques, no aparcarlo en lugares solitarios e incluso en ciertas zonas no perderlo de vista. Nosotros, que viajábamos solos, no tuvimos ningún tipo de problema de este tipo con nada ni nadie. Simplemente no salimos del hotel por las noches por simple precaución.
  • El horario de vida allí es diferente, durante todo el año anochece bastante pronto, sobre las 6 de la tarde, por lo que se cena mucho antes que en España y en consecuencia el sueño llega antes. Los días que estuvimos allí, nos acostábamos siempre antes de las 10 y nos despertábamos entre las 6 y las 8 sin problema (amanece sobre las 5:30). La verdad es que el día daba bastante de sí y nos permitía hacer un montón de cosas.

Y ahora, vamos por zonas:

  • Tortuguero – la época del desove de las tortugas es julio y agosto, y el nacimiento nos dijeron que en septiembre y octubre, por lo que si viajas fuera de estos meses, puedes no visitar este pueblo. Sí es cierto que la zona es preciosa, pero igual que muchos otros lugares en Costa Rica, por lo que puedes prescindir de visitarlo. Si vas en coche, ten en cuenta que debes dejarlo en La Pavona, pues a partir de este punto no se puede avanzar sobre ruedas, hay que coger un bote.
  • Puerto Viejo – aunque hay un pueblo que se llama así, la zona de Puerto Viejo comprende varios kilómetros de costa. La mejor manera de recorrerlo, si no tienes coche, es alquilando unas bicis.
  • Bocas del Toro (Panamá) – me permito comentar esto aquí porque fue parte de nuestro viaje. Como he dicho antes, es una buena manera de pasar los días previos a cruzar al Pacífico: pasar a Panamá solo para cruzar de costa a costa no merece realmente la pena aunque estés en Puerto Viejo (sur de Costa Rica), ya que aunque ir hasta San José es un trayecto largo, sigue siendo más corto que el de Panamá. Pero teniendo en cuenta que Bocas del Toro es un lugar espectacular y muy cercano a Costa Rica, merece totalmente la pena parar aquí unos cuantos días. Si vas en coche, un buen lugar para hacer una parada es Boquete (Panamá) cerca de un volcán y más o menos a medio camino de la frontera con Costa Rica (el viaje es bastante largo – unas 7 horas de Bocas a Uvita).
  • Uvita – en este lugar sucede algo similar a Tortuguero. Hay un Parque Nacional dedicado a las ballenas, y la época de avistamientos es entre julio y septiembre. El lugar es precioso, igual que muchos otros lugares del Pacífico, por lo que si vas en otra época, puedes prescindir de este lugar.
  • Manuel Antonio – por decirlo de alguna manera, es la zona que más nos decepcionó. Sigue siendo precioso, como el resto del país, pero es excesivamente turístico. Si vas con los días contados, puedes saltarte este destino.
  • Monteverde – una zona montañosa a 1300m sobre el nivel del mar digna de visitar. Si vas en coche, ten en cuenta que la carretera está en un estado lamentable, sobre todo cuando a partir de la mitad desaparece el asfalto y se vuelve un camino pedregoso y empinadísimo. Si llevas ropa de abrigo, es aquí donde puede que la necesites. Otro tip muy importante es que, aunque en el mapa está cerca del Volcán Arenal, no es posible estar alojado en Monteverde e ir a visitar el volcán en un día, ya que se tardan 3 horas en ir y hay que coger también una lancha. Nosotros no teníamos conocimiento de esto y nos quedamos sin visitar el volcán, una de las mejores zonas del país según nos contaron. De todas formas, hay transportes que te llevan desde Monteverde hasta La Fortuna (donde está el volcán), con lo que sería una buena ruta a seguir.
  • San José – como bien nos informaron muchas personas allí, no merece la pena. No sólo porque después de ver la increíble belleza del país una ciudad de cemento se queda corta, sino porque además, es una ciudad fea. Mi consejo personal es que no pases allí más tiempo del necesario. En nuestro caso, dormimos allí el día que llegamos (ya que el vuelo llegó a las 8 de la tarde) y la noche antes de coger el avión de vuelta (pasamos allí unas cuantas horas del día previo a la vuelta conociendo la ciudad para comprobar que realmente no tiene mucho que ver).

Espero que os haya sido de ayuda, espero que no se me haya olvidado nada y espero que Costa Rica os enamore tanto como lo hizo conmigo. Realmente un viaje que merece la pena.