Valencia: Alto de las Barracas (1838m) – Reto CIMASxPROVINCIAS 14/50 ☑️

4 meses desde la última cima, así que ¡ya era hora! Aprovechando que este finde tenía una competición de pista en Gandía, y hoy domingo tenía libre, he hecho la vuelta a Madrid por el «camino largo» y me he ido hasta el Rincón de Ademuz, una comarca que pertenece a la provincia de Valencia pero la cual se trata de un exclave, es decir, un territorio que pertenece a Valencia pero que está fuera de sus límites. El Rincón de Ademuz está rodeado por Teruel, en la zona noreste, y por Cuenca, en la zona suroeste.

Y es aquí, más concretamente en el Parque Natural de la Puebla de San Miguel, donde se encuentra nuestro pico protagonista de hoy: el Alto de las Barracas, que con sus 1838m de altitud tiene el honor de ser el punto más alto de la provincia de Valencia.

La ruta comienza precisamente en la pequeñísima localidad de Puebla de San Miguel, un lugar muy aislado y al que solo se puede llegar por una estrecha, larga sinuosa y carretera. Dejando a parte alguna pequeña aldea, el pueblo más cercano a Puebla de San Miguel es Ademuz, a 19km de distancia (que por esa carretera se traduce en unos 20-30 minutos).

No os preocupéis si tenéis que hacer alguna compra de comida o bebida de última hora, pues como todo buen pueblo español, la Puebla tiene por supuesto su bar, junto a la correspondiente iglesia de pueblo.

Ahí mismo podéis dejar el coche y comenzar la ruta, o bien podéis acercarlo un poco más para ahorraros unos 600m (más 600 de vuelta) por la carretera asfaltada, y dejarlo en la Ermita de San Roque, a las afueras del pueblo. La ruta empieza en el camino que sale desde allí. Yo he dejado el coche un poco más adelante, ya que es un camino sin asfaltar, pero transitable por prácticamente cualquier vehículo. De hecho, dicho camino (aunque luego se estropea un poco y ya sólo podría ser transitado por coches más preparados) ¡llega hasta 1km antes de la cima! Con esto os podéis imaginar lo sencillo que ha sido el camino, y es que la mayoría de él lo he realizado por una pista de tierra (y cemento, en algunos tramos) ancha y cómoda. Es decir, una ruta extremadamente sencilla de seguir, y que cualquier persona con un mínimo de forma física puede realizar.

Aquí os dejo mi track de Wikiloc. Yo he ido y vuelto por el mismo sitio, pero hay otra opción que es hacer una ruta circular, así que también os la dejo por aquí para que decidáis.

Yo he subido en verano, por lo que el principal enemigo ha sido el sol. Si hacéis como yo, madrugad y no olvidéis la crema, gafas de sol y gorra, pues no hay demasiada sombra a lo largo del trayecto.

Como os decía, la ruta es muy sencilla de seguir, está señalizada perfectamente y solo se sale del sendero grande en dos ocasiones, y en una de ellas está también muy bien señalizado con la pintura blanca y amarilla en las piedras. Entorno al km 5 la ruta que yo seguía ha tomado un supuesto «atajo» y he caminado «bosque a través» durante 600m. Para bajar he decidido seguir el camino y el resultado ha sido que ese camino alternativo sólo ahorraba 300m, así que mi recomendación es que sigáis las indicaciones oficiales en todo momento (es decir, hacer lo que he hecho yo a la vuelta, pero también para ir).

Con esto, la ruta ronda los 14km totales, y el desnivel es de 690m. Me ha gustado mucho, no quería romperme la cabeza demasiado, sino más bien dar un «paseo» por el monte, así que ha cumplido mis expectativas.

Una más, ¡y van 14! Aquí puedes ver cómo llevo mi reto CIMASxPROVINCIAS.

¿Necesitas alquilar un coche? Busca la mejor opción aquí 👈

¿Necesitas un seguro médico de viaje? Contrátalo con descuento en IATI aquí 👈

Cabo de Gata: sus mejores playas, pueblos y excursiones

Hoy vamos a hablar de uno de los destinos más fascinantes de España, del que posiblemente hayas oído hablar: el Parque Natural de Cabo de Gata. Si buscas playas vírgenes (que no vacías🥲), paisajes deslumbrantes y una escapada diferente, este lugar es para ti.

Ubicado en la zona central de la costa de Almería, este parque natural no abarca únicamente playas y calas, sino también áreas montañosas y zonas más áridas. No muy lejos de él, de hecho, se encuentra el único desierto de Europa, el Desierto de Tabernas. Otra cosa no, pero la provincia de Almería es todo diversidad, contando incluso con zonas de alta montaña que superan los 2500m de altitud.

Volviendo a Cabo de Gata…

Las mejores playas de Cabo de Gata

  • Playa de los Genoveses: Considerada una de las playas más emblemáticas de la zona, la Playa de los Genoveses te sorprenderá con su arena dorada y sus aguas turquesas. Es perfecta para relajarse, nadar y practicar deportes acuáticos. Por cierto, debe su nombre a la leyenda de que los genoveses desembarcaron aquí en el siglo XV.
  • Playa de Mónsul: Esta impresionante playa cuenta con un entorno natural de película. Sus aguas cristalinas y sus famosos roques volcánicos la convierten en un lugar único. Es ideal para el buceo y el snorkel. Como curiosidad, aquí se grabaron algunas escenas de la película «Indiana Jones y la última cruzada».
  • Playa de los Muertos: Si buscas una playa más salvaje y aislada, la Playa de los Muertos es tu elección. Sus aguas transparentes y su entorno montañoso te dejarán sin aliento. Los 20-25′ de caminata que hay que hacer desde el aparcamiento hasta ella merecen la pena, sin duda, pero por este mismo motivo, no olvides llevar unas zapatillas cerradas, ya que caminar con chanclas por el sendero no es lo más recomendable. Y ¿sabes por qué se llama así? Según la leyenda, los cuerpos de piratas y náufragos era arrastrados hasta aquí por las corrientes. Por cierto: si vienes en agosto, deberás madrugar, ya que el parking se suele llenar y no te quedará más remedio que volver a Carboneras, el pueblo más cercano a la playa, para coger un autobús que te traerá hasta el inicio del sendero. Puedes optar directamente por esta opción, de hecho.
  • Playa de San José: Situada cerca del encantador pueblo con el mismo nombre, esta playa, más accesible y urbana es perfecta para disfrutar de aguas tranquilas, y cuenta con un paseo marítimo junto a ella. E de hecho, muy conocida por sus impresionantes puestas de sol sobre el mar, algo que no abunda en esta zona, pues por la localización de las playas de Almería, el sol suele ponerse por el lado contrario.
  • Cala de San Pedro: Aunque técnicamente no es una playa, esta cala es un lugar paradisíaco que no puedes dejar de visitar. Solo se puede acceder a pie o en barco, lo que la convierte en un destino exclusivo y tranquilo. Tiene un aura especial, y es que la Cala de San Pedro fue utilizada como refugio por hippies en los años 60 y 70.

Los mejores pueblos de Cabo de Gata

  • San José: Considerado el pueblo principal de la zona, San José es encantador y pintoresco. Rodeado de bonitas playas y acantilados, cuenta con una amplia variedad de restaurantes, tiendas y actividades para los visitantes. Alberga además el Centro de Interpretación de la Naturaleza, donde puedes aprender más sobre la fauna y flora de la región.
  • Las Negras: se trata de un pueblo muy bohemio ubicado junto al mar. Sus calles estrechas y sus casas blancas te harán sentir como si estuvieras en un pueblo de pescadores tradicional. Es, de hecho, un lugar bastante popular para artistas locales y extranjeros.
  • Rodalquilar: Este antiguo pueblo minero se ha transformado en un destino turístico tranquilo y pintoresco. Rodeado de colinas y montañas, es ideal para los amantes de la naturaleza y el senderismo. Desde aquí puedes visitar el Parque de los Molinos de Rodalquilar, donde se encuentran antiguos molinos de extracción de oro.

Las mejores excursiones en Cabo de Gata

  • Excursión a la Isleta del Moro: La Isleta del Moro es un encantador pueblo pesquero con un ambiente auténtico. Puedes realizar una excursión para explorar este pintoresco lugar, caminar por sus calles estrechas y disfrutar de vistas impresionantes al mar. La Isleta del Moro fue un refugio de piratas en el pasado, y se dice que el nombre del pueblo se debe a un árabe que vivió en ella.
  • Faro de Mesa Roldán: Cabo de Gata ofrece una variedad de rutas de senderismo que te permitirán explorar su impresionante paisaje natural. Puedes optar por la ruta que te lleva hasta el Faro de Mesa Roldán, un faro construido en el siglo XIX y que aún funciona, y desde donde disfrutarás de unas vistas panorámicas espectaculares.
  • Excursión en kayak por las cuevas marinas: Una de las mejores formas de descubrir la costa de Cabo de Gata es en kayak. Puedes realizar una excursión en kayak para explorar las impresionantes cuevas marinas, como la Cueva de las Sirenas o la Cueva del Coral. La Cueva de las Sirenas debe su nombre a la forma de las rocas en su interior, que recuerdan a las colas de las sirenas. Aquí te dejo una opción que sale desde Las Negras.

¿Necesitas alquilar un coche? Busca la mejor opción aquí 👈

¿Necesitas un seguro médico de viaje? Contrátalo con descuento en IATI aquí 👈

Mojácar: el pueblo con más encanto de Almería

Mojácarar es conocida ya desde hace ya muchísimos años a lo largo y ancho de la península, siendo probablemente la localidad más popular de Almería, en parte gracias a su característico núcleo urbano de casitas blancas en lo alto de la montaña. ¿Pero de dónde viene esta arquitectura?

La disposición de las casas encaladas en lo alto de la montaña se remonta a la influencia árabe en la región. Durante el periodo de dominación musulmana, la ubicación estratégica de Mojácar en la cima de la colina ofrecía ventajas defensivas. Además, la tradición de pintar las casas de blanco es una práctica común en los pueblos andaluces, que tiene sus raíces en la cultura árabe y se creía que alejaba el calor. Y a día de hoy, el mantenimiento y la preservación de la arquitectura tradicional es una parte importante de la identidad de Mojácar. Las casas encaladas en lo alto de la montaña representan la historia y la cultura del lugar, y su conservación es una manera de honrar y proteger el patrimonio de la ciudad.

El casco antiguo de Mojácar, lo que antaño era el 100% del pueblo, se ha ido vaciando progresivamente, y ahora el turismo se concentra en la zona de la playa de Mojácar, a pocos kilómetros de este núcleo y unos cuantos metros de desnivel más abajo. Hoy en día, incluso en verano es posible gozar de cierta tranquilidad en el pueblo, pues no son tantos los que suben a visitar sus estrechas callejuelas.

Mojácar Pueblo es un laberinto de calles estrechas y empinadas que nos transporta a la época medieval. Perderse por sus encantadoras callejuelas es una experiencia única, donde descubrirás casas señoriales, plazas encantadoras y un sinfín de rincones con encanto. No olvides visitar la Iglesia de Santa María, un imponente edificio religioso que ofrece impresionantes vistas panorámicas de los alrededores.

Además, Mojácar cuenta con una animada escena artística. Numerosos artistas y artesanos han encontrado inspiración en este rincón mágico, y se pueden visitar galerías de arte y talleres donde se exhiben y venden obras únicas. Hay eventos culturales que se celebran varias veces al año, como el Festival de Jazz de Mojácar o la Semana Santa, donde la tradición se mezcla con el fervor religioso.

¿Necesitas alquilar un coche? Busca la mejor opción aquí 👈

¿Necesitas un seguro médico de viaje? Contrátalo con descuento en IATI aquí 👈

Turismo por Extremadura: Villafranca de los Barros

Tradicionalmente próspera por su localización en un cruce de muchos caminos entre el sur y el norte de la Península, así como entre España y Portugal, la localidad extremeña de Villafranca de los Barros conserva aún hoy ese toque de cultura tradicional y encanto rural.

Fue en la Edad Media cuando Villafranca comenzó a tomar forma como una villa fortificada, gracias a las órdenes del rey Alfonso IX de León, y a lo largo de los años pasó por diversas manos, desde los templarios hasta la Casa de Alba. Su historia estuvo marcada por una serie de acontecimientos que dejaron huella en su patrimonio arquitectónico. Uno de los momentos más destacados ocurrió en el siglo XV, cuando el rey Juan II de Castilla otorgó a Villafranca el título de «Villa Real», convirtiéndose en una localidad de gran importancia política y económica.

Durante el Renacimiento, Villafranca experimentó un florecimiento cultural notable. Muchos palacios, iglesias y conventos se erigieron en esta época, dejando un legado arquitectónico impresionante. Uno de los edificios más emblemáticos es la iglesia de Santa María del Valle, de estilo gótico-renacentista, que alberga una valiosa colección de arte sacro en su interior.

En el siglo XIX, la llegada del ferrocarril impulsó el crecimiento económico de Villafranca. La agricultura, especialmente la producción de vino y aceite de oliva, se convirtió en el pilar de la economía local. Incluso en la actualidad, la viticultura sigue siendo una actividad importante en la región, y los visitantes tienen la oportunidad de probar algunos de los mejores vinos de Extremadura. Te dejo aquí una idea de plan: una visita guiada a las bodegas Las Encomiendas de Villafranca de los Barros.

Iglesia de Santa María del Valle

Esta impresionante iglesia gótico-renacentista es uno de los principales atractivos de Villafranca. Su fachada ornamentada y su interior ricamente decorado con retablos y pinturas lo convierten en un lugar de gran belleza. En su interior se encuentra la imagen de la Virgen de los Remedios, patrona de Villafranca de los Barros.

Palacio de Monsalud

Este majestuoso palacio renacentista es una joya arquitectónica. Destaca por sus elegantes galerías y su patio central, donde se realizan eventos culturales y exposiciones. Se dice que el palacio está encantado por el fantasma de una dama vestida de blanco, que deambula por sus pasillos en las noches de luna llena.

Plaza de España

Ubicada en el corazón del pueblo, la Plaza de España es el lugar de encuentro de los habitantes de Villafranca. Rodeada de edificios históricos, es el escenario perfecto para disfrutar de la atmósfera local. En el centro de la plaza se encuentra una fuente con una escultura que representa a Don Quijote y Sancho Panza, en honor a la obra de Cervantes.

Museo de la Ciudad

Situado en un antiguo convento, el Museo de la Ciudad alberga una interesante colección de arte sacro, arqueología y objetos históricos relacionados con la historia de Villafranca. En el museo se encuentra una momia llamada «La Señora de Villafranca», que data del siglo XVII y ha sido objeto de numerosos estudios.

Ermita de San Isidro

Esta encantadora ermita es un lugar emblemático para los habitantes de Villafranca, especialmente durante la Romería de San Isidro. Se encuentra en un entorno rural, rodeada de campos y naturaleza. Curiosidad: Cada 15 de mayo, se celebra una romería multitudinaria en honor a San Isidro, donde los vecinos llevan en procesión la imagen del santo hasta la ermita.

¿Necesitas alquilar un coche? Busca la mejor opción aquí 👈

¿Necesitas un seguro médico de viaje? Contrátalo con descuento en IATI aquí 👈

El pueblo de Vera (Almería)

La realidad es que Vera son dos mundos: Vera Pueblo y Vera Playa. Separados por 7km de campo (cada vez más lleno de urbanizaciones, también es verdad), en Vera Playa se ven pocos veratenses: en verano es un popular destino de sol y playa, muy especial gracias a su familiar zona nudista, y en invierno cada vez vive más gente aquí, pero son en su mayoría extranjeros o españoles de otras zonas de España.

Es Vera Pueblo, de quien venimos a hablar hoy, esa localidad no bañada por el mar, a diferencia de sus vecinas Villaricos o Garrucha, donde se encuentra la esencia y la tradición de esta localidad, y debemos remontarnos a la época romana para hallar el porqué de su nombre. En esta época era era conocida como «Baria» y se convirtió en un importante enclave comercial y agrícola. Los romanos aprovecharon las fértiles tierras de la zona para el cultivo de diversos productos, como olivos y vid, y establecieron una importante industria pesquera en la cercana desembocadura del río Almanzora.

View of an old town street in the picturesque town of Vera, on the Mediterranean coast of Spain.

Tras la caída del Imperio Romano, Vera fue ocupada por diferentes culturas, incluyendo visigodos y árabes. Durante la ocupación árabe, la localidad se llamaba «Bira» y se convirtió en un centro agrícola y comercial próspero.

En el siglo XIII, Vera fue conquistada por los Reyes Católicos y se integró en el Reino de Castilla. Durante este periodo, se construyeron fortificaciones y murallas para proteger la ciudad de los ataques piratas y moriscos.

En el siglo XIX, Vera sufrió las consecuencias de la Guerra de Independencia y más tarde se vio afectada por las Guerras Carlistas y la Guerra Civil Española. A pesar de los conflictos, la localidad logró recuperarse y se desarrolló como un centro agrícola y turístico.

Actualmente es uno de los núcleos urbanos más grandes y referencias del levante almeriense,

¿Qué ver en Vera?

  • Plaza Mayor: es el centro neurálgico de la ciudad y un lugar encantador para pasear y disfrutar del ambiente local. Está rodeada de edificios históricos, como el Ayuntamiento y la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, y cuenta con numerosos bares y terrazas donde puedes relajarte y disfrutar de la auténtica vida de la plaza. Durante las fiestas locales, la Plaza Mayor se llena de color y alegría con eventos culturales, conciertos y celebraciones tradicionales, como la Feria de Vera.
  • Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación: es un impresionante edificio religioso situado en el corazón de Vera. Su fachada barroca y su interior lleno de detalles artísticos te sorprenderán. Puedes admirar sus retablos, su órgano histórico y su hermoso altar mayor.
  • Cristo del Espíritu Santo: lo verás casi desde cualquier lado, porque se encuentra en el punto más alto de Vera en lo alto de una colina, blanco e imponente. Se dice que está situado donde la antigua Baria tenía su emplazamiento original, y fue construido como símbolo de fe y de protección para los veratenses. Te animo a subir hasta él y disfrutar de las áridas vistas almerienses.

¿Necesitas alquilar un coche? Busca la mejor opción aquí 👈

¿Necesitas un seguro médico de viaje? Contrátalo con descuento en IATI aquí 👈

Garrucha (Almería): pueblo de pescadores

Garrucha es uno de esos destinos que se transforma absolutamente entre el invierno y en verano. Antaño un pueblo que vivía de la pesca, hoy no son muchos los que permanecen en esta localidad de la costa del levante almeriense.

La historia de Garrucha se remonta a la época fenicia, pero fue durante el periodo romano cuando comenzó a tomar importancia como un puerto de comercio y pesca. A lo largo de los siglos, diferentes culturas, incluyendo árabes y cristianos, dejaron su influencia en la zona.

Durante el siglo XIX, Garrucha experimentó un crecimiento significativo gracias al desarrollo de la minería en la cercana Sierra de Almagrera. La actividad minera atrajo a trabajadores de diferentes partes de España, lo que contribuyó al aumento de la población y al desarrollo económico de la región.

En el siglo XX, Garrucha se consolidó como un importante puerto pesquero, con una flota activa y una industria pesquera próspera. El sector pesquero sigue siendo una parte integral de la economía local hasta el día de hoy.

Pero lo que realmente aporta la importancia a Garrucha hoy es su puerto, desde el que salen enormes barcos que llegan y vienen de países del norte de Europa y otras partes del mundo, para transportar yeso proveniente de las cercanas Cuevas de Sorbas. De hecho, estos barcos son una seña de identidad en el horizonte de las playas de Vera y Garrucha, pues siempre hay varios esperando su turno para atracar en el puerto.

¿Sabías qué?

Garrucha es famosa por su Concurso Nacional de Saltos de Obstáculos, un evento ecuestre que se celebra cada año en el mes de agosto. El concurso atrae a jinetes y aficionados de todo el país, convirtiendo a Garrucha en un punto de encuentro para los amantes de la hípica y una oportunidad para disfrutar de un espectáculo deportivo único en un entorno costero.

¿Necesitas alquilar un coche? Busca la mejor opción aquí 👈

¿Necesitas un seguro médico de viaje? Contrátalo con descuento en IATI aquí 👈

Un paseo por Villaricos (Almería)

Ayer hablábamos de Águilas, y hoy nos desplazamos un poco más al sur, solo unos pocos kilómetros, hasta llegar a Villaricos, una pequeña localidad almeriense cercana a la frontera con Murcia.

Sus orígenes se remontan a la época romana, cuando era un importante puerto comercial. Durante siglos, Villaricos ha sido testigo de diversas culturas y civilizaciones que han dejado su huella en el lugar.

Una de las características más destacadas de Villaricos es su iglesia, construida en el siglo XVIII. Es un hermoso ejemplo de arquitectura religiosa de la época y se ha convertido en un símbolo del pueblo. Además, el puerto de Villaricos sigue siendo una parte vital de la vida local, con barcos de pesca que salen a diario en busca de capturas frescas.

Pasear por las estrechas calles de Villaricos es un must, con sus casas blancas adornadas con macetas llenas de flores coloridas y callejones empedrados que invitan a explorar cada rincón.

Villaricos también cuenta con playas de arena, pero también con varias calas pequeñas, poco accesibles y con aguas muy transparentes (la más conocida es la Cala Cristal)

Y para terminar… a comer. Aquí, sobre todo, podrás disfrutar de pescado fresco y mariscos capturados localmente. ¡No olvides probar el famoso calamar a la plancha!

¿Necesitas alquilar un coche? Busca la mejor opción aquí 👈

¿Necesitas un seguro médico de viaje? Contrátalo con descuento en IATI aquí 👈

Qué ver en Águilas, Murcia

En el post de hoy, donde sigo rescatando lugares que he visitado en el pasado y que por unos u otros motivos no están en este blog que ya se acerca a los 400 destinos, te hablaré de Águilas, un pueblo costero perteneciente a Murcia pero muy cerca de la frontera con la provincia andaluza de Almería.

Águilas tiene una historia que se remonta a la antigüedad, y su nombre proviene, como quizás has adivinado, de la abundante presencia de águilas en la zona. Durante siglos, este lugar fue testigo de la ocupación romana y árabe, que dejaron huellas en su arquitectura y cultura. De hecho, tiene tanta historia a sus espaldas que hay 2 visitas guiadas que puedes hacer (y bastante económicas, sólo 5€ por persona):

En el siglo XIX, Águilas experimentó un florecimiento económico gracias a la industria minera y al comercio marítimo. La minería del hierro fue particularmente importante, convirtiendo a Águilas en uno de los principales puertos de la costa mediterránea española. Este auge se refleja en muchos de los edificios históricos que aún se conservan en la ciudad, como la Casa de la Cultura o el emblemático Casino.

Sin embargo, no todo fue prosperidad. Durante la Guerra Civil española, Águilas sufrió los horrores del conflicto y fue bombardeada en varias ocasiones. Estos episodios trágicos dejaron una profunda huella en la memoria colectiva de sus habitantes.

Hoy en día, Águilas es conocida por su costa y sus playas de aguas claras. Sus calas y acantilados ofrecen paisajes de una belleza sobrecogedora. Además, cuenta con el Parque Regional de Cabo Cope y Puntas de Calnegre, un entorno natural protegido que alberga una rica biodiversidad que te recomiendo totalmente visitar.

Pero Águilas no es solo sol y playa, también es un destino culturalmente enriquecedor. Durante el Carnaval de Águilas, declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional, las calles se llenan de música, color y alegría. Esta festividad, con más de 200 años de historia, es un espectáculo único que atrae a visitantes de todo el mundo.

Además, el Castillo de San Juan de las Águilas, construido en el siglo XVIII, es un símbolo emblemático de la ciudad. Desde su posición privilegiada en la cima de una colina, ofrece impresionantes vistas panorámicas del mar Mediterráneo y los alrededores.

5 lugares que visitar en Águilas

  • Playa de Calarreona: Esta bonita playa de aguas cristalinas y arena fina es perfecta para relajarse y disfrutar del sol. Además de su belleza natural, la playa cuenta con servicios como restaurantes y chiringuitos. Si eres de los que no puede parar quieto, en los acantilados cercanos a la playa se pueden encontrar fósiles marinos que datan de millones de años atrás.
  • Castillo de San Juan de las Águilas: Situado en lo alto de una colina, este impresionante castillo del siglo XVIII fue construido para proteger la ciudad de los ataques piratas que asolaban la región en ese entonces, y hoy ofrece unas vistas panorámicas espectaculares del mar y la ciudad. Explorar sus murallas y torres te transportará a tiempos pasados.
  • Museo Arqueológico de Águilas: Ubicado en un antiguo edificio modernista, el museo alberga una fascinante colección de artefactos arqueológicos que revelan la historia de la región. Desde restos romanos hasta cerámicas árabes, este lugar te sumergirá en el pasado de Águilas. El edificio que alberga el museo fue construido originalmente como un mercado de abastos a principios del siglo XX.
  • Plaza de España: Este es el corazón de Águilas y el lugar perfecto para disfrutar del ambiente local. Rodeada de elegantes edificios, la plaza es el punto de encuentro de residentes y visitantes. Además, alberga la Casa Consistorial, un hermoso ejemplo de arquitectura neomudéjar. Y además, en el subsuelo de la plaza se encuentra un aparcamiento subterráneo que alberga restos arqueológicos que se pueden visitar.
  • Museo del Ferrocarril de Águilas: Para los amantes de los trenes y la historia ferroviaria, este museo es una visita obligada. A través de exposiciones y antiguas locomotoras restauradas, se muestra la importancia del ferrocarril en la historia de la ciudad. ¿Sabías que Águilas fue uno de los primeros puertos españoles en contar con una línea de ferrocarril en el siglo XIX?

¿Necesitas alquilar un coche? Busca la mejor opción aquí 👈

¿Necesitas un seguro médico de viaje? Contrátalo con descuento en IATI aquí 👈

Plazas de Madrid: la Plaza Mayor

La más famosa plaza de Madrid (o quizás la segunda, después de la Puerta del Sol) no podía faltar en este especial «Plazas de Madrid», en el que recorremos las plazas más especiales del casco antiguo de la capital.

Su historia se remonta al siglo XV, por lo que hay mucho que contar: fue construida en el año 1617 bajo el reinado de Felipe III. En ese momento, la plaza era conocida como la «Plaza del Arrabal«, y se encontraba fuera de los límites de la ciudad amurallada de Madrid.

Inicialmente, la Plaza Mayor tenía un aspecto diferente al actual. Tenía un carácter más abierto y amplio, con dos niveles de galerías porticadas que rodeaban el espacio central. Estas galerías se utilizaron como tiendas y viviendas para los comerciantes y artesanos que se establecieron en la plaza.

Durante los primeros años de su existencia, la Plaza Mayor fue testigo de una variedad de eventos, como corridas de toros, fiestas populares, celebraciones religiosas y mercados, aunque también lo fue de algunos de los castigos que llevaba a cabo la inquisición española (en este tour te cuentan todo acerca de la temida institución).

A lo largo de los siglos, la Plaza Mayor ha sufrido varias transformaciones y renovaciones. En 1790, se añadieron las estatuas de los reyes españoles que se pueden ver en la parte superior de la Casa de la Panadería, uno de los edificios emblemáticos de la plaza. Estas estatuas fueron esculpidas por Roberto Michel.

Como comentaba, uno de los momentos más oscuros en la historia de la Plaza Mayor ocurrió durante la Inquisición española. La plaza fue utilizada como escenario para la quema de herejes y personas acusadas de brujería. Estas trágicas ejecuciones tuvieron lugar en la parte sur de la plaza, donde se encuentra la estatua de Felipe III.

En el siglo XIX, la Plaza Mayor sufrió un gran incendio que destruyó gran parte de sus edificios. Fue reconstruida y restaurada en estilo neoclásico, manteniendo su diseño original pero con algunas modificaciones. Durante este periodo, se convirtió en un lugar popular para celebrar ferias y mercados.

En la actualidad, la Plaza Mayor es un punto de encuentro animado para turistas y madrileños por igual (aunque como madrileña, diría que más para turistas). Está rodeada de cafés, restaurantes y tiendas, y es un lugar popular para disfrutar de tapas y bebidas al aire libre.

La Plaza Mayor ha sido testigo de la historia de Madrid a lo largo de los siglos y ha sido escenario de celebraciones, tragedias y transformaciones urbanas. Su belleza arquitectónica y su ambiente vibrante la convierten en un lugar imprescindible para visitar cuando estés en Madrid.

Una historia de superstición en la Plaza Mayor de Madrid

Cuenta la leyenda que, tras una de las remodelaciones de la plaza y durante mucho tiempo la plaza emanaba un desagradable olor que desconcertaba a sus habitantes. Muchos eran supersticiosos y aseguraban que era una señal de que el lugar estaba maldito o que era un castigo de Dios. Sin embargo, la verdadera causa del mal olor en la Plaza Mayor se descubrió más tarde. Se descubrió que la estatua ecuestre en el centro de la plaza, que representa al rey Felipe III, estaba hueca y se había convertido en un refugio para una gran cantidad de pájaros.

Los pájaros habían encontrado un lugar seguro y protegido para anidar dentro de la estatua, lo que generaba excrementos y olores desagradables. La acumulación de estos desechos en el interior de la estatua era la fuente del mal olor que afectaba a la plaza.

Cuando se reveló esta información, se tomaron medidas para solucionar el problema. Se limpió y desinfectó la estatua, y se instalaron dispositivos para evitar que los pájaros volvieran a anidar en su interior. A partir de entonces, el mal olor en la Plaza Mayor desapareció gradualmente.

Plazas de Madrid: Antón Martín

Seguimos indagando en la historia, las curiosidades y las leyendas que rodean a las plazas más especiales de la capital en esta serie especial «Plazas de Madrid«.

La Plaza de Antón Martín se encuentra en el barrio de Lavapiés, en el centro de Madrid. Su nombre se debe a Antón Martín, un agricultor y propietario de tierras que vivió en la zona en el siglo XVII.

En sus orígenes, la plaza era conocida como Plaza del Progreso y estaba ubicada en las afueras de la ciudad, cerca de la antigua Puerta de Atocha. Con el tiempo, la ciudad fue creciendo y la plaza se fue integrando en el tejido urbano.

A mediados del siglo XIX, la plaza experimentó un importante cambio. En 1863, se inauguró en su centro el Mercado de Antón Martín, un mercado cubierto que se convirtió en un importante punto de abastecimiento de alimentos y productos para los madrileños.

El Mercado de Antón Martín se mantuvo en funcionamiento durante más de un siglo, pero a finales del siglo XX, debido a la modernización y la creciente competencia de los supermercados, el mercado fue cerrado y posteriormente rehabilitado. En la actualidad, el espacio del antiguo mercado se ha convertido en un centro cultural y de ocio, conocido como el Centro Cultural de Antón Martín.

La Plaza de Antón Martín es conocida por su ambiente animado y multicultural. En los alrededores de la plaza, se encuentran numerosos bares, restaurantes y tiendas que reflejan la diversidad y la vitalidad del barrio de Lavapiés. Es un lugar muy popular entre los madrileños y los visitantes que buscan disfrutar de la gastronomía y la cultura de la ciudad.

Una curiosidad interesante sobre la plaza es que se dice que fue uno de los escenarios del famoso levantamiento del 2 de mayo de 1808, un evento clave en la historia de España. Durante la ocupación francesa, los madrileños se levantaron contra las tropas de Napoleón, y la Plaza de Antón Martín fue uno de los lugares donde se libraron intensos combates.

Una historia ¿real? sobre Antón Martín

La plaza cuenta con una parada de metro que lleva su mismo nombre, pero ante de que este lugar fuese una plaza, existía aquí el Monasterio de las Descalzas Reales. A principios del siglo XX se llevaron a cabo en Madrid numerosas reformas urbanísticas para dotar de espacios abiertos a la ciudad, y eso pasaba por construir plazas. Por ello, el monasterio fue derruido y sustituido por la actual plaza.

En 1904 el monasterio fue desmantelado, no así su cripta, donde yacían los restos de personajes de la nobleza española y del clero. A pesar de que se hicieron excavaciones arqueológicas, en 1921 con la ampliacion de la línea 1 de metro (a la que pertenece Antón Martín) no se le dio demasiada importancia a estos restos, y hay quienes afirman que los túneles del metro de Antón Martín están rodeados de los restos humanos que se hallaban en la cripta, si bien la versión oficial dice que durante las obras de construcción de la estación, se tuvo especial cuidado en preservar la cripta y se tomaron medidas para garantizar su integridad.

Si quieres aprender más historias y leyendas como esta, te recomiendo hacer el tour de los Misterios y Leyendas de Madrid