22 de diciembre: Luxor

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Último día en la ciudad de Luxor, y después de ver sus dos espectaculares templos, ya estamos en el crucero por el Nilo de camino a nuestro siguiente destino.

Durante el Imperio Egipcio, el actual Luxor fue conocido como Tebas, que no es un nombre egipcio sino griego: cuando éstos llegaron aquí durante el primer período oscuro egipcio después del Imperio Antiguo, el nombre de uno de sus barrios les sonó parecido a «Tebas» que ya era una ciudad en Grecia, y lo llamaron así a su totalidad.

Tebas fue la ciudad más importante de Egipto sobre todo durante el Imperio Nuevo, a partir del 1550 a.C. y su primer rey fue Amosis I.En Egipto había dioses generales a los que todos rendían culto, pero también había dioses locales, propios de cada ciudad, y por este motivo, cuando una ciudad aumentaba su poder e importancia, su propio dios también lo hacía.

En el caso de Tebas, su dios local era Amón, el dios de la fertilidad, y cuando la ciudad llegó a su máximo apogeo, pretendieron que Amón fuese el más importante, pero Ra, el dios del sol, era demasiado fuerte. Por ello, se acabó fusionando uno con otro, apareciendo el nombre de Amon-ra.

Templo de Luxor

Construido entre los años 1400 y 1000 a.C. por los faraones Amenofis III y Ramsés II. Mide 260 metros de largo y está dedicado a, por supuesto, Amón.

Decir que la fachada principal impone es quedarse corto, con su muro, sus colosos y su obelisco, aunque originalmente hubo dos, pero una de ellos se encuentra hoy en la famosa plaza de la Concordia en París, pues fue un regalo de Mohamed Ali en 1836.

El templo era la sede de uno de los festivales religiosos más importantes de su época, llamado Opet, celebrado durante el segundo mes de la crecida anual del Nilo, que incluían una procesión desde el templo de Karnak, del que os hablaré después. Ambos templos están a 3km de distancia en línea recta, y de hecho, estuvieron conectados por una avenida de esta longitud cuyos lados estaban flanqueados por esfinges. Hoy solo se pueden ver unas cuantas en el templo de Luxor y otras cuantas en el de Karnak, pero únicamente imaginarlo ya apunta a que fue algo grandioso.

Templo de Karnak

Por supuesto, también dedicado a Amón, el templo de Karnak, es el recinto sagrado más grande del mundo (la maqueta de la entrada ya da una pista de su tamaño) con 25 hectáreas. Esto se debe a que fue el principal centro de culto del Imperio Nuevo, y es por esto que los sucesivos faraones compitieron en levantar edificios y obeliscos en el recinto. Los arqueólogos han catalogado nada menos que 200 estructuras, la primera de ellas construida por Inter II (de la dinastía XI) y el resto, durante los dos 2000 años siguientes.

Dentro del templo se encuentra también un lago artificial de unos 200 metros que en su día estuvo conectado con el Nilo por túneles subterráneos y servía para que el faraón y los sacerdotes se purificasen antes de entrar al edificio sagrado.

A diferencia de los templos que vimos ayer, en este no hay imágenes con color, aunque los relieves se conservan fantásticamente, pero además el tamaño de todas las construcciones quita el aliento: unas columnas, entre otras cosas, que te hacen sentir cual hormiguita.

El día hoy ha terminado pronto, porque a pesar de que las visitas han sido más o menos de la misma duración que las de ayer, hoy se encontraban en la misma ciudad, y no a más de 3 horas de coche, así que a las 13:30 estábamos de vuelta en el barco para comer y zarpar a las 16:00.

Para «amenizarnos» la tarde, nos hemos echado unas risas al ver que a ambos lados del barco (mientras estaba en marcha) había barcas de pesca enanas! Eran de vendedores ambulantes que nos ofrecían túnicas, pañuelos, alfombras… Ha sido todo un show regatear por la ventana, coger las prendas al aire (alguna que otra ha caído al agua) y todo por vestir mañana con chilabas porque es la noche temática. De locos!

21 de diciembre: Abydos y Dendera

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Segundo día y seguimos con las visitas a los templos. Hoy la paliza de coche ha sido curiosa, pero podemos confirmar que ha merecido la pena. Los dos que hemos visitado están un poco fuera de las rutas turísticas comunes, pero en el grupo tenemos algún que otro ultrafan de esta civilización y había que venir a verlos por lo especiales que son. De hecho, el de Abydos es el favorito de nuestro guía, que es arqueólogo.

La ruta de hoy: Luxor – 3h – Abydos – 1h30 – Dendera – 1h30 – Luxor. Y en cada uno de los dos templos hemos estado unas 2 horas.

Templo de Seti I (Abydos)

En la ciudad de Abydos hay varios monumentos y templos, y éste es el más grande e importante. Fue construido por Seti I en honor al dios Osiris, quien está representado en numerosos decorados de las paredes junto a su mujer Isis y a su hijo Horus.

También una gran parte de las escenas representan situaciones de la vida de Seti I y su hijo Ramses II que aportan mucha información histórica y religiosa. Una de las pocas listas de faraones que se conservan hoy en Egipto (la mayoría las tienen en museos europeos) está aquí: 19 dinastías y sus 77 faraones están enumerados a lo largo de un pasillo, desde el primero, Menes, hasta el propio Seti I.

Justo detrás del templo saliendo por este mismo pasillo de las dinastías, aparece un conjunto arqueológico del que apenas se sabe nada: el Osirion, una edificación que ya estaba aquí hace muchísimo más tiempo que el templo, y que a día de hoy no se sabe qué era, para qué servía, quién lo construyó ni cuando. Sólo se sabe a ciencia cierta que es de antes de los faraones, y los arqueólogos no se ponen de acuerdo si es de hace 5.000 o 10.000 años… ahí es nada, año arriba año abajo…!

Es muy interesante porque son bloques de piedra enormes, perfectamente cortados, solo depositados unos sobre otros sin ningún tipo de fijación, pero están perfectos. Se encuentra por debajo del nivel del templo, porque cuando éste se construyó, dicha edificación estaba oculta bajo tierra.

Templo de Hathor (Dendera)

Espectacular templo dedicado a Hathor, diosa de la belleza, aunque edificado ya en tiempos de Pepi II, fue ampliado en época griega (IV a.C.). Todo en él me ha llamado la atención: desde los grabados que decoran cada mínimo espacio en las paredes, hasta la cantidad de pasillos «secretos» y criptas que tiene para albergar en su día los tesoros del templo.

A este templo le rodean varias historias místicas o paranormales. Allá cada cual con lo que crea, claro. Hay dos corrientes de arqueólogos e historiadores, unos que no creen en absoluto en energías misteriosas ni en extraterrestres, y otros que asumen que hay ciertas cosas sin explicación que bien pueden tener algún sentido en esta dirección.

Si os interesan estos temas, podéis buscar en internet acerca de las bombillas del templo de Dendera (abajo os dejo la foto),

y de las escaleras derretidas del templo de Dendera (foto abajo también). Esto último, sobre lo que ya habíamos leído antes de venir, nos ha llamado mucho la atención porque nuestro guía, que ha pasado por ellas cientos de veces, no se había fijado nunca, se ha quedado en shock y ha prometido profundizar más en el tema, jajaja.

Aviso: echaréis de menos un «reposacabezas» porque los techos de todo el templo son sencillamente espectaculares. Boquiabiertos toda la visita, vaya.

Se ve también como muchísimos de los grabados en las paredes están destrozados, esto se debe a que los cristianos, cuando conquistaron tierras egipcias, asumieron que eran deidades paganas y trataron de borrarlos de las paredes para poder usar el templo como iglesia.

Podría contaros un montón de detalles sobre historias que cuentan las paredes, pero os recomiendo encarecidamente que vengáis aquí con un guía que os cuente todo, porque ni de lejos se saca el mismo partido a una visita con y sin explicación.

¡Estamos en Egipto! 20 de diciembre: Luxor

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El último viaje del año ha comenzado (y sólo estoy segura de que es el último porque volvemos a 2 días de finalizar 2019), y es el turno de un lugar épico, lleno de historia, leyendas, mitos y misterios en cada esquina: Egipto.

Ayer viajamos hasta aquí: Madrid – El Cairo – Luxor. El vuelo hasta El Cairo son casi 5 horas y hasta Luxor 1 hora más, así que saliendo de Madrid a las 15:00 llegamos por fin a la habitación del hotel casi a la 1.

En esta ocasión, que se trata de un viaje familiar y somos 6 (y siendo un país como es éste, que no nos inspira demasiada confianza en cuanto a seguridad), hemos optado por coger un paquete cerrado con todo organizado. Aunque yo no soy muy partidaria de ello en general, este está genial, porque hemos contratado a una compañía egipcia cuyos guías nos acompañan durante los 10 días que estemos en el país, desde que bajamos del primer avión hasta que salimos de vuelta a Madrid. Lo mejor de todo es que es un viaje privado, en el que todas las excursiones las hacemos en mini-van, el plan de visitas es a nuestro gusto (previamente acordado desde España) y de momento todos con los que hemos tratado de esta empresa son majísimos. Por ello, no os contaré demasiados datos útiles en cuanto a cómo moverse, precios o trucos varios, porque básicamente nos lo están dando todo hecho. Lo bueno es que me queda más tiempo para contaros un montón de cosas que estoy aprendiendo sobre esta antigua y tan famosa civilización, viaje que además estoy acompañando con un libro (como ya sabéis que suelo hacer siempre que puedo): Los Egipcios, de Isaac Asimov. La historia de este pueblo, desde el Neolítico hasta los años 70, contada en 350 páginas.

Así nos recibe el guía al llegar al Cairo

Hoy, día 1, amanece en Luxor y a las 8:30 de la mañana comienza nuestra andadura:

Colosos de Memón

Son dos gigantescas estatuas de Amenofis III, que presidían su templo funerario, construidas hace 3400 años. Cada una tiene 14 meros de altura y pesan unas 700 toneladas, pero hay partes de la cabeza que han desaparecido, así que probablemente fuesen más grandes.

Curiosamente, están construidas a partir de un único bloque de granito que fue traído de una cantera a 675km de aquí. Actualmente se está restaurando toda la zona y ya se han hallado un total de 6 colosos.

Cuenta la leyenda… que en el año 27 a.C. un terremoto derribó uno de los dos colosos, y el otro comenzó a «cantar» en cada amanecer. 2 siglos después, el emperador Séptimo Severo reconstruyó la estatua, y su gemela se silenció. Según algunos historiadores que curiosamente han documentado esta historia, puede ser que la estatua tuviese una especie de agujero por el que pasaba el viento y éste provocase algún tipo de silbido.

Templo de Hatshepsut

Se encuentra muy cerca del Valle de los Reyes, en el lado occidental del Nilo.

Hatshepsut, hija mayor de Tutmosis I, no pudo ser faraona por el hecho de ser mujer, por lo que tuvo que casarse con tu hermanastro y gobernar junto a él. Tuvieron dos hijas, y después de la muerte repentina de Tutmosis II volvió a haber luchas por el poder hasta que coronaron a un varón nacido de Tutmosis II y una concubina – Tutmosis III, pero debido a su corta edad, Hatshepsut hizo las veces de regente y desde entonces se empeña en acabar con todos los que no la permitieron subir al poder en ambas ocasiones, hasta conseguirlo y por fin proclamarse faraona.

Este templo fue mandado construir en el séptimo año de su mandato, en el siglo XV a.C. en honor al dios Amon-Ra, pero tras su muerte, Tutmosis III se venga de ella destrozando buena parte de él.

Desde la desaparición total de la civilización egipcia el majestuoso templo cayó en el olvido y se fue enterrando poco a poco bajo la arena del desierto, y no es hasta el siglo XVIII cuando es re-descubierto por parte de tropas de Napoleón. Aún a día de hoy se siguen realizando excavaciones en sus proximidades y siguen apareciendo restos.

Valle de los Reyes

Situado en el antiguo emplazamiento de Tebas, es el cementerio donde fueron enterrados muchos de los faraones del Imperio Nuevo (y no en pirámides, pues estas son de los faraones del Imperio Antiguo). Es una pasada, porque en la entrada han hecho una maqueta transparente del lugar, ya que las tumbas son túneles cavados en la tierra, y visto en perspectiva parece un hormiguero. Entre otras, aquí se encuentra la tumba de Tutankamon, descubierta intacta en 1920, pero la entrada general no suele incluirla porque además no es, ni de lejos, la más bonita, pues apenas tiene casi nada.

El primer faraón enterrado aquí fue, precisamente, el anteriormente mencionado Tutmosis I, tercer faraón de la XVIII dinastía (hubo 30 dinastías) y alberga los de la XIX y la XX.

Se encuentra algo más alejado de la orilla del Nilo, tras las montañas donde está construido el Templo de Hatshepsut, y así lo quisieron para proteger los tesoros con los que eran enterrados los faraones, cosa que no sirvió de mucho porque prácticamente ninguno de ellos ha llegado a nuestros días. Ni la localización ni las puertas selladas de los túneles evitaron que los ladrones de tumbas encontrasen la manera de hacerse con todo.

Tumba de Meremptah

No osbtante, aunque cuando pensamos en ello, prácticamente todos pensamos «qué mala gente esos ladrones», aquellos que saquearon tumbas durante la época de los faraones, inconscientemente estaban haciéndole un favor a la economía del imperio: en aquel tiempo no existía el dinero impreso, sino que los intercambios se hacían normalmente con oro. Cuando un faraón era enterrado con cantidades ingentes de oro, diezmaba la economía porque sacaba de la circulación ese «dinero», mientras que los ladrones volvían a sacarlo al mercado, evitando así que el país se empobreciese.

En la entrada general para visitar el valle, están incluidas la entrada a las tumbas de Ramses IV, Ramses IX y Meremptah. En este orden las vimos y por este orden las calificaría de más a menos bonitas, aunque todas son una pasada. La mejor conservada a nivel de colores es la de Ramses IV, y la de Meremptah es la más larga de las 3, pero la menos adornada porque se quedó a medias de decorar por la prematura muerte de éste.

Tumba de Ramses IV

La mejor de las tumbas aquí es la de Seti, cuya entrada se paga a parte y cuesta 50€ (mientras que la entrada que incluye las otras tres son 30€).

A Pisa a por pizza

Y es que el título del post resume a la perfección lo que ha sido este viaje, algo que tenía en mi lista de pendientes desde hacía tiempo: comprar un billete de avión para cenar y volver.

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Bien es cierto que no fue exactamente así, sino que llegamos a Pisa a las 14:00 del sábado y regresamos a Madrid a las 8:00 del domingo. Fue parte de una sorpresa de cumpleaños y desde luego todo un acierto, porque (a parte de que los billetes son muy económicos) Pisa es una ciudad muy pequeña que se puede ver en unas pocas horas, y lo mejor es que el aeropuerto está a menos de 4km del centro. Caminando, en menos de 40 minutos desde que bajamos del avión nos plantamos en la Piazza dei Miracoli, el centro de toda la vida turística de la ciudad y donde se encuentras sus monumentos más famosos:

La Torre de Pisa

Es el campanario del Duomo de Pisa. Famosa en el mundo entero, con sus 3,97º no es la torre más inclinada que existe, pero sí la más conocida. Se empezó a construir en 1173 e incluso antes de terminarla ya comenzó a inclinarse, no por un error arquitectónico, sino por el suelo sobre el que se situaba, muy blando y móvil.

Desde 1990 hasta 2011 permaneció cerrada para asegurar su estabilidad, y desde entonces se puede entrar y subir a lo alto.

Curiosamente, gracias a ese suelo arcilloso, la torre ha sobrevivido sin derrumbarse todos estos siglos, a pesar de los terremotos y guerras sucedidos, y es que ese suelo le dota de una buena, digamos, elasticidad.

El Duomo

Situado también en la Piazza dei Miracoli, se trata de la imponente catedral de Pisa. Fue construido en 1063 gracias a un botín de guerra, y su fachada de marmol blanco es una pasada.

El baptisterio

Es el más grande de Italia, con un diámetro de 36 metros, también fabricado con marmol. También se puede subir a los pisos superiores, desde donde precisamente se aprencia la mejor vista del Duomo, justo frente a él.

GFDL 2004-12-01

Camposanto Monumental

Es el cementerio de Pisa, también en la misma plaza, y de estilo gótico. Alberga 84 sarcófagos de época romana y para mí lo más impresionante son los 42 arcos que contiene en su interior.

Pasa algo más desapercibido entre los demás monumentos, pero por dentro merece totalmente la pena.

Piazza dei Cavalieri

Es la segunda plaza más importante después de la anteriormente mecionada, y fue el centro político de Pisa muchos años atrás.

Hoy está rodeada por edificaciones tan imponentes como el Palazzo dell Carovana, el Palazzo dell’Orologio, el Palazzo del Consiglio dei Dodici y la Iglesia de Santo Stefano.

Iglesia de Santa Maria della Spina

Fue lo primero que encontramos en nuestro paseo del aeropuerto hasta el centro, una pequeña pero muy decorada iglesia junto al río Arno, bastante grande, por cierto. Es de estilo gótico y data del 1230.

Borgo Stretto

Una de las calles más transitadas del casco histórico, peatonal y que aún conserva cierto aire medieval. En esta época de Navidad está lleno de luces y aún es más agradable pasear por ella.

En general merece la pena perderse por las calles del casco antiguo, que son las que lindan a ésta y a la Piazza dei Miracoli

Y ahora bien… Susana, ¿dónde comisteis esa pizza? Pues finalmente nos decidimos por un restaurante llamano Taverna di Pulcinella que os recomiendo totalemente (eso sí, previa reserva porque es pequeño y muy concurrido) porque las pizzas estaban espectaculares. Horno de piedra, masa gruesa al ser pizzas napolitanas y con una textura buenísima.

Sierra Almagrera (Almería)

La Sierra Almagrera se encuentra en el Levante Almeriense, en el municipio de Cuevas del Almanzora y bien pegada al mar, así que aunque no es supera la altura de 370 metros, llama mucho la atención.

Su peculiaridad proviene porque en este lugar, en los siglos XIX y casi todo el XX la minería cambió el paisaje por completo, convirtiéndolo en uno de los centros de minería más importantes de España. De hecho, la Ruta de las Fundiciones de la que os hablo en este post forma parte de los acantilados de esta sierra que dan al mar.

Actualmente se pueden ver restos de construcciones mineras por todas partes, incluídos pozos súper profundos y entradas a las mismas, aunque por supuesto todas cubiertas con rejas para evitar peligro.

Dejando el verano a un lado, por el calor y porque está todo seco, el otoño, invierno o primavera son estaciones perfectas para hacer rutas de senderismo porque son varios los caminos que discurren por la sierra, tanto hacia la cima como hacia el mar. Saliendo desde la aldea de Los Lobos hay varios de ellos y las minas están a pocos kilómetros de él.

Tips útiles para viajar a Israel

Una vez pasado el viaje, como ya escostumbre, voy a tratar de contaros informaciones de utilidad para vuestro futuro viaje a Israel + Palestina.

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Moneda

La moneda utilizada es el Nuevo Shekel (NIS son las siglas en inglés). 1NIS equivale a 0,26€ a día de hoy, así que es bastante fácil de convertir al ver precios en los establecimientos: divide ese precio entre 4 y te dará el precio en € aproximado.

Importante: se llama «Nuevo» porque hasta hace no mucho hubo otra moneda llamada igual, y aún circulan algunas monedas por ahí, en las que pone la cifra de 1 o 2, pero no son Shekels, sino cuartos de shekel.

Belén fue la única zona palestina en la que estuvimos, y aceptaban euros, dólares y shekels. Actualmente, en los territorios palestinos se utiliza tanto el shekel como el dinar jordano.

Idioma

El idioma hablado en Israel es el hebreo, una lengua muerta hasta principios del siglo XX, cuando los judíos decidieron rescatarla en honor a sus antepasados y establecerla como su lengua oficial en Israel (antes de que fuese Israel).

Prácticamente todo el mundo habla inglés, y sobre todo en las zonas turísticas, así que no hay mucha dificultad para comunicarse.

En Palestina se habla árabe pero también muchos hablan hebreo. De hecho, como el hebreo tiene su origen hace miles de años en oriente próximo, fonéticamente suenan muy parecidos, aunque no utilicen en mismo alfabeto escrito.

Seguridad

Aquí voy a hablar de lo que yo vi y sentí, teniendo en cuenta de que visité zonas turísticas en mayor o menor medida. Es cierto que se trata de un país en guerra, pero no se respira inseguridad en absoluto. Las autoridades israelíes quieren dar a parecer que lo tienen todo controlado, y al parecer nunca ha pasado nada serio en las zonas muy masificadas como Tel Aviv o Jerusalén. Poco más que amenazas que son poco comunes, si bien ha habido alguna agresión a policía en Jerusalén en algún momento puntual.

Curiosamente, justo dos días antes de viajar allí hubo una crisis, pues Palestina había enviado misiles contra Tel Aviv, y que la defensa los neutralizó sin mucho problema. Yo pensé que no podía ser tanta casualidad que justo cuando yo iba pasase eso, que quizás era algo que sucedía asiduamente, pero al parecer es algo que sólo ha pasado 6 veces en la última década. A raíz de esto, nos enteramos de que en cada calle hay refugios subterráneos para ocasiones similares a éstas.

En cuanto a las personas, no solo no sentí inseguridad alguna, y eso que salí de la zona turística de alguna ciudad porque tenía que ir a entrenar, sino que me sentí más acogida que en ningún otro sitio. Todo el mundo ofrece su ayuda a la mínima, a veces sin preguntar siquiera, son muy serviciales y amables, y no te dejan hasta que han resuelto tu problema. Era tanta la simpatía que de verdad me llamó muchísimo la atención en varias ocasiones.

Portada de la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén

Transporte

Es perfectamente posible desplazarse por el país por cuenta propia y en transporte público. Me consta que es común alquilar un coche sin ningún inconveniente, pero nosotras optamos por movernos en transporte público, y la verdad es que funciona de marvilla. Las distancias no son largas y el servicio de trenes abarca prácticamente todo (en la zona israelí), a parte de ser bastante asequible económicamente.

Dentro de las ciudades nos movimos andando, ya que todo lo turístico está bastante cerca, pero también hay autobuses de línea por todas partes.

Aeropuerto

Esto sí que es un tostón. El aeropuerto de Tel Aviv tiene fama de ser el más seguro del mundo, y no es para menos: mil controles y preguntas, sobre todo, por raro que parezca, al salir del país:

  • Al llegar, en el control de pasaportes, similar al de cualquier país, pueden hacerte más o menos preguntas, como en cualquier país. Sí leí en internet que a veces te hacen muuchas preguntas y te ponen alguna pega, aunque siempre te dejan pasar (si eres de España no necesitas visado), debe de ser que yo tuve suerte. Te dan una tarjeta azul que es el visado y es muy importante que no pierdas, porque te la pedirán en hoteles y a la salida del país.
  • Al volver sí que es surrealista: nada más entrar al aeropuerto tienes que pasar sí o sí por la cola de facturar maleta aunque no factures, y ahí, en unas mostradores hay personas que antes de dejarte pasar te harán muchas preguntas. En mi caso, que tenía sellos de países árabes en el pasaporte, me preguntaron que cuándo había ido, con quién, por qué, qué hice, qué visité, si tenía amigos allí… y a veces me repetía la misma pregunta (para comprobar si mentía?). También me preguntó que si alguien me había ayudado a hacer la maleta, si alguien me había dado algo para llevar a mi país… Aunque por suerte no me hizo abrir la maleta, algo bastante común; a mi amiga sí le tocó.
Vistas de Tel Aviv desde el aire

Clima

En verano el calor es exagerado, superando los 40ºC casi siempre, así que los meses de junio a septiembre no son nada recomendables. Yo fui en noviembre e hizo máximas de 23-25 grados, así que es la época perfecta: primavera, otono e invierno. Y no llueve casi nunca.

En Jaffa (Tel Aviv) a 25ºC

Religión

Para entender la mezcla que hay aquí, es mejor que leáis los posts diarios del viaje, pero simplemente destaco que aparentemente aquí todo el mundo convive sin mayor problema, cada uno a lo suyo (aunque supongo que habrá excepciones).

La piedra de la unción en la Iglesia del Santo Sepulcro (Jerusalén)

Gastronomía

Israel es un país con menos de 100 años de historia, y además, aunque sus generaciones más recientes ya han nacido aquí, sus habitantes provienen de todas las partes del mundo, especialmente Europa y Estados Unidos, así que la comida típica por aquí es muy muy parecida a la árabe, que es lo que había en este territorio antes de todo el conflicto.

Ensaladas de queso halloumi y hummus

El Shabbat

Es importante tener en cuenta esto, porque es un estado judío, y el sábado es su día sagrado, cosa que todo el mundo se toma al pie de la letra: desde la puesta de sol del viernes hasta el final del sábado, todos los negocios judíos permanecen cerrados, incluidos supermercados, restaurantes, tiendas y… transporte! Esto es lo más importante: el tren y los autobuses dejan literalmente de funcionar, no hay ni servicios mínimos, así que hay que tenerlo siempre muy presente.

Muro de las lamentaciones en Jerusalén

Si quieres leer qué hicimos en nuestro viaje, te dejo aquí los demás posts:

23 de noviembre: Masada, Ein Gedi y Mar Muerto

El día de hoy también ha sido movidito, aunque no del todo para bien. Es nuestro último día en Israel y hemos dejado para hoy lo que, junto a Jerusalén, era para mí lo mejor del viaje: bajar hasta las profundidades del mundo en el Mar Muerto.

Hoy es sábdo, y debido a que desde el atardecer del viernes y todo el sábado es la fiesta judía del Shabbat, y normalmente en esta religión y en este país todos son extremadamente practicantes, todos los negocios regentados por judíos cierran en esa franja de tiempo, incluído, por supuesto, el transporte público. Así que si estáis pensando en venir por aquí, no podéis olvidar esto.

Por dicho motivo, la única opción que teníamos si queríamos llevar a cabo nuestro plan, era coger un tour organizado. Lo reservamos ayer por internet con la empresa Tourist Israel, y nos ha decepcionado bastante. El precio por los 3 lugares que os voy a contar a continuación es de casi 100€ por persona. Nos han recogido a las 7:45 en Jerusalén y nos han traído de vuelta a Tel Aviv a las 19:30 (pero se supone que iba a ser a las 18:30).

Todo lo que hemos visitado estaba increíblemente abarrotado de excursiones como la nuestra, así que nos ha sido imposible apreciar el encanto real de ninguno de ellos. Nuestro guía, para mi gusto, no era demasiado bueno, y todo además ha ido con retraso, incluida la vuelta, que ha sido caótica porque nos han cambiado de bus varias veces y se han retrasado casi 1 hora. Por no hablar de que en el Mar Muerto sólo nos han dejado estar poco más de 1 hora. Odio este tipo de tours, pero no nos quedaba otra si queríamos venir aquí.

Otro detalle, que no sé si será algo común, es que me ha atacado lo que he bautizado como «mal de bajura» jajaja. Hemos salido de Jerusalén a 800m sobre el nivel del mar, y 30 minutos después estábamos en Ein Gedi, a 400m BAJO el nivel del mar. Durante todo el día me he sentido mareada y sin energías, y no he sido la única, y aunque he buscado información en internet y no encuentro nada al respecto, yo aviso por si acaso!

Masada

A poca distancia del Mar Muerto en pleno Desierto de Judea, se alza un espectacular promontorio rocoso, aquel en el que el Rey Herodes construyó su palacio unos 30 años antes del nacimiento de Jesús. Un tiempo después de la destrucción de Jerusalén por parte de los romanos, en el año 70, muchos de ellos se refugiaron aquí y resistieron a sus oponentes durante 4 años, momento en el que, justo antes de ser derrotados, prefirieron matarse ellos mismos antes de perder su libertad a manos del Imperio.

Debido al asedio perpetrado por los romanos durante esos años, aún hoy se pueden apreciar los restos de lo que fueron sus campamentos en las faldas de la enorme roca.

Para subir a las bastante bien conservadas ruinas (teniendo en cuenta de sus más de 2000 años de antiguedad) hay un teleférico de 900m de largo, 3 minutos de duración y 12€ que va desde el parking hasta lo alto, o bien existen varios caminos de tierra que suben los casi 400m de altura en un recorrido en zigzag. Afortunadamente para mi malestar, la excursión contratada incluía el teleférico!

Ein Gedi

30 minutos al norte de Masada, la segunda parada del tour: el Parque Natural de Ein Gedi es un oasis en toda regla. Rodeado por nada más que tierra desnuda, se trata básicamente de una gran grieta en la tierra por la que discurre un río lleno de cascadas donde el agua es pura y apta para beber, y también es zona de baño para muchos.

Y también, como no, este lugar ha sido mencionado en temas religiosos en varias ocasiones: se dice que el Rey David estuvo por aquí y también Saúl, según la biblia.

Mar Muerto

El famoso mar que baña tierras israelíes, palestinas y jordanas cada año que pasa está más seco (actualmente desciende 1 metro al año debido a la irresponsable explotación de sal que se está llevando a cabo).

Naturalmente, hay muchas partes de él en el que uno puede acercarse a la orilla, pero hay zonas reservadas para bañarse puesto que al parecer hay minas antiguas en algunos sitios. En nuestro caso (y en el de otros cientos de personas más) nos llevaron a Kalia Beach, todo un emplazamiento turístico con bares (uno de ellos llamado The Lowest Bar on Earth) explanadas con hamacas y el típico cartelito de The Lowest Place on Earth, nada menos que a 430m bajo en nivel del mar, una pasada.

El suelo bajo el agua es totalmente un barrizal, y es muy típico aplicarlo sobre toda la piel porque, según dicen, tiene propiedades regenerativas, y sí, efectivamente se flota una barbaridad debido a la altísima concentración de sal en el agua (30% frente al 3% de los mares normales).

Otros datos curiosos es que es también el lugar con la presión atmosférica más alta del mundo y, atención, la tasa de oxígeno es un 15% superior a la del nivel del mar. A ver si lo que me pasaba es que me he emborrachado de oxígeno…!

En resumen, un buen día descubriendo lugares nuevos y uno de ellos tan especial como el Mar Muerto, que ponen la guinda a nuestro viaje por Israel y Palestina. Nos ha quedado en el tintero ver la parte nueva de Tel Aviv, la correspondiente a la ciudad que construyeron los judíos sobre la nada hace apenas 100 años, pero mañana volamos de vuelta por la mañana (aunque yo hago una paradita de un par de días en otro país).

Haré un post con consejos e impresiones, como siempre, por si a alguien pudiese serle de ayuda, así que si queréis saber algo o tenéis dudas, podéis dejarme un comentario y lo añadiré encantada.

Fin de la aventurilla… gracias por leerme amigos! Pronto más y mejor, y en compañía de, entre otros, dos de mis lectoras más fieles 🙂

22 de noviembre: Jerusalén

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Hoy ha sido un día agotador, con muchas horas pateando la Ciudad Vieja de arriba a abajo y de abajo a arriba.

Hemos contratado un tour de pago denominado Holy Tour: es de la empresa New Europe, que es la de los Free Tours de Tel Aviv y Jaffa. Al hacer el de Jaffa nos dieron una tarjetita con varias ciudades donde tienen también este servicio, y por cada una de ellas que hagamos y sellemos, se van acumulado y aportan descuentos para tours de pago. Pues bien, resulta que la de la ciudad de Jerusalen contaba x2, y al sumar un total de 3 puntos, nos han hecho un 50% de descuento en el tour, quedándose en 15€, que no está nada mal.

Ha durado 3 horas y media. Normalmente dura unas 4 pero al ser viernes, la explanada de las mezquitas, uno de los sitios que se visitan, está cerrado sólo a musulmanes. Como el propio nombre indica, era una ruta guiada por los lugares sagrados para las 3 religiones que conviven aquí: para judíos y cristianos Jerusalén es su ciudad más sagrada, y para los musulmanes es la tercera más sagrada después de La Meca y Medina.

Torre de David

Construida en el siglo II para reforzar las defensas de la ciudad, ha sido destruida y reconstruida muchas veces durante los reinados de las distintas culturas que han pasado por la ciudad, y actualmente alberga el Museo de Historia de Jerusalén, con restos arqueológicos y exposiciones temporales.

Puerta de Zion

Una de las entradas más emblemáticas a la Ciudad Vieja, ya que hasta que Israel ocupó los territorios que no le correspondían según el acuerdo de 1948, esta puerta marcaba la frontera entre Israel y Jordanía, y no Palestina, pues al tratarse de un territorio delicado era Jordania quien tenía el control de parte de él.

La Puerta fue foco de innumerables conflictos, y aún a día de hoy se pueden ver muchísimos desperfectos en el muro provocados por armas.

Habitación de la Última Cena y Tumba del Rey David

Ambos lugares emblemáticos se encuentran en el mismo edificio, uno que fue construido por los Cruzados después de la conquista de Jerusalén en el siglo XII. Esto demuestra que el habitáculo original no es el que podemos visitar hoy, pero según dicen, aquí se encontraba el original.

Tomando las palabras de nuestra guía, Jerusalén está plagado de lugares icónicos donde pasó tal o cual cosa, pero son todo suposiciones, no se ha demostrado ni probablemente se podrá demostar nunca si esto es cierto o no, pero supongo que para las personas que creen en todo esto, es suficiente. Al fin y al cabo, de eso se trata un poco la fe.

La Habitación de la Última Cena es sagrada para cristianos y musulmanes, los cuales vienen a rezar aquí a veces, mientras que la Tumba del Rey David lo es para los judíos, que para rezar tienen que separarse en hombres y mujeres, igual que en el Muro de las Lamentaciones, ya que su Ley les prohíbe hacerlo mezclados.

Junto a este edificio, se encuentra la Iglesia de la Dormición de María, donde se dice que la Virgen María «se durmió», que es lo que dicen para referirse a que murió, ya que, según cuentan, sólo murió temporalmente para luego resucitar y ascender al Cielo como su hijo.

Monte de los Olivos

Este ya se encuentra fuera de las murallas de la Ciudad Vieja, y hoy en día no es como fue antaño, cuando sólo había olivos. Sí quedan bastantes, los más antiguos tienen unos 800 años, pero la mayor parte de él está edificado.

A parte de tener unas vistas magníficas de la ciudad, este lugar es importante para todos por varias razones:

  • Los judíos creen que cuando llegue su Mesías, será desde este lugar desde donde comience la Resurrección, y de hecho el cementerio judío más importante se encuentrá aquí; no es el más grande del mundo pero igualmente impresiona muchísimo.
  • Según los cristianos, es en este monte donde rezaba Jesús.
  • Y según los musulmanes, por aquí pasó Mahoma en su ruta desde La Meca hasta Jerusalén.

Para llegar andando, la caminata es bastante larga y cuesta arriba, y lo que mucha gente hace es coger un taxi desde la Puerta del León (ya hay taxistas allí a todas horas esperando a sus «presas»)

Sinagoga Hurva

Hurva en hebreo significa ruinas, y es que esta sinagoga, la más importante de la ciudad y situada en el barrio judío, ha estado en ruinas hasta nada mens que el año 2010.

En la antigüedad hubo aquí una sinagoga, que fue destruida por los romanos después de su conquista, y no fue hasta la dominación musulmana cuando se permitió a los judíos restaurarla. El caso es que el que se encargó de ello pidió un préstamo a los gobernantes, y después de terminarla falleció, dejando la deuda en manos de la comunidad judía, que aseguraba que no tenía dinero para pagarla. Por este motivo, los musulmanes la destruyeron de nuevo, y no ha sido hasta hace apenas 9 años cuando se ha erguido de nuevo, momento hasta el cual en este lugar sólo había ruinas.

Cúpula de la Roca

Situada en el centro de la explanada de las mezquitas (a donde por desgracia -y por pardillas- nos hemos quedado sin entrar) es un lugar que, aunque controlado por los musulmanes, es importantísimo para ellos y también para los judíos.

La Cúpula al fondo, detrás del Muro de las Lamentaciones

Pues bien, bajo esta cúpula se encuentra exactamente (recordad, no lo toméis al pie de la letra) la roca donde la tradición bíblica cuenta que Abraham judío o Ibtrahim musulmán fue a sacrificar a su hijo Isaac judió o Ismael musulmán, porque se lo había pedido Dios para demostrarle su fe. Justo cuando iba a hacerlo, bajó Dios a la Tierra y le dijo que no hacía falta, que ya lo había demostrado.

Esto «sucedió» quizás 1000 años a.C., pero la cosa no queda aquí: en el siglo VII, Mahoma ascendió a los cielos justo desde aquí y conversó con Dios, para luego bajar y contarlo, lo que dio lugar a la creación del Islam.

El Templo más importante de los judíos, construido por Salomón, estaba aquí y su centro corresondía a esta roca. A día de hoy, no queda nada de ese templo original salvo una reconstrucción de los muros, cuyo lado oeste corresponde al Muro de las Lamentaciones, el lugar más sagrado para los judíos por ser el que más cerca de la roca se encuentra.

Este ha sido durante años un lugar de conflicto entre ambas religiones en su disputa por el control del lugar, pero actualmente parece bastante asentado.

Vía Dolorosa

Este es su nombre original, y no la traducción, pero no es español sino latín. Se trata de el recorrido que hizo Jesús después de ser condenado a muerte, camino que tuvo que hacer con la cruz a cuestas.

La ruta no es larga y está compuesta de varias estaciones que hacen referencia a diferentes puntos donde sucedieron determinadas cosas: donde Simón le ayudó a llevarla durante unos minutos, donde se cayó… Es bastante común que ciertos feligreses hagan esta ruta rezando como conmemoración a su dios.

Aquí supuestamente apoyó Jesús su mano para descansar

La vía, que lejos de ser un sitio de culto, es una calle más del mercado del barrio musulmán, y después del cristiano, acaba en la Iglesia del Santo Sepulcro.

Iglesia del Santo Sepulcro

Construida donde Jesús fue crucificado, es decir, en el Monte Gólgota, es curiosa porque está dividida en 6 partes correspondientes a 6 corrientes diferentes del cristianismo: Católica, Ortodoxa Griega, Ortodoxa Armenia, Ortodoxa Siria, Ortodoxa Etíope y Copta. Para evitar conflictos, representantes de todas ellas firmaron un acuerdo por el que prometían no intentar jamás apropiarse de la parte de los otros.

Sepultura de Jesús

En esta iglesia (atestada, como podéis imaginar), se encuentra la roca donde Jesús fue crucificado, la piedra de la unción, donde fue preparado para enterrarlo, y también el lugar donde se le dió sepultura.

Piedra de la Unción

Y ya un poquito (o bastante) saturadas de temas religiosos, y con nuestro viaje tocando a su fin, mañana haremos una de las excursiones que más nos apetecen: el Mar Muerto.

21 de noviembre: Jerusalén y Belén

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Parece que hoy nos hemos dado un paseo por las clases de «reli» que nos daban en el cole: desde el Santo Sepulcro de Jerusalén hasta el Portal de Belén y su pesebre en la ciudad palestina con el mismo nombre, pasando por la gruta de la leche.

Por la mañana hemos hecho el Free Tour de la Ciudad Vieja de Jerusalén. Nos han hecho un recorrido por los 4 barrios de este área: el judío, el musulmán, el cristiano y el armenio.

Historia de Jerusalén

Jerusalén siempre ha sido muy importante en la historia, y es que, lo que realmente oculta todo este tema de la religión, es que la ciudad era la puerta entre Oriente y Occidente, o al principio de los tiempos, Egipto. Se encuentra en lo alto de un monte desde el que se podía vigilar toda la zona, y de ahí que todas las civilizaciones se hayan «pegado» por él a lo largo de la historia. Ya en el año 1003 a.C. el Rey David la hizo capital de su reino y el principal centro religioso judío.

Aquí fue levantado el Templo de Salomón, el lugar más sagrado en el Judaísmo y donde se cree que se guardaba el Arca de la Alianza: un cofre cubierto de oro que contenía las tablas de los Diez Mandamientos. Actualmente, no queda nada de este templo salvo, supuestamente, un único muro: el famoso Muro de las Lamentaciones, el lugar más sagrado para los judíos y donde miles de creyentes vienen todos los días a rezar y hacer sus peticiones.

Desde ni se sabe, la ciudad ha sufrido invasiones en infinidad de veces: desde los babilonios que destruyeron el Primer Templo en el 586 a.C, momento en el que comenzó la conocida Diáspora judía y reconstruido 50 años más tarde una vez se les permitió volver a la ciudad; hasta los romanos que destruyeron el Segundo Templo en el 70 d.C. momento clave en la historia y especialmente para los judíos, que desde entonces han buscado regresar a Jerusalén.

Fue también durante el control romano de Jerusalén cuando Jesús fue condenado a muerte y crucificado en el Gólgota, un lugar situado a las afueras de los muros de Jerusalén y donde hoy se levanta la Iglesia del Santo Sepulcro, y ya tenemos una segunda religión, la cristiana, deseando tomar este lugar como propio.

De acuerdo al Islam, fue en el Monte del Templo donde el profeta Mahoma ascendió a los cielos en el 621 a.C, convirtiendo a Jerusalén en la tercera ciudad más sagrada del islam. La ciudad fue conquistada posteriormente por los musulmanes en el 637, y reconquistada por los cruzados en 1099 durante su misión para devolver la Tierra Santa a los cristianos.  Un cacao religioso todo, vamos.

Más en la actualidad, Jerusalén fue administrada por los británicos hasta 1948, y Jerusalén Este (donde se sitúa la ciudad vieja y los principales lugares sagrados) fue originalmente cedido al Estado Palestino que iba a crearse tras la división territorial de Palestina e Israel (que nunca resultó ser como se había marcado sobre el papel, pero este tema da para 10 posts más).

Sin embargo, tras la Guerra de los Seis Días en 1968, la parte oriental de la ciudad fue anexionada por Israel, quien aún administra tanto el este como el oeste. Jerusalén es, de hecho, el principal foco de conflicto entre israelíes y palestinos.

La Ciudad Vieja de Jerusalén

Como os decía antes, se divide en 4 barrios:

  • Barrio cristiano – cuenta con unos 40 lugares santos para dicha religión, y fue construido alrededor de la Iglesia del Santo Sepulcro, su lugar más sagrado en la religión cristiana, por encontrarse en el Gólgota, donde Cristo fue crucificado. Por supuesto, al igual que el resto de la ciudad, está absolutamente atestado de personas, y el guía nos ha recomendado venir o muy temprano (antes de las 7 de la mañana) o casi entrada la noche (después de las 6 de la tarde) para poder verlo con menos gente.
  • Barrio musulmán – el más grande y poblado de todos. Sus monumentos más destacados incluyen el Monte del Templo con la Mezquita Al-Aqsa y la Vía Dolorosa. Cuenta también con zocos donde comprar todo tipo de souvenirs, y algo que me llamó la atención fue que venden cruces cristianas, gorros judíos y túnicas musulmanas sin discriminación, todo junto. Igual es una tontería, pero me hizo ver claramente que aquí, entre las personas normales, no hay disputas ni enfrentamientos, al contrario de lo que otros grupos o ciertos medios nos quieran «vender».
  • Barrio judío – Uno de los principales lugares de interés aquí es el cardo (que no es único de aquí, sino de muchas ciudades romanas); se trataba de una gran vía pública con dos filas de columnas, la cual cortaba la ciudad de norte a sur. El cardo fue la principal avenida comercial de Jerusalén durante casi 500 años y datan del siglo II. Pero naturalmente la principal atracción es el Muro de las Lamentaciones, que según la tradición, la Presencia Divina nunca dejó el Muro tras la destrucción del Templo, y esta es la razón por la que los judíos aún rezan frente al él, y además las sinagogas de todo el mundo están orientadas hacia la ciudad de Jerusalén. 
  • Barrio armenio – el que más ha despertado mi curiosidad… por qué armenio concretamente? Pues es que Armenia fue el primer país que adoptó el cristianismo como su religión oficial en el siglo IV, y desde entonces, sus monjes están asentados en Jerusalén, y han sobrevivido aquí porque en determinado momento entre tanto conflicto, construyeron sus propios muros, que rodeaban todo su barrio, y cada vez que había problemas, cerraban sus puertas y se refugiaban hasta que todo pasase. Hoy en día, esta comunidad está en decadencia, principalmente por las restricciones impuestas por Israel – los armenios que viven en Jerusalén son considerados palestinos tanto por Israel como por las Naciones Unidas.

Belén

Denominada Bethelem en su idioma, esta famosísima ciudad lo es por ser supuestamente el lugar de nacimiento de Jesucristo, y debido a esto recibe cientos de peregrinos cristianos cada día. De hecho, a pesar de que se encuentra en Palestina, no hay problema alguno (como turistas) para llegar en transporte público desde Jerusalén, y tampoco hemos tenido sensación de inseguridad en absoluto.

El lugar más visitado es la Iglesia de la Natividad, construida sobre la cueva donde nació Jesús. El lugar concreto dentro de la iglesia se puede visitar, eso sí, esperando colas interminables y siendo la visita no más larga de un par de minutos.

También es un lugar muy importante para los cristianos la Gruta de la Leche, lugar donde la Virgen María se escondió cuando Jesús era un bebé y huían del rey que trataba de matar a todos los niños de la región.

Ha sido un día bastante completo, y nos ha impactado mucho todo esto, especialmente los sitios cristianos, incluído el Santo Sepulcro en Jerusalén, por la ingente cantidad de peregrinos que pasaban por ellos completamente emocionados y muchos envueltos en un mar de lágrimas por estar en lugares tan sagrados para ellos. Mañana comienza el Shabat judío y también nos han contado que es muy impactante y digno de presenciar.

20 de noviembre: Haifa – Jerusalén

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Turno de conocer la ciudad en la que nos hemos alojado los últimos 2 días: Haifa, la tercera ciudad más grande y cuyo puerto es el más importante del país.

Realmente hasta finales del siglo XIX no fue más que un pequeño pueblo que no llegaba a tener 1km de largo, hasta que los ingleses decidieron que era un buen lugar para establecer un puerto que ayudase al transporte de sus mercancías con Oriente.

Jardines de Bahá’i

El lugar más famoso, turísiticamente hablando, de la ciudad, no se trata sólo de unos jardines preciosos en el Monte Carmel en pleno Haifa, sino que éstos son la sede de una religión llamada Bahaísmo, que cuenta con 7 millones de seguidores en todo el mundo y que me parece muy curiosa porque (tomando casi literalmente las palabras de nuestro guía del Free Tour) es como el «level up» del Islam, y realmente de las otras dos: si nos paramos a pensar, primero fue el Judaísmo, después el Cristianismo tomó lo del primero y añadió y modificó varias cosas, y finalmente el Islam tomó lo de las otras dos e hizo lo mismo. Pues bien, el Bahaísmo, llamado así por ser Baha’ullah su fundador, añadió aún más profetas de los que los musulmanes creían; es decir, que ha venido a hacer lo mismo que las demás, solo que ésta data de nada más que el siglo XIX.

Lo primero que se construyó aquí fue el mausoleo donde yacen los restos de ese primer profeta que los musulmanes no reconocieron como tal y por eso tuvo que nacer esta nueva religión, y posteriormente se crearon los jardines en su honor. Desde entonces, este lugar es la sede mundial del Bahaísmo y es aquí a donde peregrinan sus creyentes, eso sí, habiéndose apuntado antes a una lista de espera que ronda los 2 años.

Un último dato curioso sobre esta religión es que está permitida (obviamente) en todos los países, salvo en uno… Israel! Y la respuesta, aunque parezca inexplicable, es sencilla: los creyentes decidieron en su momento, que el hecho de que esta tierra sea tan sagrada para todas las religiones no ha hecho casi nada más que traer dolor y guerras durante miles de años, así que decidieron que no se podían construir comunidades bahaistas en Israel para no añadir más posibilidades de enfrentamientos, y es por eso que sólo es un lugar de peregrinación, pero no de culto permanente.

Más sobre Haifa

  • Haifa albergó la primera universidad del país, aunque a día de hoy el edificio en el que se encontraba no lo es más, y se ha trasladado a las afueras.
  • La ciudad se divide en barrios que fueron construidos por habitantes de diferentes países, y en concreto, la Colonia Alemana a los pies de los Jardines, fue construida a semejanza de las casas alemanas, implicando esto que sus tejados son rojos y muy inclinados, algo absurdo teniendo en cuenta de que esto es un medio para que la nieve no se quede en los tejados, y aquí no ha nevado nunca! Lo curioso de esto, es que como era considerado uno de los barrios más prestigiosos, no sólo de Haifa, sino de todo Israel, muchos copiaron este estilo y ahora hay casas con tejados inclinados en muchas partes del país.
  • La población se extiende entre la zona costera y todo el Monte Carmel, elevado a casi 300m sobre el mar pero muy pegado a él, lo cual aporta una imponente imagen de la ciudad, y de hecho desde lo alto se puede ver todo Haifa a los pies, Acre al fondo y también la frontera con Líbano y los montes de Galilea, otro mítico nombre de la religión cristiana.

Tras completar el Free Tour, algo que recomiendo totalmente, no sólo por el motivo por el que siempre lo hago, sino porque gracias a ello hemos podido entrar en los Jardines, cosa que sin guía es imposible, hemos vuelto por última vez al hotel a por las maletas, para emprender el camino a nuestro siguiente destino: nada menos que Jerusalén!

Como siempre, hemos utilizado el tren que tan bien funciona, primero de Haifa al Aeropuerto de Tel Aviv, y allí transbordo para coger otro hasta Jerusalén, a sólo 25 minutos del aeropuerto.

Hemos llegado casi anocheciendo, y no sabíamos qué nos íbamos a encontrar, pero nos hemos topado con un centro de la ciudad atestado de turistas cuyas supuestas fronteras con Palestina hemos, aparentemente, atravesado, pero ahí no hay frontera por ninguna parte (o de momento no la hemos visto). Hay buen ambiente (siempre hablo de la zona céntrica), muchísima variedad de etnias, personas, religiones y estilos y, a primera vista, ningún problema, así que nos hemos llevado buena impresión.

Muro de las Lamentaciones

Mañana haremos el Free Tour del casco antiguo y tenemos muchas ganas de que nos cuenten todo y más sobre este lugar, que os puedo decir que no hace falta ser creyente para sentirlo especial.

Alojamiento: Citadel Youth Hostel (65€/habitación doble/noche) – es una habitación privada en un hostel cuyas zonas comunes son muy guays: tiene un salón enorme con sofás estilo árabe donde es muy fácil hacer amistades, y también una terraza en el tejado con vistas a toda la ciudad. En cuanto a la habitación… bastante regular. Sin ventanas, y bueno, sin prácticamente nada más que la cama. No nos gusta demasiado.