Nueva York día 1: Financial District, Estatua de la Libertad y Puente de Brooklyn

¡Comienza la aventura por la gran manzana! Nueva York está claramente dividida en zonas, así que hemos comprado un metro pass de 7 días (viajes ilimitados en metro y autobús por 34$) y hemos conseguido llegar sin confundirnos de andén (cosa complicada porque las estaciones son un poco caóticas y mal señalizadas) hasta la parada Chambers St. Os cuento todo lo que hemos visto en el mismo orden que hemos seguido, pues todo se puede hacer andando y no hemos montado en el metro hasta el momento de volver al hotel.

City Park Hall

Primera parada de nuestra ruta. Es un pequeño parque frente al ayuntamiento de la ciudad, sede del mismo desde siempre, y de hecho es en este espacio donde se han producido numerosas manifestaciones por parte del pueblo, ya incluso antes de que EEUU consiguiese su independencia allá por 1776.

En uno de sus lados se encuentra el Woolworth Building, uno de los rascacielos de estilo neogótico más emblemáticos de Nueva York y el más alto de Estados Unidos cuando se construyó en 1913.

A pocos metros de la plaza se alza la St. Paul’s Chapel, desde el 11 de septiembre también llamada la iglesia del milagro, pues no sufrió ningún daño a pesar de estar tan cerca de las torres gemelas.

World Trade Center

Llegamos a uno de los lugares más impactantes, donde hasta hace ahora 20 años se alzaron las imponentes Torres Gemelas. Todos recordamos qué estábamos haciendo en el momento en que vimos las imágenes en la tele de cómo impactaban los aviones contra ellas ese 11 de septiembre de 2001.

Hoy se puede visitar el museo del memorial del 11S, situado justo aquí, junto a dos grandes agujeros cuadrados negros construidos justo en el recinto de cada una de las dos torres. Ambos son una gran fuente en la que parece que el agua cae hacia un agujero infinito. En las barandillas que lo rodean están escritos los nombres de todas las víctimas de aquel atentado.

Curiosamente existe un árbol, el único que sobrevivió a la tragedia, que hoy en día es un símbolo de esperanza y recuperación.

Mirando hacia arriba veréis el One World Trade Center, el rascacielos que desde 2014 sustituye a las torres y que a día de hoy es el más alto de Nueva York.

Trinity Church

Construida en 1698, fue, sorprendentemente, el edificio más alto, no solo de Nueva York, sino de todo el país, en el momento de su construcción y durante los 2 siglos posteriores.

Nos ha impactado mucho el cementerio que hay en sus jardines, con lápidas que marcaban fallecimientos del siglo XVIII, ¡cuando Nueva York era aún una colonia inglesa! Y resulta que aquí yacen varios personajes ilustres de la historia del país, como Robert Fulton (inventor del barco de vapor), John Watts (famoso político y abogado) o Alexander Hamilton (uno de los Padres Fundadores de Estados Unidos y primer Secretario del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos).

Wall Street

El nombre de esta calle viene dado porque aquí se encontraba el muro que los holandeses construyeron para proteger Nueva Amsterdam de las agresiones exteriores. Y es que sí, Nueva York no fue una colonia inicialmente inglesa, sino holandesa, que tras una serie de disputas pasó a manos anglosajonas en 1665 (después de solo 40 años de su fundación).

Pero esto no es por lo que se la visita, sino por ser el centro financiero más famoso del mundo. Aquí se encuentran la Bolsa de Nueva York (el mayor mercado de valores del mundo) y el Federal Hall.

Y cerca de ella, en el parque Bowling Green, el también famoso Toro de Wall Street, al que se dice que hay que tocarle los huevos porque da buena suerte.

Esta escultura de bronce fue creada por el escultor Arturo di Modica, con el objetivo principal de recordar la caída del mercado de valores en el año 1987, en referencia a la fuerza y poder de la población estadounidense. Al parecer se colocó sin ningún permiso delante de Wall Street como símbolo del poder del pueblo estadounidense. Ese mismo día se retiró pero a los neoyorquinos le gustó tanto que acabaron colocándolo donde se encuentra hoy en día.

Estatua de la Libertad

Para llegar hasta ella hay que ir caminando primero a Battery Park, y más concretamente al Castle Clinton, lugar donde se pueden comprar los tickets para el Ferry hacia la isla donde se encuentra. Actualmente, parece que dada la situación de la pandemia, hay menos turistas y lo nuestro ha sido llegar y topar: comprar el ticket (por 32$) y montar en el Ferry. Pero en ocasiones normales dicen que suele haber colas larguísimas y que compensa comprar el New York Pass que incluye varias visitas a lugares turísticos y puedes entrar sin hacer cola.

El ferry a Liberty Island desde Battery Park tarda apenas unos 20 minutos. La excursión incluye el ferry a Liberty Island donde dan unas audioguías en un puesto al llegar. Al acabar en Liberty Island se coge otro ferry hasta Ellis Island, donde hay un museo y vuelven a dar otras audioguías. Nosotros no hemos ido a Ellis Island porque escuchamos que no merece mucho la pena.

La Estatua de la Libertad es el emblema por excelencia, no solo de Nueva York, sino de EEUU y de la libertad. Con sus 47 metros de altura, elevada hasta los 99 gracias a un enorme pedestal, es lo primero que los viajeros que llegaban en busca de una mejor vida a Nueva York veían desde los barcos que llegaban de Europa. De hecho, la estatua mira precisamente en esa dirección. Hacia París, ¿quizás? Puede ser, pues este monumento fue un regalo de los franceses por la amistad entre ambos países, diseñada por, entre otros, Gustav Eiffel. El proyecto tardó años en ver la luz, por diversos motivos, entre ellos, que se construyó en Francia y tuvo que traerse desmontada hasta EEUU. Se inauguró por fin en 1886.

Brookfield Place

Momento de pausa y de entrar un poco en calor. Hemos llegado a parar a este elegante centro comercial, lugar perfecto pues había un montón de restaurantes y puestos donde elegir qué tentempié tomar.

También está aquí el llamado Winter Garden, que parece un invernadero con palmeras y pertenece al propio centro comercial.

New York County Court

Son los famosos tribunales de Nueva York, que habréis visto más de una vez en infinidad de películas. alberga el palacio de justicia y el Tribunal de Apelación, de la Corte Suprema del Estado de Nueva York del Primer Distrito Judicial del Estado.

Puente de Brooklyn

Llegamos a las últimas ubicaciones del día. Muy cerca de los tribunales se encuentra uno de los extremos del icónico puente de Brooklyn, que cruza el río East desde Manhattan hasta Brooklyn. Cruzarlo caminando es un must en la visita a Nueva York.

A finales del siglo XIX, tomar un ferry era la única forma de cruzar el río entre Nueva York y Brooklyn, por entonces dos ciudades independientes. Las heladas, lluvias y otros problemas hacían que esta ruta se cancelase con frecuencia, así que el ingeniero John Augustus Roebling propuso construir un puente. Su construcción terminó finalmente en 1883. El puente alcanzó gran fama mundial de forma inmediata, pues se trataba del primero suspendido mediante cables de acero. Durante 20 años fue el puente colgante más largo del planeta, con 1825m de longitud.

Una vez en Brooklyn, dejando este también conocido barrio neoyorquino para otro día, hemos pasado por Washington Street, esa calle típica de las películas de Spiderman con el Puente de Manhattan al fondo (muy similar al de Brooklyn), y finalizado la ruta en Pebble Beach, junto al río, donde la estampa del puente y de todo el Skyline de Lower Manhattan es espectacular. Un lugar perfecto para ver la puesta de sol.

🌯Cena en Toast

No es ningún lugar especial, pero dado que tampoco EEUU tiene comidas espectaculares que probar (ya lo hacemos en España siempre que queremos) y que aquí la verdura brilla por su ausencia, hemos dado con este restaurante self service, que es una especie de buffet con bastante variedad de platos (desde ensaladas hasta carnes) que se sirven en una bandeja y se pagan al peso. Tiene pinta de ser de lo más barato que hay por aquí (ya estábamos de vuelta en nuestro hotel, cerca del Empire State) y aún así han sido unos 40$ para cenar 2.

22 diciembre: Madrid – Nueva York (EEUU)

Pues contra todo pronóstico, ¡aquí estamos! Superadas las pruebas y papeleos, hemos cumplido la misión de llegar a Nueva York en una época en la que el COVID está dando bastante guerra. Os iré contando diariamente nuestro paso a paso de este viaje de 7 días.

Hoy ha sido día casi completo de viaje. A las 5:00 ya estábamos en el aeropuerto para coger el vuelo de TAP hacia Lisboa a las 6:50. Para subir al avión nos han pedido una PCR negativa y el certificado de vacunación. Al no facturar maleta, nos lo han pedido en la puerta de embarque, así que en caso de pasar antes por el mostrador, os lo pedirán allí.

Después de 1h15, ya en Lisboa, nos ha tocado hacer una escala de casi 5 horas, puesto que el vuelo a Nueva York salía a las 12:00. En este embarque, más papeles: de nuevo la PCR (máximo de 1 día) y el certificado de vacunación, y además un impreso de 5 páginas que había que daban allí mismo y que los azafatos revisaban minuciosamente junto a la documentación antes de dejarnos subir.

Después del infinito embarque, nos esperaban 8h30 de vuelo hasta nuestro destino final, en el que nos han dado otro papel para rellenar, esta vez a cargo del gobierno americano: se trata de la declaración de aduanas, y hay que entregarlo al llegar a EEUU en el control de pasaportes.

A las 15:30 (hora de NY, que son 6h menos que en España) hemos aterrizado en el aeropuerto de Newark (al este de New Jersey y el mejor comunicado con Manhattan a día de hoy) y aún nos quedaban unos 30 minutos de cola en el control de pasaportes, donde no hemos tenido que mostrar el visado ESTA puesto que ya está todo informatizado. ESTA es el visado de turismo que hay que hacer para poder viajar, cuesta 14$ y podéis adquirirlo en la página oficial del gobierno rellenando un formulario larguísimo pero sencillo. La aprobación del visado suele darse en unas pocas horas o máximo 2 días (así que es algo que hay que hacer con tiempo).

16:30 y por fin libres… para averiguar cómo llegar a Manhattan. Nos hemos decidido por el tren, ya que los NY es famoso por sus atascos y queríamos ahorrarnos algo de tiempo. Siguiendo las indicaciones de Air Train hemos llegado hasta este monorail que «sobrevuela» las terminales del aeropuerto y hace una última parada en la línea de tren que va de Newark a Nueva York. En la misma entrada es posible comprar, por 15$, los tickets hasta Penn Station, en pleno centro de la ciudad y muy cerca de nuestro hotel.

Después de 25 minutos de viaje y de recorrer a pie unas pocas manzanas, hemos llegado por fin al hotel, sobre las 18:00. Nos alojamos en el Holiday Inn Express Times Square South, súper bien situado a muy poca distancia del Empire State y de Times Square, entre otras.

¡Y fin del trayecto! Las energías no nos han dado para mucho, así que hemos ido a lo fácil: paseo hasta Times Square y cena en una hamburguesería.

Times Square

La plaza de Times Square es el corazón de Nueva York y con los años se ha transformado en un símbolo de esta ciudad cosmopolita, gracias a sus luces y sus llamativos carteles publicitarios. El centro neurálgico de la zona es la plaza, en el cruce de Broadway con la 7ª Avenida. Aquí se amontonan bares, restaurantes, teatros, museos y ambiente, mucho ambiente a todas horas.

Times Square tiene una historia relativamente reciente ya que, hasta finales de los 90, la zona era sinónimo de crimen y drogas, pero durante el mandato del alcalde Rudolph Giuliani durante esos años, Times Square fue reciclado para pasar a convertirse en una de las mejores zonas de Nueva York.

Aviso a navegantes (por si acaso): en la se agolpa tanta gente que a más de uno le podrá resultar agobiante pero realmente es que ese es el propio encanto del lugar, junto con los carteles luminosos en cada esquina.

🍔 Cena en The Counter

Hace mucho frío y no estábamos por la labor de comernos mucho la cabeza, así que hemos ido a parar a The Counter, de camino al hotel, una hamburgesería en la que puedes elegir todos los ingredientes de la hamburguesa (tipo de pan, de carne, toppings, quesos, salsas, patatas…) y nos ha gustado mucho, aunque en la foto parezca que no tiene muy buena pinta. Eso sí, muy cara para lo que es: dos hamburguesas con patatas y agua del grifo han sido 52$. Aquí las propinas están incluidas en la carta casi siempre, y suelen rondar el 15%. A ello hay que sumarle un 7% de tasas que nunca están incluidas en los precios de la carta, así que sí: comer de restaurante en NY es muy caro.

De Klagenfurt a Villach, pasando por el lago Worthersee (Austria)

Parece mucho, pero no es tanto, y es que en una de nuestras escapadas erasmusiles desde Ljubljana, allá por 2014, decidimos sumar un país más a nuestra lista y atravesar la frontera hacia Austria.

Klagenfurt y Villach son dos ciudades del sur de Austria, separadas entre ellas por el inmenso lago Worthersee. Estos tres lugares y un cuarto, Pyramidenkogel, fueron los elegidos para una excursión de día, que tampoco fue muy largo, pues en pleno invierno las horas de sol escasean.

Klagenfurt

Es una de las ciudades más grandes de la región. Aunque está a escasos 400m sobre el nivel del mar, a su alrededor se elevan montañas de hasta 1000m, por lo que las vistas son bastante impresionantes.

Su arquitectura exhibe señales de la época medieval que todavía se conservan intactas. Hay castillos, pequeñas construcciones y monumentos emplazados en plena vía pública que datan del siglo XIV.

  • Neuer Platz: se trata de la plaza central, ubicada justo frente al Ayuntamiento. En el centro se alza la Fuente de Lindwurm, conocida como el símbolo de la ciudad. Fue cincelada en el siglo XVI en una sola pieza de piedra que fue extraída de la colina de Kreuzbergl, ubicada a pocos kilómetros del ingreso a la ciudad. La figura del dragón hace referencia a una antigua leyenda local; al parecer este pequeño monstruo vivía en la zona en la época de la fundación de Klagenfurt y se alimentaba de las muchachas que encontraba por los alrededores.
  • Catedral de Klagenfurt: Construida en 1591, la catedral de Klagenfurt ha sido desde 1787 la catedral del príncipe-obispo de Gurk, que reside en la ciudad.
  • Landhaus: es el edificio del parlamento, uno de los más bonitos de la ciudad y que sin duda merece una visita, por dentro y por fuera.
  • Minimundus: Se trata de una ciudad en miniatura formada por modelos de algunos de los edificios más reconocibles de todo el mundo. La colección incluye más de 150 modelos construidos a escala 1:25 y distribuidos en un parque, entre los que destacan la Estatua de la Libertad, la Torre de Londres o un modelo del sitio de lanzamiento del Transbordador Espacial de la NASA.

Lago Wörthersee

Sus 20 kilómetros de largo (por solo dos de ancho) conectan Klagenfurt con la ciudad de Velden. Rodeado de empinadas colinas alpinas densamente boscosas con impresionantes vistas de los lejanos Alpes nevados, este lago es famoso por sus cálidas aguas color turquesa, el que es perfectamente factible bañarse en verano, así como patinar sobre sus aguas congeladas en invierno.

Es posible hacer un tour en barco por el lago, aunque le sacaréis más provecho si sabéis alemán, pues al capitán va contando cosas interesantes sobre la zona, pero en la lengua germana.

El lago está rodeado de una leyenda: Cuentan que mientras vivían allí los primeros cristianos, esa misma zona era fértil para sembrar, la gente había construido un pueblo donde se vivía en tranquilidad y sin pasar necesidades. Era tanta la comodidad que de a poco los habitantes se alejaron de la iglesia y de la fe. Nadie rezaba ni se le guardaba respeto al dios que antes veneraban.

Una noche, durante la celebración de las Pascuas, apareció un hombre de muy baja estatura que les advirtió la necesidad de regresar lo más pronto posible a la iglesia. Cargaba un barril de madera y hablaba con un tono enfático.

Lógicamente, nadie le llevó el apunte, el pueblo continuó con su rutina como si nada hubiese sucedido. El hombrecito insistió. Y cuando se cansó de ser ignorado destapó su barril y dejó escapar una tormenta feroz que dejó a toda la población, con sus casas y sus cultivos, debajo del agua. Fueron varios días de violentas tormentas. Llovió copiosamente hasta que todo quedó sumergido. Nadie volvió a saber nada del hombre del barril, se dice que desapareció junto con el diluvio.

De hecho, este hombre de pequeña estatura, que se llamaba Mandl, tiene una pequeña estatua en su honor, en la mencionada ciudad de Klagenfurt.

Pyramidenkogel

A orillas del Worthersee se alza el mirador Pyramidenkogel, el observatorio construido en madera más alto del mundo. En conjunto, incluida la antena, la torre se eleva a una altura de 100 metros, pero lo más curioso es su forma en espiral.

El precio por subir son 8€, y desde arriba las impresionantes vistas de 360º dejan a uno sin aliento, con Austria a un lado, y Eslovenia al otro. Si os apetece diversión extra, por 4€ más podéis bajar por ¡un tobogán! en lugar de por las escaleras o el ascensor.

Villach

Al otro lado del lago y pasando más allá de Velden, la última parada del día fue Villach, que más que una ciudad parece un pueblo, pero que en realidad es la 7ª ciudad más grande de Austria. Se encuentra también cerca de la frontera de Italia y Eslovenia, y por ello es una pieza importante en las comunicaciones por tierra entre estos países.

Lo que más llama la atención de Villach, aparte de que está en plena naturaleza, rodeada de montañas y lagos, es el río Drava, que divide la ciudad, y su encantador y pequeño casco antiguo con casitas de colores. 

Toda la ciudad se puede recorrer tranquilamente a pie y hay muchas zonas verdes. Destacan la Iglesia de San Jacobo, la plaza del Ayuntamiento y el Museo Municipal.

Y si venís más tiempo, merece la pena disfrutar de unos baños en Warmbad, un balneario con 6 fuentes de agua caliente que cuenta con spa y piscinas.

11 lugares que ver en Montenegro

Sigo repasando antiguos viajes que tuve la suerte de disfrutar antes de la creación de este blog en 2017. Mi estancia Erasmus en Eslovenia me acercó la oportunidad de visitar Montenegro, uno de los países de la antigua Yugoslavia más olvidados por los turistas.

Es muy común hacer excursiones de un día desde Dubrovnik, por encontrarse al sur de la alargada Croacia, pero lo cierto es que Montenegro bien merece unos cuantos días solo para él. Hoy os traigo una recopilación resumida de los mejores lugares que visitar en este pequeño y aún poco desarrollado país.

1. Podgorica

No es lo más llamativo, pero la capital del país tenía que ser la primera en esta lista. No hay demasiado que ver, así que no dedicaría más de un día para visitarla. La Catedral de la Resurrección de Cristo es de los pocos puntos de interés de la ciudad. Vale mucho la pena entrar en ella, pues es bastante más bonita por dentro que por fuera. La Plaza de la República es el centro de la ciudad, y si buscáis tomar algo por las noches, hacerlo por las calles colindantes es la mejor opción.

2. Kotor

Nuestra primera parada es un pequeño pueblo medieval a orillas del mar. Destaca la fortificación que bordea el casco antiguo, sus iglesias románicas y la iglesia ortodoxa de San Nicolás. Con su casco antiguo similar a los croatas, es una ciudad que no decepciona. Tiene unas murallas enormes que suben por la montaña y desde donde tendréis vistas espectaculares de la ciudad.

En las bocas de la bahía de Kotor se divisa la isla de Mamula y su fortificación del siglo XIX que durante la segunda guerra mundial fue un campo de concentración.

3. Rijeka Crnojevića

Se trata de una pequeña villa situada junto al Lago Skadar. El paisaje hasta llegar hasta allí es espectacular, y está a solo 40 minutos de Podgorica.

La casa modesta de Pedro I Petrović sigue en pie, reconocible por sus arcos de la planta baja y las habitaciones de la planta superior que sobresalen del edificio. En torno al pueblo hay restos de antiguas fortalezas engullidos por la vegetación y casi olvidados.

4. Cañón del río Tara

Es el cañón más largo de Europa y el segundo del mundo (144km), con un agua tan clara y cristalina que, en según qué zonas, no tienen nada que envidiar al caribe. Su longitud hace que dicho cañón también entre en Bosnia y Herzegovina.

Por supuesto, el Tara es un río de rafting así que puedes sumarte a algún tour (este, por ejemplo) y salir de paseo. El más popular insume todo un día ya que recorre 18 km y toma entre 2 y 3 horas yendo desde Brstnovica hasta Scepan Polje. Aquí es donde el río tiene su salto mas alto y hay numerosos rápidos (21 de los 50 de todo el río).

5. Budva

Budva es la ciudad costera por excelencia, y donde van todos los turistas locales a disfrutar de la playa. La ciudad presenta un contraste entre la antigüedad y la modernidad, ya que, aunque el casco histórico es muy antiguo (la ciudad tiene 2500 años de antigüedad) y curioso, pero actualmente es muy comercial y está llena de grandes edificios que contrastan con este centro histórico.

6. Sveti Stefan

Situado a 8 km de Budva, se trata de una pequeña isla conectada por sus dos playas con la costa de Montenegro. Hoy en día es una playa de alto lujo donde no solo las celebrities de Montenegro sino que vienen famosos de todo el mundo debido a su exclusividad. Se trata de un pueblo ocupado por un complejo hotelero al que solo puedes acceder si tienes una reserva en él, y como podéis imaginar, no entra dentro del presupuesto de un estudiante de Erasmus este tipo de actividades.

7. Perast

En la misma hermosa bahía que Kotor, pero ubicada justo al noroeste, Perast es una pequeña ciudad pintoresca notable por sus múltiples iglesias y villas hechas de piedra. En la ciudad, la iglesia de San Nikola tiene excelentes vistas de la ciudad y la bahía de Kotor desde su torre del campanario.

Dos de las iglesias más encantadoras de Perast, Nuestra Señora de las Rocas y St. George, sin embargo, está en pequeños islotes en la bahía.

8. Cueva de Lipa

Una de las cuevas más grandes de Montenegro, la Cueva de Lipa se encuentra en las montañas al norte y al este de Budva.

La visita comienza con un paseo en un tren en miniatura por el campo salvaje, lleno de granadas e higueras salvajes, hasta la entrada de la cueva. Desde aquí, se pasa a una visita guiada a través de algunos de los 3.5 kilómetros de pasajes y grandes salas talladas por miles de años de goteo de agua y su río subterráneo.

9. Zabljak

Zabljak es la ciudad en la altitud más alta de los Balcanes. Se encuentra a una altitud de1456 metros. Ubicado en el centro de la enorme montaña de Durmitor, y en medio del Parque Nacional Durmitor, está también muy cerca del ya mencionado cañón del Tara.

10. Monasterio de Ostrog

Construido durante el siglo XVII como refugio contra los invasores del Imperio Otomano, el Monasterio Ostrog es ahora un importante destino de peregrinación cristiana. Ubicado sobre un gran afloramiento de granito, todo el monasterio fue tallado en una cueva en un acantilado casi vertical.

Es un sitio bastante impresionante, con dos iglesias rupestres interiores que se pueden visitar. Están adornadas con frescos pintados directamente en las paredes de roca. El monasterio también alberga los restos de su fundador, Sveti Vasilje, quien se convirtió en santo después de su muerte en 1671.

11. Ulcinj

Cerramos este post hablando de la ciudad más meridional de Montenegro, cerca de la frontera con Albania, que ofrece una sensación oriental única debido a su antiguo control otomano. En la caída de la armada otomana, Ulcinj se convirtió en una guarida. Hoy, la ciudad es una curiosa mezcla de mezquitas, minaretes y una gran playa nudista.

Dubrovnik, la ciudad más visitada de Croacia

Llegamos a la joya de la corona croata: Drubrovnik, o lo que para los fans de Juego de Tronos es Desembarco del Rey, una espectacular ciudad que tuve el privilegio de visitar hace ya 7 años durante uno de los viajes de mi Erasmus en Eslovenia. De hecho, estaba totalmente decorada para la ocasión, pues tuve la suerte de acudir cuando estaban grabando escenas para la popular serie.

Apodada la Perla del Adriático es Patrimonio de la Humanidad desde 1979. Es imposible no mencionar a los griegos y los romanos como los primeros moradores de la ciudad, pero las civilizaciones que más influyeron en Dubrovnik fueron los bizantinos, los húngaros y los turcos. Sin embargo, alcanzó su máximo esplendor en el siglo XIII, cuando se convirtió en ciudad comercial. Desde ella viajaba oro y plata hacia toda Europa.

No obstante, la historia de la ciudad se torna más oscura, ya que desde en el siglo XX fue un terreno de disputas contra Serbia, famoso por aquel desafortunado día en que cayeron más de 1000 bombas en la ciudad. Como resultado, sufrió graves destrozos de los que todavía quedan restos visibles.

Pero la guerra de los Balcanes terminó en 1995. Desde entonces el Gobierno ha trabajado duro para devolverle su esplendor. Y desde luego, lo ha conseguido.

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Las murallas

Ningún otro punto de referencia domina el paisaje urbano de Dubrovnik tanto como las que son el sistema de fortificación mejor conservado de toda Europa.

La muralla medieval, que data del siglo VIII, se conserva completamente e incluso sobrevivió al asedio de las tropas serbias en 1991 y 1992. Mide 1940 metros de longitud y tiene hasta seis metros de ancho en algunos puntos.

Stradun

En pleno casco antiguo de la ciudad, esta calle data de 1468, aunque muchos de los edificios circundantes fueron construidos en el siglo XVII tras un devastador terremoto en 1667. Se caracteriza por sus pavimentos de piedra caliza blanca, y sus casas con sus puertas y ventanas principales bajo el mismo arco.

Las puertas de la ciudad

Son 2: la famosa Puerta Pile durante siglos fue la entrada principal, y sigue siendo el punto de acceso más interesante a la ciudad antigua, y la puerta Ploce situada detrás de la Torre Asimov y diseñada como un sistema de «doble defensa» que demostró ser muy eficaz en tiempos difíciles. El camino más corto entre ellas es la ya mencionada calle Stradun.

Fuerte Lovrijenac

Situado en un promontorio rocoso justo fuera de la muralla oeste de la ciudad, fue durante mucho tiempo la clave de la defensa de Dubrovnik.

Esta impresionante fortaleza que data del S.XI resultó inexpugnable durante los numerosos asedios emprendidos por los venecianos. Se caracteriza por su inusual disposición triangular y por sus impresionantes murallas que tienen un grosor de hasta 12 metros.

Plaza de la Loggia

Esta bonita plaza que fue el mercado central aún sigue siendo el punto de encuentro de autóctonos y forasteros.

En el centro se yergue la columna de Rolando, el héroe que según la tradición salvó a Dubrovnik de los árabes. Su estatua (de 1418) servía como patrón de medida: la longitud de su antebrazo (51,20 cm) constituía el «codo raguseo», mientras que las muescas practicadas en la piedra, en la base de la columna, servían para calibrar la mercancía.

También se encuentran aquí la famosa Logia de las Campanas que data de 1480 y que se utilizaba como sistema de alerta temprana por los residentes en tiempos de disturbios, la Iglesia de San Blas, con fachada barroca y una valiosa colección de obras de arte, y la Torre del Reloj del siglo XV.

Catedral de Dubrovnik

Conocida como la Catedral de la Asunción, se construyó sobre el emplazamiento de una antigua catedral del siglo VI, destruida por los terremotos.

El tesoro de la catedral contiene muchas reliquias importantes, entre las que destaca un trozo de la cruz sobre la que se cree que Jesús fue crucificado. Otras reliquias famosas incluyen la cabeza, la pierna y el brazo de San Blas, que datan del siglo XIII.

Iglesia de San Salvador

Esta pequeña y bella iglesia de factura gótica y renacentista fue construida a principios del s. XVI. Es uno de los pocos edificios que sobrevivió al devastador terremoto de 1667 sin apenas sufrir daños.

Gran Fuente de Onofrio

Situada justo enfrente de la iglesia de San Salvador y construida entre 1438 y 1444, la famosa Gran Fuente de Onofrio, que data del 1444 es uno de los monumentos históricos de la ciudad más conocidos y simbólicos.

La ciudad de Drubrovnik alberga muchos otros lugares imperdibles, que os invito a descubrir caminando por sus calles, pues de manera parecida (pero de otro estilo) a Roma o Venecia, el simple hecho de pasear por cualquier rincón merece la pena.

Más sobre Crocia…

Zadar y el atardecer más bonito de Croacia

No es la primera vez que hablo de Croacia en este blog, pero es que antes del diario de viaje que os compartí hace un par de años cuando visité Split y alrededores, ya había pisado tierras croatas.

Fue, de nuevo, durante mi Erasmus en Ljubljana (Eslovenia), país que se encuentra justo al norte de Croacia. Hicimos una ruta por Zadar, Split, Duvrovnik e incluso bajamos hasta Montenegro. Y en este post quiero recoger aquellos lugares que ver en Zadar, la más al norte de las mencionadas.

Esta ciudad situada en la costa Dálmata cuenta con más de 3000 años de antigüedad, y su legado romano conserva aún su identidad. Cuenta con restos de murallas de origen romano, estas, fueron declaradas en el 2017 patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Tuvieron casi 30 puertas o accesos, actualmente solo hay seis.

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1. Porta Terraferma

Llamada también Puerta de Zara, es la entrada principal al interior de la muralla, y está considerado como el monumento renacentista más bonito de Zadar.

2. Plaza de los Cinco Pozos

Como su propio nombre indica, es una plaza con cinco pozos, y estos fueron los encargados de abastecer de agua a la ciudad hasta mediados del Siglo XIX.

3. Plaza Narodni

Significa Plaza del Pueblo, y se trata también de la más animada actualmente. Es la única plaza medieval que, a pesar de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, ha conservado su valioso patrimonio. En ella podréis encontrar edificios señalados como la Torre del Reloj, la Logia Municipal, el Ayuntamiento de Zadar, o la iglesia de San Lorenzo del Siglo XI, el edificio más antiguo que se conserva en Zadar.

4. Catedral de Santa Anastasia

Es la Catedral de Zadar. Fue construida en el del Siglo XIII y se trata de la más grande de Dalmacia. Desde su campanario, al cual es posible subir por 2€, podréis disfrutar de una de las mejores vistas de la ciudad.

5. Iglesia de San Donato

Esta iglesia, de principios del siglo IX, es considerada el símbolo de la ciudad, por ser, además, el templo más importante de su periodo que se conserva en Dalmacia.

Más que por sus 27 metros de alto, llama la atención su planta en forma circular. Gracias a su buena acústica, a día de hoy se utiliza como sala de conciertos.

6. Foro Romano

Aunque solo queden restos (y pocos), este antiguo foro del siglo I es el más grande de toda Croacia.

7. El órgano de mar

Aunque parecen unos simples escalones de mármol ideales para sentarse y descansar, es un enorme instrumento musical diseñado por el arquitecto Nikola Basic en 2005. En el interior de este órgano en forma de escalera, hay un sistema de tubos, que gracias al aire que entra por el empuje de las olas del mar, produce diferentes y relajantes sonidos.

8. El Saludo al Sol

De nuevo el artista Nikola Basic, una vez acabó con el órgano de mar, empezó con esta obra de 22 metros de diámetro y más de 300 paneles de vidrio. Bajo el vidrio, instaló unas placas fotovoltaicas que acumulan la luz del Sol durante el día, y al anochecer se convierte en un espectáculo de luces y colores.

9. Atardeceres en Zadar

De este último «lugar» viene el título del post. Y es que no son pocos quienes dicen que las puestas de sol más bonitas de Europa e incluso del mundo tienen lugar en Zadar (¡no sé si es mucho decir!).

En cualquier caso, merece la pena disfrutar de uno, y mucho mejor si es junto al órgano de mar. Mejor combinación, imposible.

10 lugares que ver en Eslovenia

Como os contaba en otro post, hace años viví durante unos meses en Ljubljana, la capital de la encantadora Eslovenia. Pinchando aquí podéis leer acerca de esta ciudad, y hoy os desvelo unos cuantos lugares que no os podéis perder de este pequeño país, muy asequible de recorrer, pues no tiene ni 300km de punta a punta.

Los motivos para visitarlo son innumerables, pero es que además, Ljubljana, en el centro del país, está realmente cerca de ciudades como Salzburgo (290km), Zagreb (150km) y no tan lejos de Milán, Budapest, Bratislava o Belgrado (a 500km de todas ellas).

En cuanto a paisajes, se dice que Eslovenia tiene lo mejor de Austria y lo mejor de Italia, es más barato que sus países vecinos del centro de Europa, pero mucho más avanzado en todos los sentidos que cualquier país del este. En ocasiones la apodan «La Suiza de los Balcanes».

Mi recomendación es que alquiléis un coche, algo bastante más asequible que en otros países, y disfrutéis de lugares tan interesantes como estos…

1. Lago Bled

A solo 45 minutos, el Bled Jezero (lago) es la joya natural de Eslovenia y uno de los lagos más atractivos y turísticos del continente. Este lago glaciar se encuentra en los Alpes Julianos, y además de un entorno idílico son 3 las cosas que lo hacen un lago único: su color (cambia de verde a azul según el tiempo que hace), su castillo y su famosa isla central: curiosamente, la única isla natural de toda Eslovenia. No es muy grande pero si suficiente para albergar una iglesia, en cuyo campanario se encuentra la famosa campana que dicen, trae buena suerte a quien la hace sonar.

Lago Bled

Del campanario de la iglesia solo os separan 99 escalones (y la remada que os tenéis que pegar en una barquita para llegar a la isla, claro), mientras que entrar al castillo cuesta 11€, y si bien las vistas son buenas, su visita no me parece imprescindible.

El lago merece la pena ser visitado durante todo el año: en primavera y otoño por sus colores, en verano porque podréis incluso bañaros y en invierno el lago porque se cubre de nieve y hielo, utilizándose en ocasiones para hacer patinaje sobre hielo.

2. Garganta de Vintgar

A solo 5km de Bled, La blejski Vintgar es un espectacular desfiladero que el río Radovna ha ido moldeando poco a poco con su precioso caudal color esmeralda, muy esmeralda en algunos puntos. Forma parte del Parque Nacional del Triglav, separa los montes Boršt y Hom y está a rebosar de vegetación, rocas cubiertas de musgo y paredes verticales que en algunos tramos llegan hasta los 100 metros de altura.

garganta de vintgar

Actualmente el desfiladero está provisto de cómodas pasarelas de madera que hacen la caminata de 1,6km (3,2 de ida y vuelta) de lo más agradable. Al final del recorrido se encuentra la cascada Šum (cascada ruidosa), un salto de agua de 13 metros que es punto obligado de foto.

cascada sum vintgar

3. El Triglav

La montaña más alta de Eslovenia no solo da nombre al Parque Nacional del Triglav (al que pertenecen casi todos los lugares que os estoy mencionando en este post), sino que también está presente en la propia bandera del país. Triglav significa tres cabezas en esloveno, y es que esta cima en realidad son 3 picos. Todo esloveno que se precie debería escalar sus 2864m de altitud al menos una vez en la vida, y es una espinita que tengo clavada porque yo no lo hice (algún día, ¡volveré!).

La ascensión hasta aquí no es sencilla en absoluto, requiere más de un día y más de uno se ha tenido que dar la vuelta a poco de terminar por culpa de su dificultad.

montaña Triglav

He encontrado esta entrada, en la que su autor explica su experiencia paso a paso. Algún día, espero ser yo quien os la cuente.

4. Lago Bohinj

A diferencia de blog, el Bohinj jezero es mucho más salvaje, y el más grande de Eslovenia. Se encuentra a 26km de Bled y el reflejo de las montañas del Parque Nacional es de postal. Se encuentra en el valle glaciar del mismo nombre, un entorno natural ideal para disfrutar de un montón de actividades al aire libre como senderismo, kayak, ciclismo o alpinismo. Además, el valle se ha mantenido fiel a sus tradiciones como la cría de ganado y la agricultura. Sigue habiendo una profunda conexión con el pasado y una vida más lenta.

lago bohinj

Sin salir de la zona del lago, podéis caminar hasta la cascada (o slap) Savica. Subiendo 500 escaleras llegaréis a la cascada, situada en la cabecera del valle glaciar.

cascada savica

Justo al lado del lago Bohinj, se encuentra la montaña Vogel, que cuenta con estación de esquí en su cima es uno de los mejores lugares para disfrutar de las vistas: desde el propio lago desde las alturas, hasta el Triglav.

lago bohinj

5. Cascada Rinka

Es una de las cascadas más bellas y famosas de Eslovenia. Las aguas del arroyo Savinja caen desde una altura de 90 metros en una sola corriente.

cascada rinka

Una caminata de 20 minutos desde el parking hasta la punta del Valle del Logar os llevará hasta manantial del precioso río Savinja, unas de las aguas más azules que he visto nunca.

6. Velika Planina

Se trata del pasto de montaña más extenso de Eslovenia y el que se encuentra a mayor altura, desde 1.400 a 1.666 metros. Al llegar a este curiosísimo lugar uno se puede preguntar: pero aquí quién vive: ¿hobbits? ¿gnomos? Pues bien: Velika Planina es uno de los pueblos de pastores más grandes de Europa, que está realmente habitado cada año desde la primavera.

Además de admirar las pintorescas construcciones, quizás tengáis suerte y algún pastor os invite a degustar sus delicias caseras.

Velika planina

Para subir hasta aquí, podéis hacer una ruta caminando de 8km, o bien elegir la opción fácil y subir en teleférico, situado a 10km de la ciudad de Kamnik.

7. Škocjanske Jame

Dejamos a un lado los paraísos verdes para toparnos con un paraíso marrón y bajo tierra para adentraros en las impresionantes cuevas de Skocjan (por cierto, os será útil saber que las j en esloveno se pronuncian como nuestras i ) se formaron por la acción del río Reka (¡reka significa río en esloveno!) que nace a 50km de ellas y es aquí donde sus aguas se sumergen bajo tierra por primera vez. Encontrarse en el curso alto y la fuerza que el agua lleva ha construido unas grutas altísimas y largas.

Hay dos rutas para visitarlas, pero la clásica es la más impresionante. Por cierto, activad bien vuestras retinas, pues no está permitido hacer fotos.

cueva scocjan

Tras unas cuantas galerías llenas de estalactitas y estalagmitas, llega lo más impresionante: el cañón subterráneo más grande de Europa y uno de los más grandes del mundo.

8. Postojna

Las cuevas de Postojna son, quizás, más conocidas que las de Skocjan (y más masificadas, en consecuencia), pero ambas son imperdibles por ser totalmente diferentes.

Las cuevas de Postojna son mucho más largas (20km), aunque sólo se recorre 1km a pie y 4km en tren. Precisamente el recorrido en tren es una de las partes más curiosas de esta visita, ya que pasa por decenas de galerías iluminadas. Conviene ir abrigado (porque hace unos 9º dentro. Los puntos clave de las cuevas son el ya mencionado tren, el vivario en el que visitar al extraño Proteus y la Sala de Conciertos (al final del recorrido) con su especial acústica.

cuevas Postojna

9. Predjama

Una visita que combina perfectamente con las cuevas de Postojna, pues el Castillo de Predjama se encuentra próximo a ellas.

Este curioso castillo abraza las paredes de roca de la montaña desde hace 700 años, construido por orden de Erasmo Lueger, un personaje noble muy querido entre los eslovenos ya que era conocido como el Robin Hood nacional: asaltaba caravanas de ricos mercaderes para repartir el botín entre los pobres.

Castillo Predjama

Entréis a visitarlo o no, merece la pena llegar hasta aquí solo por las vistas del castillo, la montaña y la cueva pegada a él, que de hecho comunica con el exterior por otra parte, un secreto que fue desvelado poco antes de la muerte de Erasmo y que lo salvaron de ser verdaderamente sitiado en su propio hogar.

10. Piran

Para cerrar esta lista de los principales lugares que ver en Eslovenia, llegamos al pueblo costero de Piran, un paisaje con aire veneciano que pocos imaginan encontrar en este país conocido por sus montañas y sus bosques.

La República de Venecia dejó su huella en la ciudad durante los casi 600 años de dominio. Su casco histórico medieval se encuentra en perfecto estado de conservación, lo que convierte Piran en una de las ciudades más bellas de la costa del Adriático y de Eslovenia. No es de extrañar que Piran sea el destino turístico por excelencia de los eslovenos (y también, para que engañarnos, porque solo tienen 46km de costa).

Deambular por sus calles es de lo más agradable, pero que no se os pasen lugares como la Plaza Tartini, la Catedral de San Jorge, el paseo marítimo, el Faro de San Clemente, las murallas, y por supuesto, la playa.

piran

Espero que hayáis disfrutado de este paseo virtual por mi país favorito, al que tengo muchas ganas de volver. Pero antes… ¡otros destinos are coming!

Ruta por los Pueblos Negros de Guadalajara

Nuevo descubrimiento a las afueras de Madrid (aproximadamente 1h30 de coche). El pasado fin de semana, en pleno auge del otoño, en plena Sierra Norte de Guadalajara, en el corazón de la provincia y rodeados de montañas, visitamos una serie de pueblos perfectamente conservados, construidos en pizarra negra, y de ahí su nombre.

Este material, muy rico en la zona, fue utilizado tanto para los tejados como para los muros de las cosas, con lo que el resultado es una casa oscura que gana en belleza cuando la piedra está mojada.

La ruta comienza (o termina, según prefiráis) en Tamajón, y discurre a través de 111 km de carreteras estrechas y repletas de curvas, por otras 9 aldeas. En esta ruta destaca, como no podía ser de otra manera, el encanto que tienen las piedras. En los muros, en el suelo que pisas, en las iglesias, fuentes y bancos. La piedra lo es todo en esta ruta.

Os invito a que descubráis por vosotros mismos los rincones de estos lugares, que lejos de tener algún edificio más característico que otro, es el conjunto lo que lo hace especial. Aquí tenéis la lista de pueblecitos negros:

  1. Tamajón, donde destaca la Ermita de la Virgen de los Enebrales.
  2. Almiruete, cuenta con un hotel-spa. No es mal plan, ¿no?
  3. Palancares, de los más pequeños de la ruta.
  4. Valverde de los Arroyos, donde la pizarra se combina con la cuarcita y le da un color ligeramente diferente.
  5. Campillejo, que se encuentra en período de declaración como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
  6. El Espinar, y sus vistas hacia el valle del Jarama.
  7. Campillo de Ranas, uno de los más grandes (o menos pequeños) y donde es una buena opción comer (cuenta con 3 restaurantes).
  8. Majaelrayo, que posee las «aguas curativas» de los baños de Robledo
  9. Roblelacasa, desde donde parte el sendero de 4km que llega a la Cascada del Aljibe.
  10. Cardoso de la Sierra, completamente rodeado de bosques de robles, pinos y encinas

A continuación os dejo la ruta en mapas, pueblo a pueblo, y unas cuantas fotos para que vayáis abriendo apetito de visitar esta preciosa región.

📍Mapa de la ruta, paso a paso

Una mañana en Astorga (León)

A la vuelta de nuestro último viaje a Asturias, nos venía de perlas parar en Astorga, pues bajábamos de los Valles del Oso. A casi cualquiera le suena el nombre de Astorga, como era nuestro caso, pero nunca nos habíamos planteado realmente visitarla, hasta que vimos las fotos de su joya, a lo que apodamos inmediatamente el «mini Howarts».

Astorga fue fundada por un emperador mítico. Nada más y nada menos que Octavio Augusto, que le dio el nombre de Astúrica Augusta. Desde sus orígenes ha sido un cruce de caminos de vías romanas, camino de Santiago y la famosa Vía de la Plata.

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Palacio de Gaudí

Es un palacio episcopal diseñado por el arquitecto catalán. Encargado por el obispo Juan Bautista Grau en 1889.

Nunca llegó a ser residencia de dicho obispo, pues éste falleció antes de la finalización de las obras en 1913, que por cierto, no finalizó Gaudí, pues renunció tras un enfrentamiento con la diócesis. De hecho no llegó a ser residencia episcopal en ningún momento, y el palacio sufrió un destino incierto, hasta que en 1963 se convirtió finalmente en el Museo de los Caminos, donde se exponen reliquias de las diferentes diócesis de Astorga, y ha estado abierto al público desde entonces.

Para visitarlo por dentro es necesario reservar la visita (6€) y aunque el exterior es bastante mejor que el interior (en mi opinión) merece la pena entrar. También hay visitas guiadas.

Catedral de Astorga

Justo al lado del palacio, lo cierto es que la estampa que dejan estos dos edificios desde lo lejos es espectacular. Data del siglo XVIII, aunque se comenzó a construir en el XV, y es por eso por lo que se pueden distinguir diferentes estilos a lo largo de sus muros. Una de las fachadas es renacentista y la principal, barroca. Por dentro, el estilo predominante es el gótico.

Dentro de ella se encuentra también, desde 1954, el Museo Catedralicio, con numerosas piezas, algunas de ellas del siglo X.

Museo del Chocolate

La elaboración fue una de las industrias más importantes de Astorga y su comarca durante los siglos XVIII y XX, e incluso hoy en día es el medio de vida de muchas familias de la región, y es que, como consecuencia de ello, se crearon también empresas de publicidad y de fabricación de máquinas de elaboración de chocolate.

Toda esta tradición debía quedar reflejada en un museo, y esa es la razón por la que encontramos este curioso lugar en Astorga, donde se puede aprender todo el proceso de elaboración, así como diferentes objetos antiguos (etiquetas, envases, carteles…) y comprar chocolate, claro. Aunque esto también es posible en cualquier pastelería del casco antiguo.

Plaza Mayor

Levantada en el lugar que ocupaba el antiguo foro romano, del que se pueden visitar los restos en el subsuelo, data de finales del siglo XVII, al igual que el edificio del Ayuntamiento. Este edificio es uno de los más importantes ejemplos del barroco civil en León. Se compone de dos torres gemelas, un gran balcón de forja, y se encuentra coronado por un reloj en el que, 2 autómatas vestidos con trajes regionales maragatos, se encargan de dar la hora.

Muralla Medieval

Astorga tuvo tres murallas romanas. La primera tenía un doble foso defensivo con dos trincheras en forma de V. En el siglo I, se construyó sobre la anterior la segunda muralla con 2 torres circulares. A finales del siglo III, se levantó la tercera, que consta de 27 cubos semicirculares y 5 m de espesor. Finalmente fue reaprovechada en época medieval, la que hoy podemos contemplar en el paseo Blanco de Cela.

Museo Romano

Construido sobre una galería aboveda de origen romano, La Ergástula, alberga una interesante exposición permanente. De la que forman partes las piezas obtenidas de las diversas excavaciones realizadas en los últimos años.

Street Art en Astorga

Para terminar este rápido paseo mañanero por Astorga, y para contrastar con tanta antigüedad, os recomendaré que busquéis en sus calles los grandes murales dibujados a mano, espectaculares y súper realistas. Son 3: el dedicado a la IGP Cecina de León, el de la Guerra de la Independencia y el Dadospuntocero.

Y con esto y unos mantecados astorganos, ¡podéis abandonar la ciudad!

Valles del Oso (Asturias): más allá de la famosa senda

(Para leer sobre la Senda del Oso, pincha aquí)

En este maravilloso valle asturiano, al sur de Oviedo, hay mucho más allá de la conocida Senda del Oso. Gracias a ella se ha desarrollado la vida y el turismo alrededor, y si os apetece hacer algo más que recorrer el valle de arriba abajo de todas las formas posibles, aquí os dejo unas cuantas ideas para hacer, por orden geográfico, de norte (es decir, más cerca de Oviedo) a sur (más cerca de la provincia de León)

Desfiladero de las Xanas

La segunda atracción por excelencia del Valle, y es que se le conoce popularmente como el «mini Cares«, pues tiene un aire muy parecido con muchos menos kilómetros de recorrido. Algunos dicen que es incluso más bonito, en mi opinión, no lo es. Lo que sí es mucho mejor es la cantidad de personas en la ruta: infinitas menos. Los caminos son más estrechos, así que se agradece.

Su longitud es de unos fáciles 7km de ida + vuelta (por el mismo sitio), una excursión con muy poca pendiente (salvo el tramos final) ideal para hacer por la mañana, pues al final de la ida se encuentra el pueblo de Pedroveya, que cuenta con un restaurante con mucha y buena fama; eso sí, hay que llamar para reservar si es fin de semana, sí o sí: Casa Generosa (985783046).

Durante el recorrido se atraviesan zonas tan abruptas que a veces estaréis situados a unos 80m por encima del río de las Xanas.¿Y sabéis por que «Xanas»? Es un nombre mitológico: la Xanas es el hada asturiana por excelencia.

Bermiego

Aunque parece un pueblo anclado en el tiempo, la mayoría de los visitantes que se acercan a Bermiego es para contemplar su famoso tejo, con mayúsculas: el Tejo de Bermiego, un árbol milenario (cualquiera de la zona te dirá que es el árbol más viejo de Europa) gracias al cual esta aldea recibe unas cuantas visitas cada semana.

Y pese a esto, lo de que el pueblo parece de otro siglo es literal: no hay ningún restaurante o típica tienda de souvenirs que cualquiera habría aprovechado para abrir. En su lugar, los vecinos siguen sorprendiéndose con las visitas, labrando la tierra y cuidando de sus animales.

Hay una zona para aparcar, y desde ahí, hay que caminar 1km hasta el tejo, atravesando el pueblo y, sorprendentemente, ¡los 32 hórreos que lo decoran!

Bandujo

Con 40 habitantes (y tampoco nada para turistas), éste es otro pueblo donde el tiempo se ha detenido en el interior de Asturias, y es que se trata de una aldea medieval. Está situado a aproximadamente 700 metros de altitud y su ubicación en la loma de una montaña lo convierte en una estampa difícil de olvidar.

Todo el pueblo, que data del siglo VIII, está declarado Bien de Interés Cultural desde el año 2009 y no es para menos ya que alberga uno de los conjuntos medievales mejor conservados de la región.

Algo que llama mucho la atención de Bandujo y de su cementerio es que las tumbas no tienen ni lápidas ni dueño, de manera que cuando alguien muere ocupa el lugar de aquella persona que lleva más tiempo enterrada allí.

Parque de la Prehistoria

Lo cierto es que me sorprendió mucho que este lugar se encunare aquí (concretamente en Teverga), preparado para albergar un montón de turistas en una zona que aparentemente no recibe demasiados.

Esta pinacoteca alberga la colección de arte rupestre de entre 10.000 y 40.000 años de antigüedad más relevante de Europa. Su arquitectura es muy especial, pues han querido impactar lo menos posible en el medio, asemejándolo así con el modo de vida de los hombres de las cavernas, de manera que los edificios están soterrados entre las colinas del recinto. En la superficie se pueden observar diferentes especies de animales, como corzos y caballos.

Hayedo de Montegrande

Al sur de Teverga, este espectacular y frondoso bosque lo es aún más si lo visitáis en otoño. ¡Vaya colores! Por el discurre un sendero de unos 4km muy fácilmente transitable y que termina en la Cascada del Xiblu. Esta combinación hace que sea una visita indispensable si estáis por la zona.

Cueva Huerta

Se encuentra en el desfiladero de Estrechura, a poca distancia del Parque de la Prehistoria y es una de las más grandes cuevas de Asturias, con 14,5km de longitud, y el acceso solo es posible mediante una visita guiada reservando previamente (web o teléfono 666 557 630).

La visita discurre por una pasarela de madera construida totalmente respetuosa e integrada en el paisaje, es de unos 50 minutos de duración y apta para la mayoría de las personas: se recorren unos 300 metros y la única dificultad que tiene es subir y bajar escaleras.

Ahora que sabéis que los Valles del Oso son algo más que la Senda del Oso… ¿os animáis a visitarlos?