15 trucos para viajar barato

Hace unos días, durante un Q&A en mi cuenta de Instagram, recibí varias preguntas relacionadas con mi faceta viajera. Una de ellas me pareció muy interesante, y es que me la han hecho muchas veces: ¿cómo consigues viajar tanto? En el sentido de tiempo, tengo bastante facilidad porque mi trabajo no requiere que esté en un lugar concreto, sino que puedo hacerlo desde cualquier parte con mi ordenador y una conexión a internet.

Y en cuanto al aspecto económico, con el el paso del tiempo y de los viajes, he ido aprendiendo una serie de trucos, por llamarlo de algún modo, que me permiten reducir mucho los costes y así no tener que quedarme en casa. Aquí tenéis una lista de los mismos, espero que os sirvan tanto como a mi. Pero, una frase que los resume casi a la perfección es… No seas “tiquismiquis” con nada:

1. Sé flexible con las fechas o con el destino

Si lo que te gusta es viajar, el destino (dentro de unos límites) es menos importante. Seguramente ya lo conozcas, pero la web Skyscanner tiene una funcionalidad interesantísima, y es que puedes buscar vuelos desde tu ciudad hacia cualquier lugar y en cualquier fecha. La web lo ordena de más barato a más caro, y también te indica las fechas exactas en las que el billete es más barato.

¿Cómo aprovecharse de esto? Si tienes preferencia por unas fechas, sé flexible con el destino, y si quieres un destino concreto, sé más flexible con las fechas. ¡Sencillo!

Yo llegué a irme a Luxemburgo un fin de semana por 30€ sin saber muy bien qué me encontraría, ¡y me lleve una muy grata sorpresa!

2. Comprueba la web de la aerolínea

Una vez hayas encontrado un vuelo interesante en algún comparador de vuelos, fíjate en la compañía que lo ofrece y entra en su web para comprar los billetes. La mayoría de las veces, los comparadores cobran comisiones extrañas por comprar el billete en su web, mientras que en la de la aerolínea el precio inicial es el real (siempre y cuando no añadas maletas)

3. No factures maleta

Para viajes cortos es más fácil, para viajes largos o en invierno, menos, pero no facturar una maleta hará que el billete de avión sea más barato: este servicio normalmente suele costar entre 30 y 60€ por trayecto (es decir, entre 60 y 120€ por ir y volver), y esto encarece muchísimo el billete. Si volar a Nueva York te cuesta 500€, quizás no se note mucho la diferencia, pero en Europa hay destinos tan baratos como 40 o 50€ de ida+vuelta; ¡la maleta cuesta más que el propio billete!

Además, no facturar maleta tiene otra gran ventaja, y es que ahorras mucho tiempo en el aeropuerto: no tendrás que llegar tan pronto ni tampoco te entretendrás al aterrizar en el destino, y esto es un punto muy a favor si haces una escapada rápida de fin de semana.

4. Vuelos con escalas

Como todos sabemos, los vuelos con escalas son casi siempre más baratos que los vuelos directos. Si vas a hacer una escapada corta, hacer una escala no suele ser una opción porque perderás mucho tiempo valioso viajando, pero en un viaje más largo sí puedes permitírtelo, y además la diferencia de precio es normalmente bastante grande (a destinos de otros continentes, muchas veces el vuelo directo cuesta el doble que el de escalas).

Una buena opción es que en lugar de lamentar el tiempo que vas a tardar en llegar, busca una buena escala, y por buena me refiero a larga: de esta forma podrás visitar la ciudad en la que haces escala, ¡y eso que te llevas de regalo! Una ciudad nueva sin planearlo, y bastantes euros ahorrados.

5. Utiliza Blablacar

Si vas a viajar en coche, una buenísima opción es utilizar la plataforma Blablacar, todo un invento. Se trata de una web en la que tú, como conductor, publicas el viaje que vas a hacer, incluídas paradas. Si vas de Madrid a Castellón, puedes, por ejemplo, poner paradas en Tarancón, Requena y Valencia, y así tienes más posibilidades de que más gente se interese por el viaje.

Una vez publicado, habrá pasajeros que busquen el viaje, y reservarán un asiento en tu coche. El precio por plaza lo pones tú, pero Blablacar ya tiene unas tarifas recomendadas por kilometraje, y son más altas de la gasolina que gastas en realidad (depende del coche que tengas, más o menos). En mi caso, siempre que lleno el coche, el dinero que obtengo es bastante mayor al que realmente gasto en gasolina, y aunque obviamente hay que contar con los gastos de mantenimiento del coche, es un gran ahorro, más teniendo el cuenta que el viaje lo iba a hacer con o sin pasajeros.

Si tienes suerte de llenar el coche durante todo tu viaje, sacarás mucho más beneficio, y esto te permitirá incluso pagar parte de tu estancia de allá donde vayas. Yo he llegado a irme de fin de semana y pagarme las dos noches en un AirBnb con el dinero sobrante de Blablacar.

Ningún pasajero va a sentirse engañado por el precio, porque tú has puesto el que Blablacar tiene estipulado. Cuando lo bajas, la plataforma te avisa de que el precio está por debajo y puede que no cubras gastos, y si lo pones más caro, te indica que puede que ningún pasajero lo reserve.

Blablacar es una plataforma muy segura: para hacerse un perfil, todo usuario debe introducir una foto que requiere aprobación y añadir el DNI, y además hay un apartado para dejar opiniones una vez finalizados los viajes. Los pagos también son a través de la aplicación, así que no hay ningún riesgo de que el pasajero no pague, y si no se presenta, se te paga igual.

Accede aquí a la web de Blablacar

6. Elegir el hotel

El hotel es algo con lo que se puede ahorrar muchísimo, pero, eso sí, hay que dejar los lujos de lado. Mi filosifía es simple: cuando estoy de viaje no paso casi tiempo en el hotel, sólo cuando duermo y alguna hora suelta más; entonces, ¿para qué quiero un lugar súper guay si no lo voy a disfrutr? A mí, con que cubra unos mínimos, me vale.

De nuevo echaremos mano de los comparadores, en los que se pueden buscar hoteles ordenados por precio y también sobre el mapa para asegurarnos de que la ubicación es buena.

Lo mejor de este tipo de webs es que los viajeros dejan sus opiniones una vez terminan su estancia, así que puedes leer valoraciones reales de cada lugar, algo muy necesario cuando reservas habitaciones en hoteles de precios bajos. Muchas veces tendemos a pensar que barato es igual a baja calidad, y para nada.

Lo que yo suelo hacer es ordenar los hoteles de más barato a más caro, y tras elegir el que más me gusta según las fotos que aparecen, leo muchos, muchos comentarios para asegurarme de que lo que aparenta es real. Creedme cuando os digo que he estado en muchísimos hoteles baratos en todo el mundo y un muy pequeño porcentaje de ellos me ha decepcionado.

Normalmente trato de elegirlos en la mejor localización posible, pero hay ciudades tan tan caras que eso es imposible, así que busco un plano de transporte público de la misma, y trato de coger el hotel que mejor comunicado esté con los lugares de interés turísticos.

Yo suelo usar siempre Booking, porque los precios son muy buenos y la web es bastante sencilla de usar. Además, tiene un sistema de recompensas, si reservas un hotel a través de este enlace, tú ahorras 15€ en esa reserva y yo también la próxima vez que lo haga. No es algo que se pueda hacer infinitas veces, pero sí unas cuantas (con personas diferentes) y sumando unas a otras es un gran ahorro.

7. Atrévete con un hostel

Un hostel, en español, es un albergue, un alojamiento en el que las habitaciones son normalmente compartidas, y también cuenta con cocina y salón común. Antes de probarlo, no pensé que me fuese a gustar, pero es que es realmente una forma diferente de viajar y tiene muchas ventajas a parte de ahorrar dinero. Por supuesto, ni que decir tiene que este tipo de lugares es muchísimo más barato que un hotel al uso, pero viniendo aquí además:

  • Vas a conocer gente nueva, normalmente de países diferentes al tuyo, y eso es muy interesante.
  • Además de ahorrar dinero en el alojamiento, podrás ahorrarlo también en las comidas, puesto que tendrás la oportunidad de cocinar tu propia comida. Incluso puedes hacer un intercambio gastronómico con alguno de esos amigos extranjeros que te eches.
  • Si viajas en grupo, podrás incluso convertir una habitación compartida en una privada con el resto de tus acompañantes. Normalmente las habitaciones tienen de 6 camas en adelante.
  • Es una buena forma de alojarte en pleno centro de las ciudades más caras sin gastarte un ojo de la cara.

Mira esta hostel en el que estuvimos en Uvita (Costa Rica), ¡mil veces mejor que un hotel!

8. O con un AirBnB

Otra de las plataformas que nos están salvando a los viajeros de esta década, AirBnB es una web en la que se ofertan alquileres vacacionales, normalmente en habitaciones dentro de casas privadas, pero también apartamentos o estudios. Incluso hay una gama alta de este tipo de alquileres, que llegan a ser más caros que los hoteles, para reservar villas de lujo y cosas por el estilo.

En principio lo más típico es alquilar una habitación dentro de una casa, y esto tiene beneficios parecidos a un hostel, añadiendo ese plus de intimidad que allí no tienes.

  • Si los anfitriones son atentos, que suelen serlo, puedes entablar conversaciones interesantes y además te van a indicar los mejores lugares, restaurantes a los que ir y secretos de la ciudad que estás visitando y en la que ellos viven.
  • Aunque alquiles la habitación, la cocina suele ser de uso libre, así que podrás cocinar lo que compres en el supermercado.

Al igual que Booking, AirBnB tiene un sistema de invitar a amigos y ganar recompensas. En este caso, la recompensa es para el que invita, pero en el futuro puedes ser tú el que lo haga. Pinchando aquí puedes darte de alta y cotillear los alojamientos.

9. Si es una ciudad cara, elige apartamento

si sabes que el lugar al que vas es muy caro, opta por alojarte en un apartamento/habitación/hostel con cocina, y así podrás comer en casa siempre que quieras. Obviamente hay platos típicos que tendrás que probar, pero no tiene por qué ser todos los días.

Por ejemplo, hace unos años visité Copenhague, ciudad carísima donde las haya, y además, viniendo de España, su gastronomía no tenía mucho que ofrecerme, y no había ningún plato típico que hubiese que probar sí o sí. Al acabar al viaje, había desayunado, comido y cenado todos los días en casa, y eso son muchos € ahorrados.

10. La alternativa más mochilera: el Couchsurfing

Esta opción es una que yo nunca he utilizado de momento, pero he oído hablar muy bien de ella. Se trata de una plataforma en la que las personas ofrecen una cama o sofá para dormir en su propia casa, y lo hacen de manera gratuita. Es una manera de conocer gente diferente y hacer un intercambio cultural que me parece genial. Es algo que tengo pendiente.

Si no me equivoco, al hacerte un perfil en esta web no puedes únicamente ser viajero, también estás obligado a ofrecer una cama/sofá en tu casa. Es el “precio” que se cobra. Hoy por ti, mañana por mí.

Accede aquí a la web de Couchsurfing

11. Organiza el viaje por tu cuenta

Regla de oro de los viajeros ahorradores. Olvídate de agencias de viajes o tours organizados. A día de hoy, todo está en internet y es fácil acceder a una infinidad de datos e información. Lleva tiempo, pero siéntate a planificar el viaje desde casa, analiza las mejores formas de desplazarte dentro de las ciudades y de unas a otras, y checkea también si hay alguna oferta por comprar billetes por adelantado o por internet (que suele haberlas).

Reservar alojamientos con tiempo, además, suele ahorrar costes porque tendrás más donde elegir.

Evidentemente, hay lugares en los que necesariamente necesitas ir de manera organizada, ya sea por no poder acceder de otra forma a determinados lugares de interés o por la seguridad del país. Un claro ejemplo sería Egipto.

Yo fui al siguiente nivel con esto de organizar viajes por mi cuenta y escribí el año pasado mi propio libro: una guía con todo lo necesario para viajar a Tailandia por libre.

12. Ojo con el alquiler de coches

Alquilar un coche es una forma muy cómoda y rápida de desplazase durante un viaje, pero aquí no se cumple eso de reservarlo con tiempo: normalmente, las compañias multinacionales (Sixt, Europcar, Avis…) son las que ofrecen los alquileres por internet, pero son mucho más caras. Infórmate antes, pero en la mayoría de las ciudades hay agencias de alquiler de vehículos locales que son muchísimo más baratas que las grandes, y no son menos seguras ni los coches son peores.

Y ¡ojo! Piensa antes de coger los billetes de avión de ida y vuelta desde lugares diferentes cuando vayas a hacer una ruta por un país, ya que depositar el coche en una oficina diferente a la de origen es muy (pero que muy) caro. Las compañías locales no permiten hacer esto, mientras que las grandes sí, pero suelen cobrar entre 200 y 400€ (o incluso más) extras por dejar el coche en otra ciudad (esto es lo que me pasó este verano en Grecia).

13. Utiliza el transporte público

El taxi es algo muy cómodo, sí, pero de lo más caro que existe, y además, dependiendo de en qué países, hasta te pondrán de mal humor por sus constantes intentos de timos (el año pasado en Tailandia fue realmente horrible).

Teniendo en cuenta de que nuestra preferencia es ahorrar todo lo que podamos, tómate tu tiempo, infórmate, busca en internet, pregunta, y aprende cómo ir a los sitios en transporte público, y será 10 veces más barato que un taxi. Claro está, si sois 4 personas, quizás sí os salga a cuenta un taxi en algunos lugares.

14. Ahorrar en entradas a museos y monumentos

Aquí todo es muy dispar, ya que en muchas ciudades europeas este tipo de atracciones turísticas suele ser gratis siempre o en determinados días/horas. En ese caso, infórmate de cuáles son y acude en ese momento.

En otros lugares, por el contrario, los gobiernos se hacen de oro con los turistas, pero siempre suele haber descuentos:

  • Si eres universitario, ni se te ocurra olvidar tu carnet en casa. Es muy probable que tengas descuento o incluso entrada gratis en muchos sitios (como es el caso de Grecia).
  • En muchas ocasiones venden algo así como un pase único, que incluye entradas a un conjunto de monumentos y museos por un precio menor a que si lo comprases de uno en uno (en Tarragona así lo hacen, por ejemplo)
  • Piensa si realmente te interesa y haz una selección. Muchas veces entramos en los sitios por inercia, porque lo dicen las guías o porque sólo por llamarse museo ya pensamos que hay que entrar. Conozco gente que se pasa el viaje metidos en museos, viendo esculturas de otras civilizaciones que no corresponden al país en el que están o cuadros de gente que ni siquiera nació en ese lugar. No pretendo desprestigiar estos lugares y por supuesto me parece genial si te gusta, pero a lo que me refiero es que en ocasiones te das cuenta de que no merecía la pena haber entrado porque no te gustaba lo que había dentro, así que un buen consejo para ahorrarte el dinero de entradas a algunos lugares es estudiando qué contienen o cómo son realmente, y seleccionando aquellos a los que no te apetece tanto ir. Buena forma, además, de ahorrar tiempo si estás haciendo un viaje corto.

15. Define un presupuesto diario

Muchas veces nos pasa que al principio del viaje estamos más derrochadores, y conforme van pasando los días nos damos cuenta del ritmo de gastos que estamos llevando. Para que esto no te pase, establece un presupuesto detallado de lo que vas a gastar cada día: conociendo ya los precios del lugar en el que estás, determina cuánto gastarás en comida y transportes, y así podrás controlarlo mucho mejor. Y si algún día sobra, puedes ahorrarlo… o pegarte un festín al final del viaje con lo sobrante, ¡tú eliges!

En resumen, si quieres viajar barato no puedes olvidar estas tres cosas:

  1. Sé flexible con el destino o con las fechas (o con ambas cosas).
  2. Comparte gastos
  3. No seas quisquilloso con los alojamientos
  4. Sé independiente
  5. Organiza y planifica con antelación

¡Feliz viaje!

Consejos para hacer una ruta por Grecia

Durante los últimos 15 días os he ido contando mis andaduras por el país heleno: he hecho una ruta, principalmente por la Grecia continental, además de dos islas.

El Partenón, en la Acrópilis de Atenas

Si estáis planificando un circuito, probablemente os esté pasando lo que me pasó a mí en su momento: viajar a Grecia es como decir que viajar a España: ¿qué visitar? ¿qué ruta seguir? ¿cómo desplazarse? ¿qué dejar de ver? Está claro que depende de cuántos días vayáis, pero obviamente hay que dejar lugares de lado para no morir en el intento o pasar las vacaciones metidos en el transporte.

Qué ruta seguir

Una vez analizado a fondo el mapa de Grecia y las posibilidades de desplazamiento, creo que hay varios viajes totalmente diferentes que se pueden hacer:

  • Islas griegas – una de las rutas más típicas y famosas es ir a las islas Cícladas. Aunque se conocen como islas griegas en general, éstas son solo uno de los archipiélagos del país. Están también las islas jónicas y las del Dodecaneso, entre otras. En las Cícladas, las más cercanas a Atenas, se encuentran Santorini, Mykonos y otras islas menores. Creo que este es un viaje en sí, al que se le podría añadir Atenas dependiendo de los días, pero que para hacer de paso no compensa. Santorini, por ejemplo, se encuentra a 6 horas en ferry de Atenas y el precio por el ticket de ida y vuelta es de 100€. Esta zona tiene demasiado encanto como para ir con prisas y por eso considero que hay que reservar un viaje entero para ellas.
  • Grecia continental – la ruta que llaman clásica, porque los lugares más míticos del mundo antiguo se encuentran aquí. Se puede partir de Atenas en coche, recorrer la península del Peloponeso, subir al norte hasta Tesalónica y después volver a Atenas pasando por Meteora y Delfos, cerrando el círculo.
  • Creta – una isla enorme y con bastante que ver, por no hablar de lo lejos que se encuentra del continente, es en sí misma un viaje único.
  • Rodas y las islas del Dodecaneso – también se encuentran bastante lejos del continente, de hecho están bastante cerca de Turquía.
Acantilados del cabo Drastis en el norte de Corfú

Si bien claramente hay mil combinaciones, podéis optar por elegir, por ejemplo, la ruta continental y visitar alguna isla como extra, que de hecho es lo que hicimos nosotros. A continuación os enseño cuál fue exactamente nuestra ruta, que aunque creo que fue muy buena elección, ahora a posteriori cambiaria algunas cosas, que dejaré también aquí reflejadas por si os sirven.

Nuestra ruta por Grecia

La que nosotros elegimos finalmente fue la vista a la Grecia continental. No somos muy de tirarnos en la playa, y teníamos muchas ganas de ir a ciertos lugares de la Grecia Antigua porque nos gusta la historia y además somos deportistas. Pero no hicimos la ruta tradicional, sino que elegimos dos de las islas jónicas para visitar también. Os cuento las paradas y después los pros y los contras:

  1. Atenas. Volamos a Atenas desde Madrid, y estuvimos 1 día completo más medio día, suficiente para ver lo importante.
  2. Corinto – Epidauro – Micenas – Esparta. Cuatro lugares que son demasiado pequeños como para pasar un día entero pero que merece la pena visitar. En el orden en el que os lo he puesto se pasa saliendo de Atenas, así que podéis ir haciendo paradas. Nosotros la noche la hicimos en la última parada – Esparta, donde pasamos todo el día siguiente.
  3. Olimpia. Visita obligada, en un día se puede ver todo.
  4. Zante. Elegimos esta isla jónica porque el puerto de Killini está a 1 hora de Olimpia, y desde allí sale el ferry a Zante.
  5. Delfos – TermópilasMeteora. En el camino de Zante a Meteora (el único de todos los que hicimos que duraba más de 4 horas) eligiendo la ruta sin peajes, se pasa muy cerca de Delfos, así que es una parada ideal e imprescindible. Tras emprender el camino desde Delfos, pasamos directamente por las Termópilas, donde no hay más que un monumento pero está justo en el camino. Hicimos noche en Meteora y en el día siguiente visitamos los famosos monasterios.
  6. Corfú. La más importante de las islas jónicas. Desde aquí volvía nuestro vuelo a Madrid, y pasamos aquí los últimos 3 días.
Teatro griego de Epidauro

Ahora bien…

Pros

Contras

  • Que los vuelos de ida y de vuelta sean desde ciudades diferentes es un contra muy grande a evitar si quieres hacer un viaje económico. La manera de hacer esta ruta de forma eficiente es alquilando un coche, y la tasa extra por devolver el coche en una ciudad diferente a la de origen supera los 300€. A esto hay que sumarle que las compañías locales, que son las más baratas, no tienen este servicio, y por lo tanto hay que alquilar el coche en una multinacional (AVIS, Europcar, Sixt o Hertz), lo cual es mucho más caro. Así que la “broma” del coche puede salir muy muy cara. Nosotros al comprobarlo allí mismo en Atenas, alquilamos el coche a tramos, y en todos los días de las islas no lo tuvimos, y aún así nos salió un total de 6 días de coche por 800€ aprox., una pasada.
  • Habiendo hecho ya esta ruta, cambiaría la isla de Corfú por otro destino, ya que aunque me gustó, fue lo que menos, y la verdad es que me decepcionó un poco; no es para nada la típica isla griega que uno espera (puedes leer aquí la realidad de Corfú). En su lugar me habría alojado directamente en Paxos (una isla cercana) o habría visitado Tesalónica en el norte del continente, o Lefkada, una isla cerca de Zante a la que se puede llegar cruzando un puente, lo que la hace más cómoda.
Navagio Beach en Zante

Datos y consejos útiles

  • La moneda utilizada en Grecia es el euro.
  • El nivel de vida es bastante más bajo que en España, y en consecuencia todo es bastante más barato. Sin buscar demasiado puedes encontrar restaurantes de carta en los que comer por menos de 15€ por persona en plena zona turística de cualquier ciudad.
  • Para saber la calidad y si un restaurante es barato o caro, una buena referencia es mirar el perfil de la mousaka: si cuesta más de 8-9€, es caro. Si cuesta menos de 7€, igual es que no es muy bueno.
  • El plato nacional por excelencia es el souvlaki, que hay que pedirlo diciendo “pita”. Se trata de un pan de pita enrollado con carne, tomate, cebolla, patatas fritas y salsa tzatziki. Da igual el restaurante al que vayas, es tan “sagrado” para los griegos que siempre cuesta entre 2 y 3€, nunca más. Si veis que cuesta más, seguramente sea una zona turística y os estén intentando timar.
  • Alojarse también es barato: si bien hay que leer atentamente las opiniones de otros viajeros en los buscadores, porque algunos hoteles están en condiciones regulares, nosotros dormimos por 25€ o menos por persona y noche en habitaciones privadas siempre, y en muchas ocasiones con cocina incluida. En los posts de cada uno de los días tenéis los hoteles detallados.
  • La mejor forma de desplazarse, como ya he comentado, es alquilando un coche, y lo ideal es alquilarlo en compañías locales, mucho más baratas. En Atenas hay una calle llamada Syggirou, junto al Arco de Adriano, repleta de ellas, es el lugar perfecto para ir a preguntar y alquilarlo en el momento.
  • Para moverse dentro de las islas, por contra, lo mejor es alquilar una moto. En Grecia, al contrario que en España y otros países, el carnet de conducir coche no sirve para conducir motos de 125cc, así que si no tenéis el carnet específico de moto tendréis que conformaros con una de 50cc. Nosotros así hicimos y nos valió.
  • La entrada a todos los monumentos y museos es de pago. No recuerdo ningún sitio emblemático que fuese gratis, y además creo que los precios son bastante altos (entrar a la Acrópolis, por ejemplo, son 20€). Si sois estudiantes universitarios, presentando el carnet, todos los lugares son gratuitos, así que no olvidéis vuestro carnet si lo sois, nosotros ahorramos más de 100€ en entradas.
  • El transporte público, aunque lo probamos poco, no es demasiado bueno ni frecuente. En Zante un autobús que tenía que pasar, no pasó (no es que llegase tarde, sino que directamente no pasó, de hecho nos devolvieron el dinero del taxi que tuvimos que coger cuando reclamamos en la estación de autobuses). También estudiamos la posibilidad de movernos en transporte público cuando vimos lo caro que era el coche, y lo vimos muy complicado, cosa que nos corroboraron los lugareños. Y en último lugar, el “metro” del aeropuerto a Atenas costaba 7€ y pasaba cada 30 minutos…
  • En cuanto al clima, en Grecia hace bastante calor, lo compararía con Andalucía en España. Por ello, creo que es más recomendable viajar allí fuera del verano, en octubre o en mayo, por ejemplo.
Estadio Panathinaikó en Atenas

Nuestro viaje detallado día a día

Día 1: Madrid – Atenas

Día 2: Atenas

Día 3: Atenas – Epidauro – Nauplia – Esparta

Día 4: Esparta, Mystras y Gythio

Día 5: Esparta – Cascadas de Polylimnio – Olimpia

Día 6: Olimpia

Día 7: Olimpia – Zante

Días 8 y 9: Zante

Día 10: Zante – Delfos – Termópilas – Meteora

Día 11: Meteora – Igoumenitsa

Día 12: Igoumenitsa – Corfú

Día 13: Corfú

Día 14: Corfú

Día 15: Corfú – Madrid

Meteora

Espero que estos consejos y ruta propuesta os sean de utilidad, y también que disfrutéis de Grecia tantísimo como yo lo hice, uno de los mejores viajes que he hecho nunca, y sin duda el más enriquecedor.

EXTRA: Si sois de los que, como a mí, os gusta leer, recomiendo haceros con un libro llamado “Los Griegos” de Isaac Asimov. Es un repaso rápido a la historia completa de Grecia en tan solo 380 páginas. Se para mucho más en la época dorada de la Grecia Antigua, que es la más interesante y donde se originó lo que hace el mundo tal y como es hoy, pero en los últimos capítulos tambien habla de la historia más reciente y casi hasta nuestros días. 100% recomendable, me encantó y aprendí muchísimo, y me parece todo un lujo leer sobre acontecimientos ocurridos en determinados lugares, mientras estoy pisando el suelo ded ese lugar concreto. ¡Mágico!

Templo de Niké en la Acrópolis de Atenas

Tips: UAE | Bahrein | Qatar

Ya de vuelta en casa, os dejo algunos temas útiles para preparar y disfrutar vuestro viaje por alguno de estos tres países (o los tres):

DUBAI | ABU DHABI (UAE)

  • Su moneda es el Dirham. 1DH equivale a 0,24€, de forma que una manera rápida de hacer el cambio para saber cuánto cuestan las cosas, es dividir la cifra en DH entre 4. Ya sabéis que el cambio varía pero aproximadamente se mantiene rondando esta cifra. Luego, a cuánto os cambien la moneda en las casas de cambio ya es otro tema. Se quedan bastante comisión, pero bueno, es lo que hay. Pagar con tarjeta es otra opción, pero el banco suele cobrar comisión por pagar en moneda extranjera.
  • Desplazamientos: la forma más fácil de moverse es en taxi. Los hay por todas partes, y dado lo lejos que está todo en ambas ciudades, ir andando no suele ser una opción viable. Los precios varían, pero más o menos un viaje de 20km puede costarte 20€, siempre debéis pagar en DH porque a veces no cogen € o $ y en caso de que lo cojan hacen un cambio horrible. Una buena opción para ahorrar algo de dinero es planificar una ruta con paradas y contratar a un taxista unas cuantas horas que os va llevando de un lugar a otro y os espera mientras lo visitáis. Los precios varían, pero por 50€ podéis conseguir 3 horas de servicio si regateáis un poco. En Dubai hay metro, pero sólo tiene dos líneas y en muchos lugares visitables no se llega con él. A diferencia de otras ciudades, va por encima de la carretera, así que si podéis y os cuadra, montar una cuantas paradas puede ser un trayecto de vistas agradables.
  • Mezquitas: el vestuario necesario en las mezquitas es, para mujeres, aquel que tape absolutamente todo el cuerpo, lo único que puede quedar visible son las manos y la cara. Para hombres, normalmente también piden que se vaya en pantalón largo y manga larga, pero a veces veía de todo. En muchas mezquitas proporcionan túnicas negras y velos para mujeres, y túnicas blancas para hombres, pero no está de más llevar un pañuelo por si acaso.
  • Comida: no hay mucha comida típica emiratí realmente, pero sí os recomiendo probar la comida libanesa. De cualquier forma, hay para todos los gustos ya que en cualquier centro comercial de los muchos que hay, los restaurantes son variados y de estilo occidental. Y no hay precios baratos en ninguna parte, pero eso aquí es lo normal.
  • Cultura: en ambas ciudades, pero sobre todo en Dubai, viven muchísimos extranjeros. Esto hace que las peculiaridades de la cultura árabe queden en un segundo plano. Cada cual viste como le parece y lleva el estilo de vida que le parece, no hay restricciones de vestimenta salvo para entrar en mezquitas, y las mujeres pueden ir solas a cualquier parte.

¡Nos vamos de crucero! 2 de marzo: Dubai

3 de marzo: Abu Dhabi

4 de marzo: Sir Bani Yas Island

8 de marzo: Dubai

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DOHA (QATAR)

  • Su moneda es el Riyal Qatarí, y la equivalencia es 1QAR=0,24€, así que igual que en UAE, hacer el cambio es fácil al únicamente tener que dividir la cantidad de QAR entre 4 para averiguar el precio en €.
  • Desplazamientos: al igual que en UAE, la forma más fácil de moverse es en taxi. Los hay por todas partes, y dado lo lejos que está todo, ir andando no suele ser una opción viable. Los precios varían, pero más o menos un viaje de 20km puede costarte 20€, siempre debéis pagar en QAR porque a veces no cogen € o $ y en caso de que lo cojan hacen un cambio horrible. Una buena opción para ahorrar algo de dinero es planificar una ruta con paradas y contratar a un taxista unas cuantas horas que os va llevando de un lugar a otro y os espera mientras lo visitáis. Los precios varían, pero por 50€ podéis conseguir 3 horas de servicio si regateáis un poco. Sí hay una buena zona para desplazarse caminando, que corresponde a la Corniche.
  • Mezquitas: (igual que en UAE) el vestuario necesario en las mezquitas es, para mujeres, aquel que tape absolutamente todo el cuerpo, lo único que puede quedar visible son las manos y la cara. Para hombres, normalmente también piden que se vaya en pantalón largo y manga larga, pero a veces veía de todo. En muchas mezquitas proporcionan túnicas negras y velos para mujeres, y túnicas blancas para hombres, pero no está de más llevar un pañuelo por si acaso.
  • Comida: no hay mucha comida típica realmente, pero sí os recomiendo probar la comida siria. De cualquier forma, hay para todos los gustos ya que en cualquier centro comercial de los muchos que hay, los restaurantes son variados y de estilo occidental. Y no hay precios baratos en ninguna parte, pero eso aquí es lo normal. En el zoco podéis encontrar también “restaurantes” de comida a los que van los autóctonos, que dejan un poco que desear en higiene pero es auténtico 100%.
  • Cultura: también hay muchos extranjeros, pero sí que hay alguna restricción más en la vestimenta, concretamente en las playas públicas, donde las mujeres deben llevar neopreno y los hombres bañador tipo pantalón corto. En las mezquitas hay que taparse al igual que en UAE y también proporcionan vestimentas en las mismas.

7 de marzo: Doha

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BAHREIN

  • La moneda del país es el Dinar Bahreiní. Con este cambio hay que tener cuidado porque es justo al contrario que en los otros dos países: 1BHD equivale a 2,34€, es decir, que todo precio que veáis en la moneda local hay que MULTIPLICARLO en vez de dividirlo. A nosotros nos generó una confusión porque veníamos de UAE y nos equivocamos al hacer el cambio: nos dijeron que el taxi costaba 50BHD y pensamos que eran unos 25€, cuando en realidad eran más de 100€… Esta equivalencia hace que sea un país carísimo, todo cuesta un riñón.
  • Todo lo demás es similar a Qatar y UAE, salvo porque hay algo menos de extranjeros y es un lugar bastante más “auténtico”. Está en desarrollo, y probablemente con los años será similar a la Doha o el Abu Dhabi de hoy, pero de momento hay mucha menos presencia de rascacielos y lujos como en sus “hermanas mayores”.

6 de marzo: Bahrein

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Todo lo que necesitas saber si vas a viajar a Tailandia

Lanzamiento de mi eBook! TODO LO QUE NECESITAS SABER PARA VIAJAR A TAILANDIA

Esta vez, como os dije, he ido un paso más allá con esta sección, y ya no se trata de un simple post, sino que he recopilado toooooda la información que me ha sido posible y… he creado una guía viajera de Tailandia!

La idea surgió a raíz de comprobar que la guía que utilicé en mi viaje dejaba muchísimo que desear, tanto que dejé de utilizarla porque no encontraba lo que quería saber. Y me planteé crear una yo misma, ya que conozco de primerísima mano lo que necesita un buen viajero. Y el resultado ha sido genial: una guía de 90 páginas con un contenido excelente sobre Tailandia y todo lo necesario para sacarle el máximo provecho.

Estos son los contenidos que podréis encontrar:

  • Mapa de Tailandia
  • Tailandia en la Historia
  • Religión
  • Moneda
  • Idioma
  • Gastronomía
  • Clima
  • Costumbres
  • Compras
  • Fechas señaladas
  • Datos prácticos
  • ¿Cómo desplazarse?
  • ¿Dónde dormir?
  • La maleta
  • Tailandia en 7 días
  • Tailandia en 15 días
  • Tailandia en 21 días
  • Destinos al detalle: Bangkok, Kanchanaburi, Ayutthaya, Chiang Mai, Chiang Rai, Islas del Golfo de Tailandia (norte), Islas del Golfo de Tailandia (sur), Islas Phi Phi, Krabi, Koh Lanta, Phuket y más.
  • 3 semanas paso a paso: un planning 100% detallado con hoteles, restaurantes, actividades, transportes y todo con sus precios! Para que puedas hacerte una idea del presupuesto aproximado.
  • ¿Dónde debes ir si quieres…

Realmente creo que no le falta de nada, así que si os animáis a visitar este maravilloso país, puede seros de gran ayuda.

Tenéis mucha más información y el enlace al eBook pinchando aquí: Todo lo que necesitas saber para viajar a Tailandia

Espero que os guste y se lo contéis a vuestros amigos y familiares que vayan a viajar próximamente 🙂

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Lo que necesitas saber si vas a hacer un Crucero por los Fiordos Noruegos

Ya de vuelta en casa os traigo unos pocos tips para que viajar de la forma en la que lo hice yo sea más sencilla y no tengáis dudas. Os voy a hablar desde mi experiencia, que fue con la compañía Pullmantur y en el crucero Monarch, que aloja a 2500 pasajeros y 750 trabajadores.

Sobre el Crucero:

  • En cuanto a la elección de camarotes, los hay interiores y exteriores. Los exteriores (con ventanas) son más caras que las interiores, estén en el piso que estén. En mi opinión, creo que merece totalmente la pena pagar ese plus por tener un camarote con ventana. Ya de por sí todos son pequeños (excepto, supongo, las suites de las plantas superiores) y elegir uno sin ventana es bastante agobiante, aunque depende claramente de lo que te importe no tener luz. Sí es verdad que aquí pasamos poco tiempo, porque el barco tiene muchas zonas comunes en las que entretenerse, pero si quieres tumbarte y descansar, sólo puede ser en el camarote o bien en las hamacas del exterior, y el tiempo en Noruega no invita a ello… Después toca elegir el piso. Los pisos inferiores son mas baratos, se van encareciendo a medida que suben. En este crucero había 11 plantas de camarotes (la 10 y 11 eran sólo suites). Nosotros nos alojamos en la 6, que estaba bastante bien ya que teníamos más o menos cerca casi todo.
  • En los camarotes interiores no hay lamparillas de mesa, así que si has elegido una de ellas puede serte útil una lamparita portátil.
  • Para 2 personas el camarote está bien, pero para más se queda algo justo. Si bien hay camarotes de hasta 4 personas, dos de las camas son literas algo incómodas porque están bastante pegadas al techo y además el armario es el que es y probablemente no os cabrá todo. Puede seros útil si lleváis perchas extra.
  • La cena, cuando se embarca por la tarde, se hace en dos turnos: a las 19:30 y a las 21:45. Dado que somos españoles, podemos suponer que casi todos querríamos el segundo turno, pero creo que las 19:30 no es tan mala hora teniendo en cuenta todas las actividades que hay después de cenar: teatro, conciertos, casino, coctails… Estas cenas son de carta: hay una carta fija todos los días, en la que ofrecen más o menos 5 platos de entrante, de principal y de postre, y cada día hay 3 sugerencias de cada uno que van cambiando. El menú está diseñado por el chef Paco Roncero y la verdad es que está bastante bien; como “pero” podría decir la escasa cantidad de comida.
  • A casi todas horas del día se puede comer. Hay 3 restaurantes en todo el barco y el desayuno acaba a las 11:30 en el que más tarde cierra, después a las 12:00 abre el Telepizza hasta las 19:30 y a partir de esa hora vuelve a abrir el buffet para la cena en uno de los restaurantes por si no quieres comer de carta algún día. Además, los 3 restaurantes abren a la hora de la comida de 13 a 16 y en todos es buffet libre.
  • Para entrar y salir del barco, así como para pagar cualquier cosa que quieras comprar dentro, y para abrir el camarote, tenemos una tarjeta personal. Dado que tienes que ir con ella prácticamente todo el día, es útil si llevas al viaje una cinta de llaves que se pueda colgar del cuello y una fundida de plástico para meter la tarjeta. Es una buena forma de no perderla. Todo lo que tengas que pagar en el barco se hace con la tarjeta, que lleva un número de tarjeta de crédito asignado (el que tú les digas, pero el mismo para todos los miembros de un mismo camarote)
  • Todo lo que he mencionado hasta ahora está incluido en el “Todo incluido” del barco. Lo que no está incluido son ciertas bebidas, como por ejemplo marcas de cerveza que no sean Mahou, varios coctails, el agua mineral o algunos alcoholes. Si quieres todo esto, puedes, al inicio del crucero, pagar una pulsera que incluya todo esto, o bien pagarlo cada vez que lo consumas (con la tarjeta).
  • El desembarque se hace a partir de que el barco llega al puerto, y se hace por orden. Cada pasajero tiene asignado un número del 1 al 12 y sólo cuando llaman a su numero puede bajar al piso 1 a desembarcar. De esta forma se evitan atascos. Para volver al barco, prepara la tarjeta, pues te la pedirán 3 veces antes de entrar, y mete todo en tu mochila porque te harán pasar por un detector de metales y escanearán tus pertenencias.
  • Uno de los entretenimientos estrella del barco es el teatro. Caben unas 1000 personas y cada día hay un espectáculo diferente. El que recomienda casi todo el mundo que lo ve es la noche de humor de la mano de Joan Gimeno, y la verdad es que está bastante bien. Eso sí, si quieres, no solo sentarte en un buen sitio, sino simplemente sentarte, debes ir con tiempo, mínimo 15 minutos antes.
  • Hay 3 bares en el barco: uno en la planta 5 y otro en la 7, en ambos hacen conciertos varias veces al día, y en la 7 además dan clases de baile y hacen bingos. El tercero es el 360º y se encuentra en la planta 14, la más alta, y desde ahí se puede ver todo el paisaje. Para mí es el mejor de todos, es donde siempre encuentras sitio y donde más tranquilo se está. En los otros dos, si quieres disfrutar del concierto, tienes que tener mucha suerte para encontrar algún sitio. Si eres del turno de las 21:45, no te demores mucho en la cena, si no, no encontrarás ni un asiento.
  • El wifi no esta incluido, se paga por tiempo. Si quieres puedes pagar minuto a minuto según lo vayas usando (es bastante caro) o contratar por horas. La verdad es que como nunca estamos en mar abierto salvo cuando navegamos a Rostock, casi siempre teníamos cobertura y además ahora con la eliminación del roaming en toda la Unión Europea, no nos hizo falta. Sólo contratamos el día de navegación porque hicieron una oferta de 12€/24 horas.
  • Cada noche hay una temática, y se aconseja vestirse de formas determinadas. Son similares en cada crucero, pero varían algo, así que si te apetece “seguirles el rollo”, infórmate antes de viajar para ver que ropa tienes que llevar. La gente se arregla muchísimo por las noches; más de uno aprovecha a sacar esas galas que durante el año nunca usa. Nosotros tuvimos noche de gala, noche de negro, noche tropical y noche de blanco.
  • A parte de lo que pagues por el crucero, en la cuenta al final de tu estancia te cobrarán, además de lo que hayas gastado en el barco, unos 75€/persona con motivo de propinas para el servicio. Y no puedes no pagarlo, es automático.
  • En cada puerto hay varias excursiones que puedes hacer. Mi consejo es que nunca las contrates con Pullmantur (o con la compañía con la que viajes) ya que inflan el precio, siendo la mayoría de las veces más del doble de caro que lo que te cuesta con otra empresa. Además, la media de edad de los pasajeros es, digamos, elevada, y la mayoría de las excursiones que ofrecen son de moverse poco: mucho bus y poco caminar.
  • Si eres de los que no te gusta el jaleo, el estar con mucha gente o las aglomeraciones, pienso que ir de crucero no es tu plan. Tanto en el barco como en cada excursión fuera vas a estar siempre con mucha gente alrededor, con todo lo que ello conlleva: colas interminables, atascos para caminar por senderos (como por ejemplo el de Preikestolen o las escaleras de Alesund).

 

Sobre Noruega:

  • Sea la época que sea, lo normal es que llueva, los días soleados son bastante raros allí aunque sea verano. Llevad abrigo y chubasquero, y también pares extras de zapatillas.
  • La moneda es la corona noruega. 1€ son aproximadamente 9,30 coronas, y ni que decir tiene que la vida allí es cara no, carísima. Si podéis apañar las excursiones para poder pasar por el barco a comer (no siempre es posible) os ahorraréis unos cuantos euros.
  • Viajando en crucero es inevitable coincidir en las excursiones con toneladas de gente. La manera de evitar un poco estas aglomeraciones es intentando llegar el primero a los sitios (ya sea para la compra de tickets o para empezar a caminar por algún sendero, por ejemplo). Si el guía te lleva a un sitio y te dice en qué orden tienes que ver las cosas, también puedes hacerlo al revés para así no coincidir con los demás.
  • La comida más típica de Noruega podríamos decir que es el salmón, pero también podéis probar el caviar, las fresas (por curioso que parezca) o la trucha.
  • La mayoría de los lugares que visitamos con el crucero viven gracias a él y todos los que vienen en verano. Son pueblos pequeños que han crecido por el turismo y sólo en verano reciben gente, pues en invierno no hay este tipo de cruceros.

 

Estos son los pocos consejos que os puedo dar. Al ser un viaje tan organizado, realmente todo eran facilidades y no hay mucho que pudiese mejorar a la hora de la comodidad. Espero que os haya sido útil.

 

Lo que necesitas saber si vas a viajar a Costa Rica

Ya pasada la resaca y el jet lag del viaje, os traigo un post con consejos y pistas muy útiles si vais a viajar a Costa Rica.

Aplicable al país en general:

  • La moneda local es el Colón. 1€ equivale a 680 Colones (aproximadamente, puede variar). En cualquier lugar aceptan también dólares, y de hecho los precios en cualquier lugar turístico están indicados en dólares. Pero siempre es mejor utilizar el Colón, al cambio sale más barato.
  • La seña de identidad costarricense, la expresión pura vida, no es exactamente un lema del país, sino que es una forma de saludar y de preguntar qué tal. Es parecido a un qué pasa! español.
  • El coste de la vida es más barato que en España, pero no mucho más. De hecho, es un país muy caro teniendo en cuenta el continente donde se encuentra.
  • Los mosquitos: da igual cuán eficaz sea el antimosquitos compres, te van a picar, y mucho. No hay ninguna vacuna obligatoria, pero recomiendan unas cuantas. Eso queda a tu elección, nosotros decidimos no vacunarnos.
  • Existen varias maneras de desplazarse por el país:
    • En coche – es la forma más cómoda y rápida pero, lógicamente, la más cara. En muchos blogs y foros recomiendan alquilar un todoterreno… Yo no os lo voy a recomendar, yo os digo que es totalmente necesario un todoterreno. Muchas carreteras están asfaltadas, pero muchas otras no lo están, son caminos de tierra o piedras y a menudo con baches importantes, por no hablar de las numerosas cuestas que hay por todo el país. Además, las entradas a muchos de los hoteles en los que estuvimos están bastante poco arregladas. Si eliges esta opción, ten en cuenta que no se puede sacar el coche del país, no existe la posibilidad ni pagando otro seguro. Si quieres pasar a Panamá o Nicaragua, debes dejar el coche en Costa Rica y alquilar uno en el otro país. Las empresas más recomendables para alquilar un coche son Adobe Car y Álamo.
    • En transporte público – es la manera más económica y fácil de desplazarse. Los precios son bastante bajos, llegando a hacer trayectos de 4 horas en autobús por sólo 7€. Como habréis leído, fue la elegida por nosotros, y nos resultó fácil (con alguna excepción) encontrar la manera de ir de un pueblo a otro. También es verdad que nos movimos por zonas bastante visitadas por los turistas, y por este motivo se encargan de que no haya ningún problema con el transporte. Casi siempre hay autóctonos en las estaciones de autobús y en los puertos que te indican cuál es el transporte que te lleva a tu destino (lo hacen para que les des propina, claro, pero puedes no dársela y no pasa nada. Nosotros no le dábamos nunca porque no nos dejaban ni la oportunidad de buscarlo por nuestra cuenta… estaban al acecho en la puerta de la estación, y eso nos molestaba bastante). El inconveniente de esta forma de viajar es que se tarda bastante más que en coche y muchas veces hay que coger más de un autobús o un autobús y un barco para ir al lugar de destino, pero es la manera de viajar de los ticos y de hecho en estos transportes, por lo general, no predominábamos los turistas. Es otra manera de integrarse en su cultura.
    • En shuttle turísticos – en algunos lugares hay gente que te viene ofreciendo sus furgonetas para llevarte al destino de manera más rápida y directa por algo más de dinero. Nosotros lo cogimos en un par de ocasiones (un autobús desde Sixaola hasta Bocas del Toro en Panamá y un bote desde Tortuguero hasta Moin) y siempre porque no encontrábamos otra forma de desplazarnos o bien la diferencia de precio no era excesiva. Es menos económico pero más rápido que el transporte público, siempre está bien tenerlo en cuenta por si en ese momento os viene bien, tienes prisa por llegar al siguiente destino o no es mucho más caro que el autobús público.
  • A la hora de planificar el viaje – podríamos decir que hay tres maneras de hacerlo: a través de una agencia desde España, organizándolo por tu cuenta desde España, o llegar allí “a la aventura” y visitar unos sitios u otros en función de lo que te vayan contando otros viajeros y los propios ticos (tico = costarricense). En nuestro caso, planificamos todo en Madrid: desde la ruta a seguir hasta la reserva de los hoteles. Y nos fue bastante bien, ya que la mayoría de los hoteles los había cogido con cancelación gratuita, y en un par de ocasiones modificamos las fechas de entrada y salida de alguno de ellos. Ya de vuelta, he de decir que no hay ningún problema en ir decidiendo el recorrido sobre la marcha, muchas de las personas que conocimos allí iban de esta manera y no tuvieron dificultades para desplazarse ni para encontrar hoteles baratos. Si lo hubiésemos sabido, lo habríamos hecho así. En cuanto a la forma de viaje organizado por agencia, es lo de siempre, más caro y menos libre, y encima siempre acompañado de muchas otras personas. Una forma que no me atrae nada. Este país se puede recorrer por libre si absolutamente ningún problema.
  • La duración ideal del viaje, desde mi experiencia, creo que es de 3 semanas. Nosotros estuvimos 19 días, sin contar la ida y la vuelta se quedó en 17 días, y hubo varias zonas “típicas” que nos quedamos sin ver (Corcovado, Volcán Poás, Cerro Chirripó, Volcán Arenal…), aunque también es verdad que 5 de esos días los pasamos en Panamá.
  • Si no viajáis en coche, es bastante menos incómodo utilizar como equipaje una mochila de montaña en vez de una maleta de ruedas. Debido al mal estado de los caminos de entrada a los hoteles, a que en los alrededores hay arena de playa y al mal estado de las calles en los pueblos, es bastante difícil transportar una maleta. Eso sí, al hacer una ruta por el país y cambiar cada dos por tres de hotel, no deshacíamos las maletas, y para organizarse y no tener todo hecho un caos, está claro que es mejor tener una maleta que una mochila. Tú decides. Nuestra experiencia fue con maletas de ruedas porque en principio tendríamos coche, y al no tenerlo, las maletas sufrieron algún golpe, rasguños y terminaron bastante manchadas.
  • La temperatura es cálida todo el año (unos 30º en verano y 24º en invierno) y siempre hay mucha humedad (más o menos 78% en el interior y 85% en zonas de costa). La época de lluvias va de junio a diciembre; todos los días la previsión es de tormenta, pero no hay que alarmarse: suele llover casi todos los días, pero sólo un rato y rara vez diluviaba. En definitiva, se puede vivir perfectamente con esta lluvia, simplemente lleva siempre un chubasquero o una capa en la mochila y todo arreglado. En cuanto a la ropa de abrigo, por lo menos en verano, siempre andamos en pantalón y camiseta cortos, y no hace falta más que un par de pantalones largos y un par de sudaderas por si acaso. Únicamente hace fresco por las noches en las zonas de montaña (Monteverde, Arenal…).
  • Dónde comer – lo más recomendable es salirse de lo turístico y buscar los restaurantes realmente ticos. Es donde sirven la mejor y más típica comida, y donde los precios son más económicos. Hay unos restaurantes pequeños que allí llaman sodas, que es donde suelen ir los lugareños y son basntante más baratos.
  • Dónde dormir – como en cualquier lugar, hay hoteles de lujo del mismo estilo que en Europa y con todas las comodidades del mundo. Pero hay muchísimos hoteles de nivel medio muy económicos y preciosos, cosa que no es difícil teniendo en cuenta que todo el país es pura selva. La mayoría no dan comidas, pero sí desayunos. Aún así, en todas partes hay restaurantes que sirven desayunos muy completos. También hay hostels, un tipo de alojamiento que se basa en habitaciones compartidas (la mayoría también tienen algunas habitaciones privadas aunque baño compartido), grandes salones y cocina grande para que quien quiera pueda hacerse el desayuno, comida y cena allí. Nosotros estuvimos en dos así (en habitación privada) y nos encantó porque conocimos mucha gente, compartimos impresiones y además ahorramos bastante dinero cocinando nuestra propia comida. En los posts del viaje tenéis la impresión de cada uno de los hoteles en los que estuvimos.
  • Qué ruta seguir – nosotros hicimos una ruta circular: de norte a sur por el Caribe, cruzamos el país de este a oeste en el sur, y de sur a norte por el Pacífico. Hay que tener en cuenta que solo hay una forma de cruzar de una costa a otra por Costa Rica, y es pasando por San José. La otra forma es cruzando a Panamá y haciendo la ruta por el norte de este país. Por este motivo, una buena idea es visitar Bocas del Toro (un archipiélago de islas caribeñas precioso muy cerca de la costa panameña) y después cruzar al Pacífico utilizando la ruta Bocas del Toro – Almirante – David – Paso Canoas (la frontera).
  • Las fronteras con Panamá son un poco caóticas. Solo hay dos pasos: Sixaola en el Caribe y Paso Canoas en el Pacífico. Se trata de pueblos como otros cualquiera, con la diferencia de que uno de sus edificios son las taquillas de control de pasaporte. Debes estar atento porque nadie te impide pasar la frontera caminando sin más: si te descuidas, pasas “de ilegal”. Lo que también es curioso es que en el paso del Caribe nos hicieron pagar tasas de $8 a cada lado, y por el contrario, en el paso del Pacífico no nos hicieron pagar nada pero nos abrieron las maletas en los dos lados… También se habla de que para que te dejen pasar a Panamá debes mostrar solvencia económica, y eso se hace mostrando $500 en efectivo, pero no es real, en ningún momento nos pidieron tal cosa. Lo que si es 100% necesario es poder demostrar que vas a volver a salir del país, pero es tan sencillo como mostrar el billete de avión de vuelta a España.
  • La seguridad – Costa Rica es un país bastante seguro, más que sus países vecinos. Lógicamente no es Europa y hay que tomar ciertas precauciones básicas, pero no tiene por qué pasar nada. Simplemente evitar salir por la noche por zonas solitarias, no dejar nada dentro del coche cuando lo aparques, no aparcarlo en lugares solitarios e incluso en ciertas zonas no perderlo de vista. Nosotros, que viajábamos solos, no tuvimos ningún tipo de problema de este tipo con nada ni nadie. Simplemente no salimos del hotel por las noches por simple precaución.
  • El horario de vida allí es diferente, durante todo el año anochece bastante pronto, sobre las 6 de la tarde, por lo que se cena mucho antes que en España y en consecuencia el sueño llega antes. Los días que estuvimos allí, nos acostábamos siempre antes de las 10 y nos despertábamos entre las 6 y las 8 sin problema (amanece sobre las 5:30). La verdad es que el día daba bastante de sí y nos permitía hacer un montón de cosas.

Y ahora, vamos por zonas:

  • Tortuguero – la época del desove de las tortugas es julio y agosto, y el nacimiento nos dijeron que en septiembre y octubre, por lo que si viajas fuera de estos meses, puedes no visitar este pueblo. Sí es cierto que la zona es preciosa, pero igual que muchos otros lugares en Costa Rica, por lo que puedes prescindir de visitarlo. Si vas en coche, ten en cuenta que debes dejarlo en La Pavona, pues a partir de este punto no se puede avanzar sobre ruedas, hay que coger un bote.
  • Puerto Viejo – aunque hay un pueblo que se llama así, la zona de Puerto Viejo comprende varios kilómetros de costa. La mejor manera de recorrerlo, si no tienes coche, es alquilando unas bicis.
  • Bocas del Toro (Panamá) – me permito comentar esto aquí porque fue parte de nuestro viaje. Como he dicho antes, es una buena manera de pasar los días previos a cruzar al Pacífico: pasar a Panamá solo para cruzar de costa a costa no merece realmente la pena aunque estés en Puerto Viejo (sur de Costa Rica), ya que aunque ir hasta San José es un trayecto largo, sigue siendo más corto que el de Panamá. Pero teniendo en cuenta que Bocas del Toro es un lugar espectacular y muy cercano a Costa Rica, merece totalmente la pena parar aquí unos cuantos días. Si vas en coche, un buen lugar para hacer una parada es Boquete (Panamá) cerca de un volcán y más o menos a medio camino de la frontera con Costa Rica (el viaje es bastante largo – unas 7 horas de Bocas a Uvita).
  • Uvita – en este lugar sucede algo similar a Tortuguero. Hay un Parque Nacional dedicado a las ballenas, y la época de avistamientos es entre julio y septiembre. El lugar es precioso, igual que muchos otros lugares del Pacífico, por lo que si vas en otra época, puedes prescindir de este lugar.
  • Manuel Antonio – por decirlo de alguna manera, es la zona que más nos decepcionó. Sigue siendo precioso, como el resto del país, pero es excesivamente turístico. Si vas con los días contados, puedes saltarte este destino.
  • Monteverde – una zona montañosa a 1300m sobre el nivel del mar digna de visitar. Si vas en coche, ten en cuenta que la carretera está en un estado lamentable, sobre todo cuando a partir de la mitad desaparece el asfalto y se vuelve un camino pedregoso y empinadísimo. Si llevas ropa de abrigo, es aquí donde puede que la necesites. Otro tip muy importante es que, aunque en el mapa está cerca del Volcán Arenal, no es posible estar alojado en Monteverde e ir a visitar el volcán en un día, ya que se tardan 3 horas en ir y hay que coger también una lancha. Nosotros no teníamos conocimiento de esto y nos quedamos sin visitar el volcán, una de las mejores zonas del país según nos contaron. De todas formas, hay transportes que te llevan desde Monteverde hasta La Fortuna (donde está el volcán), con lo que sería una buena ruta a seguir.
  • San José – como bien nos informaron muchas personas allí, no merece la pena. No sólo porque después de ver la increíble belleza del país una ciudad de cemento se queda corta, sino porque además, es una ciudad fea. Mi consejo personal es que no pases allí más tiempo del necesario. En nuestro caso, dormimos allí el día que llegamos (ya que el vuelo llegó a las 8 de la tarde) y la noche antes de coger el avión de vuelta (pasamos allí unas cuantas horas del día previo a la vuelta conociendo la ciudad para comprobar que realmente no tiene mucho que ver).

Espero que os haya sido de ayuda, espero que no se me haya olvidado nada y espero que Costa Rica os enamore tanto como lo hizo conmigo. Realmente un viaje que merece la pena.