Ruta: Lagunas de Peñalara (Madrid)

La Sierra de Madrid esta llena de rutas de senderismo por la montaña para todos los gustos y niveles. En esta ocasión elegimos una sencilla para hacer en un domingo soleado de otoño. ERROR: o madrugas mucho o está muy muy lleno, tanto que a ratos parece que andas por la cola de un supermercado, sin poder ir al ritmo que quieres sino al que impone la larga fila de personas que tienes por delante.

Y es que esta ruta parte del parking del Puerto de Cotos y es la misma que llega hasta la Laguna Grande de Peñalara, una excursión famosa donde las haya entre los domingueros madrileños, y bastante sencilla.

imagen de hoteles.net

En nuestro caso, caminamos hasta la Laguna Grande, tardamos más o menos una hora, y después seguimos subiendo hasta el refugio Zabala, para luego bajar terminando de cerrar el círculo. Esta es la ruta que seguimos: Ruta de Wikiloc (en ella encontraréis el mapa de la ruta y una descripción punto por punto para no perderos, aunque es complicado desorientarse).

imagen de atrochando.com

Más allá de por su sencillez dentro de la Sierra de Guadarrama, la zona de Peñalara es también reconocida por su enorme belleza, y es que a cada paso que das durante la ruta el paisaje es una auténtica pasada. Adoro los lugares en los que la vista se pierde en la altura y amplitud entre las montañas, y este lugar es exactamente así.

Sin duda una excursión que merece la pena, pero que os recomiendo encarecidamente reservar para cuando tengáis un día libre fuera de fin de semana o días festivos, o bien madrugar mucho. También es mejor hacerla en primavera u otoño, pues en invierno puede estar nevado y no es muy seguro si no tenéis experiencia. El verano es también buena opción para huir de las olas de calor de la capital, pero entonces sí hay que madrugar más e hidratarse muy bien.

Namur, romanticismo y patatas fritas (Bélgica)

Última parada de mi viaje a Bélgica, y complemento perfecto si vas o vienes de visitar Dinant, pues Namur se encuentra a pocos km de ella en dirección a Bruselas. Si vas en coche, de hecho, tendrás que pasar sí o sí por Namur para ir/volver de Bruselas. O bien puedes optar por esta excursión organizada en la que se visitan las dos ciudades.

Si ya nos encantó que el saxofón y la cerveza Leffe se inventasen en Dinant, más divertido fue aprender que los habitantes de Namur, allá por el siglo XVIII eran muy amantes de la morralla frita, un pescadito que pescaban en el mismo río Mosa. Desgraciadamente, a lo largo de un invierno muy frío, el río se heló e impidió pescar. Fue entonces cuando los namurenses decidieron cortar trozos de patata en forma de pescado y los frieron, dando origen así a las patatas fritas.

Ciudadela de Namur

Esta imponente construcción tiene un recorrido que se remonta a época romana y que posteriormente Napoleón ya nombró «la termitera de Europa«, y se trata nada menos que de la fortaleza más grande y antigua de Europa.

Mide 190m de altitud, pero el apodo de termitera se lo ganó en el siglo XVI cuando se construyeron sus 7km de túneles subterráneos, toda una hazaña en aquella época.

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Ya en tiempos modernos sirvió de hotel, de teatro e incluso de campo de juego, y actualmente es sin duda el mejor sitio para disfrutar de una buena panorámica de Namur.

Catedral de Sain Aubain

La mayoría de las catedrales que hay en Bélgica son góticas, pero también hay excepciones, y esta es una de ellas, con su estilo barroco. Al principio se construyó una colegiata durante la época de Alberto II de Namur. El primer edificio fue inaugurado en 1047. Más tarde, la iglesia se convirtió en una catedral a partir de 1559 y hasta hoy, que ha sufrido rediseños pero se sigue manteniendo como catedral de la ciudad.

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Teatro Real

Después de la Revolución Francesa de 1789, muchos edificios de Namur fueron destruidos. Todo el mundo colaboró en las tareas de reparación, y un buen ejemplo de ello es el nuevo Teatro Real de Namur. En 1822 hubo una reunión muy importante del Consejo de Regencia de la ciudad. Gracias a las decisiones que habían aprobado sus miembros, Namur contó con un nuevo edificio para el fomento de las artes escénicas y los eventos musicales en sus instalaciones. El primero se inaguró en 1824, pero era más pequeño que el actual.

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La programación cultural es muy variada, con hasta sesenta espectáculos de teatro, danza, circo, conciertos y espectáculos infantiles por temporada. Además, se organiza el evento Benoît Poelvoorde (un festival literario) desde el año 2013.

Estatua Buscando la Utopía de Jean Fabre

Visitar Namur sin venir a descubrir la asombrosa estatua de la Búsqueda de la Utopía de Jean Fabre, no lejos de la Ciudadela, es impensable. Es más, es imposible no verlo. Y es que se trata de una tortuga gigante, en bronce dorado, montada por un personaje que no es otro que el propio Jean Fabre.

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Museo de Artes Antiguas de Namurois

Para terminar la visita por las calles de Namur os recomiendo entrar en alguno de sus museos, como por ejemplo el Museo de Artes Antiguas, inaugurado en 1964, que reúne colecciones de historia e historia del arte. En particular, se puede admirar el Tesoro de Oignies, que data del siglo XIII, y la colección de pinturas de Henri Bles del siglo XVI.

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Dinant, ciudad de cerveza y saxofón

Después de un parón por vacaciones, sigo repasando viajes que hice en la ya pasada década, y continuando con mi ruta por Bélgica, hoy vengo a hablaros de Dinant, un pequeño municipio a las orillas del río Mosa cuyo tamaño no le ha impedido ser la sede de inventos como el saxofón (su creador Adolphe Sax nació aquí) o la famosa cerveza belga Leffe.

A menos de 2 horas en tren desde Bruselas, esta ciudad que más bien calificaríamos de pueblo grande, tiene mucho que ofrecer. Nosotros fuimos en coche de alquiler, haciendo una ruta por varios pueblos belgas, pero existe la opción de visitarlos en tour guiado, aquí os dejo el link para reservar una excursión en español a Dinant y Namur (otro de los pueblos que visitamos ese día).

1. Colegiata de Nuestra Señora de Dinant

Domina la postal de la ciudad, claramente, y es de estilo románico aunque reconstruida en gótico (que es lo que se aprecia a simple vista). Su campanario con forma de bulbo fue un añadido del siglo XVI con intención de hacer gala del poderío de la ciudad; de hecho le ha valido para convertirse en Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

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2. Puente Charles de Gaulle

Es el puente principal de la localidad, y casi el único (los otros están más alejados del centro) y está adornado con 28 saxofones de colores con las banderas de países e motivos artísticos que se colocaron en 2010 con motivo del festival Europa Sax y ahí los dejaron. 

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No falta tampoco una escultura del propio creador e incluso hay una cerveza (Leffe, claro) con su nombre. Si os gusta el jazz vais a disfrutar mucho. En la casa casa natal de Adolphe Sax, la Maison Sax, hay un museo de música interesante.

Cruzando el puente y situándoos al otro lado del río veréis la postal más bonita de Dinant y una de las más fotografiadas, con la Colegiata y un montón de casas de colores al fondo.

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3. Ciudadela de Dinant

Más de 400 escalones separan el casco antiguo del peñasco rocoso de Bayard, tras la colegiata, a donde sin duda merece la pena subir para visitar la ciudadela (también hay un teleférico, pero solo funciona en temporada alta).

Data de 1048 aunque también ha experimentado muchas remodelaciones. En la actualidad acoge el Museo de Armas e Historia, y aunque lo bélico no os llame mucho, es un lugar imprescindible que ver en Dinant tanto por las vistas desde arriba como por las curiosas visitas guiadas gratuitas a lo largo de las exposiciones que nos llevan al patio de armas, el polvorín, las trincheras, calabozos, etc.

4. Maison Leffe

Como he mencionando antes, la Leffe es una cerveza de abadía que comenzó a producirse allá por 1240 aquí mismo, en Dinant.

Aunque en la actualidad se produce en Lovaina, el templo donde se originara siguiendo los cánones de la Orden de Canónigos Premonstratenses de la Abadía de Nuestra Señora de Leffe, es hoy día un museo interactivo entre vidrieras que repasa la historia de la bebida. Además, tiene un pub muy agradable donde se pueden hacer catas al finalizar la visita.

5. Fábrica de Couques V. Collard

La famosa couque de Dinant es una galleta típica de aquí, que se elabora dándole decenas de formas diferentes y en esta fábrica os explicarán todo el proceso que lleva su elaboración manual desde que se hace la masa, exclusivamente con harina y miel, hasta que se amolda en unos recipientes específicos con diferentes dibujos y formas, hasta su horneado especial a 300º que carameliza la miel.

Os recomiendo la visita a la fábrica de V. Collard, aunque hay otros obradores donde se hacen visitas, pero esta es una casa que data del año 1774 y que es muy conocida en la ciudad.

Bruselas, la capital de Europa

Bruselas, la ciudad de los museos, con más de cien que poder visitar, famosa por su chocolate y su cerveza, es la sede de la Unión Europea y de la OTAN, además de la capital de Bélgica, claro. Es por ello que un gran porcentaje de las personas que vive aquí son funcionarios y extranjeros, y una amalgama de lenguas se mezcla por sus calles, aunque el idioma común es el francés.

Hay muchas cosas que hacer en Bruselas, un lugar muy cosmopolita gracias también a su proximidad a ciudades como París o Amsterdam, pero en 2 o 3 días es suficiente para exprimir bien la ciudad. Si tenéis más días, os recomiendo visitar ciudades cercanas, como Gante, Brujas, Dinant o Namur, entre otras.

Si tenéis poco tiempo, como siempre, os recomiendo ir a tiro hecho con un free tour, que nunca falla. Mi plan casi siempre es el mismo: hago el free tour (se llama así porque es gratuito y uno paga a posteriori al guía lo que considera que merece la visita que ha realizado) y una vez he descubierto los lugares más importantes y aprendido sobre su historia, vuelvo a recorrer la ciudad a mi ritmo, deteniéndome y entrando en donde me apetece.

1. Grand Place

Primera parada obligatoria, la Grand Place es una de las plazas más majestuosas del continente, tanto de día como de noche, y es que os recomiendo venir con y sin sol, pues la iluminación nocturna merece la pena ser disfrutada.

Sus edificios monumentales como el Ayuntamiento, la casa de gremios y la Casa del Rey son auténticas obras de arte.

imagen de lonelyplanet.es

2. Manneken Pis

El indiscutible icono de la ciudad, pero ¿habéis jugado al monopoli alguna vez? ¿os acordáis de la figurita del manneken pis? Pues bien, ¡no penséis que la escultura real es mucho más grande!

Fuera de bromas, este pequeño niño meón no llega a los 70cm de altura y se encuentra en la esquina de una de las calles que salen de la Grand Place, normalmente siempre lleno de turistas alrededor.

Hay varias leyendas que rodean a esta escultura, la más extendida dice que rinde homenaje a un niño que, durante la guerra contra los franceses, hizo pis sobre la mecha de unos explosivos de dinamita, salvando así a la ciudad de volar por los aires. ¡Quién sabe!

Lo que sí sabemos es que éste no es el único niño meón: frente a la famosa cervecería Delirium hay una Jeanneken Pis.

3. Jeanneken Pis

Es el mismo concepto pero en forma de niña, y esta si que no trae ninguna leyenda detrás: se encuentra en una estrechísima calle que además no tiene salida, y el dueño de un restaurante italiano allí ubicado tuvo la idea de construirla para así atraer turistas a ella y consecuentemente convertirlos en potenciales clientes. Lamentablemente y según cuentan, su estrategia de marketing no tuvo mucho éxito.

4. Delirium

En este mismo callejón se encuentra el Delirium: el el bar más famoso de Bruselas, que tuvo (desconozco si aún lo conserva) el Record Guiness por poseer 2004 tipos diferentes de cerveza. Ofrece cervezas de 60 países, incluyendo muchas cervezas belgas. El nombre del bar proviene de su cerveza Delirium Tremens (que a su vez es el nombre de una psicosis provocada por el alcohol), y un elefante rosa decora la entrada del su bar.

El bar dispone de varias plantas y os recomiendo visitarlo toméis cerveza o no, ya que hay muy buen ambiente, aunque suele estar bastante masificado.

imagen de erasmusu.com

5. Catedral de San Miguel

Su nombre largo es Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, y se construyó entre siglo XIII y el siglo XV en estilo gótico, con un aire que recuerda a Notre Dame en París.  A parte de su imponente fachada casi recién restaurada, dentro destaca el púlpito tallado en madera de estilo barroco, las grandes vidrieras y un gran órgano.

imagen de abruselas.com

6. Galerías Saint Hubert

Formado por 3 galerías: la Galería del Rey, la Galería de la Reina y la Galería de los Príncipes, este lugar fue la primera galería comercial de Europa y en un punto de reunión de artistas de la época en el que destacan sus magníficas bóvedas de cristal mezcladas con el hierro fundido que las sostienen y le dan un encanto único a sus más de 200 metros de recorrido repletos de tiendas de lujo, chocolaterías, alguna joyería y terrazas donde los turistas saborean un caro café.

imagen de Tripadvisor

De hecho, galerías igual de lujosas como las de Milán o Nápoles parecen estar inspirada en Saint Hubert.

7. Palacio de Justicia

Situado en el bonito barrio del Sablon, este palacio fue durante algún tiempo el edificio más grande del Europa gracias a sus 26.000 metros cuadrados y 104 metros de altura, y combina en su fachadas elementos neoclásicos y neobarrocos, mientras que el interior (que por cierto, entrar es gratis) tiene un vestíbulo de más de 100 metros de altura que quita el aliento.

imagen de abruselas.com

8. Parque Real de Bruselas

Este parque del siglo XVIII de estilo francés tiene varios estanques, fuentes, esculturas, jardines y pequeños bosques, que se llenan de locales durante los fines de semanas.

En el lateral sur del parque se encuentra el Palacio Real, que fue durante mucho tiempo la residencia de los reyes belgas. En el interior del edificio destaca la gran escalera de mármol blanco y varias salas como la sala de Goya, la sala de los Espejos o la sala del Trono.

The Royal Palace in Brussels in a beautiful summer day

9. Atomium

Alejado del centro se encuentra el otro icono de Bruselas, que con sus 100 metros de altura representa un átomo de hierro ampliado 165 billones de veces, construido para la Exposición Universal de Bruselas en 1958.

En una de las esferas hay un restaurante desde el que disfrutar de unas vistas panorámicas impresionantes de la ciudad. Si queréis ir, ¡no olvidéis reservar!

10. Mini Europe

Para terminar la visita por Bruselas, tenéis a pocos metros del Atomium el parque Mini Europe, un recinto con representaciones a escala reducida de 1:25 de las esculturas más icónicas de las principales ciudades Europeas. Es cierto que en Madrid no tenemos nada que envidiarles, pues desde 2010 tenemos Parque Europa, en Torrejón de Ardoz, que es muy similar.

Son más de 350, entre las que destacan la Catedral de Santiago de Compostela, La Grand Place, el Big Ben o la Torre Eiffel.

imagen de abruselas.com

Gante, la joya de Flandes (Bélgica)

Siguiendo nuestra ruta en coche por Bélgica, tras dejar Brujas, llegamos a la ciudad más bonita de la región flamenca, a medio camino entre Bruselas y Brujas y que además está conectada con el aeropuerto de Bruselas en menos de una hora en tren.

Fundada en el siglo IX por Balduino I de Flandes, su nombre proviene de la palabra celta «ganda«, que significa «convergencia«, y es que aquí es donde se unen los ríos Lys y Escalda. Durante el siglo XVI fue la segunda ciudad más importante del norte de los Alpes después de París, y hoy en día es la ciudad belga con más edificios históricos. De hecho, el mismísimo emperador Carlos V nació allí.

Visitar Gante en un día es perfectamente posible, y aunque merece la pena pasar algún día más disfrutando de sus callejuelas, podéis hacer un free tour para no perderos nada y que os cuenten un poco más sobre la historia de la ciudad.

1. Iglesia de San Nicolás

Esta iglesia de estilo gótico fue construida por los comerciantes de la ciudad entre 1220 y 1250, aunque la original fue pasto de las llamas y la actual data de siglos posteriores, que también ha sufrido el ataque de protestantes, revolucionarios y bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces se vio sometida a una larga restauración que finalizó hace pocos años (y que en mi visita en 2016 aún no había terminado).

imagen de Wikipedia

2. Casa de los Albañiles

En un lateral de la iglesia de San Nicolás está esta famosa casa, la auténtica, ya que en el muelle Graslei hay una réplica exacta. Se trata de un edificio del siglo XVI que tiene como particularidad una curiosa fachada coronada por 6 bufones que bailan en el tejado.

3. Muelles Graslei y Korenlei

Son los antiguos muelles de la ciudad, donde llegaban los barcos con sus mercancías. Graslei era el muelle de las hierbas y Korenlei el muelle del grano. Hoy en día esta zona se ha convertido en un lugar de ocio, siempre hasta los topes: el ir y venir de marineros dieron paso a turistas y a jóvenes estudiantes (¡1/4 de la población de Gante son universitarios!) echando el rato junto al río.

Aún así, aún se conserva la esencia de antaño, con las antiguas casas de los comerciantes y su arquitectura típica, siendo el más bonito de ellos el Graslei.

4. Castillo de Gravensen

Enclavado en el mismo centro neurálgico de la ciudad, este magnífico castillo se encuentra en un increíble estado de conservación. Perteneció a los antiguos condes de la ciudad y la primera versión, de madera, se levantó en el siglo X. Posteriormente, debido a las constantes luchas que mantenían con sus enemigos, vieron la necesidad de reforzar el sistema defensivo con piedra, y fue entonces cuando Felipe de Alsacia en el siglo XII levantó el impresionante castillo que vemos en la actualidad.

El complejo funcionó como castillo y residencia oficial de los condes hasta principios del siglo XIX, cuando fue vendido y se convirtió en una factoría.

Con la entrada dan un pequeño papel con explicaciones del recorrido en español, y se puede pasear por salas con exposiciones de trajes, armaduras, armas de la época y paneles explicativos sobre los numerosos métodos de tortura, así como una guillotina.

Las vistas desde el castillo son preciosas, así que merece la pena subir, entréis o no.

5. Barrio de Patershol

Está situado justo frente al castillo de Gravesen, y en la época de los condes fue el barrio de las familias más pudientes de Gante. Posteriormente, cuando el castillo se convirtió en una fábrica textil, el barrio se dejó a los tejedores.

Actualmente es una de las zonas más pintorescas y animadas de la ciudad, llena de bares, restaurantes y edificios señoriales.

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6. Cervecería Dulle Griet

En la Plaza del Mercado de los Viernes (donde hay mercado los viernes y también los sábados) se encuentra la cervecería Dulle Griet, famosa por una curiosa tradición: se debe dejar un zapato de fianza cuando se pide una cerveza Kwak de 1.2 litros (un vaso típico alargado) para asegurarse de que uno devuelve el vaso. Así pues, se deja el zapato en una cesta que cuelga de la barra. Cuando acabas tu cerveza y devuelves el vaso, recuperas tu zapato.

imagen de erasmusu.com

7. Lonja de la Carne

Este mercado de productos tradicionales es un paraíso gourmet. Flandes posee más de 175 productos regionales y muchos de ellos se pueden degustar en este edificio del siglo XV.

Antiguamente era un mercado para conservar frescas las carnes, especialmente. El interior del edificio está decorado con jamones de Ganda, típicos de la zona, colgando del techo.

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8. Catedral de San Bavon

Construida en 1569 y de estilo gótico, lo más destacado de este lugar es que desde 2015 aloja el esqueleto de una ballena, que llego muerta en un barco brasileño. La bautizaron con el nombre de Leo y hace referencia a una historia del Antiguo Testamento.

Pero lo tradicionalmente llamativo de ella es la Adoración del Cordero Místico, un cuadro formado por una serie de panales decorados por Jan Van Eyck en 1432, el cual es una de las pinturas flamencas más importantes y la que más perjuicios ha sufrido, ya que ha sido robada en 6 ocasiones. Entre otros, Napoleón se la llevó al museo Louvre y, la última vez fue sustraída por el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial.

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9. Campanario de Belfort

Si habéis leído el post sobre Brujas, este nombre os sonará, y es que allí hay otro campanario con el mismo nombre. Este, de 91 metros de altura fue construido entre 1313 y 1380, y durante siglos se utilizó para dar las horas, avisar a la población y ejercer labores de vigilancia desde arriba.

Hoy en día alberga diferentes exposiciones sobre la construcción del edificio y su historia.

imagen de viator.com

10. Korenmarkt

La peatonal calle Korenmarkt es un buen lugar para terminar vuestra visita por Gante, paseando entre casa típicas de estilo barroco flamenco en cuyos bajos se alojan bares y cafeterías con terraza para tomar una Leffe y descansar del largo paseo por la ciudad.

imagen de Pinterest

¿Seguís de ruta por Bélgica? Aquí tenéis unas cuantas ideas:

  • Bruselas
  • Brujas
  • Dinant
  • Namur

Brujas, parada imprescindible en Bélgica

Os propongo un plan: pillar unos billetes a Bruselas, destino que normalmente suele ser muy económico en cualquier época del año, pero no os quedéis solo allí. Bélgica tiene un montón de ciudades llenas de encanto, y Brujas es una de ellas, a tan solo una hora en tren de Bruselas.

Antes de nada, no esperéis encontrar brujas en Brujas, pues a pesar de la confusión, no hay ninguna historia y leyenda que tenga que ver con ellas: su nombre sin traducir es Brugge, que al parecer deriva de la antigua palabra escandinava «Brygga» que significa «puerto«. El río Zwin vinculaba el asentamiento vikingo donde ahora se encuentra Brujas con mar del Norte, y pronto se convirtió en un importante puerto de comercio internacional.

Después de muchos años de altibajos ya desde el siglo XII, fue por mucho tiempo la ciudad más pobre de Bélgica. Pero con el auge del turismo en el siglo XX se convirtió en un destino turístico internacional y su patrimonio medieval resultó ser una nueva fuente de riqueza para la que muchos llaman la Venecia del Norte (cuenta con más de 16km de canales de agua) y que también es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

El pequeño núcleo suele llenarse de turistas en fechas señaladas, así que os recomiendo visitarlo fuera de temporadas de viajes. En cualquier caso, aunque os dejaré una lista de los mejores lugares en brujas, si vais con el tiempo justo y os gusta que os lo den hecho, os recomiendo, como siempre, hacer un free tour por la ciudad.

1. Grote Markt

Es la plaza del mercado de Brujas, la más importante y probablemente la más bonita de la ciudad. Sin duda, uno de los puntos más fotografiados de Brujas: está repleta de banderas y edificios pintorescos. entre los que destaca el campanario Belfort, al que se puede subir (por las escaleras, porque no hay ascensor) pero cuyas vistas tampoco son espectaculares, así que podéis simplemente admirarlo desde abajo.

imagen de 101viajes.com

2. Plaza Burg

Se encuentra junto a la anterior, y no se queda lejos en belleza. En ella están varios de los edificios más emblemáticos de la ciudad, como el Ayuntamiento, el Palacio de Justicia o la Basílica de Santa Sangre, cuyo nombre viene porque en ella hay una reliquia de la cual dicen que contiene la sangre de Cristo.

imagen de buendiatours.com

3. Muelle del Rosario

Probablemente esta esquina es sitio más fotografiado de todo Brujas, porque desde aquí se tiene una de las mejores vistas hacia el canal, con las típicas casas de Brujas y la torre del campanario Belfort al fondo.

imagen de minube.com

4. Begijnhof

Algo alejado de los turistas, en este área vivían antiguamente las beguinas (algo así como una asociación de monjas) y actualmente es un beaterio. Entrar aquí es como estar en una ciudad diferente, donde el silencio es el protagonista.

5. Parque de Kruisvest

Si habéis estado en los Países Bajos, sentiréis que os habéis teletransportado gracias a los molinos que hay en algunos parques al más puro estilo holandés. Un poco alejado del centro se encuentra el Parque de Kruisvest, un lugar perfecto para tumbarse a relajarse un rato y disfrutar de la vista tan peculiar que nos regala. El molino más famoso es el Molino de Sint-Janshuis, el único que a día de hoy se encuentra en su lugar original.

imagen de quehostales.com

6. Paseo en barca por los canales de Brujas

Hay muchas maneras de visitar Brujas, a pie, en bici e incluso en autobús, pero la más emblemática es en barca. Hay varias compañías que ofrecen el paseo, con la explicación en varios idiomas: suelen durar más o menos media hora y os llevarán por los canales con el entorno más destacado, como el antiguo hospital de San Juan que cuenta con una historia a sus espaldas de 8 siglos.

Para cerrar, y antes de iros de la ciudad de vuelta a Bruselas o a alguna otra ciudad belga (Gante, Dinant o Namur son buenas opciones), no podéis iros de Brujas sin tomar unos mejillones o unas patatas fritas belgas (hay hasta un museo de las patatas fritas). Y de postre, ¡chocolate! (también hay un museo del chocolate😂)

A Malmö de un salto (Suecia)

Durante nuestro viaje a Copenhague y para rematarlo antes de volver a España, aprovechamos el larguísimo puente de Öresund, que con sus casi 8km de longitud une Dinamarca y Suecia. Lo mejor es hacer el trayecto en tren: rápido (unos 30 minutos), cómodo y no os tendréis que preocupar de los peajes ni de dónde aparcar al llegar al destino.

Malmö es una ciudad relativamente pequeña, apta para una visita express de un día, por lo que se convierte en el complemento perfecto durante una estancia en Copenhague. De hecho, esta ciudad fue danesa hasta el siglo XVI.

Al igual que algunas otras ciudades del norte de Europa, Malmö cuenta con numerosos canales de agua en su ciudad, y una buena forma de recorrerla es haciendo un tour en barco por ellos. Podéis reservarlo aquí.

1. Malmöhus

O lo que es lo mismo, el castillo de Malmö, fue construido en 1434 por el entonces rey danés Eric de Pomerania y sirvió de residencia de la familia real durante muchos años. Posteriormente fue utilizado como cárcel hasta 1828 y en 1937 se reconvirtió en el Museo de Historia, donde a día de hoy se pueden contemplar importantes piezas artísticas y arqueológicas.

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2. Stortorget

Es la Plaza Mayor, y en ella se encuentra la estatua de King Karl X Gustav, quien conquistó la región de Escania a los daneses. Durante el verano, es uno de los mejores sitios para tomar algo disfrutando del sol que tanta falta hace luego en invierno.

El edificio del ayuntamiento se encuentra en esta plaza y es claramente el más llamativo. Se construyó en estilo gótico seis años después de la fundación de la plaza.

imagen de TripAdvisor

3. Lilla Torg

Significa «plaza pequeña» y es también uno de los núcleos más antiguos de la ciudad, construida en 1592, es uno de los puntos de referencia en el casco antiguo y está lleno de restaurantes, bares, tiendas de diseño y galerías.

imagen de itinari.com

4. Turning Torso

A cinco minutos de la plaza Lilla se encuentra uno de los barrios más modernos de Malmö, el Västra Hammen, construido en torno al Turning Torso, el famoso rascacielos de Santiago Calatrava, y una de las imágenes más reconocibles de la ciudad desde su construcción en 2005. Funciona totalmente con energía renovable y se prevé que en 2030 la ciudad entera también lo haga.

Con 190 metros es el edificio más alto de Escandinavia y está considerado como el primer rascacielos retorcido en el mundo. En su interior hay oficinas y viviendas y se puede ver desde casi cualquier punto de la ciudad.

imagen de Wikipedia

5. Museo Malmö Konsthall

Se trata de uno de los mayores museos de arte contemporáneo de Europa. Alberga varias colecciones y galerías interesantes y además la entrada es gratuita, así que es una buena oportunidad para conocer el arte contemporáneo local.

imagen de flickr.com

6. Gamla Kyrkogården

Un lugar de lo más peculiar, pues no solo es un parque público, sino también un cementerio. Si uno no estás acostumbrado, es toda una experiencia ver gente paseando o haciendo deporte a pocos metros de un cortejo fúnebre en pleno entierro.

imagen de Wikipedia

Estos son algunos lugares que no os podéis perder en Malmö, pero como toda ciudad escandinava (o al menos, eso me parece a mí) el simple hecho de pasear ya es un placer: edificios cuidados, calles peatonales, temperatura perfecta en verano, y menos ruido en general. Uno de los mejores planes para viajar entre junio y septiembre: cualquier lugar en Suecia, Noruega, Finlandia o Dinamarca.

11 + 1 cosas que ver en Copenhague

Copenhague es la capital de Dinamarca, el país más feliz del mundo y sede oficial del Hygge: un adjetivo que, según ellos, no tiene traducción a ningún otro idioma pero que podríamos definir con palabras como acogedor, bienestar o aquello que sientes cuando te acurrucas en el sofá junto a la chimenea, con una taza de café calentito, una luz cálida tenue, un buen libro y una mantita suave cubriéndote los pies.

Y es que los daneses prestan mucha importancia a los pequeños detalles, más allá de lo materialista o lo ostentoso, lo cual es origen, según los expertos, de que se les considere los más felices del mundo (si quieres leer más sobre hygge, te recomiendo este libro).

En relación con este concepto, el diseño danés está sumamente cuidado, y eso hace que pasear por las calles de Copenhague sea toda una experiencia: casi no hay espacio público o privado que no parezca exquisitamente preparado.

Visitar la ciudad es sencillo, es pequeña y totalmente llana, así que un par de días os valen. En cualquier caso, os recomiendo alguno más para disfrutarlo despacio, a la manera hygge.

Para empezar, podéis hacer el Free Tour de Copenhague, que os enseñen todo y os cuenten cosas interesantes, y después podéis volver a los sitios que más os han gustado a conocerlos más a fondo.

1. Iglesia de Cristianshavn

Llamada Iglesia de San Salvador (Vor Frelsers Kirke), destaca por la peculiar forma de su torre: es muy estrecha y muy alta. Es posible subir a su larga torre a través de unas escaleras de caracol que discurren por el exterior de la torre, y de hecho este ha sido considerado por los copenhagueses el mejor mirador de la ciudad.

Según la leyenda, el artífice de la torre se suicidó saltando desde la cima porque la aguja había quedado ligeramente torcida hacia la derecha. 

Dentro de la iglesia se encuentra el carrillón, que es el más antiguo del norte de Europa y varía su melodía cada cierto tiempo. ¡En una ocasión sonó la banda sonora de La guerra de las galaxias!

2. Christiania

Sin duda alguna, mi lugar favorito de Copenhague, aunque técnicamente no sea Copenhague…

Se trata de un asentamiento hippie originado hace 50 años en lo que eran unos barracones de guerra abandonados tras la Segunda Guerra Mundial (le encuentro mucho parecido con Metelkova en Ljubljana). Un tiempo después se declararon independientes de Dinamarca, cosa que el gobierno nunca ha llegado a aceptar oficialmente, pero tampoco han hecho nada por deshacer la comunidad. A día de hoy los vecinos se autogobiernan, tienen sus propias normas e incluso su propia moneda y su asamblea.

imagen de lavanguardia.com

Una de sus leyes aprueba el tráfico y consumo de marihuana. Años atrás esto trajo problemas, pues se consumían cada vez más drogas duras, hasta convertir el lugar en territorio de drogadictos y conflictos. Fueron los propios habitantes quienes prohibieron todo tipo de drogas excepto la marihuana, y son muy estrictos con ello a día de hoy.

imagen de erasmusu.com

A diferencia de lo que uno pueda percibir, Christiania es un lugar totalmente seguro. Sus habitantes son personas abiertas y amables que están más que acostumbradas a la densidad de turistas que visitan sus calles llenas de graffitis y decorados estrafalarios, en las que por cierto, no está bien visto hacer fotos; al final es una zona residencial y no les sienta muy bien sentirse como si fueran animales en un zoo.

imagen de elespectador.com

Si queréis exprimir más la visita a este barrio, os recomiendo hacer el Free Tour de Cristiania.

3. Slotsholmen

Es una mínima isla situada junto al puerto de Copenhague, y fue el germen a partir del cual se desarrolló la capital danesa. En su reducido espacio, concentra buena parte del patrimonio local.

Destaca el palacio de Christiansborg, sede de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial de Dinamarca, algo que no sucede en ningún otro edificio del mundo. La construcción actual no es demasiado antigua debido a que al menos dos castillos anteriores, situados en el mismo lugar y de los que aún se conservan restos, fueron destruidos por diversas causas.

Podéis contratar una visita guiada al Palacio de Christiansborg aquí.

4. Nyhavn

Otra de mis zonas favoritas y sin duda la postal más fotografiada de Copenhague, Nyhavn fue el puerto principal de la ciudad, donde llegaban embarcaciones de todo el mundo.

Ahora, el Nyhavn es uno de los barrios más bonitos de Copenhague: totalmente restaurado y cuidado al milímetro, es un paseo marítimo con barcos de madera, casas de colores, hoteles y restaurantes.

5. Zona Militar de Holmen

Es quizás una zona menos turística, algo más alejada del centro, se trata de lo que fue la sede de los marines daneses. En la actualidad hay varios barcos utilizados durante el siglo pasado que se pueden visitar como museos.

6. La Sirenita

Bueno, quizás es ella y no Nyhavn la protagonista de las postales de Copenhague, pero es que está tan sola y tan alejada del centro que decepciona un poco.

La sirenita (Den Lille Havfrue) fue esculpida en 1913 en homenaje al famoso cuento de la Sirenita, escrito por el famoso escritor danés Hans Christian Andersen, y en representación a Ellen Price, una popular bailarina danesa que actuaba en el ballet basado en este mismo cuento.

La estatua de bronce fue encargada y donada a la ciudad de Copenhague por Carl Jacobsen, hijo del fundador de Carlsberg, la también famosa cerveza danesa.

7. Kastellet

Junto a la Sirenita se encuentra, alejada del centro turístico de la ciudad, el Kastellet, o la Ciudadela de Copenhague, una antigua fortaleza del siglo XVII rodeada de canales y extensos jardines y que tiene forma de estrella.

La ciudadela fue construida por el rey Christian IV, con el fin de proporcionar a la ciudad un lugar de defensa y protección. Hoy en día alberga cuarteles y oficinas militares, siendo, a la vez, un espacio totalmente público extremadamente bien cuidado.

8. Tívoli

Se trata del parque de atracciones más antiguo de Europa (y el segundo del mundo) y su aspecto clásico, original y sacado de un cuento sirvió de inspiración al mismísimo Walt Disney en su afán de construir lo que en el futuro se convirtió en Disney World (en EEUU).

Es especialmente bonito por la noche, cuando las luces se encienden y crean todo un espectáculo de colores, así que una buena idea es entrar por la tarde, ver el atardecer y pasear después en la noche. La entrada cuesta 16€ y las atracciones se pagan a parte.

9. Papirøen

Es uno de los mejores street food markets de Europa, además de una de las opciones más económicas de la Copenhague, ciudad conocida por sus altísimos precios.

Situada en una antigua nave industrial en el puerto de Copenhague, Papirøen (Isla de Papel) toma su nombre por ser el lugar donde, antiguamente, se almacenaban los periódicos antes de ser distribuidos por toda la ciudad. Hoy lo que se puede encontrar son puestos de comida provenientes de todos los rincones del mundo.

imagen de best-of-copenhagen.com

10. Castillo Rosenborg y Jardines Kongens Have

En pleno centro de la ciudad se encuentran los inmensos jardines Kongens Have, arropando a uno de los castillos más bonitos de Copenhague, el castillo Rosenborg.

Construido en el siglo XVII, el castillo Rosenborg fue residencia monárquica de Christian IV, hecho que dio nombre a los jardines anexos: Kongens Have significa Jardines del Rey.

imagen de viator.com

11. Palacio de Amalienborg

Es la residencia oficial y actual de la familia Real danesa. Comandada por la estatua de su fundador, Frederik V, la plaza de Amalienborg en realidad no alberga un solo palacio, sino que son cuatro los edificios monárquicos que rodean a esta bonita plaza de forma octogonal.

A diferencia de otros palacios reales europeos, nunca veréis unos palacios reales tan integrados con el resto de la sociedad, pues no hay jardines ni vayas que los distancien de la ciudadanía.

imagen de copenhague.es

11 + 1. Malmö

¿Sabíais que se puede llegar a Suecia en coche? De Copenhague sale el puente de Öresund, que mide casi 8km de largo y llega a la ciudad sueca de Malmö. Cogiendo un tren en Copenhague podéis plantaros en el país vecino en media hora, y Malmö es perfecto para visitar en un día. En este post podéis leer qué cosas visitar en Malmö.

Ruiloba (Cantabria)

En uno de nuestros numerosos viajes al norte, que durante muchos años hicimos entre Asturias y Cantabria, nos dejamos perder por una carretera estrecha en la que los árboles eran tan frondosos que hacían las veces de túnel natural, y llegamos al diminuto pueblo de Ruiloba (aunque el municipio ocupa unos 15km2), cerca de San Vicente de la Barquera.

Una aldea que parece haberse estancado en la Edad Media, con todas sus casas desperdigadas construidas en piedra y el suelo de adoquines, y también con un nombre de de origen fluvial (río de la la Loba), algo muy habitual en Cantabria. La zona de la aldea, que se llama el barrio De la Iglesia (porque es la torre de ésta lo que más destaca) es además un territorio rico en cavidades naturales.

calles de Ruiloba Cantabria

Alejado del núcleo urbano, donde solo viven unos 700 habitantes, la ermita de la Virgen de los Remedios es, entre las construcciones religiosas, la más sobresaliente. Se trata de un edificio de pequeñas dimensiones y aspecto rural, construido en este siglo en lo alto de una pequeña loma y rodeado por un paisaje precioso muy cerca de la costa. En este entorno se honra a la Virgen, en el mes de julio, con una fiesta multitudinaria y una procesión que discurre hasta el Barrio de La Iglesia en recuerdo de la visita de María a su prima Isabel.

imagen de cantabriarural.com

Ruiloba también es un municipio con tradicionalmente ceramista y en la hoy en día hay varios talleres donde se fabrican piezas y que es posible visitar, cerca de La Iglesia. Esta labor tiene su origen en la fabricación de anzuelos para la pesca, el oficio típico de los ruilobanos durante siglos.

Desde luego un pueblito perfecto para desconectar (o reconectar, según se mire) y sumergirse en la calma y la naturaleza.

imagen de Wikipedia

Los mejores rincones de Granada

Granada (en Andalucía) se sitúa a los pies de Sierra Nevada, la cordillera más alta de la Península Ibérica. Aparte de la espectacular vista que ofrece desde la ciudad, Sierra Nevada cuenta con una de las estaciones de esquí más importantes de España, la más meridional de Europa y la única de Andalucía.

La playa tampoco está muy lejos de la ciudad. A menos de una hora por carretera, se halla la costa mediterránea, en ciudades de la misma provincia como Motril o Almuñécar.

Y unido estas dos cosas que difícilmente se pueden encontrar en una misma región, de lo que vengo a hablaros en este post: la belleza árabe de la ciudad de Granada, una de las más bonitas de Andalucía y de España. El hecho de ser la última ciudad reconquistada por los Reyes Católicos en 1492 dota a Granada de un inconfundible aroma árabe. Su gastronomía, artesanía y urbanismo se ven determinados por su glorioso pasado histórico.

1. La Alhambra

Inconfundible y conocida en el mundo entero, la Alhambra es una fortaleza y palacio cuyo nombre significa «palacio rojo» y fue fundado para alojar al emir y la corte del Reino Nazarí en los siglos XII y XV. Se puede dedicar fácilmente un día entero en este lugar, porque allí se encuentran también el Generalife, el palacio de Carlos V y la fortaleza de la Alcazaba.

generalife granada

El Generalife, conocido en los tiempos nazaríes como Yannat al-arif, es una villa que fue utilizada por los reyes nazaríes como lugar de retiro y descanso. Por el contrario La Alhambra era el espacio oficial. Uno de los espacios que no te puedes perder son sus jardines, en la antigüedad estos jardines ornamentales servían para la manutención de la familia real nazarí.

¡Importante! La Alhambra tiene acceso limitado y a menudo se agotan las entradas con semanas de antelación, por lo que es mejor adquirir las entradas online con algo de tiempo.

Alhambra granada

2. Catedral de Granada

Es el primer templo renacentista de España, siendo uno de los monumentos más importantes en Granada. Fue encargado por la reina Isabel la Católica en 1505, poco después de la toma de la ciudad, y sobre lo que era una antigua mezquita.

En su interior impresionan los arcos en el techo, las inmensas columnas que separan las naves, las vidrieras, su enorme retablo central y también hay un museo, donde se encuentra un boceto del proyecto inicial de la catedral, la cual tuvo varios arquitectos a su cargo y por eso, diversas ideas de diseño.

imagen de Wikipedia

3. La Capilla Real

Se encuentra entre la Catedral, la antigua Lonja y la iglesia del Sagrario. Fue también encargada por los Reyes Católicos en 1504 y estaba destinado a albergar los restos de la familia real. Sin embargo, la reina murió antes de que culminara la construcción, por lo que sus restos fueron sepultados en el convento de San Francisco de la Alhambra, y no fue hasta 1521 cuando fue trasladada a la capilla.

imagen de cometelmundo.net

Dentro de ella destacan la corona y cetro de la reina Isabel, la espada del rey Fernando.

4. Barrio del Albaicín

Situado frente a la Alhambra y lleno de calles estrechas y laberínticas, el Albaicín es del barrio árabe más antiguo de Granada y ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Y como no podía ser de otra forma, tras la conquista de la corona española en 1492 todas las mezquitas de este barrio fueron demolidas y fueron reemplazadas por iglesias.

imagen de hola.com

Actualmente cuenta con pocos monumentos árabes, entre ellos destaca el Palacio de Dar al-Horra, el único palacio que se conservó, y el Bañuelo (los baños árabes). Estos baños árabes del siglo XI se conservan excepcionalmente bien bien y además son una de las obras más antiguas de la Granada musulmana.

imagen de salir.com

5. Mezquita Mayor

Este templo islámico fue inaugurado en 2003 y se encuentra en pleno corazón del barrio Albaicín y a muy pocos metros del Mirador de San Nicolás. Es el primer templo musulmán desde la toma en 1492, por lo que representa una restauración de un vínculo perdido.

imagen de Wikipedia

6. Mirador de San Nicolás

Sin duda el más visitado de Granada gracias a su espectacular vista de la Alhambra, el Generalife, la ciudad y Sierra Nevada al fondo. Una postal espectacular.

imagen de expansion.com

7. Barrio del Sacromonte

Con sus casas construidas en cuevas excavadas en el Monte Sacro del Valparaíso, este tradicional barrio granadino es la cuna del flamenco y por la noche hay un ambiente increíble.

También es conocido por ser un barrio gitano, con esta etnia instalada aquí desde el siglo XVIII.

imagen de getyourguide.com

8. Real Monasterio de San Jerónimo

Fue el primero que se construyó en Granada tras la reconquista por los cristianos, de hecho su construcción data de antes de la toma de los Reyes Católicos. Es uno de los iconos más representativos del renacentismo granadino.

Actualmente se puede visitar la planta baja, ya que aún alberga a monjas en la parte superior.

imagen de turgranada.es

9. Madraza de Granada

Madraza en árabe significa escuela o universidad. Esta Madraza fue la primera universidad de Granada fundada por Yusuf I en 1349. Es el único edificio de esa época que queda en pie está situado en lo que era el arrabal de la Mezquita Mayor.

Hoy en día pertenece a la Universidad de Granada y es sede de la Real Academia de Bellas Artes.

imagen de granadatur.es

10. Las tapas granaínas

Las tapas de Granada, de las mejores de España, merecían un punto a parte. Costumbre arraigada entre cualquier lugareño y que todo turista debe practicar para captar la esencia de la ciudad: una cerveza Alhambra y dejar que el camarero te sorprenda con la tapa que la acompaña.

Hay muchas zonas de tapeo, estas son algunas:

  • El Campo del Príncipe y la Plaza del Realejo y sus inmediaciones, barrio que fue la judería de la ciudad musulmana.
  • Plaza Nueva y calles adyacentes como Elvira, Colcha y el comienzo de Reyes Católicos, que es el corazón de la ciudad.
  • Cerca de la Catedral, la Plaza de la Romanilla y la Plaza de la Pescadería son también dos centros neurálgicos del tapeo en la ciudad.
  • Junto al Ayuntamiento está la calle Navas, una zona peatonal en la que abundan bares y tabernas típicas. La popularidad de esta zona ha propiciado su extensión como lugar de tapeo a la calles Rosario, San Matías y Varela.
imagen de viator.com

¡Qué aproveche!